
BLOG DE
lunes, 5 de octubre de 2009
sábado, 3 de octubre de 2009
ADIÓS, MERCEDES SOSA

Mientras esperamos la verdad, les dejo esta imagen (les iba a dejar una canción, pero, en estos momentos, hay problemas con el servidor).
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viernes, 2 de octubre de 2009
LA TRAGADERA CRIOLLENTA (O "SAL DE ANDREWS" PARA EL EMPACHO")
Hace unos días pasé por el parque de Lima. Grande fue mi sorpresa al encontrarme en una atracadera monstruosa formada por un cuello de botella donde autos diplomáticos y toda la high life limense se habían dado encuentro para departir de nuestra excitante y exitosa gastronomía popular. Este impase, cosa de todos los días en Lima, lo habría pasado por alto sino es porque a un costado de la pista, muchas carretas de comida sietecolores, tricicleros expendedores de sanguches al paso, emolienteros y fritangueros (ambulantes que han encontrado en la venta de la comida una forma de asegurarse el alimento diario), eran arreados en la calle mismo borregos, alejándolos, a palos y de malas maneras, de este, ahora, lugar de las celebridades boquerientas, chefs de barrigas opíparas, mequetrefes televisoarios (1), y señorzuelos con complejos feudales que acudían lujosamente ataviados a este encuentro fagocitario de pobres diablos, cretinos y engañados peruanos a los cuales les han vendido la idea de que el Perú avanza con la papa a la huancaína, rimposta con el tacu tacu o escala con el cuy chactado (claro, los cuadros estadísticos dicen siempre que las cifras son positivas y que el lagrimeo por el ojete estatal es un verdad fáctica y no la mentira que fluye como un gargajo de la boca sucia del elefantiásico, "reencarnado" y fluoxetinado Alan García que excreta y embarra con su boñiga a un pueblo digno).Y, sin embargo, lo único que deflaciona es el gas metano que sale de los cuatro estómagos de estos rumiantes, dueños de un país subsahariano, banana republic, cuyo poder ha sido capturado por mafiosos, gánsteres y pirañas con partido político que funcionan como fachadas o madrigueras, y una relinchante y awebonada burguesía burocrática que se solaza y se zurra en la miseria y el olvido de las grandes mayorías donde un candidato presidencial reduccionista, alguna vez, ofreció una salida práctica a los desvaríos literarios de un plan de gobierno: “chamba y combo”; y donde cualquier intento por revertir este orden de esquizofrenia y realidad de espanto es tomado con la sobaquina de los áulicos y felipillos interesados en la tajada que les toca, tapándose la boca y llamando a gritos a los perros policías: terrorismo, subversión, conspiración, revolución, odiadores, malditos (como los “atrapados” hace un tiempo en Larcomar), delincuentes (como los campesinos que bloquean las carreteras para ser escuchados, o como los jubilados que le gritan al enrejado del Congreso), etc., etc.
Asco me ha dado leer titulares, notas periodísticas, columnas y editoriales hablando con la barriga llena de este tema superfluo (¿turismo gastronómico?) en tiempos de hambruna y tribulación. Nadie les ha mencionado lo ofensivo que resulta degustar una comida (de) cinco tenedores (algunos esquizoides hablan de comida siete trinches) en un país donde las barrigas crujen de hambre o de parásitos. Vergüenza debería darles a estos señores por poner una entrada hueleguisos de 20 soles, sólo para ver, en un país donde el sueldo mínimo diario ni siquiera llega a esa cifra. Después hablan de no segregar cuando la verdadera segregación se da vía la economía: cuando el hijo no puede pagar una universidad particular se va (si es que puede) a la universidad nacional (donde no podrá dirigir si no ser dirigido); cuando alguien no puede comprarse un carro se ve arrojado a ese submundo de las combis y el tráfago milvueltero de este medio postmoderno; cuando alguien no puede comprarse una casa se ve obligado a vivir de alquilado (Raskolnikov) a sobrevivir en pueblos jóvenes o asentamientos humanos; y, por último (aunque podría seguir en varias carillas), cuando una familia no puede comer un menú balanceado (ni siquiera estoy hablando de carnes o pescados) se ve obligado a alimentarse de pan y agua. Claro, y a esto no se le puede llamar de otra forma sino SEGREGACIÓN, MARGINACIÓN, EXPLOTACIÓN DEL HOMBRE POR EL HOMBRE, violación de derechos humanos, Cretinismo y aberración con montaje democrático. Por eso, seguro, el cretino de Billingurst se hizo del gobierno ofreciendo un pan más grande al que ofrecía Aspíllaga; y el Apra, ese meconio estrellado de Haya de La Torre, dando risotadas de hiena, ofreció --y ofrece-- su barajada ley del hampa “pan con libertad”, donde el pan está reservado para los compañeros y la libertad sólo se vive en el palacio de gobierno, el congreso y las casonas de los ricachones del narcoestado, cuya prueba flagrante fue su primer atentado al gobierno en 1985. No nos olvidemos, tampoco, que un pituitario izquierdoso, hace años, entró a la casa de Taulichusco ofreciendo un millón de desayunos. Lo mismo que el encebado, y ahora finado feliz, Alberto Andrade, hacía sus números, aparte de reventar cohetes sobre el cielo panza de burro de Lima, ofrecía sus buffets criollos para que il popolo flatulentara los gases de alguna comida y no el flato ulceroso de una barriga vacía. Claro, todo esto sólo fue un acto de maromero. Todo esto es historia de las que nos queda algún hueso de pescado y un par de agujeros menos en la correa del pantalón; y, por supuesto, la pileta de la plaza de armas llena de pisco cuando hay que celebrar cualquier estupidez.
Por eso, todos los miserables, intelectualoides, ociólogos, antrópotos y pobres diablos culturientos, se juntan, abrazan y hombro a hombro con la presa en la boca, defienden el clisé de que nuestra gastronomía es el reflejo de nuestro estatus como “país palanca” en un seudoproceso de aceleración económica que muy pronto nos verá catapultado al primer mundo; y no lo que es: una elucubración de los pobres, una forma de matizar sus alimentos para no aburrirse y no desnutrirse en un mundo que los priva de una buena alimentación, y nos le da a elegir entre comprar en un supermercado o comer de las sobras que arrojan los comensales de comida kosher o treyfah (con el respeto que me merecen los judíos de los cuales soy un amigo crítico y nada complaciente).
Así, no resulta extraño ver coincidir al cojudo de Aldo Mariátegui con el pusilánime de Augusto Álvarez Rodrich, o al tremebundo de Federico de Cárdenas con el aedoaproso Mirko Lauer o el débil mental de Raúl Tola transmitiendo en vivo y en directo los eructos de los comechados. Todos estos criollentos que nunca han pasado hambre, que no conocen las necesidades de los ciudadanos de a pie (mucho menos se la imaginan), que nada saben de la crisis que ahorca a lo que ellos llaman sectores "c," "d", "e", y todas las letras del alfabeto; no tienen nada más que decir, sólo lambisquear el guiso de los poderosos, oletear el rissoto de las petroleras, y babear sobre un plato de "gallina mechada" de la canibalesca y garrapatulienta lumpenburguesía local.
El juvenólogo (y viejo para darse con opiniones adolescente), Sandro Venturo, al igual que cuando dijo en una entrevista con Marco Aurelio Denegri que el sistema tiene una de sus principales falencias en que los jóvenes no sean empleados rápidamente (justificando la explotación infantil), ha expectorado “que la cocina es una actividad completa, de producción y reproducción de la vida… es puro hedonismo; es capacidad de transformar los insumos de nuestra biodiversidad cultivada”. (y como dice Rodríguez Núñez --en otro artículo sobre este mismo tema-- cambien la palabra “cocina” por otro sustantivo y la frase mantendrá igual su razón). Porque cuando un adlátere del capitalismo draconiano opina, siempre termina por asentir y justificar, a como dé lugar, un estado de miseria, corrupción, hambre, decadencia moral, crimen, estafa, robo, etc.
No hace falta hacer una análisis exhaustivo para afirmar que esta “Mistura” de comida digerida ha sido un engaño más del protocapitalismo nativo, auspiciado desde las ventosas del gobierno central que intenta mantener desconectado de la realidad a todo un pueblo que tarde o temprano tomará las riendas de su destino porque como reza en los grafitis de las calles (que son el barómetro de la efervescencia social): “si no hay pan para el pobre, no habrá paz para el rico”. Mientras tanto que los rumiantes de cuatro estómagos tomen su “Sal de Andrews” y no confundan los tambores de un pueblo en pie de lucha con sus meteorismos estomacales.
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1.-Televisoario(a).- Según el ABERRARIO, famoso diccionario ybarreano, corresponde a un presentador de televisión que no tiene nada que ofrecer intelectualmente y solo lee los discursos que el patrón le dicta.// Como segunda acepción está referido al televidente que ha sido doblegado en sus criterios y acepta como válido todo lo que la televisión le ofrece.

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"EL NOVELISTA QUE RECOBRÓ A SU PUEBLO", ENVÍO DE RAFAEL INOCENTE

Una noticia alborotó el establecimiento literario hace pocos días. El escritor peruano-norteamericano Daniel Alarcón recibió el primer Premio de Literatura Internacional otorgado por la Casa de las Culturas de Berlín, por Radio Ciudad Perdida, una novela que cuenta la historia de un país innominado, destrozado por la violencia interna, en donde todos tienen muertos que llorar. El autor es hijo de peruanos que debieron dejar el Perú liando bártulos en búsqueda de oportunidades que la patria no brindaba. Pero, ¿qué importancia reviste esto último en relación a la literatura de Alarcón y en relación a la literatura anglosajona en general? Pues sencillamente que la narrativa en inglés de los últimos tiempos es una literatura hecha por emigrantes como lo evidencian nombres como Naipaul, Rushdie, Seth, Díaz o los ya clásicos Conrad y Nabokov. Sin el genio de estos creadores provenientes de otros lares, la literatura anglosajona sería renga, manca, tal vez, ciega. Podría engarzar el tema hablando también de la dualidad cultural, el mundo de los padres que van envejeciendo lejos del terruño y el conflicto de identidad que actualmente viven miles de jóvenes —hijos de inmigrantes— nacidos o criados desde muy tierna edad fuera de su lugar de origen, que como Daniel, debieron abandonar su país todavía críos. Pero no. Ya otros lo harán con competencia. Como dice El Último de la Fila, mi patria en mis zapatos, mis manos son mi ejército, nace luna fría, nace y hazme olvidar. Por mi parte, he terminado de leer los relatos incluidos en El Rey siempre está por encima del pueblo y Ciudad Perdida y siento que debo decir lo siguiente.
Sin perjuicio de la impecable prosa anglo del creador, sin obliterar, incluso, su extraordinario talento literario, creo sin temor a equivocarme, que Alarcón representa de manera brillante al hijo de esa generación de familias peruanas que se vieron forzadas a emigrar por la caótica situación que se vivía a principios de los ochenta, debido a la inestabilidad económica, la violencia política, la recesión y la corrupción generalizada. Tan sólo en la calle en la que pasé mi infancia hay por lo menos 15 familias que emigraron —en muy diversa condición— a los EU, Italia, España, Japón y Argentina. Miles de niños fueron arrancados de una patria que todavía no aprendían a amar y transplantados a un lugar desconocido, no por voluntad propia, si no porque sus padres se vieron empujados a escapar de una realidad aplastante, violenta, injusta y sin salida. Hicieron de tripas corazón y cargaron con sus maletas en busca de un futuro incierto. Tal vez primero se fue el padre, con la esperanza del triunfo y el corazón quebrantado por el dolor de dejar a la familia. Luego de un tiempo de sacrificio y soledad este padre perseverante llevó a la madre y poco a poco partieron los hijos. Después de muchos años, los que sobrevivieron y lograron hacerse un lugar en la Babilonia del Norte, ahora saben llegar al barrio donde nacieron, colmados de regalos: ropa y zapatillas, artefactos eléctricos, la remesa mensual para los familiares que no pudieron o eligieron quedarse. Algunos, los necios, regresan henchidos también de soberbia y presunciones.
Roberto era el hijo menor de una familia que emigró a EU. Por razones ignotas, Roberto era el único del huancaíno clan Verástegui que decidió no partir a Los Ángeles. Prefirió quedarse cuidando a los abuelos en la casa de Ingeniería. Teníamos 16 años y Roberto, a costa de mucho esfuerzo, ingresó a SENATI. Consiguió una chamba de medio tiempo, una hembrita dulce como un mango y amigos que lo querían. Estaba echando raíces en la tierra. La inflación rayaba el millón por ciento en el primer gobierno de Alan García y de los caños de las casas discurría diariamente excremento humano. La plata se hacía agua. El causa no pudo más. Abandonó sus estudios de electrotecnia en SENATI. Se metió de lleno a chambear en La Paloma, confeccionando polos, hasta que la fábrica quebró. Sólo lo ataba a Lima la dulzura de su tierna hembrita. Cual canto de sirena, la llamada de sus padres enmielaba cada noche sus oídos por el hilo telefónico. El causa aflojó. Muchos fuimos a su despedida y en la tremenda bomba con la que fue agasajado, Pichicho, uno de los vagonetas del barrio, quizá por envidia o tal vez entristecido por el abandono del causa de la mancha, le espetó a boca de jarro, ¿así es que te vas a EU? Vete, pues, conchatumare, lárgate y no vuelvas más. Yo me quedo a luchar por lo que creo, en la patria que amo. Todos enmudecimos. El vociferante, borrachísimo, tenía el rostro anegado. Las lágrimas se le salían cuando insultaba de forma tan cruel al amigo de la infancia de la que recién salíamos. Hoy Roberto tiene cuarenta años y regresa al Perú cada lustro. Trabajó de mil oficios hasta que logró abrir un negocio de servicios generales (electricidad, plomería, carpintería) en Bulevar Wilshire. Cada que viene trae cosas —zapatillas Nike, casacas North Face, pantalones Levi’s, a veces, algún artefacto electrónico, todo de factura china— para los patas de la cuadra y siempre pregunta por el causa que le deseó que jamás vuelva a la santa tierra. Hasta ahora nadie ha tenido el valor de decirle a Roberto que Pichicho mancó en una acción armada en la lejana Tingo María. Tenía dieciocho años cuando fue levado por el ejército peruano en la Plaza Dos de Mayo.
Daniel Alarcón no trae zapatillas, casacones ni artefactos eléctricos cuando viene al Perú. Daniel trae los recuerdos de un pueblo que siempre estuvo en su corazón: una ciudad perdida que ahora recupera contando historias entrañables en un inglés mejor que el de la Reina.
Rafael Inocente
jueves, 1 de octubre de 2009
"ALDO MARIÁTEGUI NO ES MULA", ENVÍO DE BASILIO AUQUI SALVATIERRA

En el Perú, el burro criollo degenerado por la excesiva consanguinidad y sin mayor selección que la natural es todavía el más utilizado. La mula y el burdégano proceden ambos del cruce de dos equinos. El primero es el resultado de un burro garañón con una yegua y el segundo es producto del cruce de un padrillo (caballo) con una burra.
En otros países existe una creciente demanda e interés por burros reproductores de raza, que poseen un excelente temperamento, buena conformación, alzada y fortaleza, amén de la reconocida resistencia y longevidad, caracteres todos que se transmiten a su descendencia. En nuestro país, para el trabajo en la costa, en la sierra o la ceja de selva, las mulas son irreemplazables.
Por ello discrepo completamente del adjetivo de burdégano que le aplican al periodista Aldo Mariátegui. Aldo Mariátegui Bosse, es un burro criollo sin mayor selección que la natural, y es por desgracia, un burro hechor, como el que acostumbra a utilizar el ganadero inexperto en el mejoramiento de sus rebaños de mulas. Pero ya sabemos, cualquier burro no es un buen hechor. He aquí una certera y amenizada descripción del hechor:
“Hechor es el sobrenombre con que en ciertos lugares se conoce a un burro degenerado, acondicionado por el hombre, para que apareándose con yeguas, procree un animal que ni se asemeja a su padre ni a su madre: La mula(o); un híbrido sin futuro como especie. Un inconsciente sobre la tierra. Esta es la vida y pasión del hechor:
El burrito, en lo más tierno de su infancia es “transplantado” (por el hombre lógicamente) del seno materno a la adopción forzosa de una yegua. Es de suponer el sufrimiento —por mas que sea animal— de la madre burra ante separación tan antinatural, y la repugnancia de la yegua al tener que amamantar a un crío de otra especie (algo así como que a una mujer le quiten a su bebé y le den un maquisapa en su lugar). Pero a fin de cuentas, para la yegua será una necesidad (aunque sólo sea fisiológica) que el hechorcito le succione las ubres. Asimismo es evidente la total inconsciencia del burrito-hechor. Toda su vida alternará con los equinos: retozará desde su infancia entre potrillos y en su pubertad buscará la compañía de yeguas para el apareamiento, evitando normalmente en forma agresiva cualquier contacto con sus congéneres, pues el asume que es potro. Su vida será una ridícula imitación. Si por casualidad llega a olisquearle una despistada y amorosa burrita, el hechor reaccionará ofendido y asqueado con coces y mordiscos: ¡Una burra…! ¡A él un “equino”!
También es frecuente que cuando pelea con un equino, todos estos; caballos, yeguas, potros, potrancas, etc. le hagan un “cargamontón” que por lo general lo deja lisiado o hasta muerto. Pero el hombre —siempre alerta— está presto a evitar tal contingencia. Es decir, existe un poderoso factor externo que aparte de protegerlo, le incentiva su degeneración.
Observemos que se trata de una anormalidad psíquica y no física; tanto el burro normal como el burro hechor (anormal), externamente —o físicamente— son semejantes, el problema es pues interno. Sí; el hechor esta convencido que es equino. “Su mundo” se basa en ello. El pobre nunca se ha visto en un espejo. Los burros y los equinos saben muy bien la verdadera identidad del degenerado. Hasta los que están ajenos al problema (vacas, perros, etc.) lo saben. Todo el mundo sabe que es burro menos él. Es pues, una trascendental incoherencia netamente subjetiva. Pobre inconsciente…Tan inconsciente de su tragedia que (sin percatarse de ello) suele —a veces— alcanzar una “dichosa degeneración” o mas exactamente una “triste degeneración”. Su única defensa es su animalidad. Vale decir su irracionalidad.
…Lo que fue el Tahuantinsuyo lo constituyen ahora alienados países de hechores…El cholo cree que es medio cholo, el medio cholo cree que es medio blanco, el medio blanco cree que es blanco.” 1
No, señores, Aldo Mariátegui no es de forma alguna una mula. El mentado Mariátegui, abogado de profesión (por cateto no estudió Economía y por capón arrugó en Historia), jamás será una mula. La mula resulta un bien precioso para el campesino, es un fuerte animal de trabajo. Reemplazan fácilmente a los bueyes, se adaptan a las sinuosidades de las breñas más escabrosas, toman menos agua y son mucho más cautelosas que los nerviosos caballos: cuando una mula no se anima a cruzar un vado, por algo hai de ser. A través de la historia, innumerables pueblos llaneros y guerreros dieron preferencia a las mulas: los hititas, los etíopes, la hispania prerromana, los partos asiáticos y los indomables hunos.
El desdichado Mariátegui calza más bien en la divertida descripción del burrito-hechor pergeñada líneas arriba. Aunque como me hacía notar Alejo Macalupú, un ilustrado agricultor piurano, en Piura no solamente hay zapotes y magueyes, además hay piajenos y hechores 2 y Mariátegui cabe a la perfección en el retrato del piajeno haragán; el hechor, desdichado e inconsciente, es a fin de cuentas, valiente y valioso. A ciertos piajenos que no quieren trabajar ni de día ni de noche se les dice campeches. Holgazanes y malcriados, hay que flagelarlos con la nicula para que entren en razón. ¿Alguien podría afirmar sin vergüenza que lo que hace Mariátegui es trabajo? Eyectar peditoriales cual relinchos, aparecer en televisión hablando cual pituco estreñido al lado de una gorda impresentable, formar lobbies con empresarios forajidos y periodistas venales en La Cofradía sufragado por la ultraderecha no es trabajo que enorgullezca a hombre decente. Insultar a diestra y siniestra a quienes no disponen de tribuna porque el señorito amaneció de mal humor y descubrió un nuevo grano en su cara no es labor cara a un periodista honesto. Por eso Macalupú niega que Mariátegui sea arquetipo del mentado burro hechorizado por el hombre. Cita a Concolorcorvo para afirmar su negación: "Los burros, que llaman hechores, son tan celosos que defienden su manada y no permiten, pena de la vida, introducirse en ella caballo alguno capaz de engendrar".2
Llamar hechor al periodista adicto a las cremas anal bleaching de Laboratorios Mengele (puta cuñau, yo soy co-mu-ni-ca-dor, claro que no muestro mi culo al aire, pero lo doy, a diario, a los patroncitos, o sea, a las 4 familias que controlan el país en complicidad con las multinacionales y por supuesto que no les voy a dar el rabo prieto. Yo me hago el anal bleaching y, os aseguro, como diría el Ministro del Ambiente, que mis patroncitos no han tenido queja de mi potito) sería enaltecerlo. Porque has de saber —me dice Macalupú— que en Piura hechor se aplica también, por ennoblecerlo, al humilde burrito, compañero de labores del campesino piurano. La fraseología popular norteña pretende componer “a la china mañosa y al piajeno ocioso con la nicula”. Pues bien, propongo desde esta tribuna abierta componer la ociosidad y la estolidez de Aldo Mariátegui a punta de latigazos con una nicula bien correosa de esas que labran las chinas piuranas de caderas cimbreantes. Tal vez así mengûe la estulticia del leguleyo anal bleaching.
1 Humala, Antauro “Ejército Peruano: milenarismo, nacionalismo y etnocacerismo”. Instituto de Estudios Etnogeopolíticos. Lima, 2001, pág.165-169.
2 Alonso Carrió de la Vandera, Lazarillo de ciegos caminantes o Concolorcorvo, Ed. Emilio Carilla, Barcelona, Labor, 1973, pág. 225.
3 Diccionario de piuranismos, Piura, Municipalidad Provincial de Piura, 1995, pág. 40.
VERSIÓN MANGA DE "MI LUCHA" DESATA LA CONTROVERSIA

Según dijo hoy a Efe Kosuke Maruo, el editor de esta versión, «la intención es que un libro tan famoso como ese sea accesible y que la gente lo lea más fácilmente», aunque matiza: «No queremos hacer apología de unas ideas que condujeron a una tragedia, sino que cada uno se forme una opinión».
Maruo admitió que, cuando el diario Asahi se hizo eco hace días del éxito de la adaptación del libro de Hitler, recibieron correos electrónicos pidiendo la retirada del manga, argumentando que no es bueno que se publique esa obra con el formato favorito de los niños.
Desde su publicación el pasado noviembre, las ventas de ese relato autobiográfico de Hitler se dispararon en los primeros seis meses en el mercado y ya superan los 50.000 ejemplares, por encima de las previsiones iniciales de la editorial East Press.
A pesar de que el éxito del libro es modesto comparado con otros mangas, la publicación de «Waga Toso», como se titula en japonés «Mein Kampf», ha reabierto esta semana el debate en internet y en los medios nipones sobre la legitimidad moral de publicar un libro que en su edición original ensalza ideas totalitarias y antisemitas.
En las páginas de venta on-line de Japón, los internautas se muestran mayoritariamente favorables a su publicación, como quien asegura que «es bueno conocer el hecho para no repetirlo», mientras otro opina que «no lo habría leído si no fuera ilustrado». Maruo se ha encargado de compilar la historia de la fundación del Nacionalsocialismo, la llegada de Hitler al poder y el genocidio cometido durante su mandato en un manga de 190 páginas para dar una visión «humana, a pesar de que fue un monstruo»Hitler puede con Kafka
«Mein Kampf» ha superado en ventas a otros mangas de la misma colección, como «La metamorfosis» de Franz Kafka o «El mercader de Venecia» de William Shakespeare, aunque no ha alcanzado la popularidad de la obra de otro germano, «El capital», de Karl Marx, que ha vendido 120.000 ejemplares.
El libro está prohibido en Alemania desde la caída del régimen nazi aunque en 2015 el Ministerio de Finanzas del estado de Baviera, que retiene los derechos del manifiesto de Hitler, perderá la potestad para evitar su reproducción.
Maruo se ha encargado de compilar la historia de la fundación del Nacionalsocialismo, la llegada de Hitler al poder y el genocidio cometido durante su mandato en un manga de 190 páginas para dar una visión «humana, a pesar de que fue un monstruo», según asegura.
Con trazos en blanco y negro y una estética muy similar al manga japonés de corte realista, recuerda la transformación del joven Hitler en un líder de masas y un genocida responsable de la muerte de millones de judíos durante una guerra en la que Alemania fue aliado de Japón.
La intención de la editorial nipona es publicar grandes clásicos de la literatura universal que por su extensión o densidad no son muy conocidos por el gran público nipón, como «El Quijote» de Cervantes, «Los hermanos Karamazov», de Dostoievski, o «Fausto», de Goethe, entre otros.
El manga, un formato de gran popularidad en Japón, ha sido desde hace siglos una manera muy extendida de extender la cultura y contar historias a través de viñetas.
Como dijo a Efe Keiichi Makino, profesor de la Universidad de Manga Kioto-Seika, «el japonés aprende y retiene mejor a través de información visual pues han sido educados con ideogramas, por lo que el manga es considerado un formato tan importante como la literatura escrita».
Esta no es la primera vez que la obra de Hitler genera debate en Japón, donde desde 1973 existe una edición de bolsillo. Hace diez años, la Embajada alemana pidió a la editorial de esa traducción de «Mein Kampf» que dejara de publicarla, pero en virtud de la Convención de Berna para la protección de las obras literarias, Japón puede publicar obras extranjeras anteriores a 1970 si no se tradujeron en los primeros diez años de su lanzamiento.
Además, en 2004 se intentaron exhibir acuarelas del dictador alemán en Tokio, algo que generó tanta controversia mundial que obligó a la suspensión del evento.
HUANCAYO CONTRACULTURAL
miércoles, 30 de septiembre de 2009
HOFFNUNGSTHAL FORUM PROSA ESSAY POESIE: TERESA RUIZ ROSAS

Sie ist eine bedeutende Schriftstellerin aus Peru, die in Deutschland lebt, eine femme de lettres. In der peruanischen Stadt Arequipa wurde sie 1956 geboren, studierte Sprachwissenschaft, Germanistik, Romanistik und ungarische Philologie und kam über die Universitäten in San Agustín (Peru), Budapest, Barcelona nach Freiburg. Seit 1999 lebt sie als Romanautorin, Journalistin und Übersetzerin in Köln. Bisher veröffentlichte sie sechs Bücher in spanischer Sprache, die zum Teil ins Deutsche übersetzt wurden, so der Roman „Der Kopist“ (Zürich 1996), der sie bekannt machte. Die auch als Lehrbeauftragte an der Universität zu Köln tätige Autorin schreibt und veröffentlicht seit 2008 auch in deutscher Sprache. Der Roman „Wer fragt schon nach `Kuhle Wampe`/ Von der Liebe und anderen Gemeinheiten“ ist nicht autobiographisch, schildert aber mit Silvia Olazabal eine Person wie die Autorin aus Peru, die in Europa ankommen will und in Affären gerät: der Liebe und des Nachweises, ob Bert Brecht wirklich der Drehbuchautor des Films „Kuhle Wampe“ war. In diesem Herbst erscheint der Roman „Die verwandelte Frau“.
Aus beiden Büchern wird sie lesen, um dann mit dem Publikum ins Gespräch zu kommen über die Wanderungen der Literatur und die Wandlungen Deutschlands, dessen Bürgerin sie seit 2002 ist.
PREMIAN A DANIEL ALARCÓN EN ALEMANIA
Les dejo el artículo aparecido en "La República:
Radio Ciudad perdida, novela galardonada, lleva violencia de sendero luminoso a europa. Jurado de Premio Casa de las Culturas de Berlín dice que personajes tienen dimensión transnacional."Estoy contento, orgulloso y agradecido", han sido las breves pero sentidas palabras del escritor Daniel Alarcón cuando la agencia DPA le preguntó sobre cómo se sentía ganador del Premio Internacional de Literatura Casa de las Culturas del Mundo. Este galardón, que se da por primera vez, está dotado de 35 mil dólares y es concedido por la Haus Kulturen der Welt (Casa de las Culturas) de Berlín. El premio es compartido, 25 mil serán para Alarcón y los otros 10 mil para Anne Friederike Meltendorf, su traductora. El escritor peruano, residente en EEUU, ha sido galardonado por su novela Lost City Radio, publicado en inglés en 2007 y que luego apareció en castellano como Radio Ciudad Perdida. Como anota la agencia, el jurado califica ala citada novela de "preciso bosquejo literario".Para Alarcón haber ganado es un honor. "Leí algunos libros que eran también candidatos al premio y me encantaron, así que uno nunca sabe bien por qué estas cosas salen", dijo a DPA. Asimismo, refirió sobre su residencia en Estados Unidos, por lo que muchos lo consideran un escritor gringo. Vivir en Estados Unidos "no fue una elección", contó. "Mi familia se fue de Perú en los años noventa, y aunque mi primera lengua en el ámbito familiar fue el español, la lengua en la que aprendí a escribir fue el inglés, que hoy es definitivamente mi idioma". "La crítica me catalogó como un escritor peruano y me siento contento y orgulloso por eso", remarcó Alarcón.En otro momento, según la nota, el escritor peruano marcó su posición ante la literatura en castellano. "Pero más allá de Perú, la literatura en español me parece muy rica y me da gran satisfacción que me incluyan, como si hubiera logrado algo que no merecía", comentó. Luego añadió que su bilingüismo le era beneficioso.La novela narra sobre una ciudad en un país que ha vivido una guerra civil. Si bien no se dice que es el Perú, el lector advierte que es nuestro país y la violencia de Sendero Luminoso. Norma, la protagonista, es conductora de una radio y recibe llamadas de sus oyentes que buscan a sus familiares desaparecidos durante la guerra. Se trata de "una novela que nos confronta con un mundo de violencia", dijo el académico y miembro del jurado Ottmar Ette. "Los personajes son muy complejos y de dimensión transnacional", agregó el crítico.El datoJurado. Katharina Narbutovic, miembro del jurado , dijo: "Elegimos un libro que fuera urgente y necesario, que no se integrara a la tradición de bienestar europea sino que tuviera que ver con condiciones actuales del mundo y donde además el trabajo lingüístico fuera de calidad excepcional".
lunes, 28 de septiembre de 2009
"EL PERRO DEL HORTELANO" LA PELÍCULA
Les dejo con una frase de antología de nuestro equino gobernante y que aparece en voz en off al inicio de la cinta: "Qué hubieran hecho los judíos por la selva amazónica. No quiero ni pensar, seguramente hubieran puesto en cada hectárea el doble de árboles que los que la naturaleza puso y seguirían dueños del mercado mundial de maderas y de muebles con millones de empleos al interior, y nosotros nada. ¿Por qué?...porque el parlamento no quiere aprobar una ley para permitir la propiedad privada..."
Para una crítica correcta esperaré al estreno de la cinta; mientras tanto aquí un adelanto:
PRESENTACIÓN DE REVISTA "LITERALGIA" Y COLECTIVO LITERARIO "CADÁVER EXQUISITO" EN EL YACANA

Fundación Yacana, se complace en presentar a:
Presentación de la Revista
"Literalgia"
Juan José Sandoval
Jaime Trancas
Coléctivo Literario
"Cadaver Exquísito"
Dalia Espino, Carmén Escobar, Laura Rosales, Sandra Enciso,
Helí Paredes, Jorge Flores, Miguel Vilchez entre otros.
"PREMIO COPÉ INTERNACIONAL 2009"

tienen el agrado de difundir las bases
de la II Bienal de Novela y XIV Bienal de Poesía
entre los escritores peruanos y extranjeros residentes en cualquier país
siempre que sus obras estén escritas en español.
El ganador de la II Bienal de Novela se hará acreedor
al Trofeo Copé Oro, a la suma de 35.000 nuevos soles
y a la publicación de su obra bajo el sello Ediciones Copé.
Los ganadores de la XIV Bienal de Poesía se harán acreedores
a los Trofeos Copé Oro, Plata y Bronce;
a la suma de 20.000, 15.000 y 10.000 nuevos soles, respectivamente;
y a la publicación de sus obras bajo el sello Ediciones Copé.
Los trabajos podrán enviarse hasta
el viernes 18 de diciembre de 2009.
Los escritores interesados en participar
pueden visitar la página www.petroperu.com.pe
y hacer clic en el enlace Premio Copé
para obtener las bases.
viernes, 25 de septiembre de 2009
FAMOSO ENTREVISTADOR LARRY KING ENTREVISTA A HUGO CHÁVEZ EN NEW YORK
Aquí las duras palabras contra Fox News, una cadena televisión de miserables que promueven la guerra y silencian las atrocidades norteamericanas:
jueves, 24 de septiembre de 2009
ESTAFETA (SIN Y CON POSTILLÓN)
Nota: los envíos pueden incluir, también, correos, teléfonos de contacto o los lugares donde el público lector pueda comprar o adquirir las publicaciones. Gustoso brindaré esa información.
Están servidos.
miércoles, 23 de septiembre de 2009
CALLE TARATA OR “ CALLE TARATA”
I
Cuando alguien me habla de “Tarata”, lo primero que se me viene a la mente es el jirón Tarata de Lima, una callecita que desemboca en el comedor estudiantil del jirón Cangallo en la facultad de medicina de la universidad San Marcos. “Tarata”, también me hace recordar el día que llegaban las camionetas llena de cadáveres chorreando sangre, después de la matanza de los penales en junio de 1986, ahí mismo, donde, todavía, funciona el centro tanatológico de Lima.
Ese es el recuerdo más lejano y más cercano de “Tarata” que tengo, una callecita en los Barrios Altos, repleta de cadáveres y de sangre, repleta de cuerpos que pocos o nadie reclamaba y que la policía iba amontonando en plena pista. Una callecita sin importancia, homónimo de otra calle, cuya estela de horror, unos años mas tarde, daría la vuelta al mundo.
Quizás por eso, cuando explosionó el cochebomba en Tarata de Miraflores, cierto recuerdo de mi adolescencia asociaba y fundía los cuerpos de esos dos mundos distintos, mundos extraños que tenían como bisagra la violencia y la destrucción: por una lado, la desesperación demencial de un Partido por alcanzar un supuesto equilibrio estratégico en un semipaís (Lenin), y, por otro, al ejército y a las mesnadas que asesinaban, secuestraban y desaparecían a miles de ciudadanos, evaporándolos en esos hornos crematorios que fueron los cuarteles, y donde aún yacen cientos de cadáveres esperando ser descubiertos.
II
Hace unos días me invitaron a presenciar el estreno de “Tarata”, la película de Fabrizio Aguilar, y donde “actúa” la braquicéfala de Gisella Valcárcel (esto debería ser una reseña cinematográfica, pero por mi formación no puedo constreñirme a los “cánones” cinemeros; del modo que, ya que no percibo un sueldo o alguna bonificación de las compañías distribuidoras, no tengo por qué mentir, distorsionar o falsear una verdad objetiva, tal y como hacen algunos comentaristas ciniestros de la prensa burguesa, coludida con la mediocridad y con la costra de una sociedad lacaya, mediocre y arribista). La verdad es que no sé cómo asir este producto aberrante y sinuoso donde Gisella apelando a sus referentes de mexicanadas lloronas hace un remedo mamarrachiento de un papel que bien merecido hubiera tenido en la doña María Félix como el arquetipo a imitar (me refiero a la dureza, don de mando y severidad del personaje). De tal forma que Gisella, con un ridículo “corte carré”, chilla, vocifera, se jala de los pelos y llora al peor estilo de la telenovelesca, pero sin convencer a nadie, ni siquiera a ella misma (ese llanto de cocodrilo de supuesta impotencia, echada en la cama, no trasmite mas que vergüenza ajena; y encima, para remate, la peluca negra, caracterización del personaje, no logra cubrir el pelambre pintado color escabeche de la “señito”).
El personaje que hace de amiga de Gisella, interpretado por una arribista y trepadora Lorena Caravedo, tiene una actuación lamentable (representándose a sí mismo) y sin ningún tipo de talento, felizmente el personaje muere y desaparece, aliviando, aunque no en mucho, el fastidio que ha resultado ver esta película.
El guión es pobrísimo: una familia clasemediera miraflorina que bajo la batuta de la “madre-esposa-amiga-empresaria-y vendedora de cremas” busca salir del atolladero impulsado por la crisis económica y por el avance inminente de la subversión. Un esposo contador, Daniel Valdivia (Miguel Iza), cuya debilidad, mal construida, interpola al personaje-Gisella y esta convierte al esposo en un monigote, un muñeco inservible al que el ventrílocuo no quiere prestar su voz y cuyas expresiones simulan más al sonido de una flatulencia que al correcto trabajo vocal del actor entregado. En el medio, los hijos: el menor, enajenado y delirante, pensando siempre en coches bombas y recomendando a todo el mundo las “reglas de seguridad” (a quién diablos se le ha ocurrido presentar a este personajillo del expresionismo alemán, laxado y hemodialisado en la truculencia; bueno, es un niño, perdonémosle, por esta vez; aunque esa escena de los playgos volando, remedo de una explosión simulada del niño es culpa única del director); y la hija acojudada por la situación política-social (de ninguna manera podemos ubicarla dentro de lo flemático) en una actuación sin mayores riesgos, plano y carente de aristas, estéril, pero, por sobre todo, aburrido.
De tal modo se sucede la película que el espectador ansía que ocurra algo, una explosión o un muertito por ahí (y aquí no tiene nada que ver las estupideces de Hollywood); hasta que la escena esperada ocurre, casi a mitad del bodrio, sin mayores efectos: un cochebomba que lanza a Gisella por los aires, y es bañada por vidrio molido y no por trozos de ventana; para cualquier conocedor es fácil percibir que se ha usado vidrio templado, el que se usa para los parabrisas de los carros, porque es en cuadraditos y con puntas romas, donde se percibe la falta de imaginación y la poca pericia de nuestros cinemeros para hacer escenas como esa.
Un trato aparte tienen los “subversivos” que, supuestamente, son los que aparecen conspirando, pero siempre de lejos, siempre detrás de una ventana gritando arengas o corriendo, escapando después de dejar una bomba o gritando consignas como robots. La mayor cercanía con los “senderistas” es a través de las empleadas domésticas que se supone (eso es lo que supone la película) son las que han ingresado a los hogares clasemedieros para sabotear, soplonear cómo están las cosas y despojarlos de sus comodidades (¿¿¿???).
Por otro lado, Miguel Iza, el esposo imbécil (reflejo del actor mediocre), es, también, contador y trabaja en una universidad nacional (por lo que se desprende del contexto), la universidad sería “La Cantuta”; y se encuentra con Róger, el hijo de la empleada que trabaja en su propia casa. Iza, en uno de sus peores caracterizaciones, para con una libreta copiando y redibujando las pintas senderistas formulando una supuesta tesis de fuerzas de equilibrios (¿equilibrio estratégico?) donde la "paz" se impone por igualdad de fuerzas entre la subversión y las “fuerzas del orden” (¿de dónde diablos han sacado esa teoría?).
En una escena Daniel Valdivia (Iza), quien para copiando las pintas senderistas, se encuentra en la universidad con el hijo de la empleada, y este le avisa de que lo que está haciendo es peligroso. Luego, en otra escena, Daniel Valdivia y el hijo de la empleada son conminados a ayudar a desplegar una banderola con el rostro del “presidente Gonzalo”. Luego, en otra escena, una redada policiaca cae por la universidad y se llevan a Róger, el universitario, hijo de la empleada, el que, por cierto, no volverá a aparecer.
Al final, en una estupidez mayor (y esto le alcanza al director quien es el responsable de este comistrajo), Daniel Valdivia, apurado por un berrinche de la hija cojuda, es atrapado en pleno toque de queda y sorprendido con la libreta de apuntes y llevado a prisión. El breve encuentro entre Gisella clasemediera buscando al marido imbécil, y la empleada doméstica buscando al hijo desaparecido por las fuerzas del orden, no es aprovechado ni por el guión, ni por la actuación, ni por la dirección, ni por la cámara floja, ni por la fotografía fuera de cuadro, ni por la música repetitiva, ni siquiera por las escenografías de cartón piedra y pintura al agua.
Un fracaso total y una pérdida de tiempo.



