viernes, 28 de diciembre de 2018

FELICES FIESTAS, QUERIDA MADRE





A mediados de los setentas, mi madre me dio una poderosa lección contra el egoísmo, partiendo uno de mis lápices y entregándolo a un niño de la calle. “Tienes que aprender a compartir y a ayudar a quienes lo necesitan, solo estamos aquí de paso”, me dijo. Esa imagen me ha perseguido por mucho tiempo y aún la recuerdo porque la parte que me tocó a mí de ese lápiz fue la que no tenía borrador.
Fue en el 'Jamboree' de 1983, en un campamento de scouts en Paredones, Chiclayo, cuando el fenómeno del Niño nos agarró desprevenidos e inundó nuestras carpas. Yo tenía 13 años, pertenecía al grupo Lima 12 “Óscar Hernán Arce” y había logrado viajar rogándole a mi madre que me diera el permiso escrito. Lo cierto es que esa noche el agua creció cerca de un metro y muchos infantes corrían el riesgo de ahogarse. La lluvia torrencial era imparable. Un grupo de scouts mayores tomó la iniciativa de hacer una cadena humana y empezamos a evacuar a los más pequeños. Ahí perdí parte de mi mochila y una frazada que mi madre me había colocado bien enrollada, hasta que llegó Defensa Civil y nos ubicó en las partes altas del descampado. El saldo de ese 'Jamboree' (auspiciado por la Coca Cola, así de ingenuos éramos) fue el de un niño ahogado: Julio César Carbajo Cáceres y lo recuerdo bien porque pasamos toda una noche jugando a ponerle nombre a los estrellas junto a un grupo de chicas 'rovers' o niñas exploradoras.
Cuando cumplí 15 años me inscribí en la Cruz Roja para seguir unos cursos de primeros auxilios y para estar listo en cualquier caso de emergencia. Así apoyé un sinnúmero de acciones. Muchas cosas me animaban a estar al frente de los hechos, quizás era la aventura, quizás la voluntad de ayudar o simplemente sentir de que una vida tiene sentido cuando está al servicio de una causa justa. Muchos años después, me presenté de voluntario en hospitales, apoyando la atención de enfermos terminales como en el Hospital 2 de Mayo o en la Clínica San Camilo, donde las monjitas una vez me apodaron “Moisés Ybarra”.
En 2007 fue el terremoto de Pisco y muchos voluntarios acudieron con ayuda de primera necesidad. Yo estuve ahí, fui uno de los primeros en coger una mochila, víveres y dinero y zarpar a la zona de emergencia. El paisaje era postnuclear. Recuerdo que, junto a mi expareja, alquilamos una mototaxi para peinar la zona ya que la gente, con justicia, se nos venía encima y nos arranchaban lo que teníamos en la mano. Lo más desolador fue ver a un grupo de hombres sin camisas, ensangrentados, metiéndole pico y pala a un desmonte donde dicen que había un tragamonedas y había quedado sepultado bajo toneladas de escombros. La miseria humana nos miraba a los ojos, cara a cara.
También estuve apoyando después del incendio de Cantagallo, en 2016, donde más 250 familias perdieron sus casas. En la parte alta de Cantagallo, muchos jóvenes hacían turnos para cocinar, otros para seleccionar las donaciones y otros para recoger y hacer limpieza de lo que se había quemado. Y no solo era eso sino que había que prestar ayuda psicológica a los niños (para los cuales se improvisó una guardería) y a los padres de familia que lo habían perdido todo, y ayudar a montar espectáculos en medio del caos y el drama. ¡Cómo haces para reír en el medio del llanto?
Hace unos días, mi madre de ochenta años, doña Viktoria, me dijo que le ayudara a hacer el nacimiento y yo que no creo en nada o soy un “descreído”, le respondí que no había problema. Cómo me iba a negar si ella fue la que me enseñó a dar sin preguntar, a hacer las cosas correctas sin pensar en lo que pueda decir el resto (incluso si te llegan a insultar, a difamar o a agredir físicamente). Y así, una vez más, como en años anteriores, estuve pegando los papeles navideños, colocando los animalitos, el tocayo reno Rodolfo, los burros y las ovejas y poniendo las estrellas, la nieve y las luces a ese nacimiento que adorna la casa de mi madre todos los fines de año.
A veces creo que ser 'bueno' o 'justo' es solo una consecuencia de ser hijo de doña Viktoria, fue por ella que me he disfrazado varias veces para hacer sonreír a niños enfermos de cáncer y fue por ella que escribo contra viento y marea. A ella le dediqué mis primeros poemas cuando estaba en la primaria y salía a declamar en las ceremonias del día de la madre; a ella le dediqué mi primer libro: Sinfonía del Kaos y a ella va dedicada esta pequeña nota: ¡felices fiestas, querida madre!
¡Felices fiestas, queridos amigos, y un excelente 2019!









lunes, 24 de diciembre de 2018

DEL ÉXTASIS A LA DESOLACIÓN, UNA NOVELA DIFERENTE DE GERMÁN RODRÍGUEZ AQUINO




Del éxtasis a la desolación (DEALD) es una novela que narra las aventuras de dos abogados: Uno, Gustavo Ricardi, es el maestro, lleno de sabiduría y diestro en el trato amoroso; no obstante su genialidad está al borde de la locura (si es que no está loco en sí). En cambio, Manuel Meléndez es el aprendiz, el alumno que va siguiendo las pautas y que profesa una admiración desatada hacia su mentor lo que le hace incluso cambiar de roles o transmutar sus pensamientos, sentimientos y desear lo mismo que su maestro desea: las mujeres no serán la excepción como los momentos de ataraxia filosófica. Ese es quizás el recurso más interesante de DEALD que nos muestra a un hábil narrador, pero veamos.

La historia abre con unas disquisiciones de Manuel Meléndez en torno a la enfermedad de Gustavo Ricardi. Esta especie de queja sirve para definir y ubicar al lector sobre el personaje reflejo: el que cuenta es contado o, mejor dicho, el narrador se narra a sí mismo vía la idolatría de Meléndez hacia Ricardi y demás cuestiones que van sucediendo en el entorno de un buffet de abogados a donde llegan hermosas damiselas por una u otra razón y donde suceden hechos por demás insólitos o dignos de una novela erótica o snuff movie.

Ricardi que tiene una fiel y esforzada esposa, doña Irma, siempre está al acecho de aventuras. La edad no importa, tampoco la salud debilitada, lo único que interesa es la satisfacción de los sentidos y el himeneo constante. “El camino de los excesos conduce al palacio de la sabiduría”, decía William Blake hace casi doscientos años. Y aquí es lo único que cuenta y, para eso, Ricardi tiene la colaboración y la complicidad absoluta de Meléndez, juntos van a disfrutar de una vida sibarita de placeres donde la caballerosidad y la maña se premian con una noche de alcoba: “Éramos tal para cual. No sé si él dependía de mí o yo de él, pero de algo estoy seguro, y es que jamás nos traicionamos” (pg. 109).

Por sus vidas van a transitar hermosas damiselas como Camila, Lucía y Verónica cuyos rastros dejaran huellas en la vida de ambos a tal punto que los recuerdos quedaran como en un absoluto presente: “¿Dónde quedaron las tres muchachas de sudor profuso y rubores farsantes? ¿Dónde se les apareó la imagen de diosas y consentidas? Es el orgullo, la apariencia tonta y cojonuda, el desquite con la gente menos favorecida, la sensación de querer vivir a la usanza de los que manejan coches de lujo y casas espectaculares. El dinero lo puede todo.” (pg. 117).

Pero este DEALD tiene varias puertas que el mismo lector tendrá que abrir con mucho cuidado. Y no son puertas de alcobas precisamente, quizás con un poco más de lecturas hallemos a Alberto Moravia y su “La Romana” y “El conformista” o a los personajes ditirámbicos de Roberto Arlt o a Stevenson y su “El doctor Jekyll y mister Hyde”, aunque aquí no hay un malo y un bueno o un héroe y un antihéroe a la manera de Hollywood o de la Marvel, sino que se trata de una vida de espejo donde el maestro guía a su alumno de la mano llevándolo del éxtasis a la desolación.

Al final, las vidas se trocan nuevamente y la locura es devuelta (o heredada) a su origen, el doppelgänger de Dostoievski. El sujeto narrador vuelve a entrar en un soliloquio “en automático” donde la enfermedad del maestro ha devenido en la enfermedad del pupilo (quizás porque la locura se contagia, decía el creador de la antisiquiatria, el doctor Laing y su alumno Joseph Berke): “No he podido sobreponerme a esta circunstancia de la razón o la locura. Pienso que soy un predestinado o algo así. Menos mal que ahora me traen mis libros de Nietzche a mi habitación. El tío se fue hace tiempo de aquí. Lo extraño. Pero siento que me persiguen voces, no me dejan tranquilo, Doña Irma acaba de venir a verme. Me ha dado un beso en la mejilla y se ha apeado de mí con todas sus fuerzas. Gustavo ha muerto, me ha dicho. Yo no observo, sólo miro. Se le ve destrozada”.

Del éxtasis a la desolación es una novela diferente que no solo informa, entretiene o divierte sino que nos habla de la complejidad de la mente humana, las taras sociales, el deseo o la libido como un ariete que arremete sobre la razón para dejarnos un escenario donde la aventura, la tensión y el mensaje son mantenidos hasta la última página, algo que, en estos tiempos mediáticos y de literatura light, ya no se ve o se ve muy poco. A esto se suma, el juicioso mecanismo de la abogacía que se filtra entre los intertextos dándole mayor veracidad al discurso ofrecido y porque Germán Rodríguez Aquino aparte de ser un escritor de fuste, es también un exitoso abogado litigante con una larga carrera en el derecho y en las aulas universitarias.







Cuatro preguntas a Germán Rodríguez Aquino

1.-¿Siendo un abogado litigante, qué relación le encuentras al derecho con la literatura?
Ser un Abogado litigante ha sido una necesidad que se fue transformando de a momentos en un cariño por hacer causa justa de mis defensas, aunque en no todas se pueda ganar los pleitos judiciales, pero esto no significó ningún conformismo. El Derecho me ha servido mucho como Escritor, pues me ha permitido conocer muchos aspectos de la criminología, las diversas patologías clínicas que han sembrado un arquetipo en mis personajes literarios, sobre todo en mis dos novelas “UN CRIMEN DEMASIADO HUMANO” y “DEL ÉXTASIS A LA DESOLACIÓN”, pudiendo calibrar un entorno de Novelas de suspenso o thrillers psicológicos, que le han dado mucha vida a cada uno de los protagonistas y no tan protagonistas de mi casi diario quehacer literario. El derecho es una carrera amada por mi Padre, que Dios lo tenga en su Santa Gloria. Es querida por mí. La aprendí a valorar después de muchos años, pues siempre quise ser un Periodista, un Literato o una suerte de Guionista de Cine, y así viajar por el mundo. Creo que aún tengo los sueños embetunados, y cada publicación que saco al mercado lo hago con total pasión, poniendo el alma y la perseverancia en mi escritura, y por supuesto, muchas lecturas de por medio. La literatura y el derecho son una suerte de primos hermanos, porque te permiten abordar en la historia de las sociedades, la psiquis de las personas y cómo se van desenvolviendo éstas según las oportunidades y adversidades que se presentan a diario. Creo que la literatura le da un vuelo especial al Derecho, al permitirle que abra un abanico de posibilidades en torno a la elección de lo que uno desea para su vida: la libertad o el encierro, el cometer un delito o controlar las emociones para no caer en la criminalidad, de donde nadie está libre, y el poder acercarnos un poco más a las vidas azarosas y un poco locas que detentamos, y que no queremos que se trasluzcan en la realidad. Muchas veces ocultamos nuestro verdadero ser, y mostramos dos caras o muchas más personalidades, como si nos cubriéramos con un manto protector para que nadie nos haga daño.

2.-Cómo es tu relación con la poesía escribiendo novelas y habiendo publicado libros en ambos géneros
Mi relación con la Poesía es maravillosa. Me ha permitido conseguir muchísimos seguidores y lectores de diferentes partes del mundo, que aprecian mi poesía de una forma increíble y hasta conmovedora. Recibir elogios o lisonjas como: ¡Qué bárbaro! No sé cómo le haces para escribir así, mostrándote una de las que más recuerdo, pues me quiebra y me acomoda el alma al mismo tiempo. De alguna manera me pone feliz, y me sumerge en un apacible y bonito espacio de tiempo. No podría equipararlo con ninguna cantidad de dinero, aunque bien podría decirte que si viviese de mis Libros de Poemas, sería una razón fantástica para seguir pernoctando en este mundo de prisas y locuras y extravíos, y buscando el elixir de la vida eterna, pero como una forma de mantenerme escribiendo por largo tiempo. No creo necesitar musas inspiradoras, pues hay que trabajar cada verso, cada ritmo, cada palabra, y darle una forma especial al poema, para que tome cuerpo, belleza, elegancia y un tanto de espectacularidad… Es lo que caracteriza a los poemas que he escrito hasta el momento. Comencé a los 14 años, con un Libro al cual llamé “Mixtura de Sabores”, época a la cual llamo “mi edad de piedra poética”, pero ya con mi Poemario inédito “DE LAS INTIMIDADES DEL ALMA Y OTROS POEMAS” obtuve dos premios literarios importantes, denominados “Juegos Florales Universitarios”, convocados por la Universidad Nacional del Centro de Huancayo y la Universidad Nacional Federico Villarreal, en los años 1995 y 1998 respectivamente, lo cual me dio confianza y fe para seguir en la confección cada vez más potente y profunda de mi versar poético. Es por eso que entre los años 2013 a 2017, procreé “PARA LOS SILENCIOS DEL CORAZÓN”, que me sigue dando muchas alegrías y muchas amistades de diversos países, incluso de Poetas cuajados que reconocen la calidad literaria de mis versos. No me ha sido muy difícil escribir novela y poesía a la vez, publicando dos libros por cada género hasta el día de hoy, desde que volví a la literatura en 2012, después de una grave crisis sentimental, y de venir litigando unos 09 años sin descanso; siendo que me ejercito constantemente en leer y escribir. Quizás lo que manifiesto aquí tenga una connotación de egolatría de mi propia creación. Ello no es así. Sólo soy realista con lo que transmito, con lo que me pasa, con lo que mis lectores manifiestan sobre mi poética, y pareciera estar arrullándome por las lisonjas, pisando tierra por cierto, muy fiel a mi franqueza.

3.-¿Por qué escribir novelas en tiempos de inmediatez donde la gente a las justas lee unos cuantos párrafos del periódico y se dan por bien servidos con la literatura light, al servicio del cliente, pocas páginas y cero profundidad?
Escribo Novelas en estos tiempos de prisa, de apuro, de stress, de ansiedad, y de todo tipo de circunstancias, más nocivas que tranquilizadoras, pues es un género que me cautiva muchísimo, que me sale bien escribirlo, y que si pongo mi pluma al servicio de decir algo, no es para que los demás “aprendan o se lleven un consejo mío”, sino para que disfruten de la trama de una historia bien contada, sin medias tintas, y con una buena técnica, conforme vaya madurando como Escritor. Mi única pretensión es darle a cada una de mis historias una vida real dentro de la propia ficción en la que se mueven, ser lo más franco posible al internalizar en sus vidas, las de los personajes, claro está, y sumergirme de lleno en transmitir con sencillez a mis lectores, una buena dosis de creatividad, de sorpresa, de suspenso, de intriga, y donde aflore también una crítica a la sociedad en la cual vivimos, la cual se viene desangrando a pasos cada vez más agigantados. Esto último no lo planifico; se va dando mientras voy construyendo la estructura de la novela. La crítica contra la sociedad no es un recurso narrativo ni mucho menos para acompasar la novela, o alargarla con más páginas. Sencillamente se me da la reflexión dentro de unas cuantas páginas, en uno que otro capítulo del libro, y opino lo que creo es válido. Con ello no manipulo a mis lectores, sino que puedo lograr que se identifiquen con la realidad que a veces nos traspasa como un viento gélido y nada caritativo. A veces también escribo en mi muro de Facebook, una que otra historia “light” para recrear un poco las experiencias y anécdotas que se suceden en el día a día de nuestro país, o sobre alguna noticia que nos estremece o causa polémica. A quien quiera leerme, sólo le digo una cosa: “NO QUEDARÁ INDIFERENTE ANTE LO QUE CUENTO”. 

4.-¿En qué estás trabajando ahora?
Actualmente sigo laborando como Abogado Independiente, en temas de naturaleza civil y administrativo, dando una que otra conferencia o charla en temas relacionados al liderazgo motivacional y la comunicación eficaz, combinando mis tiempos con las presentaciones de mis Libros en Universidades, Colegios, Ferias de Libros en Lima o Provincias, en fin, a todo lugar al que suelan invitarme, o me pidan que alguno de mis Libros sea parte de un “Plan Lector”. Y si no me invitan, suelo colarme también... No se me hace bien el pasar inadvertido. Me digo: Alguien tiene que darme una oportunidad, y ver que le estoy entrando con fuerza a la escritura desde hace ya un buen tiempo; por cierto, un oficio muy sacrificado, pero apasionante por donde se le mire. Siempre he dicho que soy un Poeta que hago Novelas cuando tengo la necesidad de contar algo que valga la pena. No soy un Novelista que hace Poesía. La Poesía nace conmigo, con esa sensibilidad que me cubre enteramente, no sé si para bien o para mal, pero la acepto, ya sea como un manto protector o como una mortaja del infierno. Al final, las luces se dibujan en el firmamento cuando descubro que lo que escribo termina por gustarme a mí mismo, requisito indispensable para que los demás gusten de lo que hago. Y paso ya a retirarme, pues la entrevista se me pone profunda, y enloquezco de emoción o me pongo ansioso o irritable. Así somos los Poetas, locos e hiperactivos hasta los tuétanos. Un abrazo Rodolfo.



viernes, 19 de octubre de 2018

ENRIQUE VERÁSTEGUI EN NUESTRA LENGUA

La Cámara Popular del Libro, Súmac Pacha Perú y este servidor tienen el agrado de invitarlos a este homenaje mundial a nuestro maestro, amigo y hermano ENRIQUE VERÁSTEGUI PELÁEZ (1950-2018), este martes 23 de octubre a las 4: 30 p. m. en el jr Amazonas 401. Con la participación de destacados músicos y poetas de Perú, España y Finlandia. Pasen la voz. Quedan todos cordialmente invitados.




EN EL COLEGIO "DIEGO THOMSON"

Muchas gracias al colegio "Diego Thomson" de Jicamarca por recibirnos con sus gigantografías, sus pancartas, dibujos y, sobre todo, sus inquietudes. A veces solo la sonrisa al aire vale todo ese esfuerzo de llevar libros y cultura a los niños de nuestro país. Seguro volveremos pronto para seguir soñando con un Perú grande y hermoso.



domingo, 23 de septiembre de 2018

"LAUREL CULTURAL" A RY

Muchas gracias a los Viernes Literarios por este LAUREL CULTURAL que ha sido entregado también a Mario Florián, Julio Ramón Ribeyro, Oswaldo Reynoso y a Enrique Verástegui entre otras grandes personalidades de las letras peruanas. Todas las gracias al poeta, narrador y excelente promotor cultural, Juan Benavente, que hace más de 25 años dirige diligentemente este espacio que nació en la antigua ANEA del jirón Puno y en la cual estuve presente cuando la generación del noventa recién empezaba a caminar.
Es todo un honor y reafirma mi convicción en la palabra, la estética y en la hermandad los escritores que soñamos con que otro mundo todavía es posible.





FABULOSA ENTREVISTA EN EL DIARIO "EXPRESO" 20/9/2018

Muchas gracias al diario "Expreso" y al periodista Walter Cuba Huapaya por esta fabulosa entrevista que es un resumen de una larga conversa sobre mi obra o sobre mi vida que es casi la misma cosa. Mientras tanto, nos vemos en México para la reedición de Matagente. Y muy pronto estaré editando una nueva novela y un cuentario. Va un abrazo para c/u y para los seguidores de Mtg: https://web.facebook.com/Matagente-1208587835834759/
Nos seguimos leyendo


-También la pueden leer en la web:
https://www.expreso.com.pe/cultural/escribo-pisando-la-oscuridad/



jueves, 13 de septiembre de 2018

CONTRA EL DIFAMATORIO “COMANDO PLATH” Y VICTORIA GUERRERO PEIRANO, PROFESORA DE LA PUCP


En vista que en su último post he sido nombrado y casi puesto, otra vez, en la palestra (léase parrilla) con falsedades y sutilezas, diré lo siguiente:

Primero, que así como hicieron falsas denuncias en mi contra y no tuvieron ni el más mínimo reparo en disculparse o postear mis respuestas (no como comentario sino como cabeza de post) me vi obligado a hacerlos en mi página personal, medios periodísticos y, cómo no, en el sistema judicial.
Segundo, que jamás verificaron si esas denuncias eran falsas o no, no les pidieron a las “denunciantes” ni una prueba, una foto, un correo, un audio o siquiera una captura de pantalla de todas las miserias que se decía de mi persona: “tratante de blancas”, “proxeneta”, “monstruo”, aparte de otras barbaridades irreproducibles, como ese cuento real maravilloso mal armado donde yo, supuestamente, he “acosado a una señora durante 16 años” (sic) en otra carta infame que fue desmentida inmediatamente por mi excompañera y la “denunciante” tuvo que corregir una veintena de veces ese texto y escribir como justificación que “cada una tiene sus procesos” (sic) ¿¿??. Y mucho menos me preguntaron nada sobre esas falsas denuncias, teniendo Victoria Guerrero mis teléfonos y conociéndome más de 20 años y siendo vecinos los últimos años en el que nos hemos frecuentado e incluso viajado juntos, sino que además hemos compartido tiempo en las noches o en las madrugadas donde los dos hemos hablado de cosas íntimas o personales y sin ninguna falta de respeto.
Semejantes denuncias sin ningún asidero o respaldo (porque además no los hay) tuvieron eco en esta página y se abrió todo el desagüe para que los insultos de todo calibre puedan circular sin que nadie dijera nada. Y más bien o mal bloquearon a todos los amigos o conocidos que escribían en mi defensa so pretextos que estaban “insultando” tal cual como la parábola de la viga y el ojo, viejo estratagema que también usaron las “demandantes” para cuidarse de que sus mentiras y demás infamias no fueran descubiertas.
Tercero, yo por mi parte, les entregué todas las pruebas que tenía a la mano: que la primera denuncia procedía de una señorita con la que estuve unas semanas (y no medio año como decía la “denunciante”) y no aceptó un NO como respuesta y, por eso, mostré las decenas de llamadas telefónicas, cartas y correos electrónicos que me enviaba con intensión de retomar la relación. Eso sin contar los condones y juguetes sexuales que la susodicha había comprado en Rumanía y que abandonó en mi casa (objetos que, para cualquier cuestión legal o identificación de huellas digitales, están guardados dentro de una bolsa Ziploc para verificación de evidencias). No obstante todas esas miserias, esta página siguió queriéndome convertir en algo que no soy ni nunca he sido. Lamento que ahora todo esto se haya agravado y se tenga que llegar a mayores y todo por no aceptar un error. Y no se trata de “persecución” o “acoso laboral”. Si te equivocas, te disculpas. Eso te hace dign@ y no enturbia tu trabajo o tu lucha. Eso es todo y cada quien en lo suyo.
Cuatro, lo otro es que en esta “página feminista” (o que así parece serlo) se ha denigrado e insultado a otras mujeres que simplemente no estaban de acuerdo con la “lógica” o el “accionar” de este grupo. Así, personas lúcidas y activistas también a quiénes les tengo gran aprecio, como Lucia Mendo, Betsy Recavarren, Sofia Victoria Lino, Katrijn Linares, Sandra Orializ Tello Leon, Barbara Ramos Arce, Esperanza Chilca, Martha Santur Aranar, etc., fueron insultadas como “torpes”, “brutas” o “cojudas” (lamento transcribir todas estas infamias, pero lo hago como prueba de hecho) y hasta se dudaba de su condición de mujer (atroz axioma), etc. Y no content@s con eso, hasta mi señora madre de ochenta años, también fue objeto de burlas (de todo esto hay capturas de pantalla para evitar cualquier “desmentido”). Y hasta se deslizó maliciosamente (y otra vez sin pruebas de nada) la idea de que yo, o alguien afín a mí, había hackeado la página de CP, que, como todos sabemos, semejante acción es un acto delincuencial y constituye un crimen.
Cinco, así como mi respuesta jamás fue tomada en cuenta, las cartas de otras compañeras, como la de Isela Suárez Santillana (ISS), mi expareja y testigo gravitante de estos hechos, fueron invisibilizadas o ninguneadas (y hasta borradas con total desparpajo por muchas de las integrantes del “Comando Plath” tal y como refiere tajantemente ISS) y jamás tuvieron ninguna respuesta de esta página. La posteo aquí para que no queden dudas de sus enormes equívocos que han derivado en un proceso judicial (el cual ustedes victimizándose insisten en llaman “persecución”) que he asumido e iré hasta el final no solo porque me asiste la verdad sino porque no es la primera vez que se me quiere acallar con falsas denuncias, dicterios y tremendismos inútiles como el de “terrorista”, por ejemplo, que levantaron unos académicos desde Estados Unidos.
Para mayores dudas, dejo aquí la carta de Isela Suárez dirigida al “Comando Plath” y las conmino, una vez más, a que sea publicada como post y se comporten como personas dignas. Y exijo que no se use mi nombre en esta página donde se trafica con falsas “denuncias” para venganzas personales. Obviamente solo hablo en lo que a mí respecta. Abajo también dejo el link de la carta de otros escritores como Héctor Ñaupari, Rafael Inocente o Percy Hinostroza, igualmente agredidos e insultados brutalmente en esta página y que no solo han merecido una carta abierta sino que también se han convertido en legajos para otros juicios por difamación agravada contra Luz Victoria Guerrero Peirano y el “Comando Plath”.
No diré más en este espacio.
Mis otras respuestas serán notariales.
Rodolfo Ybarra
DNI 09441432

Carta de Isela Suárez:

CARTA ABIERTA AL GRUPO “COMANDO PLATH” POR DIFAMACIÓN AGRAVADA AL ESCRITOR RODOLFO YBARRA
Soy Isela Suárez Santillana, compartí mi vida con Rodolfo V. Ybarra Pinto por 14 años y tres meses.
Durante todo este tiempo Rodolfo jamás me agredió física ni sexualmente, tampoco hubo “juegos” que contuvieran violencia física ni verbal.

Sobre las acusaciones de Ana Rodriguez a RY. Estuve presente el día en que ellos se conocieron, intercambiaron direcciones electrónicas y comenzaron una amistad que, según recuerdo, al año 2016 dicha amistad tendría aproximadamente un año. Durante este tiempo he sido testigo de los ofrecimientos y otros (visitas a su trabajo, interés por conocerlo, participación en la presentación de sus libros, etc.) de Ana Rodríguez a Ybarra, también de ayuda gratuita y, aparentemente desinteresada, en la corrección de textos y de regalos que yo misma recibí y entregué a Rodolfo.
Conocí a Leda Quintana Rondón casi a la par que comencé mi relación de pareja con RY. entre octubre y diciembre de 2001, siendo ella pareja de Gonzalo Portals Zubiate, quien nos dijo que deseaba realizar una ceremonia de unión entre Rodolfo y yo. Ella ofrece la casa de su padre en Chaclacayo para esta reunión. Es ahí donde Leda nos confiesa su gusto y admiración por Rodolfo, pues lo consideraba un ser mitológico. Al día siguiente, él la besa frente a mí y de esto reímos  los cuatro. Durante el resto de años ella ha demostrado su afecto y cariño a RY públicamente, con efusividad verbal y física. Por todo ello, me es incomprensible y totalmente descabellado que ahora Leda diga que fue acosada por Rodolfo Ybarra durante 16 años. Y encima, el mes de julio del 2016 en que dice Leda que Rodolfo la agredió, ella misma posteó en su muro lo siguiente, un post que ella ha borrado deliberadamente porque sabe que está en grave falta y se ha cuidado de que no descubran sus mentiras: “Lean al escritor Rodolfo Ybarra… Muchos quieren apedrearlo, otros quieren llenarlo de polvo de estrellas… Yo creo que hay que leer su poesía, su narrativa, sus ensayos para alimentar la fogata de Prometeo encadenado o las alas de minotauro… alas siempre rebeldes, contradictorias, pero profundamente comprometidas con lo humano. Noche post Antifil con Rodolfo, Isela, Walter y Camila en vísperas del ritual de cierre del círculo en mi casa” (16 de julio de 2016)*.
A Victoria Guerrero la conocí por medio de Rodolfo, he sido testigo de su “amistad” durante varios años, amistad que se “fortaleció” por ser vecinos en Pueblo Libre. Y en la que incluso nosotros, Rodolfo y yo, la animamos para que se mudara cerca a nuestra casa. A ese nivel era nuestra amistad y cercanía.
(Victoria: me parece gravísimo que apoyes denuncias sin consultar a la otra parte sobre la veracidad de estas, sobre todo cuando tenías los teléfonos de Rodolfo y, supuestamente, eran amigos. Negar este derecho a un acusado es tendencioso y sobre todo ruin. En verdad, lamento que no compartamos los mismos conceptos de amistad).

La primera vez que me manifesté sobre este tema, lo hice públicamente en el muro de Leda Quintana, después de enterarme de que Rodolfo Ybarra junto a su abogada y amigos fueron agredidos físicamente y a él sin prueba alguna lo insultaron en la calle por esa gente que se reclaman “feministas”. Hoy me manifiesto porque sé que este “comando” está agrediendo a la madre del escritor y eso es una bajeza moral y mental, que a mi parecer desacredita por completo a este frente supuestamente feminista.
El día de ayer, revisando las páginas de algunas integrantes de este comando llegué al facebook de Regina Limo donde una persona con el nombre de Erika Rodríguez utiliza una fotografía de RY. para que la gente haga escarnio y tenga una lectura equivocada de la imagen, comparando al escritor con Jorge Bergoglio y Hugh Hefner. Respondo a este comentario y es borrado dos veces. Muy libertarias estas feministas del comando “Plath” ja!!! Lo mismo que hicieron con el reconocido escritor José Donayre Hoefken y otros a quienes bloquearon en sus páginas por señalar que estaban haciendo mal difamando al escritor RY sin ninguna prueba de nada.
Victoria, Leda, Rodolfo, yo y ustedes en su gran mayoría padecemos de machismo, estamos enfermos todos, pues bajo esta idea nos hemos formado los humanos desde “siempre”. El patriarcado es un concepto que abarca toda la estructura socio cultural y económica del mundo, incluso este feminismo burgués  del “comando Plath” es completamente patriarcal. Este tipo de feminismo que ustedes ejercen refuerza al machismo generando más violencia, odio y división.

Cómo pueden pretender denunciar, acusar e incluso curar de machismo si están completamente infectadas con esta entidad que ustedes alimentan con sus ideas y acciones fascistas.

Ustedes feministas de este comando han caído en la trampa del sistema por exceso de consumo del mass media y “pringles”.

Por favor compartan.

Lima, 19 de enero de 2018

Isela Suárez Santillana

DNI: 25856971


Primera carta abierta de escritores enviada a la PUCP

Réplica en Manifiesto:

Réplica en La Resistencia:

viernes, 3 de agosto de 2018

ENRIQUE VERÁSTEGUI, EL ARCÁNGEL CON CABEZA DE NEÓN


ENTREVISTA A ENRIQUE VERÁSTEGUI POR RODOLFO YBARRA



ENRIQUE VERÁSTEGUI. FOTOS: EDWIN CAVELLO LIMAS

Después de varios años de amistad y de visitarlo en su casa de la calle O’Higgins, de Cañete, nos volvimos a encontrar con el poeta Enrique Verástegui, o “Jarry” como le dicen familiarmente en su casa. Fue a mediados de los noventa cuando le hicimos una entrevista para un canal de televisión de UHF, donde el poeta se atrevió a cantar una ópera y contarnos que nos gustaría recitar sus poemas en el cielo*. El tiempo ha pasado, Enrique ha publicado más de una treintena de libros, y hoy encontramos al poeta de hierro, en su nuevo domicilio de la avenida Brasil, para seguir conversando de literatura, artes y todo lo que es su reino natural.

Quizás esta conversa no sea “políticamente incorrecta” porque, nos pareció, había otros temas del cual ocuparnos, como su salud y su opinión necesaria con respecto a lo que viene sucediendo en el mundo, y, claro, cómo no, el trabajo de otros poetas y escritores reconocidos que, en cierta forma, han copado los medios periodísticos. Es curioso que Enrique Verástegui, el aedo que dedicó toda una vida a la poesía y que sacrificó, incluso, su familia, y su entorno más cercano, ahora se encuentre prácticamente olvidado y hasta cierto punto negado por los nuevos letratenientes y demás prensa encargada de imponer un canon a base de amigos, cercanos o tributarios de necedades. Sin embargo, la voz de Enrique Verástegui permanece inamovible, lejos de toda mezquindad. Acerquémonos, pues, al maestro.

Muchas cosas han pasado desde que te mudaste a La Molina y ahora estás viviendo en Jesús María, ¿qué pasó,Enrique? Cuéntanos sobre esta situación nómade…
Sigo estando en Lima, aunque yo estaba en ciertos distritos que no colindan con el centro de Lima y ahora estoy en Jesús María dedicado a leer, a escribir, a cuidar y a conversar con mi mamá, que este año cumple 99 años y de la cual estoy muy orgulloso no solo porque es una gran madre, sino también porque es una gran intelectual, gran artista y escultora. Yo paso mi vida dedicado a pensar, dedicado a producir, que es lo que hago, que es lo que he hecho durante toda la vida.
Sigues escribiendo entonces, porque muchos jóvenes te siguen y quieren saber en qué anda E.V., y, claro, muchos, mal hablados, también dicen que ya dejaste de escribir, a eso se suma lo que tú una vez dijiste, que ya no escribías poesía…
No, no, no…
 …tú lo anunciaste a unos medios en unas entrevistas, ¿qué pasó?
Fueron unos anuncios desproporcionados, no quise decir eso.
Ok.
Porque nunca he dicho que he abandonado la poesía, sino que estaba en un momento de descanso del efecto de los anteriores libros que había escrito. No abandono la poesía, sino lo que abandono es el poema, que es otra cosa, porque la poesía es el ideal, el numen, el goce de la vida; el poema vendría a ser el continente, el que contiene a todo ese ideal que es la vida y que es por ejemplo o podría ser el orgasmo que uno alcanza con la mujer luego de pasarse toda una noche haciendo el amor sin eyacular, conforme recomiendan los sacerdotes tantras tibetanos.
Y ese orgasmo, digamos, ¿no se aminora con el paso de los años? O sea, me refiero a que uno alcanza la maestría a la vez que entiende que el cuerpo envejece y deja de ser lo que era. A esto hay que sumarle los distintos planos del tantrismo kundalini en sus niveles de tantrismo negro, gris y blanco, que es más o menos tu línea de monje asceta y dedicado a la poesía.
Tú me entiendes…
Y estamos hablando en el plano de la poeiesis y en el plano físico también, pero ya las fuerzas decaen a cierta edad, ¿cómo consigues mantener la fuerza poética de los primeros años de “Los Extramuros del Mundo”?
Acabo de terminar un libro que se llama “La Partitura Peruana” que es sobre el Perú y sobre lo mejor que tiene el Perú desde el punto de vista de un poeta del siglo XXI que se alegra por eso, que hayamos llegado al siglo XXI sobre todo que nos proyectamos hacia el siglo XXII, hacia el siglo XXX, hacia el L y de aquí a mil o dos mil años.
Esa es una proyección…
Una proyección, claro.
Y tú como te reconoces un poeta solitario…
Sí.
 …a veces aliado a un grupo como Hora Zero, que fue tu grupo inicial, pero, generalmente, te has mantenido solo en estos tiempos. Quiénes podrían ser aliados de E.V. o, si lo quieres de otra forma, qué poetas crees que se emparientan con Verástegui o, de repente, que te causen algún tipo de admiración…
Que yo admire… o que no admire. Lo que admiro es a la gente que se entrega a la poesía, que entrega su vida a la poesía, que pasa días, décadas y décadas  inmensas dedicadas a escribir poesía aunque a veces no tenga la suerte de encontrar un editor, pero si se encuentra a alguien así, por suerte, entonces estén seguros de que ese poeta está reconocido. Y ahora que me haces esta pregunta, acabo de recordar a un poeta de veras fascinante, es un poeta de los “Poetas del Asfalto” de Lima que han tomado las calles y los bares de la plaza San Martín para dictar una vigencia de la poesía desde el punto de vista de la sensibilidad que ellos encuentran en Bukowski, por ejemplo, que puede responder, con autorización, a las embestidas del capitalismo, entonces ese poeta cuyo apellido no me acuerdo, y que tiene unos bellísimos poemas, que creo es una afición suya sobre el Albatros, que es el pájaro de Baudelaire, y eso, sí, creo que es un gran poeta de nuestros tiempos.
¿Y es de Poetas del Asfalto?
Es amigo de Poetas del Asfalto.
¿Será Ángel Izquierdo Duclós?
Sí, él es a quien yo admiro mucho, a Izquierdo Duclós, él es el poeta a quien yo me refiero y admiro y quiero mucho.
Excelente porque también es un librero que vende textos en La Parada donde la vida no vale nada…
Porque lo que ha valido y va a valer siempre es el poema…
Ya, claro, claro. Y en la tradición peruana, en la tradición poética peruana quién te parece rescatable, digamos de todos estos años que has vivido y que has leído.
Baudelaire, cuando yo tenía 23 años…
Pero es francés y quien además acuña el término modernidad o modernité, como diría él. Creo que todos empezamos por el simbolismo…
Este otro poeta rescatable es Wolgfang.
¿Wolfgang Borchert?
Wolfgang, sí, quien es famoso y te podría interesar, un poeta de los años 30 sobre quien escribió Toro Montalvo. Toro Montalvo es un muy importante poeta, pero creo yo, digamos, que el lugar al que correspondería es el lugar expectante siempre…
Y Enrique Verástegui se encuentra sobre los 60 años…
65 ya mismo, el 24 de abril.
El 24 de abril, claro, ya viene tu cumpleaños, no se me puede pasar este año.
Vas a venir, ¿no?
Habrá que venir de todas maneras, me comprometo.
No puedes faltar.
Así, en estas décadas que han pasado, ¿cómo ves tú la poesía? Muchos dicen que has alcanzado un tope. ¿Estás en la cúspide de tu carrera, de este viaje que es vivir? En fin, digamos, nuestro cuerpo físico decae y el espíritu viaja, trasciende. Cómo ves tú esto, te quita el sueño, te perturba, piensas en eso o simplemente lo dejas así nomás.
Es una reflexión interesante.
Nos explicas.
Nunca lo había pensado así. Nunca había pensado en el asunto de la muerte para empezar. Para hablar de estas cosas siempre hay una cosa, que Cristo solucionó el problema de la muerte y los poetas solucionaron los problemas de la vida; no solucionamos los problemas del amor, que eso sí te golpea en las espaldas…
 …con látigos de cilicio…
…para liberarnos a nosotros del pecado original. Ahora la muerte es la vida, que es lo que me has planteado.

Sí en el sentido platónico, pero también está la propuesta de Savater quien pensaba que la propia muerte era lo más importante en comparación a la muerte del resto. A esto hay que añadirle que para Epicuro solo pensar en la muerte era horrible…
Yo creo que la vida es una preparación para el encuentro con la muerte y en esa relación vida – muerte podemos encontrar un camino hacia un cuerpo, hacia una muerte que se manifiesta feliz de pensarse como tal, esto es eternamente, que es el alma. Que interactúa con el mundo sin mala conciencia, que es a lo que se relaciona tu pregunta. El problema de la muerte no es de la muerte, que es el problema del caos, tenemos miedo a morir porque somos pecadores.
Y relacionado con esto, hablando un poco de religiones, qué opinión tienes sobre… -tal vez, suena un poco raro esto que extrapola lo que estamos conversando-, pero me interesa lo que está ocurriendo en el mundo, no importa que estas ideas entren de contrabando…
Sí.
El Estado Islámico que quiere conquistar Europa, que está avanzando, es una guerra fratricida. Žižek dice que los islamistas se consideran inferiores frente a la sociedad de consumo y que esta sería una de las causas de los ataques a Occidente, a lo cual remata con unos versos de William Butler Yeats: “Los mejores carecen de toda convicción, mientras los peores están llenos de intensidad apasionada…”
Ya.
…esa imagen del islam que también es una religión, digamos, y que también podría llamarse una guerra de forma antipoética, qué opinión tienes tú sobre esto en la coyuntura del mundo, la “hora cero” del mundo. Estamos viviendo una mundo bastante diferente, digamos unipolar, tenemos a China, Rusia, tenemos la crisis europea, tenemos que se acaba el agua en el 2025, tenemos la crisis mundial, contaminación ambiental, invasiones, guerras de rapiña, etc, etc., pero con todo esto tenemos la cuestión de los países árabes. ¿Qué visión tienes tú sobre todo esto?
Tengo televisión por cable. No leo periódicos, entonces estoy desinformado sobre ese asunto, pero hay algo que me llama la atención sobre una cosa y yo quisiera que tú me respondieras, si la palabra ISIS -que es el E.I.- se escribe en inglés así o en castellano es ISIS.
 ISIS es un acrónimo de Estado Islámico de Irak y Siria, pero en sus siglas en inglés.
Lo que entiendo es que Estados Unidos está fracasando porque da la guerra y no la paz en los mundos. En Siria por ejemplo se mató o lo mataron -no me interesa- a Gadafi y hasta siguen en plena guerra civil. Yo veo por fragmentos la televisión por cable, porque me niego a ver los periódicos que siempre tienen que traer sangre en sus páginas y yo estoy harto de sangre. Viene desde los años 60, o sea más de 50 años con accidentes aéreos, con accidentes automovilísticos, fallas en la producción de las fábricas que se llenan de sangre y que se empapan de sangre.
Generalmente siempre se tiene una idea del poeta que mira la luna, pero tú eres el poeta que escribía o que escribe mirando su realidad, su entorno, porque en tus textos primeros, y en los posteriores, hay una necesidad por no desprenderse de la realidad y a esto se suma el dominio de la técnica, la magia, los recursos, asumiendo todo lo que te toca vivir.
Sí, pues, ¡claro!
Eso me hace pensar que este mundo que estamos viviendo de repente ha influido también en tu nueva poesía o ha cambiado, no lo sé. Yo me acuerdo que con los poetas del centro de Lima, cuando hablábamos de E.V., siempre nos referíamos al ángel Enrique, el arcángel con cabeza de neón…
Mira, a quien le haces esta entrevista es el más importante pensador peruano, fundador de la filosofía en el Perú con mi “Albus” y en todos mis libros de ensayos filosóficos, físico y matemático. Entonces, mira tú, te diré una sorpresa, hace aproximadamente un año o dos años terminé mi libro “Splendor” que tiene mil páginas y hace poquito, hace un mes, acabo de terminar un libro de poesía también, pero que no está en verso ni en prosa, no poema en prosa sino poesía en prosa… Bueno ya me perdí…
Ya, ya, no importa, luego retornaremos sobre eso.
La poesía en prosa para expresar la calidad de ser peruano. Se dice algo: que E.V., en un momento determinado, pasará a la inmortalidad con la “Partitura de la Literatura Peruana”.
¿Pero tú no crees que eso de que la poesía al querer imponer un mensaje filosófico…
Ya…
…pierde en su forma, en su estética, que acaso no es mejor hacer un ensayo de filosofía que escribir un poema filosófico?
Las dos cosas son válidas, aunque el problema filosófico nadie lo escribe y solo se escribió a comienzos de la civilización occidental, Parménides, por ejemplo.
Parménides, que es el fundador de la metafísica occidental, y sin embargo de él solo han llegado algunos versos y pedazos o retazos de pensamientos con los que se ha construido el pensamiento occidental…
Escribió un problema filosófico, donde dice que “el pensar es el ser”, en razón a eso he escrito también un libro de ensayo que espero publicar alguna vez, si se puede este año, y que trata de estas cosas.
Entonces, si este uno, el ser, niega al otro, el pensar…
No, al contrario, lo enriquece y yo sigo luchando hace años, y tú me comprendes, porque tienes un nivel altísimo de análisis, que quiero unificar de una vez la gramática con los números, la poesía con las matemáticas, es lo que he tratado de hacer siempre y lo he hecho, pero y esto ¿por qué hago esto? Porque yo vivía en un mundo sangriento y no me encontraba feliz, porque no estoy involucrado con nadie, para llegar a la libertad pienso que la poesía perdió su prestigio que era sustentado por la clase obrera que estaba en el poder. Fracasó el comunismo, los poetas caímos por esas cosas del pecado original, caímos en el desprestigio, cosa que yo trato de vivir haciendo matemáticas.
La poesía moderna, la poesía de estos años es como un commodity.
Ya.
O sea es como un negocio, como una mercancía…
Ya, claro.
…hasta como una empresa. Los jóvenes poetas en España, por ejemplo en la revista “Qué Leer”, son jóvenes que más parecen modelos de televisión que los poetas de chalina de los 70.
Sí, pues.
Entonces mi pregunta es: ¿qué reflexión tiene Verástegui con respecto a los jóvenes de ahora que de repente quieren intentar alcanzar la fama antes de escribir un buen verso? Es decir, para ellos es necesario ser reconocido como poeta o tener el aplauso de las multitudes en vez de escribir un gran poema como fue tu caso cuando eras joven. ¿Qué opinión tienes de ellos, de esta nueva generación que se ha trastocado con el neoliberalismo, los vicios de la “aldea global” y sus aparatos de alienación o, de repente, simplemente, no entienden la poesía?
Yo siempre defiendo el proyecto que se ha hecho de buena voluntad, así sea la locura, entonces si se ha hecho de buena voluntad yo apoyaré esto porque hace bien a todo el mundo. Como decía un texto de Wittgenstein: en la filosofía encontró él su terapia, yo digo que en la poesía encontraremos nuestra terapia mental, por tanta angustia que nos causa las malas relaciones que hay entre las personas de esta civilización, que es tan capitalista y que lo quiere ser aún la civilización occidental, que lucha además por una proyección de la totalidad de los derechos humanos en todo el mundo, en todo el planeta.
Otro tema que siempre preguntan los jóvenes, muy interesados en E.V., es si E.V. está bien de salud, seguro porque te han visto un poco demacrado, de repente algún mal neurológico o los mitos que se hablan en el centro de Lima, que E.V. es un poeta alucinado o de la alucinación.
La gente me ve delgado.
Sí, te ven delgado; entonces quisiéramos que tú nos digas cómo te sientes de salud para dejar en claro los aspectos de tu estado físico.
Yo me siento bien de salud, pero el peso, como se dice, mi peso ha bajado. Ok y no sé si eso sucede por la dieta que hago o porque estoy con cáncer, ¿no? Pero cáncer no tengo, todavía no me duele ninguna parte del cuerpo.
Ok.
No me duele nada
Y el habla, tienes un problema en el habla.
Sí, sí, pequeño problema, ya.
Y eso de qué se trata exactamente.
Mal tratamiento en el psiquiatra que he tenido.
¿Te han recetado pastillas malas?
Ya, a propósito lo han hecho.
 Ya, claro.
En algún momento van a estar detrás de ti.
Digamos, te han saboteado la salud…
Sí, pues.
Pero, ahora, ¿estás tomando pastillas?
Sigo yendo al hospital.
Pero, disculpa el posible morbo, solo es una sana preocupación: ¿qué pastillas tomas?
Diazepam, pues. En el psiquiatra estoy…
¿Diazepam? ¿Carbamazepina?, ¿Largactil?, etc.
Ya ni me acuerdo.
Y estás yendo continuamente al psiquiatra.
Sí, estoy yendo continuamente.
Otro asunto que nos interesa es: ¿tú no tienes una relación con los poetas de tu generación?
Pero es que ellos no se llevan bien conmigo.
 Pero, ¿por qué crees tú que no se llevan bien contigo?
—EV: No sé pues, porque yo no he hecho nada en contra, al contrario yo siempre he dado mi apoyo en todo lo que ellos han querido. Y estoy orgulloso de ser amigo de ellos. Creo que ellos piensan otras cosas, tienen demasiados celos. De repente, creo que estoy equivocándome en las respuestas, porque Pimentel tiene celos de que a mí me trata bien la burguesía y a Pimentel todo el mundo lo trata mal, entonces, por unas razones, yo me opuse a Pimentel y él me mandó a la mierda, entonces tuve que oponerme a Pimentel (risas) porque así son las cosas de la gente, o es blanco o es negro.
Ok. Pero a ti la burguesía te trata bien, te reconoce, es más, te aplaude.
Sí, pues.
Y te aplauden de pie.
Eso es consecuencia de mi política, hay algo de mí que viene de mi familia, la expresión del catolicismo cuyo motor es el amor, como quería Juan Pablo II y los sacerdotes del Opus Dei que creen que estoy bien, estoy más o menos bien.
Tú vivías en Cañete, recuerdo que te visitaba en esa casa muy bonita, una casa antigua en la calle O’Higgins.
Sí, ya se derrumbó.
A eso iba. Y yo fui una vez, en las épocas del terremoto, y se había caído…
Sí, pues.
Y la casa se había destruido y el Estado no te reconoció nada.
No ha reconocido nada a nadie.
¿No te ayudaron en nada? A eso quería llegar, si tú tuvieras al presidente frente a ti (y esto lo vamos a hacer llegar como sea a palacio de gobierno), si tú tuvieras al presidente aquí sentado, ¿qué le dirías?
Le diría que está gobernando bien, usted y su esposa, ¿y nosotros qué somos? (risas). Y diez horas después, borracho, le diría ponme mi casa. (Risas).
 Ok, ok, le dirías que te regale una casa. E.V. no tiene una casa, la verdad es que E.V. vive en la casa de sus familiares, sus hermanos…
Mis hermanas.
Sí, tus hermanas, y así has vivido todos estos años.
Así, tal cual.
 Pero tampoco tienes una pensión.
Una pensión, tampoco.
No tienes un seguro, mejor dicho.
Seguro tengo.
¿Y cómo te otorgaron el seguro?
Por Carmen.
Entonces tu esposa Carmen Ollé te extendió su seguro.
Sí.
Pero casa no tienes.
Casa no tengo y comida tampoco. Mi familia tiene casa pero yo soy el que no tiene casa.
Pero el Estado debiera darte una, tú eres un poeta grande, que ha llevado a las letras peruanas a un nivel de reconocimiento en el extranjero, o sea, lo lógico es que el Estado, por lo menos, te diera una casa.
Sí, pues, normal, a la Kina Malpartida le dieron un departamento.

Sí, es que el asunto del boxeo, como el fútbol, es mediático y forma parte de la regla: “pan y circo”.
Y se ganó su medalla sacando pecho, luchando como un hombre, y, mira, ahí tiene su casa propia.
Verástegui es un soñador también, un combatiente en la poesía y también creo que eres una especie de visionario y algunos reconocen a los poetas como videntes. Tú qué auguras en este país a los artistas o a este país en general, qué auguras a este país Perú 2016, lo que nos viene de acá…
Hay un despertar hoy día en la juventud movida por las fuerzas productivas, el auge de la maquinaria que avanza en el mundo favoreciendo a los jóvenes, aunque los jóvenes no tienen una hoja de ruta, que será una nueva poesía, si se trata de hablar de poesía, porque la poesía siempre va a hablar de otros temas y estos otros temas darán una visión a un planeta que ya está globalizado. Ya no podrá haber un espacio para la microcomercialización, sino una especie de razón en el mundo que tenga en cuenta la defensa de la calidad de vida y la defensa de pensar la vida, están en el deber y la necesidad de hacer literatura en un país, en un mundo que necesita una nueva literatura.
Se supone que tú con “Ética” concluiste un trabajo.
Se llama “Splendor”.
Pero se llamaba “Ética”, ahora se llama “Splendor”, y con esto concluiste un trabajo acromegálico, elefantiásico…
Claro.
Un trabajo que te ha tomado toda tu vida.
Sí, pues.
A partir de allí se inicia otro trabajo, es como una especie de renacimiento. ¿Estás construyendo otra obra similar a “Splendor”?, a eso me refiero.
Tengo otros libros publicados, como “Los Extramuros del Mundo”, y mil páginas más de poemas ya publicados. Ahora lo que quiero publicar es un libro de prosa, mi diario y cuentos que se han perdido con el pavoroso terremoto de Pisco.
¿Qué fue exactamente lo que se perdió?
“Se perdieron” entre comillas, han sido secuestrados o están escondidos o están perdidos, pero no están en mis manos y el diario no es un diario poético, es existencial, hago una prosa que a mí me gusta y que es la prosa que yo hago, y también mi libro de cuentos, que ojalá puedan aparecer algún día, y tengo otras cosas nuevas que no sé cómo sacarlas, pero bueno, así es.
Eso, digamos, no está, esos diarios tú no los tienes, se perdieron en todo caso…
—EV: Se perdieron o una mano se los ha llevado.
Pero, ¿tú no tienes un nombre? O sospechas de alguien.
— Me da miedo decirlo, porque de repente es el SIN.
Entonces es una posibilidad de que el SIN se haya llevado tus textos.
Mi libro y mis cuentos.
Eso será de la época de Fujimori o algo así.
De la época del terremoto de Pisco.
Ok. Ok. A Verástegui también lo buscan los poetas jóvenes, muchos poetas jóvenes de las universidades preguntan por Verástegui o buscan tus libros. Es más, tu libro “Los Extramuros del Mundo”, en su primera edición, es muy cotizado y lo venden a 200 soles en internet.
Eso está bien, ¿no?
Ese es un libro que alguien lo pone en internet y lo compran inmediatamente. Tu relación con los nuevos vates, ¿a qué crees que se debe que los jóvenes te idolatren y te busquen?
A no haber perdido la inocencia de mi vida, seguir viendo la vida con los mismos ojos con los que la vi a los 15, 19 años, y a mis 65 años conservo esa inocencia de vida que es energía, es movimiento, que es el sustento de la acción de la eterna vida.
Recuerdo cuando una vez viajamos por Cañete en un taxi y no sé exactamente por dónde nos llevó en la carretera, y tú estabas muy feliz de estar en el auto y en ese tiempo estábamos tomando vino, celebrando a Baco. ¿Ya no consumes bebidas espirituosas?
Siempre me dan ganas de tomar.
Entonces todavía existe el deseo en su sentido más freudiano.
No, no, antes me daban ganas, ahora se me han ido las ganas de tomar.
Porque a ti te gustaba mucho el vino, eras prácticamente un enólogo.
Sí, me gustaba el vino, pero ya no me dan ganas de tomar licor.
Y fumabas también.
Me enorgullezco de haber dejado el vicio del cigarrillo, dejé de ser adicto al cigarrillo gracias a unos parches que me trajeron de Australia y me quitaron ese vicio.
¿Cuánto estás pesando, Enrique?
¡Uy! Yo creo que entre 60 y 63 kilos.
Estás delgado.
Antes pesaba 80 y ahora estoy light.
Muy bajo de peso.
Engordo y bajo de peso, el que tiene diabetes, ¿engorda o baja de peso?
Hay dos tipos de diabetes, el que engorda y el que baja de peso.
Ah, ya ves.
Otra pregunta, también se relaciona con el extranjero, porque en el extranjero de alguna forma siempre brota el nombre de Verástegui.
Ya.
O sea, hacen antologías o preguntan, la referencia es E.V. Hace poco leí que ibas a estar invitado al Caribe.
En la República Dominicana.
Sí, perdón, en República Dominicana. Eso es cierto, por ejemplo.
Es cierto.
Cuándo va a ser eso, cuéntanos.
Del 27 de abril al 4 de mayo de este año, o sea, son seis días o siete días en los cuales voy a estar ahí, yo y mi hermana Isabel que me va a acompañar. Tenemos que estar ahí.
¿Es un homenaje o qué es?
No sé exactamente qué cosa es, es una feria del libro en la que tengo que leer un poema y tengo que leer un ensayo y voy a tener que hacerlo en solo 15 minutos.
Bueno, es ya un reconocimiento de los años que tú tienes y que, de alguna forma, es también un homenaje, cualquier invitación al extranjero termina siendo un homenaje. Por cierto, qué recomiendas a los jóvenes escritores. Yo veo, retomando la pregunta anterior sobre los jóvenes, que en general los escritores jóvenes tienen una necesidad de reconocimiento, creo que es por el mismo sistema de mercado que establece pautas del triunfo inmediato del “american way of life” de los Estados Unidos, quieren triunfar rápidamente, pero a costa de la escritura, la escritura es como un pretexto de “éxito” en la vida. ¿Qué les recomendarías a estos jóvenes?, ¿qué opinión les darías a ellos?
Creo que es una cuestión del mercado y que están siendo injustos con los escritores cuando al escritor le dan el 10% de un libro publicado, como dice la ley, y nos dan eso frente al 90% del editor, ahí todo está mal. Desde ese nacimiento absurdo, está formado el mercado, no solo peruano sino en toda la lengua castellana y, por lo tanto, los jóvenes deben responder una pregunta fundamental: ¿por qué escribo? y ¿para qué escribo? Si ellos ven que pueden ganar plata con eso, pues bienvenido sea, si pueden o si quieren hacer revolución, pues bienvenido sea. Yo veo una cosa que empiezan a ver los jóvenes en México, y es que la escritura ha perdido su sentido en pleno siglo XX, porque no tiene sentido entregar la vida a algo que no tiene valor, que es la vanguardia desde el punto de vista cero, que es el proceso del conocimiento que te puede hacer producir una gran ola y que como toda gran ola, como todo efecto en el mercado, va a buscar, va a ser recibido por una demanda, los lectores de tales países por donde editan los libros.
Porque ahora el sistema de mercado, volviendo a los libros, por ejemplo: hay libros que no te dicen mucho, no te dicen nada como “Harry Potter” o el libro “50 Sombras de Grey” que ha vendido 40 millones de ejemplares, que son 40 millones de libros que contienen una historia que no te cuenta nada más que las relaciones de un hombre con una mujer, en las cuales el hombre somete a una mujer a golpes o el sistema masoquista, el bondage, el sistema moderno del trato sexual entre los hombres y las mujeres, pero se olvidan para siempre del súmmum de lo que tú siempre hablas, del súmmum de los libros, del súmmum de la creación, ya no importa nada. Estamos viviendo tiempos en los que el conocimiento no se valora y los que quieren escribir sobre ese conocimiento terminan en la indigencia o segregados y apartados, es una lucha a contracorriente, que es también la lucha de muchos contra la máquina falogocentrista y la sociedad del patriarcabro, pero no tenemos, digamos, o no tiene esta gente un algo de qué cogerse. Entonces cuál es la respuesta, Enrique Verástegui, que tienes más de 60 años, 65 años, y que has persistido y para muchos eres como un héroe, qué palabras exactas les darías a estos jóvenes que están ahí, atrapados en una lucha a contracorriente y no tienen a qué acogerse, ¿qué palabra les darías?
Yo me remito al testamento de Marcuse que se llamó “La Dimensión Estética” donde dice que las civilizaciones se juegan su destino en la necesidad que tienen de producirla y no el mamotreto que gobierna el mundo hasta ahora. El destino de la civilización occidental está en que se haga un arte y eso implica libertad, que es un pretérito de que las obras son necesarias o no son necesarias.
Este mundo es de violencia, vivimos en un mundo violento en el que el más fuerte somete al más débil, las fábricas de armas son grandes negociados, no solo las fábricas de armas sino también los grandes laboratorios farmacéuticos que inventan enfermedades y con “chemtrails”, que es también una teoría de conspiración, segregan, inventan bacterias y virus y los lanzan a la gente del pueblo para que la gente del pueblo se enferme y pague por esos medicamentos.
Sí, pues.
La libertad del hombre está aniquilada por el lado económico y por el lado político militar del sistema. Cómo alcanzar la libertad en un sistema como este, o sea cómo E.V filósofo avizora  este mundo así, digamos un mundo tipo “Mad Max” que alucinaban en los años 80 y que es en mundo al cual estamos llegando, porque hay un país dominante que está destruyendo la naturaleza y a la poesía; entonces cuál es la visión de E.V., filósofo, sobre este mundo que te ha tocado vivir en esta edad de madurez.
El filósofo es alguien opuesto a Mario Vargas Llosa porque yo puedo dar la sustancia de lo que significa el concepto mismo de libertad, cosa que hasta ahora no ha podido hacer MVLL, y que es sencillamente una palabra clave: la felicidad. Si no se lucha por la felicidad no tiene sentido la libertad. Apoyándome en esta tesis de buen sentimiento te puedo responder que lo que tienen ganas de hacer los muchachos es ser felices o, como dirían The Rolling Stones, “Satisfaction” con la libertad.
Y tú qué opinas de otros poetas peruanos, por ejemplo, Mario Montalbetti, el poeta que escribió “Perro Negro”, “Fin Desierto”, “Llantos Elíseos”, etc. Qué opinión tienes de él, porque también es un filósofo chomskyano.
Yo de chibolo he hecho un mejor trabajo sobre Chomsky que Montalbetti.
Explícanos eso.
Claro, he hecho un trabajo extenso sobre Chomsky, Chomsky y su relación con las computadoras, la lingüística y las computadoras.
Y poéticamente.
Yo soy mejor poeta y mejor filósofo que Montalbetti.
Entonces tú te consideras mejor que Montalbetti.
Sí, en todo caso. Poética y filosóficamente también. Y ahora todo el mundo se va a estudiar la filosofía…
Perdón, no te entendí.
Yo entré en la filosofía y ahora se va todo el mundo a estudiar la filosofía (ríe) y tanta gente ahora me van a sacar de ahí.
¡Ah! te van a sacar de ahí y eso no puede ser, caracho.
No puede ser (ríe).
¿Qué opinas del neobarroco?
Es algo interesante y complejo porque en los 60 Cuba perseguía a Lezama Lima.
Bueno, estaba Lezama Lima y, poco después, como que hay un bloque histórico ahí, Urteaga Cabrera, Severo Sarduy, quien murió de sida. Y habría que sumarle a Reynaldo Arenas…
En los 70 Cuba aceptó a Lezama Lima y el entorno de Cuba latinoamericano, y los países del entorno de Cuba que aceptaban a Lezama Lima en los 60, no son los latinoamericanos que aceptaban a Lezama Lima en los 70, entonces…(silencio), ya me pierdo…
Ok, ok, no hay problema.
Defendía a Lezama Lima por la libertad, en nombre de la libertad. Cuando Castro opina que Lezama Lima debe ser leído como tal, entonces todos, derecha e izquierda empiezan a pensar en la revolución, empiezan a pensar en Lezama Lima, eso es lo que quería decirte, que era una situación interesante.
Porque en tus poemas de “Los Extramuros del Mundo” aparece Lezama Lima: O como dice tu poema: “…y tú no hacías nada por mí, viejo Lezama, estás ya viejo, pero te guío por estos sitios…”, etc.
Aparece Lezama, claro, es un saludo a Lezama.
En todo caso, Lezama estaba vivo.
Estaba vivo.
Y de los poetas de Kloaca, qué opinas tú de Roger Santibáñez, Dalmacia Ruiz Rosas, Mariela Dreyfus…
Me gustaría opinar de ellos, pero no puedo porque nadie de ellos se me acerca ni yo me acerco; entonces sería mentir respecto suyo, si son subterráneos, si son punks… Desde los poetas de mi generación hasta los más jóvenes no puede haber conversación porque no me entregan sus libros.
Entonces, no los has leído.
No los he leído porque no puedo, no me dan sus libros.
No te han alcanzado sus libros…
No me los han alcanzado, ni me los han recomendado, quiero conocerlos, me duele mucho, no puedo opinar porque no me dan sus libros.
Y de los poetas de los 60, aparte pues ya de las típicas polémicas que hubo cuando apareció Hora Zero y el parricidio que ustedes acometieron en esas épocas, desde ahora, desde esta visión de la madurez, ¿qué opinas de esta generación del 60? Bueno, Cisneros murió, relativamente, hace poco.
Cisneros murió. Y con Cisneros murió la ilusión pues del foquismo del Che Guevara, los que quedaron, los sobrevivientes, esos que se embarcaron en la larga marcha de Mao Tse-Tung hacia la conquista del poder…
Y la polémica, ésa que hubo de Rodolfo Hinostroza con respecto al poeta guerrillero Javier Heraud, ¿qué opinas de eso?
No me gustaría pensar mal de Hinostroza ni pelearme con Rodolfo.
En todo caso, ¿qué opinas de la poética de Hinostroza?
No tengo nada que opinar, porque creo yo que no ha hecho nada. Ha hecho un librito de 100 páginas “Contranatura” y nada más. Y 50 años después, ¿qué ha publicado?
 Ha intentado con la novela, con “Fata Morgana”.
Dramaturgo también. Y cocinero, aunque en eso le ha ido mejor.
De estos otros poetas que han aparecido, bueno ya son del 90, digamos que son poetas que te admiraban a ti antes, yo me acuerdo de varios…
Me admiraban…
Sí, te admiraban. Bueno, de todos ellos, se han armado otros grupos de poetas que están asociados a la cátedra…
Ya.
Y tú qué opinas de eso, son poetas pero son catedráticos universitarios.
Cuando Enrique estaba en Estados Unidos así era, contrataban a los poetas para que  dicten clases de poesía, pero cuando un líder eliminó esto en Estados Unidos condenó al poeta a sobrevivir y ya no sé cómo estarán los poetas en los Estados Unidos y estaba muy bien visto cuando Estados Unidos apoyó a los poetas.
En todo caso, cuál es la profesión ligada o asociada a la poética para que el escritor pueda vivir bien, porque sabemos que el poeta no vive de lo que escribe, aunque debiera hacerlo, o sea, las editoriales debieran pagarte por escribir y las editoriales debieran pagarte muy bien por cada libro que sacas, pero como eso no ocurre, cuál sería la profesión accésit al poeta.
El periodismo.
Me has hecho recordar cuando en La República te pagaban con latas de atún.
Que es lo que hemos hecho toda la vida, trabajar como periodistas, obtener un salario que permita tener un hogar, porque no hay nada más hermoso en la vida que un poeta se case, tenga su esposa, tenga sus hijos y vaya todos los fines de semana a comprar al minimarket, así creo yo que es en los Estados Unidos: comprar en los supermercados los fines de semana.
Con respecto a la crítica literaria, siempre ha sido muy, digamos, no voy a decir blanda, pero siempre ha asentido mucho tu obra, es decir González Vigíl te ha hecho muy buenos ensayos, te reconoce como uno de los más grandes poetas de este siglo en el Perú y siempre está al tanto de tu obra, siempre la defiende. La mayoría de críticos no han hecho una crítica negativa de tu obra, yo creo que es porque tu obra en sí tiene un peso tal que impide que pueda haber una crítica, digamos, maliciosa.
¡Maliciosa!
Pero con respecto a tus últimas obras, este poemario que sacaste con el título de “Tratado sobre la yerbaluisa”, por ejemplo, muchos hablaron mal, muchos críticos o seudocríticos incluso se atrevieron a ponerte nota y  “desaprobarte”.
(Risas).
¿Que les dirías a estos señores?
No estoy informado, no le hago caso y no me interesa saber.
No sabes de quién o quienes estoy hablando.
No sé ni quién es, ni me interesa saber lo que ha escrito.
En todo caso, tú no escribes para la crítica…
Cuando empiezo a conversar con gente del público o con un escritor como tú, siempre converso con gente de buena voluntad, siempre digo que yo produzco para la gente de buena voluntad.
En todo caso, defiendes tu obra “Tratado sobre la yerbaluisa”, para ti es tu obra…
Yo no tengo por qué defender, eso está publicado, si quieren lo reeditan, o si quieren no lo reeditan, si quieren lo leen o no lo leen. Ni siquiera tengo necesidad de pensar el Perú y al Perú viviente, como la yerbaluisa, que es, por ejemplo, una de sus plantitas más tiernas y más pobres del campo, esa bebida que la sirven los hombres y mujeres de la sierra en sus fiestas, en sus noches, en sus días, genera conciencia que esa plantita sea bebida en un protocolo elegante por las mayorías de mi país.
Recuerdo una entrevista que te hicieron en el diario “Gestión” o en “Expreso”, no recuerdo bien, publicaron una foto que te tomaron en una pista sentado en un mueble y tú hablabas o pedías invadir Chile o algo así. Recuerdas o no, hablabas sobre Chile en una entrevista, y decías hay que invadir Chile. ¿Sigues opinando lo mismo?
No, ya fue.
Bien, entonces, una cosa simple, me interesa saber un día normal de E.V., que nos cuentes un día tuyo…
¿Quieres que te cuente cómo era mi día con Carmen?
Si gustas.
O ¿cómo son mis días hasta ahora?
Lo que gustes. Es tu entrevista, somos librepensadores.
Muy joven me casé.
Sí.
Era levantarse todos los días a las seis de la mañana y acostarse a las doce de la noche, de seis de la mañana hasta las doce de la noche no hacía más que escribir, escribía y escribí incansablemente, décadas sobre décadas, hasta que produje, ya pues, la  visión del mundo de un poeta, de un joven intelectual limeño que vivió su adolescencia en la provincia de Cañete y que vuelve a Lima para cambiar su destino a través de sus estudios en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, que es mi alma mater y a la cual me debo.
Siempre hay conversaciones en relación con Roberto Bolaño. Bolaño es muy admirado en Chile, México y aquí por parte de los escritores jóvenes también, pero creo que Bolaño no te trató muy bien a ti…
¿En la novela?
Sí, en la novela “Los Detectives Salvajes”. Puedes hacer un descargo, no sé qué opinión te merece eso, aparte que Bolaño es visto como una especie de factótum de la literatura joven en Chile y aquí en Perú también tiene admiradores y seguidores. Cuéntanos algo mejor de Bolaño contigo, de las experiencias que tuvieron en París, cómo era tu relación con él.
Yo no sé si estuve con Bolaño en París, creo que fue en Barcelona, que es lo que ocurrió.
Lo que pasa es simple, él te puso a ti en la novela y te maltrató en su novela
Claro.
Ya, pero eso creo que es por una rencilla, que él se cobraba o vengaba de algo.
No sé de qué se pueda vengar, no sé.
Da la impresión.
De celos, de celos políticos, porque ahora que me acuerdo, me ataca porque soy admirador de Octavio Paz, eso revienta su hígado.
Ok, te ataca a ti por ser admirador de Octavio Paz.
Sí, por ser admirador de Octavio Paz.
Y eso ¿en qué le molestaba a él?
Supongo yo, me ataca por ser “revisionista”. Yo no tengo la culpa de que Rusia elija el mejor destino que quiera elegir, ¿no? Era cochino como novelista  y no porque yo acepte o no acepte a Bolaño, tampoco voy a aceptar a MVLL. Vargas Llosa, en su novela, ataca a un autor por hacer la revolución sexual y Bolaño me ataca a mí por ser y por vivir en la época que vivía que era la política rusa.
Recuerdo que hace más de 20 años -entre el 92 o 93, han pasado 23 o 22 años-, tú declamabas poemas sin leerlos, te acordabas.
¡Ah, sí!
¿Puedes acordarte de un poema y declamarlo?
Puedo tratar de declamarte un poema a mi madre.
Dale.
Si quieres.
Para recordar los viejos tiempos.
“Madre tu nombre viene lento como la música sublime y de tus manos vuelan palomas, mi recuerdo te viste siempre de blanco como un recreo de niños que los hombres miran desde aquí distante…”. (Silencio).
Bien, Enrique. ¿Alguna cosa que quisieras decir para cerrar esta entrevista?
En estos momentos no tengo un representante a la vista, ¿no? Porque toda mi vida escribí para sentirme bien y publicarlo para sentirme mejor. Yo soy el culpable de que mis cosas sean aceptadas o sean rechazadas, en la medida de lo posible quiero que mis cosas sirvan de algo y para que la gente sea feliz. Ahora, si no son aceptadas o inclusive no gane nada tendré que retirarme de la literatura y dedicarme a los negocios para ser más millonario de lo que ahora ya soy. (Risas).
Y algunas palabras más, si estuviera MVLL acá, ¿qué le dirías?
¡Hermano!, ¡hermano! No sé qué le diría.
Es un premio Nobel, pues. Es uno de los grandes escritores del siglo XX, que ha hecho casi cien libros, creo que no hay ningún escritor peruano que pueda ni siquiera acercársele o superarlo…
—Superarlo en qué si todavía no ha hecho nada bueno.
Por lo menos “Conversación en La Catedral”, “La guerra del fin del mundo”, “La Casa Verde”…
(Risas).
Ya, ya, ok. No quieres hablar de MVLL.
No, no, por favor, yo lo he querido tanto a MVLL que ya no quiero hablar más de él.
Ya, ya claro, pero tú una vez comentaste que él había escrito unas palabras sobre ti.
El tótem de la literatura peruana, latinoamericana y mundial…
Y Oswaldo Reynoso, ¿qué te parece?
Es un gran narrador que, a la vejez, está escribiendo bien, creo que en su juventud no escribió bien. Por ejemplo “En Búsqueda de Aladino”, ahí encuentras una absoluta belleza en ese texto que yo no sé si es la sonrisa de Aladino o es la sonrisa de Reynoso, no sé de quién es la sonrisa, es tan buen narrador como Miguel Gutiérrez.
Miguel Gutiérrez.
E Higa.
Higa, sí, cómo no, desde su “Final del Porvenir” hasta sus últimas ‘nouvelles’: “La iluminación de Katzuo Nakamatsu” y “Gaijin”.
Son un grupo de gente que apostó por la prosa y lo han logrado.
Y Ampuero, Niño de Guzmán y Bryce Echenique, ¿qué te parecen?
Por delante de todos los que has citado está Ampuero, Ampuero delante de MVLL. Y Bryce también me gusta.
Thays
Thays no, no lo he leído, no sé.
Y algún filósofo peruano que te importe acá de los profesores universitarios
Giusti.
Giusti, sí, justo lo acabo de ver hace poco hablando sobre las problemáticas del futuro dentro del pensamiento clásico de Hegel…
Giusti es un filósofo que también me ha leído.
Muy bien, Enrique, eso es todo, un saludo especial y te veremos pronto en tu cumpleaños.

(ENTREVISTA PUBLICADA EN LA REVISTA IMPRESA LIMA GRIS NÚMERO 10).

*Una parte de esa entrevista se extravió, pero aquí se puede ver la parte inicial: https://www.youtube.com/watch?v=yLphPRDQxro

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