x Carlos Fiestas Casaverde
Ingeniero Pesquero
Cuando hace unos meses asumió la Presidencia de la República Ollanta Humala, el pueblo peruano y el sector pesquero vieron con esperanza de cambio la asunción del nuevo mandatario.
Ya era hora que un sector extractivo que se apropia del recurso pesquero que pertenece a toda la Nación y que le deja un canon ridículo, rindiese cuentas al pueblo. Se formaron las Comisiones de Transferencia con mucha expectativa. Pero el informe de la Comisión de Transferencia del Sub sector Pesquero nunca se hizo público. El informe de dicha comisión, presidida por el hoy ministro de Transportes, Carlos Paredes, fue ocultado, aún cuando sabemos que por ley, todo informe de Comisión de Transferencia debe ser de conocimiento público.
¿Qué información tan secreta acerca del mar, sus recursos, la depredación a que están sometidos y la podredumbre del sector motivó el ocultamiento del Informe de Comisión de Transferencia del sector Pesquero?
Veamos una cronología sucinta de los hechos.
La gestión de Kurt Burneo: disparo al corazón de la Sociedad Nacional de Pesquería
Con la conformación del Primer Gabinete el presidente de la República nombró como Ministro de la Producción al economista Kurt Burneo Farfán, cantado Ministro de Economía. Burneo, a pesar de desconocer el sector pesquero, tuvo el tino de asesorarse por profesionales de primer nivel y armó un equipo de trabajo integrado por gente idónea, honesta y con cojones.
Asesorado por dichos profesionales, Burneo soltó la primera bomba contra la Mafia Pesquera y denunció con nombre propio el faenón de los siete tiburonazos de la Sociedad Nacional de Pesquería (Hayduk, Exalmar, Tasa, Austral, Copeinca, CFG Investment, etc). Estas empresas integrantes de la Sociedad Nacional de Pesquería deben casi mil millones de soles al Estado por infringir sistemáticamente la normatividad pesquera, depredar anchoveta, defraudar en las descargas en complicidad con las certificadoras CERPER y SGS y contaminar el mar y el litoral. Esta era la primera entrega: el propio Burneo denunció que habían encontrado pruebas de altos funcionarios del Vice Ministerio de Pesquería escondiendo expedientes de pesqueras mafiosas, habían sido filmados introduciendo expedientes en sus autos, amén de otras linduras, como por ejemplo, costosas maestrías en caras universidades pagadas por las empresas pesqueras, viajes de vacaciones a Aruba o Miami, todo pagado por las empresas de la Sociedad Nacional de Pesquería.
La gestión de Burneo removió de sus cargos a varios de estos delincuentes camuflados en PRODUCE y les entabló proceso penal. Habían intervenido la corrupta Dirección de Extracción, pero curiosamente cuando el proceso de desratización debió haber continuado, un fin de semana, remueven de su cargo al Director de Extracción, el biólogo Raúl Castillo Rojas, uno de los artífices del proceso de limpieza y en un acto inexplicable, la ex vice ministra Rocío Barrios, lo deriva a la Dirección de Asuntos Ambientales Pesqueros.
No transcurrieron ni dos meses de esta grave denuncia y cuando se preparaban para intervenir en la estratégica y archipodrida DIGSECOVI (Dirección de Seguimiento, Control y Vigilancia), Burneo y todo su equipo de trabajo (Marcos Kisner, Juan Carlos Sueiro, entre otros) fueron echados del Ministerio. La venganza de la mafia pesquera y sus leales sirvientes, los burócratas del vice ministerio de Pesquería y de los mal llamados organismos técnicos especializados (Instituto del Mar del Perú, Instituto Tecnológico Pesquero y Fondo de Desarrollo Pesquero), estaba en marcha.
Apartado Kurt Burneo y sus principales asesores, el camino se allanaba para que la Mafia Pesquera buscase cooptar a técnicos y burócratas mediante prebendas de la manera más descarada.
José Urquizo y la pandilla ayacuchana irrumpen en escena
En diciembre del 2011 el gobierno nombra al ayacuchano José Urquizo Maggia como Ministro de la Producción. Urquizo es una veleta política, famoso en Ayacucho por su inmoral convivencia con el fascista cura Cipriani y la rabiosa fujimontesinista huanuqueña Rosa María Cuculiza. El apoyo abierto de la puta política José Urquizo a los militares asesinos encubiertos por el ensotanado Cipriani así como su militancia aprista desde su época de la Villarreal, lo pintaban de cuerpo entero; además, Urquizo fue vicepresidente regional de Ayacucho por el APRA, con Omar Quesada, el corrupto que desgració COFOPRI y, luego de un culebreo mafioso, en el que abundaron los coqueteos con el sospechoso por narcotráfico Oscorima (Presidente regional de Ayacucho), el veleto Urquizo materializa su oronda figura en el Partido Nacionalista.
La pandilla ayacuchana
Un fuerte olor a excremento empezó a enrarecer todavía más el sector pesquero. Como primera medida el fujiaprista Urquizo se deshizo de la vice ministra Rocío Barrios y sus principales asesores, Marcos Kisner y Juan Carlos Sueiro. Como segunda medida, repletó los pasillos del sétimo piso del edificio de Córpac de una recua de ayacuchanos, analfabetos en temas pesqueros y con un olfato único para los negocios y la ligazón con gentes de mala laya. Ayacuchanos ahorcados con corbata y siempre sudorosos se adueñaron de PRODUCE y se convirtieron en los pequeños consejeros del seboso José Urquizo. Los sueldos de los asesores ayacuchanos oscilan entre los 10800 y 15 mil soles mensuales, es decir más de lo que gana cualquier funcionario de carrera en Imarpe o Fondepes, llegando al extremo de pagarse 250 órdenes de servicio por mes, una hazaña que no se vio ni con Fujimori. Conozcamos a alguno de estos bellacos:
1. Hernán Huacachi Trejo, a la sazón director de DIGSECOVI, aparecía por doquier acompañado por el célebre Walter Benavente, conocido estafador del sector acuícola. Al parecer Huacachi desconocía el pasado del cusqueño Benavente y al parecer, quien le avisó de la fama que antecedía a Benavente también le dijo a Huacachi que en Google “hernan huacachi trejo” tenía como cien entradas que direccionaban a páginas porno homosexuales, tipo Ayacucho Gay. Huacachi es un completo ignorante en vigilancia pesquera, no tiene la más mínima idea de cómo gestionar ni una verdulería y Urquizo lo colocó de jefe una dirección estratégica del sector pesquero.
2. Cayo Galindo Sandoval, un gnomo desarrollado conocido por su pésima gestión por la región Apurímac cuando fue congresista nacionalista, denunciado por sus propios paisanos por avivato y negociante de cargos en el Congreso. Precisamente es Cayo Galindo en quien el Ministro Urquizo delegaría los trabajos sucios, pesados o de mayor responsabilidad, sabe seguramente de los pocos escrúpulos de este microscópico sujeto a la hora de hacer negocios y cerrar tratos. Cayo Galindo llevó a su primo William Sandoval, otro petizo ignorante y arribista, encargado de esa payasada que han denominado atrevidamente Produce Dialoga y que se reduce a una ridícula repartija de pescado y shows infantiles como en los mejores tiempos del Apra, labor para la cual se ha rebajado la función del ITP y de la que se encargaban Eduardo Pastor y el oportunista Luis Panta Antón, un reciclado toledista de la Villarreal. Cayo Galindo Sandoval es un cortabolsas inescrupuloso, porque aparte de hacerse pagar 15 mil soles mensuales por su paisano Urquizo, no ha tenido reparos en asaltar a manos llenas con los permisos y autorizaciones de pesca a embarcaciones fantasma (caso Rosa Emilia en el Poder Judicial), además de presionar a quien fuese Director de Extracción, un idiotón llamado Félix Álvarez Velarde. Los ayacuchanos hambrientos al ver la magnitud del negociado en permisos y autorizaciones pesqueras empezaron a acuchillarse entre ellos (la reyerta a chairazos entre Cayo Galindo Sandoval y Edwin Yalico trascendió los pasillos de Produce), hasta que el Gordo Urquizo no tuvo más remedio que deshacerse del gnomo Cayo Galindo, pero le siguen pagando en otro cargo una jugosa cantidad de dinero.
3. Edwin Yalico, un peloduro que se ufana de haber defendido a Ollanta Humala y haberle librado de la cárcel cuando apresaron a su hermano Antauro. Yalico es juez, intrigante y corrupto. Luego de la reyerta con chaira protagonizada entre Galindo y Yalico en los pasadizos de Produce, Yalico, en un acto propio de mafiosos, denunció a Cayo Galindo, acusándolo de ratero, para librarse él mismo de los turbios negociados en la Dirección de Extracción con los permisos de pesca. Pero no es secreto que estos dos andinos son caimanes del mismo pozo, o mejor dicho, vizcachas del mismo hueco. Ahora mismo están siendo investigados por el Congreso http://idl-reporteros.pe/2012/04/23/el-premier-y-la-merluza/ y el aprista Urquizo tiembla pues se sabrá quién está detrás de los negociados de sus apestados paisanos
http://idl-reporteros.pe/2012/04/26/carta-de-la-presidencia-del-consejo-de-ministros-y-respuesta-de-idl-reporteros/ .
4. Emilio del Solar, amigo personal de José Urquizo y para variar, tinterillo de provincia. Este sinvergüenza postuló al Congreso por el partido de Toledo y pretendió entrar al ITP ganando quince mil soles sin hacer nada, justificándose cínicamente en que tenía que recuperar el dinero invertido en su campaña. Actualmente el ITP le paga un sueldo de ocho mil soles sin tener trabajo conocido.
Las peleas por las coimas en permisos y autorizaciones de pesca a embarcaciones fantasma o con medidas cautelares cobraron su primera víctima en el ex asesor aprista Miguel Vásquez, quien cayó pese a a ser amigo personal del Gordo Urquizo, desde sus épocas de búfalos en la Villarreal, pero enfrentado a sus amigotes ayacuchanos, Urquizo no tuvo reparos en elegir y Vásquez salió por las patas de los caballos, o mejor dicho, de las llamas. La segunda víctima fue el ex Jefe del Gabinete de Asesores de Kurt Burneo y del propio Urquizo, el Dr. Jaime Reyes Miranda (quien además desempeñó el cargo de vice ministro de Pesquería casi tres meses), quien honestamente prefirió renunciar antes que verse involucrado en el latrocinio organizado de la pandilla de ayacuchanos.
Por el lado de la Dirección de Extracción se han otorgado permisos de pesca a embarcaciones fantasma de empresas corruptas por el astronómico monto de 80 millones de dólares. Este negociado tiene nombre propio: Félix Velarde y su asesor Javier Lizarzaburu. Por incompetencia, corrupción o ambas, estos dos señores demostraron ser inservibles para el cargo y haberse sometido cual rameras a las presiones de Cayo Galindo Sandoval y Edwin Yalico, los bribones beneficiados de este faenón.
Así, los asesores y directores colocados por José Urquizo borraron con el codo lo poco que pudo avanzar el ex Ministro Kurt Burneo. La corrupción en la que se ve envuelto ahora el Ministerio de la Producción, la espantosa incompetencia y mediocridad de los asesores ayacuchanos, aunada a la chismosería ha ocasionado que los altos funcionarios de los organismos técnicos (Imarpe, ITP, Fondepes) pululen diariamente por los pasillos de Produce, sometiéndose a los caprichos de los ayacuchanos, habiéndose convertido en asesores de los asesores, pero sin sueldo.
La incompetencia, mediocridad y nivel de corrupción de los asesores del Ministro Urquizo ha originado el absoluto desgobierno en el Vice Ministerio de Pesquería lo que se evidencia en los siguientes puntos:
- Retardo de casi tres meses para el nombramiento de un nuevo vice ministro de Pesquería. Pésima señal para el sector y para el país, reflejo de la improvisación y el caos. Urquizo, en un acto propio de maricones, achaca esta demora a la Primera Dama, Nadine Heredia, de quien se dice estaría manejando el sector Producción. Peor aún, al no ser la viceministra Patricia Majluf, una mujer manipulable, Urquizo ha organizado con los ayacuchanos y los congresistas fujimoristas Enrique Wong, Fredy Sarmiento y otros, la trampa de los merluceros de Paita, con muertos incluidos, con lo que diabólicamente piensan sacar del juego a la conservacionista Majluf.
- Vergonzosa convocatoria a conocidos corruptos e inútiles del sector pesquero: Melva Pazos (esposa del ayacuchano Ulises Munaylla, eterno asesor de la Alta Dirección de Imarpe), Jorge Zuzunaga, Pedro Ródenas (un oscuro profesor de la Villarreal, famoso por su discurso sobre la Acuacultura, sic, un bueno para nada de los muchos que abundan en la acuicultura nativa), etc.
- Eduardo Pastor Rodríguez, hasta hace unos días en la Presidencia del ITP con un sueldo de quince mil soles. Este viejo negligente se encargó personalmente de unificar a los burócratas podridos del ITP, el Imarpe y el Fondepes para torpedear desde dentro las nuevas gestiones, coordinando personalmente con el ex militar y operador político de la Sociedad Nacional de Pesquería, Francisco Miranda Ávalos, de la ONG Oannes, con el fin de orquestar campañas de demolición contra profesionales molestos a la Mafia Pesquera. Pastor Rodríguez ha tenido la desfachatez de contratar como asesor privado al ex policía prontuariado Roberto Castillo Suárez, con un sueldo de 4000 soles, el doble de lo que gana cualquier ingeniero pesquero con maestría en el ITP o Imarpe. Además Pastor Rodríguez no ha cesado de proteger a ciertas gentes del SANIPES a quienes el jefe del SANIPES, Martín Quevedo, no les ha renovado contrato CAS por corrupción comprobada. Pastor ha traficado influencias para defender a las mafiosas EXALMAR y TASA, entre un sinfín de tropelías.
Urquizo se guarda con congresistas fujimoristas de la Comisión de Producción del Congreso
El aprista Urquizo cubre las espaldas de su desastrosa gestión rodeándose de fujimoristas de la Comisión de Producción. Estos congresistas aprofujimontesinistas son el nexo con corruptos mayores como Rafael Rey y Aldo Mariátegui. Son tres los fujimoristas que rodean a José Urquizo y que en la práctica le susurran al oído lo que debe hacer o dejar de hacer: Ángel Neyra, mafioso fujimontesinista con sendos negociados en pesca; Fredy Sarmiento, fujimorista desembozado, piurano y defensor de las grandes pesqueras; Enrique Wong, fujimontesinista encubierto y ligado a la mafia de Kouri y Sotomayor en el Callao.
Precariedad laboral en los organismos técnicos
Mientras estos juegos de poder se suceden, el caos se cierne en el Ministerio y los organismos técnicos. Una confusa normatividad pesquera y una mal llamada reestructuración del Ministerio de la Producción han provocado que el grueso del personal investigador y técnico de Imarpe, ITP y Fondepes se encuentre con contratos laborales de un mes (un abuso y una violación de los derechos humanos de los trabajadores que no se vio ni con el peor Fujimori), bajo el pretexto de la reorganización del sector, una restructuración sin norte basada en la legalidad neoliberal del ministro de Economía Luis Castilla. Evidentemente esta precariedad laboral servirá para que el Gordo Urquizo replete los organismos técnicos y el Produce de ayacuchanos de la misma horma de Galindo y Yalico.
Dos de los grandes objetivos del ex Ministro Burneo, recomendados como prioritarios por la Comisión de Transferencia, la restructuración del sector (un trabajo titánico que el ex Jefe del Gabinete de Asesores, Jaime Reyes Miranda, dejó listo para ser aprobado) y la instauración de un Plan Nacional de Seguridad Alimentaria basado en pescado (A Comer Pescao) serán abortados por la corrupción, la absoluta incompetencia y la mediocridad de los asesores y funcionarios que mantiene Urquizo.
Ni una sola de las recomendaciones de la Comisión de Transferencia ha sido puesta en marcha y con la muerte de la fracasada restructuración de Produce y el Plan A Comer Pescao, se hace patente que la improvisación, la corrupción y la mala fe se han adueñado del Produce.
¿Quiénes salen ganando? La Sociedad Nacional de Pesquería
Frente a este desgobierno, la sociedad civil ni se entera que los empresarios de la Sociedad Nacional de Pesquería-SNP se acuchillan entre ellos mismos: la SNP ha expulsado a la empresa EXALMAR, acusándola de procesar sistemáticamente anchoveta procedente de pesca ilegal y ésta ha devuelto el golpe, señalando a la gigantesca Tecnológica de Alimentos-TASA y otras más, como compradoras de pesca negra procedente de los barcos de Oscar Peña, El Rey de la Pesca Negra. Éste es el verdadero espíritu de la Sociedad Nacional de Pesquería, los fariseos que se ufanan de pesca responsable y ordenamiento pesquero, mientras financian bolsas millonarias para aceitar a científicos inescrupulosos y políticos cacos como Rafael Rey, Mercedes Araoz y Jorge Villasante, todos ex ministros del ramo. Si siguen acuchillándose así estos empresarios patibularios, la SNP se quedará sin agremiados y el país se enterará por fin que estas luchas intestinas entre los tiburones de la pesquería se dan por las codiciadas cuotas de pesca, de las que solamente el 1% significan 100 millones de dólares. Habría que preguntarse por qué recién ahora el convaleciente asesor de la SNP Humberto Speziani se hace el estrecho cuando durante muchos años, todos los que duró el proceso por narcotráfico contra la agremiada Hayduk, no la expulsaron del seno de la SNP. ¿Y por qué no se deroga de una buena vez la Ley de Cuotas de Pesca, tal como recomendó el Informe de Comisión de Transferencia?
¿Y los burócratas corruptos de las gestiones anteriores?
Por su lado, los ex funcionarios de gestiones marcadas por la corrupción, caracterizadas por el asombroso nivel de desvergüenza y perjuicio a los recursos marinos se reagrupan y planifican cómo hacerse del poder nuevamente, huelen en Urquizo a alguien de su calaña.
- Por Imarpe: Renato Guevara Carrasco, Luis Icochea Salas (escupible fujimorista camuflado como profesor de la Agraria, culpable de la alteración de estudios ambientales en Sechura para favorecer a Petrotech y actual asesor de los empresarios merluceros, este bribón es quien está detrás del paro de Paita), Luis Puente Vellacich, Godofredo Cañote Santamarina (hoy refugiado en una mediocre cátedra en la deleznable Garcilaso de la Vega, después de medrar durante quince largos años como director ejecutivo del Imarpe, el daño que han causado estos sujetos al sector pesquero, trabajando fielmente para los mafiosos de la Sociedad Nacional de Pesquería es incalculable), Carlota Estrella, Juan José Castillo y otros empleados menores y hueleguisos como Ángel Perea, Alex Guardia y el aprista Víctor Basantez. A esta pandilla se suma el ex director científico del Imarpe, el archifujimorista Marco Espino, pretendido gran conocedor de la pesquería peruana y el gran culpable de la depredación de la merluza y la sardina en los noventa.
- Por el ITP: Juan Neyra Granda (El Padrino, otro involucrado directamente con el problema de la Petrotech–Savia en Sechura) y su compinche Miguel Gallo y varios otros como el Diablo Pasara y el marino Ponce, todos involucrados en un acto vergonzoso y delincuencial, el ITP modificó un documento hasta en cuatro oportunidades, para limpiar a la Petrotech-Savia sobre su grave responsabilidad en el deterioro, contaminación y lotización de la bahía de Sechura), la descompuesta María Estela Ayala, Pedro Santana (planificador, encargado del trabajo sucio en complicidad con los ejecutivos) y arrastraviejas como Rafael Castro, Marcelina Leyton (otra responsable de lo que sucede ahora en Sechura) y Roberto Castillo, operador político de la Sociedad Nacional de Pesquería.
- Por el Fondepes: Oscar del Valle, Enrique Ghersi y otros incompetentes famosos por derivar consultorías hasta por quince millones de soles durante el quinquenio aprista, mientras los desembarcaderos pesqueros artesanales se caen por pedazos, sin habilitación sanitaria.
Estos burócratas coordinan campañas de demolición, asesoran a empresas de la SNP y actuarían de informantes de los congresistas fujimontesinistas y apristas (Angel Neyra, Fredy Sarmiento y Enrique Wong) y de la prensa de ultraderecha (Correo, La Razón, Perú 21). A su vez, Neyra y otros tienen sendos negociados en pesca y actúan en tándem con los delincuentes Rafael Rey y Aldo Mariátegui y los fascistas del diario La Razón.
Estos forajidos de guante blanco son quienes están agazapados, intrigando y planificando cómo tumbar a la honesta gestión del Imarpe y a la Blga. Patricia Majluf y su equipo.
Mientras Produce continúe encabezado por un doble agente como José Urquizo y su pandilla de ayacuchanos (Jennifer Contreras en Planificación, quien trabaja directamente con el hermano del Ministro, Carlos Urquizo Maggia en compras al Estado; William Sandoval y Carlos Arista Prado, en Despacho ministerial; Pedro Prado, Secretaría General; Sergio Gonzáles, de la Juventud Aprista, en el Comité de Apelaciones y Sanciones Pesqueras; Jacob Cauti en Relaciones Humanas y José Vidal, un incapaz total premiado como Jefe del Gabinete de Asesores) el sector pesquero seguirá apestando a excremento.
Esperamos que la viceministra Patricia Majluf sea consciente de todo esto. Aún está a tiempo de renunciar como lo ha hecho decentemente el ex vice ministro encargado Jaime Reyes Miranda. Y si no renuncia, señora Ministra, entonces dé la batalla denunciando a la Mafia Pesquera y sus sirvientes, los burócratas corrompidos del sector pesquero. Sabemos de su interés por lograr la certificación con la Marine Stewardship Council. Eso no debe ser obstáculo para denunciar el proceder de los integrantes de la Sociedad Nacional de Pesquería, que la ciencia no se reduce a la egolatría de ciertos docentes universitarios e investigadores cientificistas.
¡Ultimo minuto!
Urquizo, en un acto de desesperación, ha cambiado a los directivos del ITP y Fondepes. Ha cambiado mocos por babas. Para muestra tres nombres: Sergio Gonzáles Guerrero, un corrupto de la Juventud Aprista y personero legal del Apra los últimos años y otro impresentable, Pedro Saravia, nuevo director ejecutivo del ITP. Nos preguntamos, tan eficiente ha sido la gestión de Rolando Yzásiga como jefe del Fondepes, un ex burócrata del Banco de la Nación, que se le premia dándole un cargo honorífico, Presidente del ITP, con 16 mil soles de sueldo, por no hacer nada? Para coronar la faena pretende colocar en el viceministerio al inefable Eduardo Pastor Rodríguez, asesor de Exalmar y Hayduk y encubridor de PetroTech/Savia en el caso de Sechura.