lunes, 16 de febrero de 2009

"LA TETA ASUSTADA Y RACISTA DE CLAUDIA LLOSA" Y EL PERUANISTA CARLOS QUIROZ



Como todos los peruvianos de a pie sólo he visto los fragmentos y avances que están en la net de esta película de la sobrina de Vargas Llosa. Todos los elementos básicos para establecer una crítica a favor o en contra no me bastan. Sin embargo, por ahí hay un bloger que salta en un pie y se flagela para saber si está despierto o dormido, http://puenteareo1.blogspot.com/2009/02/el-oso-de-oro.html; y todo por el bendito premio, el "oso de oro", obtenido por esta cinta (hasta cuándo tendremos que guiarnos por los fabricantes de seudomodas o tendencias, los "conductistas" de avignon y psicosociales, los estercoleros y jueces sin rostro del "arte" construido para fortalecer la cultura de la barbarie y la opresión). De todas formas, mientras esperamos esta cinta estrenada primero, como debe ser, en europa les dejo este artículo del peruanista, Quiroz, quien, según refiere, ha visto algo más que el trailer, y tiene una documentación amplia, por lo menos hay mayores detalles que se desprenden del propio artículo.
A los comentarista "apriori" entrenados en disparar a mansalva les recomiendo leer primero el texto del peruanista en http://peruanista.blogspot.com/

Aquí el artículo que ha erizado a la burguesía parásita y atrabiliaria, y a sus esbirros y letratenientes de pacotilla (para los que quieran más detalle pueden revisar el combativo y siempre presente Tv bruto: http://tvbruto.blogspot.com/):


La teta asustada y racista de Claudia Llosa
La gente racista es endemoniada e infeliz, ellos sufren de una enfermedad del alma y la mente que los mueve a esparcir el sufrimiento y la opresión.
Ellos se alimentan de la crueldad y la malicia: aborrecen la justicia y la igualdad porque disfrutan del abuso y la explotación.El primer embajador.Guamán Poma de Ayala, siglo XVIIClaudia Llosa es una de esos individuos que perfeccionan su falsedad y visten sus intenciones de lo opuesto, presentándose con "buenas" intenciones. Pero sus antecedentes la delatan: su anterior filme Madeinusa nos presenta a los andinos como salvajes e idiotas.Ahora regresa con La Teta Asustada, otro eructo de asolapado racismo y ejemplo de como los medios de Lima -vía Barcelona y Madrid- les encanta burlarse de los andinos y nuestras culturas.Esta película no se trata de la vida de una mujer andina traumada por la violencia interna en Perú, como Llosa vende el cuento en Europa. Es acerca de mostrar la vida de una pianista limeña muy sofisticada, pseudo educada –y bien blanca- y como ejemplo de superioridad, mostrar a la empleada andina, la pobrecita, sumisa, superticiosa.El discurso del filme habla de simpatía indigenista, pero la imagen grita de una mala intención y de burla malosa, de comparación exagerada haciendo un paralelo entre las vidas de ambas.Claudia Llosa, como mucha gente blanca de Lima, no conoce bien a los pueblos y culturas indígenas de los Andes: nos miran de lejitos hasta cuando conviene, digamos cuando quieren mano de obra barata o hacer dinero con nuestras tradiciones. Esa ignorancia la traducen luego en un complejo de superioridad paternalista.Llosa es parte de esa diminuta elite blanca de Lima, y es sobrina del racista novelista hispano-peruano Mario Vargas Llosa. Entonces no sorprende que su película haya recibido financiamiento de dos canales de TV de España: Televisió de Catalunya y Televisión Española. No es una coincidencia, pues sabemos por historia propia: a los europeos les encanta crear historias acerca de otros pueblos y culturas, sin incluir nuestrs voces.Ellos los blancos racistas -que no son todos los blancos peruanos felizmente- asumen que tienen la autoridad de retratarnos a los nativos como gente curiosa, exótica, productos de las montañas, viviendo en risibles pueblitos subdesarrollados. Nos miran a los andinos como amuletos de observación curiosa, y de explotación mercantil.Es como le ocurre a los indígenas de Cusco, Lima o Iquitos que son usados para las fotos de postales y de cumbres internacionales, o de promoción turística del gobierno de Perú en el mundo. Pero a los nativos peruanos no les llegan la milésima parte de las ganancias de PeruRail o Lan Chile, ni de los hoteles lujosos que están apareciendo en la capitales de los quechuas, los rímac y los iquitos.Entonces como toda folklorista convenida, Claudia Llosa se apropia de las culturas andinas para hacer filmes que impresionen a extranjeros y a ignorantes. A ella no le importan nuestros indígenas peruanos como seres humanos, sino como personajes curiosos y como objeto de burla, de reojo.Al mismo tiempo, ellos los blancos racistas se presentan a sí mismos como regios y buenos, y atractivos, mientras que a nosotros los cobrizos nos ponen brutitos y necesitados, y dependientes de ellos claro.Lo que es peor: nosotros les aplaudimos como sirvientes útiles. Para los que no comprenden, explico: en Perú existe un mestizaje de razas y culturas, pero nuestra mayor herencia es indígena y afro descendiente. Desafortunadamente el racismo y clasismo todavía mantienen divididos a los peruanos, y causa abusos basados en el color de la piel.Ahora que la película se ha estrenado, la elite de Lima y sus amigos europeos se van a emborrachar de premios –inventados por ellos mismo, no? Ellos escribirán críticas favorables en sus diarios y revistas, y los medios basura de Lima convencerán a los peruanos que este bodrio racista es motivo de orgullo nacional.Después de todo, si los europeos dicen que es buena… Eso explica el porque esta peliculita ha sido estrenada primero en Berlín y no en alguna ciudad andina peruana. Llosa quiere impresionar a los europeos, y ha llevado consigo a la actriz ayacuchana Magaly Solier como su mascota exótica, para vender su producto.Esta película se trata de dinero, fama y poder, no para crear una diferencia. Ellos harán dinero con su versión de nuestra historia, nuestras culturas, mostrándonos como objeto de vitrina, con asqueante mirada de superioridad. En ese sentido, están esparciendo veneno en las mentes de nuestros jóvenes y viene con sonrisa y colorines, pero es veneno envuelto en bolsa de caramelo.Nosotros los peruanos podríamos tragarnos ese veneno, y seguiremos viviendo con el complejo de inferioridad que abunda en Perú y que es causa de tanta opresión entre nosotros mismos. Eso es exactamente lo que ellos necesitan para seguir explotándonos, y mantenernos oprimidos y odiándonos a nosotros mismos.Es muy probable que Claudia Llosa continúe siendo una personal cruel y mal intencionada, a menos que se enfrente a sus demonios, y limpie su alma y mente de esa enfermedad llamada racismo. Hasta ahora ha hecho tanto daño a nuestra gente, pero está en nuestras manos el prevenir que nuestros niños aprendan y sean afectados por esta porquería.

ENVÍO DE RAFAEL INOCENTE


En relación a los últimos comentarios (post, vídeos, erizaciones, tergiversaciones, etc.,) el novelista Rafael Inocente me envía el texto leído en el conversatorio “Guerra y Literatura”. Lo posteo tal y cual para que los lectores que no acudieron y, también los que se están guiando por los fragmentos que circulan por ahí, saquen sus propias conclusiones:



Palabras de Rafael Innocente en Conversatorio sobre Guerra y Literatura en El Averno

Hace varios años recibí una visita inesperada. Era un domingo muy temprano y toda la familia se encontraba reunida cuando de pronto alguien golpeó violentamente la reja del jardín exterior de la casa. Uno de mis hermanos salió y permaneció fuera durante largos minutos. Luego me llamó y me dijo muy discretamente, Rafo, es el Chato Jorge. Yo estaba a punto de desayunar, luego iría a limpiar la carcocha que había adquirido hacía poco tiempo, un VW del 1961, que aunque no se encontraba en estado calamitoso, lucía ese rat look que motivaba crueles chanzas de todos mis conocidos. Completamente desconcertado salí y me di de lleno con el Chato Jorge, un antiguo compañero de estudios de la Universidad Agraria. Nos fusionamos en un abrazo con el Chato Jorge, quien sin mediar palabra, me miraba y escrutaba como si yo fuese un fantasma o un aparecido mientras que yo hacía lo mismo con su persona. Luego, recuperado de la sorpresa, me espetó a boca de jarro, mirando el antiguo VW alemán, oe, ¿eso es carro? ‘Ta que mejor dónalo como cochebomba pa’ la causa, huevón… no pude contener mi risa y al rato nos anudábamos en una conversa interminable con el Chato Jorge, un antiguo condiscípulo de la Agraria, ex estudiante de agronomía, ex alumno de la Universidad de Lima, viejo roquero subterráneo ochentero, cuasi integrante de Los Injertos Servicios Generales y ex prisionero político liberado después de 10 años de encierro en las mazmorras fujimontesinistas.

No deseo explayarme en todo lo que conversamos aquella mañana invernal al amparo de un par de emolientes con sábila, sólo diré que la decepción y la amargura constituían el tono de la larga perorata con la que el Chato refería de todo lo que había sido su vida hasta ese instante. Durante su carcelería había perdido a su padre, a una novia, sus estudios y aunque sea lugar común el mencionarlo, había truncado una vida que se adivinaba prometedora. ¿Sabes, Rafo, cuál es el peor crimen que puede cometer una sociedad?, me preguntó directamente mirándome el alma, el peor crimen es obligar a cometer un delito a quien no ha nacido para eso, se respondió él mismo y de inmediato como reparando en lo metafísico de sus palabras, añadió, pero la militancia es así, la cana es solamente un accidente de trabajo, por lo menos yo estoy vivo, otros dieron su cuota, quedaron lisiados, se pulmonearon, han enloquecido, mientras que esos, los mandos, conchasumare, hacen pactos con el enemigo, otros progresan, se casan, son ingenieros…se compran carros y luego de una carcajada estruendosa, inquirió sobre mis notas literarias, oe, ¿sigues escribiendo tus huevadas? Sigue haciéndolo, cumpa, la vida pasa muy rápido, mañana podríamos estar muertos y todo lo que he podido leer acerca de lo que ha sucedido en nuestra colonia es un insulto a la inteligencia… publica tu sólo y no jodas, déjate de mariconadas, haz lo que tienes que hacer, me abrazó nuevamente y se despidió sin solemnidad y con prisa y esta vez para siempre.

¿Por qué cuento todo esto? Porque si de algo estoy seguro es que esta sociedad es hija y consecuencia de un movimiento político actualmente empantanado pero que no está muerto. Todos de una u otra manera somos consecuencia de lo que significó la denominada guerra popular hasta en las esferas más íntimas de nuestras vidas. Incluso aquellos marginales de La Molina, Las Casuarinas o San Isidro, con su miedo cerval y su odio reconcentrado hacia lo que Gonzalo Portocarrero consideró como la encarnación del Mal Absoluto, incluso estos marginales son producto de lo que Oswaldo Reynoso considera tan acertadamente como guerra popular, porque quienes se enfrentaron en esta guerra fratricida fueron pobres contra pobres, cholos contra cholos, pueblo contra pueblo, cachacos hambrientos y piojosos reclutados en las barriadas y en comunidades campesinas contra combatientes populares tebecianos y famélicos provenientes de los mismos estratos, mientras los ciprianis, valverdes, areches y gonzalos, aquellos que comían pollito con papas, chupaban whisky etiqueta negra y usaban perfume francés pactaban a espaldas de los que creyeron.

¿Por qué me decidí a escribir La Ciudad de los Culpables? Pues no lo sé. Pienso que uno no decide nada. Como cuando te enamoras. Son personajes, escenas, diálogos, vivencias, sueños, demonios o ángeles que están ahí dando vueltas y de pronto sientes que un impulso sobrehumano te lanza al ruedo y coges tinta y papel y a darle a la página en blanco como un volcán en erupción, como un pene enhiesto con los porongos llenos, atizado, al menos en mi caso, por la indignación más absoluta e insoportable, un pelín de rabia y un poquitín de cariño para intentar lograr contar una buena historia y por qué no, una gran historia que cambie la vida "mas que sea" a una sola persona.

Dicen que el arte, en particular la novela, la buena novela, tendría un efecto catártico (exacerbar la conciencia moral de la gente), pues sería la forma más inmediata e insoportable de creación. La lectura de una buena novela nos cambia la vida. Sé de parejas que se han disuelto porque alguno de los cónyuges leyó cierta novela y decidió que la vida del personaje era más interesante que la suya propia. Puede entonces resultar doloroso leer una buena novela y puede también que por ello muchos ahora prefieran ahorrarse el trabajo de escribirlas porque si resulta doloroso leerlas, pues más lancinante resulta parirlas.

¿Que si La Ciudad de los Culpables es una novela apologética, pro, comprometida, una buena novela? Ya lo dirán los iluminati. Pero creo que sería pertinente aclarar de entrada que cuando decimos narrativa de la guerra (o guerra y literatura, para el caso da lo mismo), no nos referimos solamente a las acciones y escenarios de guerra, es decir aquella narrativa épica y sostenida que cuente la vida de, digamos, un destacamento guerrillero o un líder íntegro que conduce a su pueblo a la victoria después de innumerables batallas, que ese sería un sentido angosto para expresión tan compleja, preferiría entender narrativa de la guerra en un sentido más lato y de mayores connotaciones, es decir, los diferentes dramas, conductas y formas de vida de los individuos y colectividades de diferentes regiones y clases sociales influenciados directa o indirectamente por la guerra popular que se inició en los ochenta.

No es secreto para nadie decir que en España casi después de 70 años de la guerra civil se siguen publicando novelas estremecedoras creadas por escritores jóvenes acerca de este episodio sangriento de la historia ibérica (pienso en Soldados de Salamina, de Javier Cercas). En el Perú, hacia el 2003, el número de relatos y cuentos acerca de este tópico rozaba los doscientos y la cantidad de novelas publicadas en relación a la guerra subversiva rasaba casi el medio ciento, según datos objetivos de Mark R. Cox, abarcando escritores de la costa, sierra y selva, norte, centro y sur, escritores tan disímiles como un chalaco cinturón negro autor de uno de los mejores cuentos de guerra escritos en esta parte del continente hasta un políglota ingeniero huancavelicano cultor de las rosas de hierro, pasando por un ayacuchano retablista cuyas magistrales novelas son ignoradas porfiada y sistemáticamente por la crítica, esa puta vieja y desdentada, cuca como aprista, de quien Oswaldo Reynoso profirió alguna vez, me cago en ella. Por tanto, acercarse apenas a la producción cultural nacional sobre la violencia política desde 1980 es una tarea titánica que exige objetividad, pero también pasión y energía, y quienes estamos hoy presentes somos apenas una muestra de una producción nacional que seguirá apareciendo conforme se fustigue el centralismo, el tradicionalismo, el limeñismo, toda esa inmundicia que todavía quieren imponer sujetos coloniales parapetados en sus huariques en diarios coludidos con la megacorrupción neoliberal de los últimos veinte años. Estos sujetos coloniales, herederos del zambo chismoso Ricardo Palma, a quienes el Zorro Plateado llamó acertadamente escritores perricholeros hoy se han globalizado y están vivitos en los medios cosechando lauros con el dolor ajeno.

Pero, ¿y la literatura, dónde queda la literatura? Pues siento decirles que en las actuales circunstancias de globoidiotización y capitalismo de guerra NO HAY NADA QUE ESPERAR DE LA LITERATURA. La literatura, ahora, es una mercadería como cualquier otra, un automóvil del año, un reloj pulsera, un celular con cámara, un pantalón de marca, un par de zapatillas importadas, un desodorante en spray en algún anaquel de Metro… una mercancía sujeta al modo de producción, distribución y consumo impuesto por la industria del capitalismo postrero, dotada pero de esa aura de excelencia que te da el ser considerado un intelectual, un narrador, un poeta: un artista.

Escritores perricholeros mencionó el Zorro Plateado, para referirse a esa actitud y formas de entender la vida basadas en el limeñismo, el costumbrismo, la adoración de una ciudad enferma, el culto a la huachafería y la lisura, sin anticipar quizá que los nietos espirituales de estos perricholos causarían cierto furor masmediático años más tarde. Esa literatura indiferente, vacía, ganapán, escrita por buenos chicos (o bad boys prefabricados) complacientes, esa literatura sin alma se ha anclado fuertemente en tierras andinas y aprovecha y usufructúa de un proceso doloroso para el pueblo peruano y fabrica una literatura sin esperanza.

¿Y qué persiguen los escritores peruanos de las últimas hornadas, sobre todo aquellos que se han afincado en la Madre Pútrea?

El Cáliz que persiguen los escritores peruanos de hoy puede nombrarse con sólo dos palabras: fama y dinero.

Hoy la mancha de escritores masmediáticos que opinan de todo (hasta de cocina), hacen deporte y salen en Somos está compuesta abrumadoramente por dos conjuntos abiertos, el de los imbéciles y el de los canallas, sin que haya que excluir en absoluto que estas simpáticas definiciones puedan confluir simultáneamente en un mismo sujeto. Como aquél señorito que afirmó, sin ápice de vergüenza y con una sinceridad arrobadora, que escribía sobre la guerra interna porque era una buena oportunidad para ganar dinero o aquél otro que negó ser escritor topográfico pero intituló su mamotreto con el nombre de un lugar emblemático dentro de la mitología de la guerra interna o ese que quiere hacernos creer que una hermosa muchacha ayacuchana capturada por la Marina de Guerra fornica primero con su torturador y verdugo, luego con el atormentado hijo del torturador y al final de la novela, el pequeño hijo del torturador habido en la joven prisionera, le dice al medio hermano una frase repugnante, quiero agradecerle, agradecerle nada más. Ese es el tipo de perspectiva señorial con el que algunos escritores intentan contar la guerra interna. Esa es la forma en que la burguesía, a través de sus pocos individuos letrados, entiende lo que ellos llaman la reconciliación nacional y que su comisión de la verdad no ha logrado en un ápice.

La literatura en sus momentos más dichosos era un campo de expresión, contienda y conocimiento de lo humano, una exploración de sus posibilidades y modos de experiencia inéditos. Para que esto sea así, obviamente resulta imprescindible que haya una sociedad que lo necesite y reclame. Pero el capitalismo, más aún el liberalismo funcionan sobre el trasfondo de la represión sistemática y el interesado desconocimiento de lo humano en aras del economicismo aberrante. La narcosis generalizada en lo que esto se traduce genera seres robotizados y un descenso del nivel mental de la población que no sólo no acepta lo que la literatura transmitía en épocas anteriores, si no que se DEFIENDE activamente del arte a través de la represión (masiva y oficial), la asimilación (cuando puede y lo permitimos), la producción y la difusión masiva de arte prostituido, falsificaciones y sucedáneos: la indiferencia y el silencio.

Sepultado, oleado y sacramentado el comunismo, desprestigiadas las utopías, descabezado todo movimiento popular, parecería que toda literatura que huela a compromiso debe ser ignorada y despreciada. El intelectual es sospechoso y las novelas "políticas" apenas reciben atención. Los estropicios del realismo socialista y la aparición de comisarios culturales, rudos e incultos, han servido de pretexto para ello, pero hay quienes todavía se las juegan, como lo han hecho brillantemente Gutiérrez y Koetzee, por una ficción política no sectaria.

Finalmente, sólo deseo incidir en que a diferencia de la política o la economía, la novela penetra en las vidas de individuos concretos, los vivisecciona, les hunde el escalpelo hasta lo más profundo del alma. Acaso sólo a través de ellos podamos atisbar qué hace que un ser humano destruya sin misericordia a otro ser humano y acaso esta sea aún uno de las grandes trabajos de la ficción literaria, que no sólo aspira a la estética y a la comprensión del otro, sino a nuestra misma sobrevivencia como especie.

Rafael Innocente

Febrero 2009


Foto: Conversatorio en la UNFV, de izquierda a derecha: Dimas Arrieta, catedrático, Alzamora, Martín Roldán, Rafael Inocente, Ricardo Virhuez, Javier Garvich, bloger, Gabriel Rimachi, catedrático.

sábado, 14 de febrero de 2009

¿¿¿LA GUERRA DE LA LITERATURA!!!



Estoy de viaje, aprovecho la portatil de un amigo y les dejo este vídeo del Utero Tv. http://utero.pe/ sobre el conversatorio "Guerra y Literatura" efectuado en "El Averno". Tengo ciertas reparos en lo que respecta a la edición del reporte donde se cortan ideas en beneficio de palabras sueltas, frases que quedan colgando dentro del contexto y pierden sentido (mis sindicaciones aparecen como palabras dichas al azar dentro de un "florilegio" nada creíble).
El otro punto es en torno a una cuestión ética que se está perdiendo en el periodismo. Si el evento era abierto y los ponentes personas cuasipúblicas, novelistas que dan la cara, lo correcto hubiera sido que el periodista se identificara como reportero de Útero Tv. y no pretendiera pasar como "infiltrado" o casi como conspirador. Cabe anotar que el reportero al recabar respuestas de los asistentes dijo ser de un medio extraño ¿¿¿??? Total, Útero Tv., como cualquier otro medio periodístico, tienes las puertas abiertas para cualquier conversatorio que se haga en "El Averno"; y, además, considero que Jorge Acosta, regente del local, les hubiera facilitado el trabajo.
Lo de los comentarios y críticas, casi todas epidérmicas, no pasan por señalar el rostro marcado de Martín Roldán, la alopecía notoria de Rafael Inocente, la estatura de Julio Durán o el cabello revuelto de este bloger. En realidad lo que se espera --y lo que esperamos todos-- es que se lean los libros y de ahí salga cualquier opinión; lo resto será banal, adjetivista, una pérdida de tiempo que no beneficia en nada a la literatura peruana y al debate.

jueves, 12 de febrero de 2009

DIPLOMACIA, CIRCO BEAT, FRIVOLIDADES, ETC.

Hace tres de meses nos encontramos en el aeropuerto J.Ch. el profesor de la Universidad de Hawai y especialista en literatura latinoamericana, Zachary Payne; el polígrafo y cónsul de Argentina, Gabriel Volpi, su bella pareja Paula Marijuán y este blogger. Aquella noche en una de las mesas de una conocida gelatería, lugar de paso de los viajeros, conversamos sobre diferentes temas. Intercambié información televisiva con Paula (me sorprendió su rapidez mental y su cultura bonaerense) quien me pidió un par de opiniones sobre unos conductores de tv con los que estaba haciendo un proyecto ¡¿?!. Mis respuestas no fueron nada halagadoras (demás está decir por qué. Ver Canal Cero http://www.cerocanal.com/ ). En un momento divertido de la noche, Gabriel Volpi se quejó de ser la comidilla de periódicos chatarra donde prácticamente sale a cada rato, es el chivo expiatorio de cuanto escandalete aparece: “que Brat Pizza, que la ex-amante de Brat Pizza, que las carnes y toda esas pelotudeces que ya me tienen harto. Bueno, si al menos me sacaran en la zona beat del "Comercio" las cosas cambiarían. ¿No?”. Luego de las risas necesarias, sabiendo que todo esto no era más que una joda ante la comidilla y el correveidile limeño, brindamos, despedimos a Zachary Payne en su regreso a Utah a las entrañas del monstruo, y bajamos por la Fawcet, la Marina rumbo a la avenida de El Ejército. Era “noche de brujas” o “día de la canción criolla” o alguna de esas tonterías, de las que se aprovechan los mercachifles y empresauros con complejos de pistacos.
Me baje del auto diplomático en Marbella prometiendo a Gabriel y Paula verlos por esos días, y seguí caminando solo, mirando a unas chicas disfrazadas de “diablitas”, un “Alan García” pasó corriendo con una bolsa gigantesca con el símbolo del dólar. ¿Sincretismo? vaya tontería dije, patee unas latas de cerveza que yacían en la vereda y me fui a casa a terminar un ensayo sobre la energía orgónica de Wilhen Reich (texto que, por cierto, no termino y se ha ido alargando más de la cuenta).

En unos correos de Zachary Payne y a través de los periódicos y programas de divertimento me he enterado de las andanzas de Gabriel y Paula, bella pareja, controversial, novelesca, polémica por ratos, etc. Para sorpresa mía, encuentro en el “Somos” de esta semana, justo en el “Circo Beat”, y por primera vez, la foto de Daniel con Paula brindando con vino (¿merlot sauvignon?).
Por un momento me siento el hombre más frívolo del mundo, el señor Burns de los Simpson, un bloque de hielo flotando en el antártico, y me empiezo a reír a carcajadas.
Salud señores.
(Mañana viernes nos vemos en el "Yacana"; el sábado salgo de viaje rumbo al norte, tengo parada en Zorritos, zona de larveros y en Galápagos donde un biólogo norteamericano me ha invitado a una conversación con aires "académicos", ya postearé sobre esto)

miércoles, 11 de febrero de 2009

CRITICAN A MONTALBETTI EN CHILE


La primera vez que leí a Mario Montalbetti fue a los 14 años, estaba acabando la secundaria en uno de los diez colegios en que me tocó "estudiar" mi primera formación. Por ese tiempo, me sorprendían los poetas que le ponían títulos sugestivos a sus libros ("Kenacort y Valium 10" fue uno de mis preferidos, y no exactamente por los poemas que eran-son irregulares, sino por la clara apología a la farmacopea). "Perro Negro" 31 poemas (1978), me atrajo por la canción asincopada de Led Zepellin, "Black Dog"; lamentablemente los textos no estaban a la altura musical que yo imaginé. Intenté varias veces encontrarle una "calidad" superior al libro de marras pero lamentablemente ya un profesor acucioso, conocido por su implacable severidad nos había hecho leer a Ezra Pound, Yeats, el verso proyectivo de Charles Olson, la beat generation, los poetas experimentales del Black Mountain, etc., etc. (Ahora que repaso con nostalgia ese libro blanco ensuciado en mis tantas mudanzas sé que ese poema dedicado a un amigo ahogado sigue siendo el mejor a pesar de sus carencias). Muchos años después mi amigo, Izquierdo Duclós, me paso el libro "Fin Desierto" editado ¿auspiciado? por "Carsa" (eso es lo que recuerdo "Carsa" , la firma relacionada a electrodomésticos asomando su olfato y sus anteojeras al mundo editorial ¡¿¿¿???!), una suerte de libro desplegable a la manera de los 5 metros de Oquendo. En verdad y, perdonen la franqueza, tampoco me parecía gran cosa. Luego vino "Llantos Elíseos" que más parecía una plaquette que, si más no recuerdo me lo pasó el becario y amigo de Montalbetti, Rubén Quiroz (a propósito de esto cierta vez, en el sótano de investigación entre el polvo y la humedad de la ex-biblioteca nacional de la avenida Abancay me informaron que la clasificación que ellos manejan para "plaqueta" es todo texto menor a las 100 páginas. O sea que, técnicamente hablando, cualquier "libro" menor a esta cantidad de páginas es simplemente una "plaqueta"). Luego vinieron "cinco segundos de horizonte" y el publicitado, alabado y sacramentado "8 cuartetas contra el caballo de paso".

Uno de los grandes problemas de los "críticos literarios" peruanos (las comillas son necesarias) es que tienden al fortalecimiento de ideas fuerza, es decir si ya uno o varios críticos han dicho que tal escritor es "bueno", que es "destacado" o que "merece atención", pues el resto --en diligencia de tropa-- sigue la corriente. Hay una tendencia a la borregada. Basta que aparezca un flautista de Hamelin para que el resto siga encantado al pitoniso. Lamentablemente estos grandes poetas (o grandes escritores, la expresión se puede extender para cualquier campo del arte peruviano) solo existen dentro de nuestras fronteras, más allá en la nebulosa de los extramuros son grandes desconocidos, almas en pena, espíritus errabundos, aedos menores que languidecen en el anonimato y en el olvido editorial y, también, lectural. A propósito de ello, Antonio de Saavedra, http://antoniodesaavedra.blogspot.com/, muy preocupado por este asunto me escribe (lean su deslinde en los comments) y me manda un enlace a un blog chileno titulado el "Sindicato del Mono Degollado" http://www.elsindicatodelmonodegollado.com/ donde aparece una crítica en ton de sorna a nuestro gran poeta peruano Mario Montalbetti (¿alguien duda de esto?). Pego aquí la misiva y el texto del SDMD y reservo mi crítica para la zona de comentarios.


1.-Mail de Antonio de Saavedra (a quien he pedido permiso para su publicación):

Estimado Rodolfo: Quería contante algo medio gracioso.

Hace unas semanas descubrí un blog muy interesante de ¿poesía? titulado El Sindicado Del Mono Degollado (que al parecer se escribe desde Chile). En él, su administrador de vez en cuando le saca la chochoca a cuanta persona se dice "poeta", y por lo tanto son muy pocos los que se salvan del apanado. Justamente al leer todo el blog a raja tabla, me di con la sorpresa de que este chileno no comenta[ba] nada sobre poesía peruana. Así que puse un más-que-irónico comentario en el hasta ese momento último post (del 24 de enero pasado), cuyo link es el siguiente:
http://www.elsindicatodelmonodegollado.com/2009/01/nicanor-toma-leche.html

Mayor sería mi estupor, leyendo ese blog hoy, cuando el pasado 2 de Febrero se encargó de hacer caso a mi recomendación. Literalmente dice: "El otro día un lector me recriminó (con cariño) que no reseñara poetas peruanos". Y a continuación se despacha contra Mario Montalbetti (es decir contra su displicente poesía), y contra el que podríamos llamar "su mayor crítico literario peruano a favor". El link es el siguiente:
http://www.elsindicatodelmonodegollado.com/2009/02/cuartetas-en-contra-del-caballo-de-paso.html

La verdad todo esto -a parte de ser medio lúcido- me resulta cómico y risible. Te quería contar la historia para que tal vez la postees en tu blog, como uno de esos casos anecdóticos que tanto abundan. Ojalá te resulte tan divertida y aleccionadora como a mí. Un abrazo Rodolfo, nos vemos el viernes en el Yacana.
Saludos, tu amigo Antonio De Saavedra

Visítame en:
El blog de Ambarina
Poemas de Antonio De Saavedra


2.-Texto del SDMD.


Aquí la polémica crítica del "Sindicato del Mono Degollado" con el cual este bloger no se solidariza, al menos no necesariamente:


Cuartetas en contra del caballo de paso o cómo no es oro todo lo que reluce
El otro día un lector me recriminó (con cariño) que no reseñara poetas peruanos. A mí, personalmente, las nacionalidades me la traen floja, y no distingo entre Perú e Islandia: todos somos gente que vive por ahí. A mí me gusta la poesía y los buenos poetas. Y no me gusta nada la mala poesía y los malos poetas.A lo que iba, que me lío. En estas estábamos, cuando una amable lectora me pone sobre la pista (sin mojarse) de
Mario Montalbetti, poeta, por si importa, peruano. Su último libro se titula 8 cuartetas en contra del caballo de paso peruano y por él algún crítico (Gustavo Faverón, apunte del blogger) se entusiasma y dice cosas como que, por ejemplo, tiene la sensación "de estar ante la obra de uno de los más idiosincrásicos, complejos e inteligentes poetas peruanos de las últimas décadas". Ni más ni menos. La reputapolla.A mí me habría gustado leer el libro. De verdad que cuando alguien dice algo tan bueno de un tercero, a mí me dan ganas de echarle un ojo. Pero este mundo de mierda es así y los poemarios que se publican en el culo del mundo se quedan para siempre enterrados en el culo del mundo.De manera que nos conformamos con lo que dice el crítico. Qué remedio. "Uno de los poetas peruanos más inteligentes de las últimas décadas". Es como entrar en una casa de putas donde han renovado por completo el personal: sientes la presión ambiental como si el propio oxígeno se hubiera vuelto sólido.Pero mira tú que la vida es muy perra y el internet también. ¿Y no va un cabrón de lector anónimo y transcribe, porque le sale de los huevos, un poema del fantabúlico 8 cuartetas en contra del caballo de paso peruano? Y no sólo lo transcribe: va y lo publica, a modo de comentario, en el mismo lugar donde el crítico se meaba de gusto. Es este, prepárenseme:
¿En qué momento el Perú es desde este momento se jodió el Perú es desde este momento libre se jodió el Perú es de este momento se jodió por la voluntad general e independiente es libre ricas montañas?¡Ajá, acabáramos! Aunque cabe la posibilidad de que el transcriptor/publicador sea vecino de Montalbetti y la tenga tomada con él porque pone la música muy alta hasta bien entrada la madrugada, concedámosle el beneficio de la duda y creamos que realmente no ha elegido el poema a las malas: ha elegido uno, sin más. Sean o no vecinos los dos tipos, el caso es que dando por bueno que ese poema está en ese libro, no hace falta saber mucho más. El transcriptor lo dice bien clarito: "¿dónde rayos está la poesía?". Eso mismo me pregunto yo. ¿Dónde rayos está la poesía? En ese poema, desde luego, no.Moraleja: Todos los críticos mienten. Yo también. Incluso aunque esto nos ponga en riesgo de crear
una paradoja capaz de engullir al universo. Oh, y Montalbetti es un mal poeta.
Publicado por Alber en
07:42

martes, 10 de febrero de 2009

"DUELO A MUERTE"

Hace unos días estuve en el Yacana en el homenaje a nuestro compañero de ruta Rudy Pacheco (Im). En un momento me encontré con el editor de "Hipocampo" Teófilo Gutiérrez y Héctor Ñaupari; y a boca de jarro el gran Hipocampo propuso un duelo literario "a muerte" entre Héctor y este bloger. No obstante, no será la primera vez, ya que el año pasado estuvimos en el Degrot, bar subterráneo, con un auditorio lleno, afuera en la plaza San Martín muchos se quedaron sin poder entrar debido a razones de seguridad (¿quién decía que la poesía ya no arrastraba multitudes?). Salvando las distancias ideológicas-partidarias, el duelo será netamente poético. Así que abstenerse esos amantes de la sangre y la destrucción. El duelo más que de ideas será de poemas, pero todo puede ocurrir...como dijo petrarca "La razón habla y el sentido muerde"...Quedan abiertas las apuestas.
PD: se busca padrino (académicos abstenerse)


lunes, 9 de febrero de 2009

"LA CRÍTICA LITERARIA EN EL PERÚ ES UNA MAFIA"

El polígrafo, y viejo amigo de este bloger, José Pancorvo, dijo en una entrevista publicada en la Primera, el miércoles 4 de febrero, lo siguiente:
- ¿Cómo ves el ejercicio de la crítica literaria en el Perú?-
Hay críticos serios y otros situados en los medios que se halagan entre ellos. Entonces, la regla es: tú me halagas, yo te halago, nosotros nos halagamos. Nadie más entra y el que sale no regresa. Es una mafia.
Polígrafo, gran conocedor del tema con manejo del latín antiguo, del quechua y otras lenguas muertas y vivas, y con una poesía sacra con reminiscencias medievales es una voz que se debería de tomar en cuenta (no sólo en su poesía sino, también, en este tipo de aseveraciones que pone el dedo en la llaga pustulenta, señalando las orejas del burro parlante, las pezuñas culteranoides y ciertos rebuznos o, perdón, rebuznantes académicos). De seguro, los más suspicaces, los termocéfalos, los turiferarios, los cacógrafos de siempre, dirán: y ¿por qué la crítica literaria en el Perú es una mafia? ¿Cuál es el sustento? ¿Cuáles son las razones? Que muestre su artillería. Todo esto es un bluff, etc., etc. Para los que hemos pasado madrugadas y días enteros conversando sobre el tema, desmenuzando cada concepción (quiero ser respetuoso) de cada supuesto crítico literario (en su mayoría pendejeretes, plumíferos mercenarios a sueldo fijo, escritores frustrados o lustrabotas con el perdón de los lustrabotas, garabateadores de blogs o periódicos, presentadores snobs de televisión, etc.,) sobrarán motivos y razones. La sindicación, aquí, es la parte visible, la nata, la punta del iceberg, el "lado visible" de una argumentación y una reflexión mayor. ¿Podrá la mafia literaria, de la que habla Pancorvo, justificarse a sí misma? ¿encontrará la manera de seguir parasitando y desviando el verdadero rumbo de una literatura que, por ratos, luce desbocada y con hambre de reivindicación histórica y cultural? Y no es que se trate de andinos contra criollos o del prosaico pobres contra ricos. Simplemente, se trata de mediocres contra no mediocres; de mercenarios contra personas de ideales; de parásitos contra gente que coge la pluma para hacer arte o intentar registrar una realidad que le embarga, le es hostil y busca cubrirlos con el manto de la dominación.
Si alguien tiene mayores razones para pensar que la crítica literaria en el Perú es una mafia puede dejarla en los comentario. Si alguien piensa diferente el espacio queda libre. (los críticos literarios ataviados y parapetados detrás de los "anónimos" también pueden participar)

sábado, 7 de febrero de 2009

EL ESPERADO CONVERSATORIO

Más imágenes en CANAL CERO: http://www.cerocanal.com/
Todo estaba planeado para empezar a las 7 de la noche. Grupos de estudiantes, profesores, padres de familia, poetas, narradores y público en general iban llegando de a pocos al centro cultural. Adentro, al fondo del teatrín principal, esperaban los novelistas resguardados por un contingente de poetas llamados “del asfalto”. (La plana mayor conformada por Jorge A, Leyla M y Feliciano M observaban a lo lejos). Estos tres escritores de profesiones diversas, entre el periodismo, la sociología y la biología (ninguno de los cuales estaba coactado por algún agente literario o por alguna empresa bestializada/bestializadora que le impusiera los temas y la cantidad de textos que debiera producir), habían planteado las cosas claras para entender a la verdadera literatura que no tenía porque estar supeditada a los vicios editoriales ni a las modas extranjerizantes, mucho menos a las clásicas argollas literarias o a los ninguneos periodiqueros, o las palabrejas de algún criticastro con complejo de Kart Kraus. El tema que movía a todo ese grupo de gente, ansiosos de respuestas claras y verdaderas, era “Guerra y Literatura” (un turista de habla inglesa moviendo la cabeza repetía patológicamente: “literature of the war, literatura of the war” e indaga por Rodolfo Y). Hasta ahora no se había hablado tan claro sobre el impacto literario que ha tenido la guerra interna en torno a nuestra literatura nativa, no la que inventa dramas de telenovelas mexicanas con ciertos matices de la guerra fraticida (una balacera por ahí, unos cuantos muertos por alguna explosión, una violación ejecutada por la soldadesca o por la generalada, etc.,) sino la literatura escrita por los que vivieron en carne propia todo este derramamiento de sangre, los que han tomado al toro por las astas para contar cómo sobrevivieron en tiempos difíciles de recesión aprista, apagones, balaceras, cochesbombas, fuego cruzado, guerra sucia, desaparecimientos, crisis económica, etc., etc. Cómo en todo ese caos fueron construyendo sus vidas y cómo, a la vez, se fueron convirtiendo en novelistas, que sin quererlo eran “novelistas de la guerra interna”, novelistas de un grueso de la población que hasta ahora no habían leído la verdad en letras de molde o en formato-libro; corresponsales de guerra cuyos despachos iban sumando de a pocos las novelas que ahora ponían en duda a toda esa supuesta “tradición” literaria hecha de prebendas, concesiones, tratos bajo la mesa y, sobre todo, harta mediocridad y falencias por demás risibles y vomitivas que los críticos perdonavidas con las manos en los bolsillos ejecutaban en razón de mantener un orden aparente a la que hipócritamente llamaban democracia, “democracia y cultura”, “canon literario”, etc.

En un momento determinado, Primo M y Richi L toman por asalto la mesa de ponencias e improvisan una presentación delirante a gritos desgarradores, aúllan, chillan, se desgañitan recitando versos explosivos de Buko. El público sorprendido escucha sin saber cuál es la razón de esa manifestación espontánea. Nadie intervendrá. Todo fluye de manera natural, como debería de ser. Mientras tanto los invitados van tomando posiciones, ya no hay sillas, en los extremos hay unos bancones que usan como respaldar a la pared. Jóvenes parejas se acomodan de tal forma que sólo ocupan un espacio para dar oportunidad a otros a que tomen asiento en la oscuridad reinante como de fiesta gótica. El humo del palo santo forma una neblina espesa que será despejada en su momento por las conclusiones de la mesa.
El morigerador, un bloger de lentes gruesos y pelo revuelto, se acerca al micro y dice con voz solemne:
Antes que nada, gracias por estar aquí en este primer, e imagino no único, conversatorio titulado “Guerra y Literatura”. Quisiera agradecer a los conductores del Averno: Leyla M. y Jorge A. por haber prestado este local con 10 años de trabajo continuo por un arte libre de caretas. Quisiera agradecer también a Tv. Bruto por ser uno de los soportes de Canal Cero y por apoyar en la lucha contra los medios de comunicación tradicionales al servicio de la burguesía nativa ignorante y autófaga, el sucio imperio y la reacción atrabiliaria.
Quisiera decir, también, que este conversatorio planeado desde mediados del año pasado, no iba a ser de carácter público. Primero se planteó la idea de grabar en vídeo a los novelistas Rafael I, Martín R y Julio D. Fue en esas coordinaciones de fechas y horarios que se fue dilatando la presentación hasta que el “Averno” nos acogió amablemente.
Bueno, después de este breve protocolo paso a decir lo siguiente:
El poeta Juan del Valle Caviedes decía que “el pobre es tonto, si calla; y si habla es un majadero”. Pues entonces vamos a ser majaderos.
Ya Luis Alberto Sánchez hablaba del perricholismo literario (refrendado perfectamente por Sebastián Salazar Bondy en su “Lima, La horrible”: “El perricholismo literario o intelectual, al que Sánchez alude, es menos terco, con todo, que el social. En aquél insiste la reminiscencia hipocondríaca que tarde o temprano –Palma es la excepción del talento—zozobra en los límites de la reputación local; éste constituye, por el contrario, todo un proyecto existencial, a cuyo cumplimiento se suelen sacrificar ideas, principios y algo más”.
Y cuando Sánchez decía “perricholismo”, se refería, en parte, a esa raza de escritores, críticos literarios y toda la fauna literaria empecinada y preocupada más en ascender socialmente o en encontrar un a toda costa un prematuro reconocimiento literario que en escribir o en ser “honesto” con la literatura. Este tipo de persona no se quiere hacer problemas. No importa si para cumplir sus objetivos tiene que mentir o acentuar con su negra saliva al status quo o vender por cuarenta denarios a su prójimo o falsear la realidad.
Ventura García Calderón cuenta en su “ideario sentimentario” cómo salvó de la tribulación a don Riva Agüero no obstante el conservadurismo extremo de este intelectual, encerrado en las mazmorras del Estado por el tirano y sátrapa Augusto B. Leguía por escribir un artículo “de oposición”. El mismo Ventura García Calderón organizó la marcha a palacio de gobierno y entró a patadas frente a la guardia montada gritando que suelten a Riva Agüero sino el pueblo se iba a levantar. Fue el mismo Ventura, quien dijo que se arrodillaba ante el Estado y ante la iglesia pero que nunca se quitaría el revólver del cinto “por si acaso”. Lástima que ante sus propuestas aguerridas ni Víctor Andrés Belaúnde, ni José de la Riva Agüero, sus amigos, lo quisieran acompañar, “me di cuenta tristemente de que el más sutil o poderoso talento puede no estar unido a la voluntad…” He ahí el papel de un verdadero intelectual que se mueve en base a principios y al honor, hoy palabras subversivas, palabras muy grandes y que no caben en la ética de los felipillos literarios…

El morigerador continúa hablando vehementemente por espacio de 40 minutos. Se suceden como en una cinta de cine: citas, frases célebres, razonamientos lógico-matemáticos, aseveraciones, enjuiciamientos, metáforas, hipérboles, etc., etc., alguien le dice que tiene que dar pase a los ponentes. La tribuna luce hipnotizada, la oscuridad del recinto más el olor a palo santo ha surtido un efecto de dependencia comunicativa. Muchos quieren que los minutos se alarguen, sean eternos, los conduzcan a la ataraxia filosófica, a un lugar donde la sola voz sea la realidad, una AUDIOTOPIA de gracia. Lo que los iniciados llaman “campana protectora” se ha formado encima del recinto alrededor de un fluorescente de luz negra que resalta las bondades de toda ropa o género de color blanco. La bola de luz fluye sobre todos, desde la mesa de ponentes hasta el fondo del recinto donde dos poetas ebrios se insultan con nombres de escritores conocidos que hasta hace poco empeñaban su pluma al decano nacional de los periódicos burgueses, la bola de luz los incluye porque entiende (como entidad que es) que esa catarsis con reminiscencias al romanticismo no disminuye la honestidad de estos dos aedos. En ese momento el biólogo Rafael I arranca la disertación bajo una lluvia de aplausos presurosos y sonoros, en la oscuridad logro reconocer a un matemático y a un historiador que nunca ha dado su brazo a torcer, han venido a escuchar las palabras de los escritores, humildes como ellos.

El bloger baja del podio y separa a dos escritores que intentaban agarrarse a golpes. Les dice que esta es una fiesta de amistad, no hay porque pelear entre compañeros: eso es reaccionario porque responde al plan de destruirnos entre nosotros para debilitarnos y barrernos históricamente. Démosle una patada a Maquiavelo y su “divide y vencerás”. Los escritores se dan la mano y prestan atención a lo que enérgicamente afirma Rafael I: “vivimos en un país de cartón piedra, en un país de miserables y cobardes”. A un costado una joven universitaria de lentes transparentes y cara redonda lee casi en voz alta “La Ciudad de los Culpables”, lo acaba de adquirir y no esperara a llegar a casa… “La historia de mi niñez tal vez poco interese. Sin embargo, para gusto de los cándidos que creen que sólo en la sexualidad infantil y en el amor maternal se determina la personalidad futura, diré que cuando niño no sufrí conflictos de ese tipo. Mi madre me mimó el tiempo suficiente, nunca me rompí la cabeza y me desenamoré de ella en el momento más adecuado, es decir a los seis años, cuando logré besar y sentir erecciones con la más bonita de mis primas. En suma, mi madre me cuidó muy bien y fui un niño bastante sano”.

El turno de Martín Roldán es recibido por estruendosos aplausos de un grupo de subtes que han dejado las estridencias guitarrescas y los ensayos de fin de semana para venir a escuchar a un antiguo correligionario de noches hardcorianas. Una docena de flashes se prenden y se apagan como pequeñas luciérnagas aleteando en la oscuridad del local.

Martín R cuenta que es hijo de una profesora de primaria y de un obrero despedido que ahora es taxista. “Generación Cochebomba” es el reflejo material de su vida ochentera. Narra cómo el nombre de la novela nació de la boca de uno de sus personajes. Fueron varios años construyendo el texto. Un año entero tuvo que dejar de escribir para ponerse exclusivamente a trabajar. Al principio fue un cuento, una pandilla de subtes que tras un concierto fallido son levantados por la policía y ocurre algunas experiencias particulares. La edición del libro lo costeó su hermana. Una deuda que quizás nunca llegue a pagar. La hermana le ha dicho que lo olvide. “Así es la literatura” dice un señor con un overol de construcción civil y aplaude sintiéndose representado como si el escritor viniera a reemplazar por unos segundos a un congresista o padre de la patria.

Abajo el ex Félix M retoma una intervención con escenario lleno. Con una pistola de carrizo dispara a mansalva simulando a un escuadrón de la “mano negra”, va “matando” a todos los concurrentes: “MUERE, MÁS MUERTO”, “MUERE, MÁS MUERTO”. En un momento de extrasístole o de oligofrenia patea los asientos, se tira al piso y empieza a hacer movimientos de agonía, alguien, una ama de casa, confunde los movimientos pélvicos con movimientos sexuales y se tapa la cara. Félix M coge la pistola de utilería y se dispara en la sien.

Las cámaras apuntan a los novelistas. El turno de Julio D. es recibido con aplausos desenfrenados. Compañeros de ruta levantan botellas de cerveza y saludan a la mesa. El público quiere preguntar, indagar, obtener respuestas inmediatas. Hay una ansiedad por participar y hacerse escuchar. El morigerador tiene que hacer un esfuerzo para respetar los turnos, dice que “al final” habrá espacio para todos. Julio D. narra el proceso de su novela, se transporta a inicios de los noventas, cuenta que él sólo era un adolescente, tenía 13 ó 14 años cuando empezó a andar con los subtes, cuando empezó a comprometerse con sus ideas, con sus búsquedas, sin saber en qué momento él, sin pensarlo, era también otro subte. Miembros de una onegé que ofrecen asistencia carcelaria comentan sobre la juventud del expositor y reclaman silencio a un grupo de jóvenes roqueros sorprendidos por la cantidad de gente que ha acudido al “Averno”. Uno de ellos dice que “parece un concierto de rock” y solo son unas ponencias, pura literatura…

El esperado momento de las preguntas ha llegado. El evento se ha alargado más allá de lo necesario. Julio G. de tv. Bruto me recuerda que sólo tenía batería para hora y media. Los recursos técnicos tienen que ceder ante el momento sublime del logos puesto en acción. El poeta Feliciano M toma la palabra, reclama por una acepción falseada, un mote impuesto por el ejército a uno de los grupos levantados en armas. Algunos rostros se incomodan, murmuran a los costados, casi todas las cámaras y luces se le han acercado y muestran el rostro del poeta: un rostro aceitunado de mejillas redondas y pelo crespo sobre un cuerpo de contextura gruesa, su maletín de profesor sobre las piernas muestran la pasividad, pero a la vez la energía, con la que se dirige a la mesa y al público asistente.
Inmediatamente los novelistas responden que nada es casual y que saben perfectamente de lo que han escrito. Alguien dice que la guerra no se reduce a un solo preso sino a los miles de presos y a todo un país que ha sufrido durante la guerra interna. ¿Quién lucha por los derechos de todos ellos? Es la pregunta que queda flotando en el ambiente que, por ratos, parece caldearse.

Gabriel G. de “Lápiz y Martillo” toma la palabra, el tono de su voz es el de un líder sindical. Arenga a los concurrentes a escribir las novelas necesarias y a apoyar a estos escritores que representan al pueblo, y no dejarse amilanar por los periódicos o las editoriales. “Al final la verdadera literatura terminará por imponerse…”

Julio V, un conocido narrador de polendas, pregunta sobre las tentaciones editoriales y pone a la mesa en un supuesto difícil: ¿qué harían ustedes si después reciben la propuesta de alguna editora transnacional?

La mesa por un rato enmudece, el morigerador duda entre alcanzarle el micrófono a Rafael I, Martín R o Julio D. Las tres respuestas, casi como tres tentáculos abrazan a los asistentes. El humo del palo santo se ha despejado. La noche es joven muy joven. El evento tiene que acabar. Nadie se mueve de sus puestos parece que quisieran seguir escuchando. Alguien dice “si todavía es temprano…”

Una niña que se ha desprendido de sus padres profesores se acerca al morigerador, le jala de la camisa verde olivo, y pregunta con voz aguda: ¿cuándo hay otra presentación?
Arriba foto del evento con letras de PM. En primer plano Alfredo Vanini, Giancarlo Huapaya, Feliciano Mejía...

viernes, 6 de febrero de 2009

LLENO TOTAL EN "GUERRA Y LITERATURA"

Último minuto: primeras imágenes en http://www.cerocanal.com/
Con el local del "Averno" abarrotado se presentó ayer el conversatorio "Guerra y Literatura". Mientras se suben los vídeos de la conferencia (vídeos de Tv Bruto, http://tvbruto.blogspot.com/, Canal Cero, Julio Vega, Martha Bieberach, Isela Suárez, PDA, etc.,) les dejó con un fragmento de la sabrosa crónica de Giancarlo Huapaya y su Centro Cultural Gonzo, http://centrocultural-gonzo.blogspot.com/. Aunque no es exactamente lo que dije en torno a Thays-Cueto-Ampuero va de todas formas esta nota cuasiperiodística. Quisiera anotar que uno de los puntos más provechosos es el haber "convencido" a los novelistas (sin mucho esfuerzo debido a sus conocidas posiciones) a que cuelguen sus libros de manera gratuita para que puedan ser leídos sin el intermediario editorial, con lo que se puede dar una pauta para romper con el cerco y la argolla literaria que tanto daño le hacen a la literatura en nuestro país. Por lo pronto los que quieran el libro "Incendiar La Ciudad" de Julio Durán, pueden escribir a mi correo: rodolfoybarra@hotmail.com con el título "Libro Gratis", gustoso les enviaré el texto en formato Pdf.
Aquí la nota:
Llegué a eso de las 7 y 45 al Averno, en el escenario vociferaban los espontáneos teloneros de poesía asfaltada y fanzine de bodas de plata, antes el ex Felix Méndez, con pinta de conspirador, había performatizado destrucción con las sillas del lugar. El plato fuerte de la noche era la conferencia acerca de Guerra y Literatura , los autores de, La Ciudad de los Culpables (Rafael Inocente), Generación Coche Bomba (Martín Roldán) e Incendiar la Ciudad (Julio Duran) darían su visión de la novela peruana post guerra interna. A espacio repleto, Rodolfo Ybarra comenzó su moderación y diserta, aclarando que a él no le interesaban los culebrones de Cueto, Thays y Ampuero porque responden a la manipulación de editoras (manejadas por el consumismo mercantilista), tienen pocos recursos literarios -aunque si manejos lingüísticos- y no contribuyen a ningún proceso de desarrollo -léase histórico, social o literario-. "El pobre es tonto, si calla; y si habla es un majadero", y esta noche seremos majaderos, concluyó Ybarra citando al poeta Juan del Valle Caviedes y dándole paso a los escritores invitados. Guerra y Literatura duró aproximadamente dos horas, entre algunas escenas que se me vienen a la mente resalto: si "el otro lado" hubiera ganado la guerra interna, ¿existirían lugares como el averno? seguro que al negro Acosta le hubieran aplicado la revolución cultural, Julio Durán expone algunas contradicciones del ambiente culturoso. El hombre es una contradicción andante, lo que no debe ser es una contradicción antagónica, responde Rafael Inocente, yo no dejaría que nadie digite o manipule lo que escribo, agrega Martín Roldán a la pregunta "¿qué pasaría si el día de mañana Alfaguara te toca la puerta y te dice te quiero publicar?" de Julio César Vega. El poeta Feliciano Mejía aclara que Sendero Luminoso es un apelativo que le pusieron los militares luego de ver en la portada de un periódico editado por el partido la cita de Mariátegui "El marxismo-leninismo abrirá el sendero luminoso hacia la revolución", y que realmente la organización (terrorista) se llama Partido Comunista del Perú. El blogger del lápiz y el martillo, Javier Gárvich hizo un pequeño y sugestivo mitín sindicalista hablando del rol de los escritores en estos tiempos e instó a la gente a levantar las plumas y escribir más libros socialistas.
(más fotos y textos en cc gonzo)
Foto de arriba, de izquierda a derecha: este bloger con micro en mano, Rafael Inocente, Martín Roldán y Julio Durán.

miércoles, 4 de febrero de 2009

HOY JUEVES "GUERRA Y LITERATURA" EN "EL AVERNO"

Con la expectativa de "Canal Cero", televisión contracultural, y bajo las acostumbradas amenazas de los perricholeros y felipillos literarios se llevará a cabo el conversatorio "Guerra y Literatura" en el local de "El Averno", segunda cuadra de jirón Quilca, hoy jueves a las 7 pm. (Nos avisan que la antena parabólica ya está en su lugar de combate). Nos vemos ahí.

Imagen de Tv. Bruto

martes, 3 de febrero de 2009

SE OFRECE "NEGRO LITERARIO"


NEGRO SE OFRECE, NEGRO LITERARIO, NEGRO ESCRITOR. - España
Ofrezco clases - cursos
Escritor con premio literario, y premio a proyecto empresarial, ambos demostrables, se ofrece
como ESCRITOR NEGRO LITERARIO, para todo tipo de trabajos en español e inglés. Estudio del trabajo y presupuesto sin compromiso.Discreción y cumplimiento de plazos.El abono del servicios se realiza en su totalidad al cerrar el encargo del trabajo. Con posibilidad de facturar los servicios.
En realidad un anuncio como este no debería sorprender a nadie. En una sociedad donde se venden riñones al mejor postor, donde vampiros apostados en las puertas de los hospitales ofrecen su sangre por un precio definido, donde la virginidad sexual es puesta en remate (ni qué decir de la prostitución, el proxenetismo y el “tratado de blancas” que avala perfectamente a vista y paciencia de las autoridades el diario “El Comercio” con ese eufemismo de “Relax”, “Chicas kinesiólogas, etc.,). Donde todo, absolutamente todo (de carácter político, social, económico, religioso, etc.,) es factible de convertirse en mercancía, era de esperarse que los escritores, artistas y poetas también sucumbieran al neoliberalismo voraz y draconiano, ese sistema que aplica al pie de la letra la máxima: Homos hominis lupus, hombre lobo del hombre.
El negro literario, el esclavo letrado que sucumbe por un puñado de monedas, no es más que la expresión banal y excrementicia de una sociedad donde la estética (y el seudo “arte”, ese invento de la burguesía parásita y atrabiliaria) comprada a terceros nos permite construir una belleza ortopédica, un mundo de cartón piedra, mapresa y tecnoport prensado que no resistiría ningún escupitajo de verdad.
Arriba en la foto: algunos escritores usan la computadora no para escribir sino para hacer "asados".

"Elegía seudosonetera a cuchi/yo" Soneto de Rubén Quiroz

El poeta Rubén Quiroz, becario de la Ford (incendiario, cremador e inquisidor de poetastros, criticuelos y otras sabandijas), haciendo alarde de su humor y cierto instinto "criminal" (muy común en los ambientes literarios donde se mata, se entierra y se revive cadáveres literarios), me envía este texto "In Memoriam" de su amigo (y aún con vida física y, también, literaria) Farje Cuchillo. El soneto habla por sí solo. El que tenga algo que decir que lo diga de una vez, sino procederemos al entierro. Descensus at inferus:

I.m. José Farje Cuchillo (Lima, 1973-2009)


Quiso cuchillo un alma za/herir
A cambio recibió un plomazo
cualesquiera diría por pelmazo
así con su olla calata deambulaba

Ora Quilca ora San Marcos paseaba
ahora y en la hora su hocico emulaba
su chusca imagen y calata mulaba
Ahora réquiem in pace cuchi

Llo mismo he de enterrarte
Con tu faz y tu cola sin arte
Que la flowers acostumbró a mangonearte

Y que jamás en tus patas oses pararte
O con tus tripas descuajaringarte
Ni en la pachamama ni en marte

"Un bombardeo audiovisual y literario"


El novelista, César Gutiérrez, sigue cosechando logros literarios. Esta vez la c¡udad elegida para el bombardeo fue Trujillo. Aquí la nota de prensa:


En la que fue la más espectacular presentación de lo que va del programa de la 4ª Feria del Libro de Trujillo, César Gutiérrez mostró el jueves 29 de enero su más reciente libro, “Bombardero”, en una performance que unió música, video y poesía. “Bombardero”, que ha sido destacado como el acontecimiento literario del año por el diario El Comercio, es una mezcla de diversos géneros y formas radicales de escritura.
La presentación del libro contó con la introducción de Jorge Hurtado, quien ganara el concurso de cuento de la 2a Feria del Libro de Trujillo. Seguidamente se presentó un micro vídeo pop experimental que, a modo de collage, fue editado por Fernando Torres y musicalizado en vivo por Tito Domínguez, Jardín Solar.
César Gutiérrez se presentó en una suerte de poema con once secciones en orden descendente. La primera fue un elogio de Trujillo, su cultura autóctona y Vallejo, de quien en cierto modo dijo sentirse continuador. En las siguientes, habló de su vida, del proceso de creación de “Bombardero” y de las dificultades para editar su obra; y finalizó agradeciendo a los organizadores de la Feria por el apoyo recibido.
Cabe decir que “Bombardero” fue editado por primera vez en Arequipa, de forma independiente. Luego, en vista de la calidad de la obra, Norma ha publicado la primera de las tres partes, que cuenta en su contraportada con elogiosos comentarios de Mirko Lauer y Abelardo Oquendo, entre otros.
La presentación tuvo lugar en el Auditorio César Vallejo a las 6 pm. con notable concurrencia de público.

((en: http://www.ferialibrotrujillo.com/prens.php?id=44))
Oficina de prensa
prensa@atalperu.org

HTTP://80M84RD3R0.BLOGSPOT.COM

viernes, 30 de enero de 2009

GRAN CONVERSATORIO: "GUERRA Y LITERATURA"

Desde el año pasado se viene cocinando este conversatorio que busca, entre otros puntos, responder el por qué es necesario tener en cuenta (no en el canon pero sí en en el sesgo editorial nativo y en la crítica alternativa y, también --por qué no-- en la crítica oficiosa encandilada por descubrir best sellers y acentuar una literatura de la decadencia) a una literatura última surgida en y desde la guerra interna en el Perú. Si bien es cierto muchos novelistas encuentran en la ficción casi el emblema de toda su producción no es menos cierto que un tipo de novela última peruana se guía por el camino no exactamente del realismo prosocialista (con rasgos anarquistas en algunos casos como "Generación Cochebomba" e "Incendiar la Ciudad"), pero sí de una posición en la que la realidad (o lo que conocemos como realidad) le sirve como sustrato para crear literatura, para cuestionar un sistema retardatario (que envilece y embrutece, aleja de la realidad o torna cándido al poblador común, etc.), para marcar líneas o tendencias con respecto a otro tipo de literatura postguerra que tiene como mayor afán el divertimento y la lectura sosegada donde el drama humano es más un drama de telenovela. Creo yo que no se trata de marcar las diferencias entre escritores realistas (deudores de una realidad brutal) que escriben desde las usinas del capitalismo y escritores ficcionalistas (funcionales al sistema aberrante) o no “topográficos” que escriben frente al espejo y cuya carrera literaria, como la de un artista de cine o de circo, la maneja un “agente”, una exigencia del mercado editorial que en última o primera instancia es la aceptación y participación activa dentro del mercadeo neoliberal que al final es el que va a conducir las tendencias y los supuestos gustos del lector y el que va a juzgar quienes merecen el erebo, el cielo o el inferno. He ahí una valla infranqueable dentro de la supuesta “libertad” creadora que debe gozar todo escritor (después del 11-S nos hemos dado cuenta que las tendencias novelísticas se derivan a temáticas relativas a la guerra. La mayoría de premios literarios en España, Europa y América contemplan este punto). No es mi intensión, aquí, explayarme más de lo debido, el conversatorio, las preguntas esperan; por lo menos tendremos una versión clara de novelistas que no le huyen a la polémica y que, a pesar de todas las críticas que se les pueda hacer con respecto a sus estéticas, ideologías, cosmovisiones, etc., tienen el respaldo de sus obras publicadas; y, claro, también, las palabras amables de novelistas como Miguel Gutiérrez, Oswaldo Reynoso, etc., preocupados en el devenir de la última novela. (No nos olvidemos que fue Gutiérrez quien nos avisó desde la ineditez de “La ciudad de los Culpables --en ese tiempo llamado “La Ciudad Enferma”-- que había un rumbo distinto a la novelística oficial que merecía y merece ser tomado en cuenta).

Nos vemos, el jueves, en el conversatorio.


CENTRO CULTURAL “EL AVERNO”, 10 AÑOS DE LO NATIVO A LO CONTEMPORÁNEO, presenta:

GRAN CONVERSATORIO

“GUERRA Y LITERATURA”
Una visión de la última novela peruana post-guerra interna

Participan:

-RAFAEL INOCENTE (“La Ciudad de los Culpables”)

-MARTÍN ROLDÁN (“Generación Cochebomba”)

-JULIO DURÁN (“Incendiar La Ciudad”)

Presentación, apuntes y notas:
RODOLFO YBARRA

DÍA: JUEVES 5 DE FEBRERO
HORA: 7 pm.
LUGAR: “EL AVERNO” Jirón Quilca 237, Lima (a una cuadra de la Plaza San Martín).

APOYO VISUAL: Julio Gómez y “TV. BRUTO”. CANAL CERO (inaugurando su señal contracultural).

INGRESO LIBRE

APOYEMOS A "INTERMEZZO TROPICAL"

Acaba de llegar a mi bandeja el siguiente correo de la revista Intermezzo que dirige de forma infatigable la poeta Victoria Guerrero. Esperamos que la colaboración sincera (y crematística) de todos los intelectuales y lectores (limensis y de otros lares) ayude a recaudar los fondos necesarios para sacar este nuevo número de Intermezzo dedicado a latinoamérica:

Queridos amigos, estamos casi listos a editar el número 6 de Intermezzo Tropical, que tendrá como tema central a América Latina y sus relaciones con el norte y la península. El CCE ha colaborado con nosotros con cierta cantidad de dinero, pero necesitamos completar la otra parte. Así que hemos intervenido un par de grabados, con ayuda de la poeta Cecilia Podestá, de uno de los artístas plásticos más interesantes y arriesgados, Juan Javier Salazar, quien generosamente los ha firmado para apoyar la edición de la revista.
Hemos hecho 50 copias de cada uno. Nosotros los vendemos a 40 soles (+el ejemplar de la revista cuando salga). En galerías estará a unos 30 dólares.
Se tratan de dos grabados intervenidos en técnica mixta con papel tratado. Ambos se apoyan en una plataforma de cartón. La dimensiones son: 28.5 x42.5 (naufrago 1) y 30.5 x42.5 (naufrago 2)

Si están interesados, por favor, escríbanme a este mismo correo (victoriaguerrero@hotmail.com), o llámenme al 9910-56245 o al 4475737
Un abrazo fraterno, Victoria
http://www.intermezzotropical.org/

Arriba: cuadro de Juan Javier Salazar puesto en venta para apoyar a I.T.