RODOLFO YBARRA

BLOG DE

martes, 14 de noviembre de 2017

OTRA COBARDE DIFAMACIÓN MÁS DEL "COMANDO PLATH"


(Actualización: el "Comando Plath" acaba de retirar el post, pero el daño hacia mi persona es irreparable. Sin embargo la activista de CP que me difama, mantiene el post: https://www.facebook.com/leda.quintanarondon/posts/1962292164040124. Siéntanse en libertad de opinar en ese muro infame).

Ante la segunda FALSA denuncia que el mal llamado “Comando Plath” presenta sobre mi persona, cuidándose de no poner mi nombre solo poniendo “RY”, solo diré lo que ya he dicho en mi aclaración a Ana Cecilia Rodríguez, y que sabía perfectamente desde un inicio, todo es una una campaña de demolición contra mi persona. Afortunadamente, mi expareja con la que he vivido 15 años, ha decidido hablar o escribir y contar la VERDAD que trae por los suelos toda esta PATRAÑA para desprestigiarme y buscar, como ellas dicen, “mi muerte civil”. Pero, como dije en mi respuesta a Victoria Guerrero que se ha prestado para toda esta miseria humana, la verdad no tiene género y tarde o temprano saldrá a la luz. Y aquí está.
Esta es la respuesta de la activista Isela Suárez Santillana a la difamación de Leda Quintana Rondón:
“Leda Quintana Rondón, sabes que detesto el cargamontón, es de cobardes y fronterizos. Solo puedo decir que no entiendo lo ocurrido en el Cuadro y en Santa Rosa, pues después de ello y durante 15 años, te referías a Rodolfo con las siguientes palabras: "mi querido Rodolfito" "oh! poeta querido" y abrazos. De haberte incomodado tanto esos besos, pues estoy segura de que se habría armado un lío que nunca se dió y/o la "amistad" se hubiera terminado hace años. Recordando, fui testigo del beso en el Cuadro y mi percepción fue otra, pues de lo contrario no habría vivido con Rodolfo 15 años y estado con él 14. Es más, reímos junto a Gonzalo de ello. También recuerdo que comentabas que, de haber conocido antes a R. te hubiera gustado estar con él, pues te parecía mitológico por los referentes que tenías sobre su persona, gracias a las fabulaciones de tus amigos de "Cultivo". No es mi intención armar una polémica y menos por este medio, doy mi versión de los hechos y que cada uno saque sus conclusiones. Estamos acostumbrados a señalar con un dedo sin darnos cuenta que al hacerlo nos autoseñalamos con tres. El machismo mata a hombres y mujeres como lo está haciendo el feminismo. Me manifiesto ahora porque me enteré que R, ha sido agredido físicamente en la calle y le gritaron "violador" eso es algo que se debe definir judicialmente, pero como vivimos en una sociedad enferma de brutalidad y violencia, una sociedad en proceso de involución, no nos damos cuenta del peligro de nuestras palabras y acciones. Vivimos en una sociedad enferma y estamos enfermos todos, para romper con esta esclavitud es necesario sanar primero cada uno de nosotros y para ello debe haber autoconocimiento, pero estamos tan lejos de ello."
Cada quien es libre de creerle a quien quiera. Y difamar es fácil en estos tiempos. Como dije en mis otras cartas, yo no tengo porque cerrar mis cuentas ni esconderme de nadie. Y lo que tenga que enfrentar judicialmente para demostrar la verdad, lo haré hasta llegar a las últimas consecuencias. Ya estoy viejo para estar viviendo de rodillas o a hurtadillas. He enfrentado a enemigos mayores y soy opositor a un sistema esclavista como este, causante de tanta basura y mediasverdades. Y de pie me mantendré hasta el final.
PD: En el primer comentario pongo parte del largo intercambio de mensajes de textos que tuve con GPZ, la expareja de Leda donde le exijo y demando que se diga la verdad sobre toda esta calumnia y grave afrenta contra mi persona.

lunes, 13 de noviembre de 2017

CARTA ABIERTA A VICTORIA GUERRERO, LÍDER DEL “COMANDO PLATH”



Querida Victoria Guerrero Peirano, no sé cómo hemos llegado a hacernos tanto daño en las redes sociales. No sé cómo así ahora me atacas de una manera atroz en tus páginas. Que yo recuerde nos conocemos más de 20 años, en la casa de M Rilo, junto a nuestro viejo amigo Oswaldo Reynoso cuando cocinábamos juntos y pasábamos bonitos días de bohemia. Incluso tengo fotos que tú misma me tomaste en esa época y que guardo con mucho afecto. Luego el destino nos llevó por otros lados hasta que retomamos la amistad hace unos años e, incluso, hemos sido vecinos en Pueblo Libre hasta hace poco nomás, solo teníamos que cruzar el parque Amoretti para vernos. Y, sí, claro, te he visitado solo y en pareja decenas de veces y tú también has venido a mi casa y hemos compartido horas de horas conversando de política, cultura, poesía y de la vida. Y en las madrugadas cuando tú te ibas de mi casa, yo te acompañaba solo o con mi excompañera. 
Mira amiga, que hasta hemos viajado junto a nuestro común amigo, el librero Carlos Carnero y hemos pasado días de vacaciones en Santa Rosa. Y en todo ese tiempo, cuando estuve en pareja o solo, jamás me propasé contigo. Nunca me insinué, nunca me acerqué a tocarte o intenté algo deshonroso contigo. Y sí, alguna vez, te dije, en una conversación sobre las relaciones humanas: “¿Cómo una persona guapa, como tú, podría estar sola o vivir sola?”.
He estado en varios cumpleaños tuyos y me he quedado hasta el final no porque me gusté tomar licor, porque, como tú sabes, amiga, soy abstemio y no fumo, sino porque me gusta conversar, compartir ideas, repasar conceptos. Y muchas veces me retiraba porque veía que ya era demasiado tarde y tú, al día siguiente, tenías que ir a dictar clases. Y yo me iba y me despedía como un buen amigo. Te daba un abrazo, un beso en la mejilla, me ponía la casaca, la chalina y te decía “hasta mañana”.
Mi forma de comportarme puede ser corroborada por otrxs miembrxs del “Comando Plath”. Quizás Carolina O. Fernández quien me conoce desde mi adolescencia e incluso yo siempre ando preocupado por su salud (y supe que estuvo mal de los huesos y un mal que le da a los escritores que se llama “Tubo Carpiano” y cada vez que la veo, me acerco a saber cómo se encuentra). Lo mismo con Ena Matienzo a quien conozco, desde inicios de los noventa, cuando nos veíamos con el extinto poeta Juan Vega en la puerta de del cineclub del BCR, en el centro de Lima. Y jamás le he faltado el respeto. Y he salido con ella, como amigos, desde que llegó de Alemania. Ella ha estado en mi casa varias veces hasta altas horas de la noche y jamás me he propasado ni la he querido retener ni nada que pueda entenderse como "abuso de mujeres". E incluso la he acompañado a tomar su taxi para asegurarme que regrese bien a su casa. Incluso Virginia Benavides (que ahora dice que hablo mal de su persona), ella estuvo en mi casa de playa y se quedó a dormir ahí en mi carro frente al mar de Chorrillos, jamás he intentado propasarme o algo parecido y más bien la he cuidado.
Y lo mismo con otras poetas que son parte de tu colectivo. Jamás nadie me ha acusado de machista, golpeador o abusador de mujeres y menos de "explotador sexual" como dice la falsa denuncia que has posteado en tu colectivo “Comando Plath”.
Querida amiga, no te parece ilógico que habiendo tenido varias parejas, mujeres buenas, honestas y de convicciones, con las que he compartido algunos años de mi vida, digan ahora que jamás he abusado de ellas ni soy un misógino. Sin embargo, la atroz denuncia que me entabla Ana Cecilia Rodríguez Rodríguez, quien ha estado unas semanas conmigo, apunta que soy un "golpeador de mujeres", que soy un "explotador sexual", que soy un "violador" y que encima le debo plata (cuando se trató de un alquiler cuyo contrato verbal ella rompió al irse sin avisar). Y a pesar de las graves denuncias que pone en mi contra, no muestra ninguna sola prueba, ninguna solo foto de algún posible golpe, ningún testigo o siquiera una grabación de vídeo o audio donde haya algún indicio de todo lo malo que se dice de mi persona. O por último, aunque sea un email de lo mal que la traté.
Yo no he querido mostrar todas las cartas que me envía ACRR después que ella decidió irse, solo porque soy un caballero y soy muy respetuoso del honor de una mujer. Y no son cartas de insultos, son cartas de amor, de sueños, de intentos de retomar la relación. Ella, después de 4 meses de no vernos, sigue escribiendo: “¿Cómo estás? ¿Tomaste agua? (…) Anoche soñé contigo. Íbamos en un bus y yo tenía que bajarme primero. Me olvidaba mi mochila fucsia. Regresaba por ella con las justas (casi me abolla la puerta plegable). Una desconocida se la había puesto al hombro y se la quité. Alcancé a verte leyendo unos textos en hojas sueltas y bajé en mi paradero”.
No te parece que no hay ninguna lógica en alguien que ha sido tan “maltratada” o tan “abusada” como dice ella. Y si yo soy un maltratador por qué no muestra todos mis supuestos maltratos o acosos de correo o de mensajes de teléfono donde de seguro le debo estar increpando para que vuelva conmigo y seguir abusando de ella. Y es que no hay ninguna lógica en esa FALSA DENUNCIA. Y para los que piensan que ACRR “estaba acostumbrada al maltrato”, diré que solo estuvimos unas cuantas semanas (o pocos meses, como apunta ACRR). Y nadie en el mundo se puede acostumbrar a que la patean, la maltraten psicológicamente, que la extorsionen, la violen o la quieran prostituir en tan corto tiempo y menos a una mujer de 36 años con estudios universitarios, lectora y preocupada del activismo de las mujeres. Nadie en el mundo se podría acostumbrar a esa monstruosidad en solo unas semanas. Y no solo eso, sino que encima, en vez de huir o acercarse a una comisaría, busque a su maltratador mandándole cartas de amor o lo llame insistentemente con mensajes de mujer enamorada. Eso no lo puede aceptar ni un estudiante de psicología o psiquiatría de los primeros ciclos.
Y también, querida amiga, habría que pensar si ese es mi “perfil psicológico” como muchas mujeres activistas dicen, entonces, pues, yo hubiera hecho lo mismo con todas las mujeres con las que he estado. Incluso con mi amiga Argentina Sofia Victoria Lino que vino a vivir conmigo justo cuando ACRR se fue. Pero eso no ha sucedido en ningún momento. Y más bien Sofía Lino, la última vez que se fue de viaje me manifestó, con mucha alegría, que le gustaría volver a vivir conmigo en mi próxima casa y que pocas veces la habían tratado tan bien, como yo la traté. Y es que, claro, mi “perfil psicológico” no encuadra dentro de lo que es un "abusador de mujeres" porque, como todos saben, un ladrón roba, un asesino mata y un abusador abusa. Esa será siempre una constante. Y qué mejor para el abusador manifestarse cuando la mujer está sola, en estado de indefensión o vive cerca o con ella. Las respuestas son simples y solo requieren un poco de lógica o pruebas y creo haber respondido correctamente en mi primera misiva guardándome muchas evidencias porque ya exceden la permisibilidad y la exposición del facebook, pero que sí me sirven para el legajo y mi demanda legal.
Ahora, por cierto, me acusas o das a entender de haber hackeado una de tus cuentas. Pero te recuerdo, querida amiga, que hace unos días o semanas, cuando nos hablamos por el inbox te contaba que doné todas mis cosas a los Traperos de Emús San Camilo (para iniciar mi nueva vida y poder viajar que es lo que he querido hacer hace tiempo). Ahí regalé para los niños pobres todas mis cosas, incluso mi colección de juguetes de lata y también mis computadoras, refrigerador, televisor, muebles, etc., y solo saqué una mochila con mis libros y mis USBs con mis trabajos. No he tenido computadora hasta hace poco nomás en que el escritor y activista Fegale Migvele me ofreció una máquina para terminar unos escritos y con eso estoy ahora (y le agradezco profundamente la solidaridad que MF ha tenido para con mi persona). No sé cómo podría hacer de hacker, que es, cómo no, amiga, un oficio delincuencial. Me asombra que no me conozcas o que, en tantos años, y tantas cosas privadas que te conté, no hayas podido percibir mi honestidad.
Bueno, querida Victoria, en realidad te escribo esta carta porque el día de ayer en el centro de Lima, un amigo que trabaja para el estado (y que me pidió no ponga su nombre), mi abogada Esperanza Chilca Ibañez y yo, fuimos agredidos por una turba que me identificó como “un violador” y me lanzaron unas latas de cerveza y, en el empujón, la doctora Esperanza cayó al suelo golpeándose la cabeza. Yo la tuve que llevar en peso al taxi auxiliados por una señora que nos obsequió una botella de agua. Y, créeme, amiga, si en nombre de las mujeres se va a maltratar mujeres, eso no lo podemos permitir ni tú ni yo. Afortunadamente, soy un hombre fuerte (y no “macho” ni “machirulo”) y ya he enfrentado situaciones adversas muchas veces y he podido salir airoso, como, seguro, será esta vez.
Y, así, querida Victoria, esta pequeña misiva se está alargando más de la cuenta, y yo solo quería decirte que siempre pensé que eras mi amiga, siempre creí que algo tan horrible, como lo que posteas de mi persona, podría venir de otros lados y no de ti, pero ya veo que mis respuestas no tienen ningún sentido y lo que se busca ahí, en tus espacios, es destruirme y por eso, las respuesta u opiniones de varios amigos solidarios han sido borradas solo para dar prioridad o espacio a quienes me insultan y me agreden de forma vil e irrespetuosa (tengo los testimonios de Hector NaupariNiko SpinozaPercy Hinostroza y otros). Lo mismo ha sucedido en la página de Ana Cecilia Rodríguez quien se ha encargado de borrar cualquier comentario o link donde haya alguna respuesta favorable a mi persona, originando un linchamiento mediático y un cargamontón de total miseria humana (Pueden corroborarlo entrando a su página
https://www.facebook.com/photo.php…). Y no sé si esto es por vergüenza o porque ella sabe perfectamente que todo lo que ahí dice es una CALUMNIA y quiere cuidarse que, por lo menos, sus amigos sigan creyendo que todo lo que cuenta es verdad.
Por cierto, mis cuentas seguirán abiertas y he reclamado la presencia de peritos en el asunto judicial para que develen toda la bajeza que ACRR y el "Comando Plath" están haciendo conmigo porque no le debo nada a nadie y jamás voy a bajar la cabeza menos ante la mentira, el escarnio o la campaña de demolición contra mi persona.
Ahora, sí, me despido, querida Victoria, ojalá algún día podamos seguir conversando de la vida o vayamos a mirar el mar. Acuérdate siempre que la verdad no tiene género y siempre se impone y se devela al final.
Un abrazo.
Paz y libertad,
siempre.
La Encantada de Villa.
Rodolfo Ybarra
DNI 09441432
PD: Aquí dejo el link de mi primera carta sobre la infame acusación que aparece en “Comando Plath”:

https://rodolfoybarra.blogspot.pe/2017/11/contra-la-infamia-y-la-mentira-del.html

viernes, 10 de noviembre de 2017

CONTRA LAS PATRAÑAS, LAS MENTIRAS Y LA DIFAMACIÓN DEL GRUPO FEMINISTA LLAMADO "COMANDO PLATH"

Ante la calumnia y la difamación que presenta el grupo feminista "Comando Plath" contra mi persona, dejo aquí mis descargos y mi contradenuncia. Asimismo, dejo este asunto en manos de mi abogada Esperanza Chilca Ibañez: CAL Nro. 46326 para todo aquello que se pueda desprender de esta falsa e infame acusación. 

 Aquí mi descargo a la señorita Ana Cecilia Rodríguez Rodríguez:



Anita Rodríguez, no es necesario mentir ni escribir para las masas falseadoras o hambrientas de escándalos.
Yo nunca te he tratado mal. Y hasta ahora he respetado tu alejamiento, tal como me escribiste en una carta, la que postearé aquí solo por un asunto de credibilidad (lamento los bloqueos, pero ahí están y dejo carta libre para que cualquier perito pueda verificarlas). Y las cartas que me escribiste después (1), (revisar fechas), misivas que ya no contesté porque un caballero, como una mujer, deben ser de una sola palabra y no andar en juegos o en la táctica del yo-yo. Y que de paso contestan tus falsas acusaciones: ¿cómo así, si te he tratado tan mal, me dices después que me extrañas y que quieres verme?; ¿cómo así si te he obligado a hacer cosas terribles, terminas buscándome otra vez? Y aquí no hay cuentos de “síndromes de Estocolmo” o alguna cosa parecida. Simplemente, y lo sé perfectamente, nunca te traté mal.
De todo lo que cuentas aquí, en la que incluso hasta, según tú, te he propuesto “hacer videos sexuales que vendería para no tener que volver a trabajar”. Son totalmente falsas.  Yo nunca te he obligado a nada ni te coaptado para que hagas cosas que podrían calificarse como “trata de blancas”. Y si algún comentario hice alguna vez referido a ese tema, fue en las épocas en que estaba haciendo un reportaje a un videasta pornógrafo y me sorprendí por sus ganancias crematísticas (de ahí mi comentario que lo has retorcido), como cuando te comenté que si me pagarán 1 sol para entrar a mi página de fb ya no tendría que trabajar en otras cosas. No sé cómo has llegado a manipular mis expresiones solo para levantar una supuesta “denuncia” que no tiene pies ni cabeza.
Y si alguien obligó a hacer algo que no quería fuiste tú, por eso terminé ayudando a cargar tus cosas en tu mudanza y armando una especie de camastro que tenía un sinnúmero de piezas y para lo cual después terminaste contratando a un señor mecánico o algo por el estilo; e incluso me exigiste que te envíe todas las fotos donde estábamos juntos y diciéndome que yo quedaba terminantemente prohibido de usar o mostrar cualquiera de esas imágenes para lo que sea aun cuando yo mismo apareciera ahí. Y así lo hice, solo para no molestarte.
 Sobre el dinero que tú dices que es una deuda, quisiera hacerte recordar que tú fuiste la que se ofreció un día mientras caminábamos por la avenida Sucre en Pueblo Libre y me dijiste vamos al banco, te presto y, ante mi sorpresa, me dijiste “no te preocupes me pagas de a pocos o cuando puedas”. Eso incluso está escrito y me los has repetido varias veces. Pero el grueso de esa suma S/. 2900 soles corresponde a un alquiler que tomaste (y que, según tú, yo te convencí) habiendo estado en mi casa decenas de veces y conocido perfectamente la esctructura y los servicios. Lo cierto es que un día decidiste irte y sacaste un papel  y un lapicero y me dijiste ahora me debes tanto. Y yo no te dije nada y así fue como me convertí en “deudor”. Y he ido amortizando esa “deuda”, solo para no causarte algún problema o tener alguna posible desavenencia contigo. Y si me he demorado los últimos meses, es porque tengo un juicio por mi activismo político-social (por el cual, según tú, “soy un monstruo hacia dentro, que percibe la vulnerabilidad afectiva para aprovecharse”) y que me ha puesto entre la espada y la pared por el pago de abogados y un proceso inútil de desgaste físico y económico. Dejo aquí el último vaucher de mi depósito a tu cuenta (2) y una de las citaciones policiales que tengo (3), porque ya veo que, en esta página, es difícil que le crean a uno solo por ser hombre.
Es cierto que dije “cuando un barco se hunde las ratas saltan” (y no «Saltas como las ratas del barco»), que, para todo efecto, es una frase hecha, un refrán que no significa que seas una “rata”, como cuando uno dice quijotescamente “si los perros ladran, es señal de qué avanzamos”, nadie está hablando que el referente sea un perro. No sé porque tengo que explicar estas cosas tan simples que tú, como correctora de estilo, deberías entenderlo mejor. Y peor, eso de que te golpeé la pierna nunca ocurrió. Yo nunca te he levantado la mano, como nunca le he levantado la mano a ninguna mujer. Los que dudan de esto pueden buscarme las posibles denuncias policiales o denuncias en redes sociales que tenga por estos motivos. Y seguro encontrarán una vez que acabé, en la comisaría de la curva de Chorrillos, por defender a una mujer cuya expareja le había quitado su bicicleta y la tenía ahorcándola en el suelo. Y bueno, a mucha honra, me gané una noche en la carceleta por enfrentar a un abusador.
Yo sé perfectamente quién está hablando de tocamientos indebidos y que se ha encargado de publicitar esa historia a todo el mundo solo con el afán de desprestigiarme y hacerme ver como el malo de la película. Y, sí, es parcialmente verdad, y se trata de una señora a la que yo la abracé fuerte en una fiesta delante de muchos amigos. Pero la historia que está detrás es un poco larga, solo diré que esa señora (que ahora es una abanderada del feminismo) botó a su esposo de su casa cuando estaba en cama muy mal de salud y lo engañaba con otra persona, alguien del círculo de poesía. Esa persona, mi amigo poeta, no quería salir de la casa y quería suicidarse y me dijo que buscará quien es la persona con la que salía su esposa. Y yo pensando que el amante saltaría en la defensa de la señora cometí esa acción aquella noche. Júzguenme y macháquenme por eso, pero no por otra tontería. Si menciono este caso, es porque sé perfectamente que no existe ninguna otra mujer a la que yo haya faltado el respeto o haya hecho “tocamientos indebidos”.  Si quieren seguir inventando, háganlo con pruebas y con personas de credibilidad.
Y para más señales de esa señora que me difama por  todos lados, dejo aquí una pequeña aclaración de la denuncia que puso ella misma en esta página “Comando Plath” sobre un posible acoso y “tocamientos indebidos” por parte del poeta Percy Hinostroza y que, al parecer, no fue tal y la otra versión es la que presento en este screamshot (4).
Lamento que esta página, que debería funcionar en defensa de las mujeres, funcione como una parrilla donde cualquier hombre sin mayores pruebas o evidencias, puede ser expuesto al chantaje, la burla y el escarnio. Y si decir la verdad, así eso vaya en nuestros perjuicio o el de nuestro amigos, es “desprestigiar a activistas feministas”, pues así será. A estas alturas, no tengo nada que perder y si la izquierda caviar y golpeadora de mujeres quiere motejarme de “radical”, o las feministas burguesas me llaman “machirulo” me da por igual. Yo solo predico y me comporto como la verdad me lo exige. Pero, eso sí, tampoco voy a dejar que me difamen con insanía y ventaja.
En todo caso, dejo esta infame denuncia a manos de mi abogada Esperanza Chilca Ibánez CAL Nro. 46326, que me acaba de informar que toda esta patraña que aquí se cuenta es delito de difamación. Y procederé de acuerdo a ello no solo porque todo lo que aquí se dice es falso y sentencioso, sino porque en nombre de la lucha de la mujer no se puede avasallar a las personas y atropellar la honra de los que sí se paran fuerte contra la violencia política, social, económica o de género que hay en nuestro país.
Lamento por las personas que integran este “Comando Plath”, a muchas de las cuales conozco en persona y considero mis amigas e incluso han ido a mi casa y yo las he visitado, hasta en las madrugradas o las he acompañado a tomar su carro o su taxi a altas horas de la noche, sin faltarles jamás el respeto. Espero que puedan reconsiderar su posición que no solo le hace daño a su imagen y credibilidad sino a la misma razón de ser de su organización.

Salud y libertad.

Siempre,

Rodolfo Ybarra
DNI_ 09441432



(1)


(2)



(3)



(4)

lunes, 30 de octubre de 2017

ADIÓS MAESTRO, RAÚL GARCÍA ZÁRATE




Raúl García Zárate ha muerto y con él, su fabulosa guitarra. Siempre lo recordaré como el señor amable que fue a mi viejo colegio militarizado y en formación de lunes tocó para nosotros su “Adiós, pueblo de Ayachucho” y otros temas. Yo tendría 9 o 10 años y no sabía que la guitarra podría tener ese color nostálgico que este excelente guitarrista le daba a las cuerdas. Esa tarde, recuerdo, también tocó el maestro quenista Alejandro Vivanco, quien se subió a una carpeta para entonar con nosotros el “himno nacional argentino” que, al parecer, le había pedido nuestra directora Nelly Morón de Miranda. Después crearía su fabuloso “Orfeón de Quenas”.
Esa tarde, de fines de los setenta, cuando llegué a casa, le dije a mi madre que unos señores músicos habían tocado en el colegio y cuando en la mesa del almuerzo me preguntaron quiénes eran, fui corriendo a sacar mi cuaderno donde había apuntado sus nombres: Alejandro Vivanco y Raúl García Zárate. Y lo que más me sorprendió fue que mi madre se acercó a la radiola Phillips que, como un ataúd reluciente, ocupaba la mitad de nuestra sala y sacó dos long plays de estos enormes músicos y escuché lo que ya había escuchado en vivo.
Esa fue mi primera clase de música andina, creo que nunca más me volvería a encontrar con estos dos grandes maestros. Alejandro Vivanco moriría en 1991 abrazado a su quena y a Raúl García Zárate siempre lo vería en televisión o en documentales.
Hoy ha partido Raúl García Zárate y yo busco desesperadamente ese LP que mi madre me regaló cuando ingresé a la universidad y el mundo del rock hacía mucho ruido en mi cabeza. Si no lo encuentro, tocaré con mi guitarra rota ese Adiós, Pueblo de Ayacucho que aprendí a tocar en La Cantuta: “Adiós, pueblo de Ayacucho, perlas challay, ya me voy, ya me estoy yendo, perlas challay, a luchar por los ideales, perlas challay, contra el hambre y la miseria, perlas challay…”. 

domingo, 29 de octubre de 2017

“La poesía es mi niña de la lámpara azul” / Una entrevista con el poeta Willy Gómez Migliaro



Por: Vanna Urquía

Considerado uno de los poetas más importantes del Perú e Hispanoamérica de las últimas décadas, nació en Lima-Perú el 13 de agosto de 1968. Ha dirigido las revistas de poesía Polvo enamorado (1990-1992) y Tokapus (1993-1996). Así mismo ha publicado los libros de poesía Etérea (2002), Nada como los campos (2003) y La breve eternidad de Raymundo Nóvak (2005), todos bajo el sello Hipocampo Editores; Moridor (Pakarina Ediciones, 2010), Construcción civil (Paracaídas Editores, 2013), Nuevas Batallas (Arteidea Editores, 2013), Pintura roja (Paracaídas Editores, 2016), Lírico puro (Hipocampo Editores, 2017) Entre los libros de investigación ha sido compilador del libro OPEMPE, relatos orales asháninka y nomatsiguenga (Editorial AndesBook, 2009) y Cholos, 13 poetas peruanos nacidos entre el 70 y el 90  (Catafixia, 2014). Ganador del premio hispanoamericano de poesía Festival de la Lira 2015. Sus poemas han aparecido en importantes revistas hispanoamericanas y europeas. Ha sido publicado en diferentes antologías de poesía nacionales e internacionales. Actualmente es profesor de literatura, escritura creativa y asesor literario. En esta oportunidad para conocerlo un poco más, nos cuenta sus comienzos como poeta, su rutina con la escritura, su sentido de la vida y sus grandes amores. Además comparte con nosotros Cuatro poemas chinos en calidad de inéditos.

¿Cómo fueron tus inicios en la escritura de poemas?

De pronto a los 11 años sentí un llamado, siempre hubo voces en mi cabeza, pero ese llamado fue el detonante. Me asusté. Hablé con mis padres y ellos como que no me entendieron. Mi padre me dijo: “tú eres inteligente, lo superarás” Después me vi escribiendo como hasta ahora, desesperadamente.
En ese tiempo yo no sabía que escribía poemas. Solo en la escuela y luego los maestros del Taller de poesía de San Marcos, vislumbraron mi camino. A los 14 años llegaba a los talleres y ahí estaban Hildebrando Pérez, Pablo Guevara, Marco Martos, Washington Delgado para dar luces al despertar del poeta salvaje que era.

¿Qué es lo más importante que has aprendido a lo largo de tu carrera literaria?

A amar la vida por sobre todas las cosas. Yo vivía procesos de autodestrucción, la vida no valía nada, nuestro país vivía una guerra política interna donde los jóvenes que éramos caminábamos entre los muertos. Sobreviví a todo, aunque a veces siga siendo un hombre triste, silencioso y solitario. La poesía es mi niña de la lámpara azul.

¿A quiénes consideras tus maestros? ¿Quién te incentivó el gusto por la poesía?

Mis padres son mis primeros maestros, luego, como siempre lo he dicho, me junté a gente hermosa de quienes aprendí lo esencial y estoy agradecido. Nunca tuve a nadie que me incentivara el gusto por la poesía. Yo nací poeta.
 
¿Qué libros te han marcado?

Definitivamente Los ríos profundos de José María Arguedas, Azul del gran Rubén Darío y Un par de vueltas por la realidad de Juan Ramírez Ruiz. Luego están mis poetas preferidas Dalmacia Ruiz Rosas con su libro Palacio de justicia y Montserrat Álvarez con Zona dark.

¿Cómo te animaste a participar al concurso de poesía Festival de la Lira?

Fue extraño. Yo no creo en los concursos de poesía. Mi esposa Margarita me pedía que participara en ellos, pero ante mi desinterés, un día en secreto agarró cinco de mis libros de poemas de Construcción civil e hizo el envío al concurso del Festival de Poesía la Lira allá en Cuenca-Ecuador. Lo demás está demás decirlo. Mi libro se alzó con el premio, y por supuesto, todo fue para ella.

¿Hubo algún cambio en tu vida después de haber obtenido el prestigioso premio hispanoamericano de poesía La Lira de Oro 2015 en Cuenca-Ecuador?

Yo creo que no. Es cierto que es un premio importante y de gran reconocimiento, qué duda cabe. Siempre pienso que me merezco lo mejor cuando de poesía se trata. Mi vida es la que es y siento que valgo mucho.

¿Cuál es tu rutina de escritura?

Ah, levantarme temprano (5:00 am) y un duchazo con agua fría para calmar mi locura, después un buen desayuno. El café pasado es indispensable. Luego escribir media hora cualquier cosa o corregir. Finalmente, antes de irme a trabajar, preparar el desayuno para mis hijos y mi esposa, y besarlos. Escribo todos los días.

¿Qué es lo mejor y lo peor que te ha traído la poesía?

La poesía me ha traído solo lo mejor.






Cuatro poemas chinos de Willy Gómez Migliaro 
Hembraga el geranio
Lung Fa Ma y no la flor verdadera donde millones de hombres pasan con el tiempo a ser lo que no han amado con el tiempo sin el acto suelta sus ideales para una estela migratoria
a las cuevas Ku Chu Tang el mejor juego de huesos es amor crecer y querer a ese hombre que toma té con el nuevo negocio la coca es imaginación en los valles salva matrimonios
el mar sale de tus cabellos y no traes lujo sino deseo un ruego como yoga ya desnuda
en lozas de luces de ciudad casi hada alma de enemiga casi Medea en la calle del jazz de Kaas de la paz sabías el mar sonaba
tuve una mano amiga como cuerdas de árbol
aire de los olivos tuve otras calles dejé vestidos de noche dividida y di paso a Shem Ming.
                                                                       De Construcción civil (2013)


                                              Año del mono
Teatral entre nosotros cuando la tierra nos llama
Aunque el maquillaje en la cara nos confunda en su interior
Siglos de sobrevivencia y él fue la dama mariposa
Esperamos cielo de inconclusiones después vida
Acción política de nuestras sillas debajo si viene
Carne de cerdo verduras canciones como huaynos y
Entran en la habitación hablando de tiendas o
Del pescado a vapor en los chifas y el ajonjolí
Luego hacen morir en sus adelantos la coronación
De una migración del futuro
De cordilleras o de nuevo la enfermedad o la meditación
Mirada de lago extensión de bosque integración de
Un vocabulario al medir de tamaño desacostumbrado Los movimientos del mono y la rata
Cierta tranquilidad de amor muerto.


                                
                                 Gorriones para Sheng Ming
Sobre la rama pluma dorada y el brillo
Entre los cambios de jaula incluido el canto
Buen extraño sino tenemos tiempo aquí
La canción es mía aun cuando resto
En mi escape del fuego hay un valor
Pájaros en cualquier arbusto
Extienden sus canciones adentro
El tiempo llama a su niña ave
De la mujer que llora diariamente es mi canto
Está encerrada en la jaula de una canción
Y no tiene marca y no tiene esperanza
De estar fuera y tejer una ventana aquí.






Adiós a Lung Fa Ma
                                    Una foto de la tierra y su paisaje nuclear
                                    Nace la playa de orillas si estiro la mano
   Las olas y sus canciones la brisa que sobresale
                                    Curvada en una ola que se aviene de lado
   Sentir dolor por la tierra al igual que otros hicieron
   Cada manera poner la cena y un desfile de carne
   Y cuidar tierras o
   Sale de la Tierra
    La cosecha futura del país
    Donde otros se quedaron ya no sirve el gasto
Los stands de comida cuando pasé factura
    La tierra se retira
                                     Las interrupciones de una canción
                                     Y su historia abandonada se extiende
    Qué pánico dibuja el viento dentro de la carne.3





domingo, 1 de octubre de 2017

FELIZ DÍA DEL PERIODISTA




Nunca dejemos de recordar que esta profesión no solo está llena de mermeleros sino también de gente honesta con ideales y que incluso ofrendaron su vida para que la verdad salga a la luz. No olvidemos a los ocho mártires de Uchuraccay, muertos por culpa de la Marina de Guerra que había azuzado a los campesinos a matar a todo aquel que no sea de la zona. Y que si no hacían eso, los militares acabarían con el pueblo. Vargas LLosa, encargado de la comisión investigadora, dijo que todo había sido culpa de la premodernidad en que vivían estos pueblos atrasados que habían confundido cámaras fotográficas con pistolas y metralletas. 
No olvidemos, también, a Melissa Alfaro Méndez, periodista, compañera de estudios, amiga y amante de la poesía, fue una víctima más del fujimontesinismo. Agentes de la Marina le enviaron un sobre-bomba al semanario donde trabajaba. (La foto que sostengo de ella la entregaron el día de su velorio que tuvo que realizarse con el ataúd cerrado. Ese año, 1992, también asesinaron al líder sindical de la CGTP: Pedro Huilca, padre de Flor Huilca, solidaria amiga y también compañera de estudios. Muchos más caerían bajo las manos del sátrapa y su “grupo Colina”: en julio ocurriría la matanza de La Cantuta. La matanza de Barrios Altos se había consumado apenas unos meses atrás, en noviembre de 1991. Por ello, la resistencia civil se aglutinó alrededor de los jóvenes universitarios y todo el pueblo en estampida que exigían el retorno a la democracia y acabar con la corrupción, el sicariato y el crimen organizado).
Todavía recordamos a Jaime Alaya Sulca, quien ingenuamente acudió a presentar una queja al cuartel militar de Huanta, en 1984, porque habían agredido a su señora madre. Y lo desaparecieron. Trabajaba para La República. O el caso emblemático del periodista de Caretas, Hugo Bustíos, en 1988, cuyos indicios apuntan a que fue el exministro del interior, Daniel Urresti, el que tiró del gatillo y lanzó la granada para no dejar ninguna huella del asesinato. 
O el caso de la periodista radial, Isabelle Chumpitaz Panta, en 1998, que trabajaba en Radio Satélite, en Piura. Cuando los sicarios llegaron a su casa preguntaron: “¿Quién es el periodista que defiende a los pobres?”. Y arremetieron contra todos los que estaban en la casa. Ahí también cayó muerto su esposo, el periodista José Amaya Jacinto, quien trató de intervenir. Y todos los que estaban en la casa fueron ametrallados. Walter Chumpitaz, el hermano de la periodista, que sobrevivió a la balacera, narró todo lo sucedido.
Todavía recuerdo el dolor de algunas familias de periodistas buscando el cuerpo de sus deudos o familias a las que le di el pésame en medio del horror y el miedo reinante cuando nadie (ni siquiera los partidos políticos o las oenegés de derechos humanos) osaba levantar la voz o solidarizarse con un caído por las balas del estado. 
Nunca olvidemos que también mucha gente de prensa tuvieron que irse del país porque los militares los acechaban y en cualquier momento se convertirían en datos estadísticos.
Existen decenas de casos de periodistas muertos o desaparecidos que ni siquiera salieron a la luz porque se trataba de periodistas de izquierda, gente que hacía periodismo popular y que el estado motejaba como "proterroristas". Y por lo tanto, no tenían derecho a nada, solo a morir en las sombras. Seguro, algún día, se sabrá la verdad y quizás los culpables paguen por sus crímenes cometidos.

martes, 5 de septiembre de 2017

LÍRICO PURO, DE WILLY GÓMEZ MIGLIARO / POESÍA ESENCIAL / POR DAVID ABANTO ARAGÓN



Al decir lo que dicen
los nombres que decimos
dicen tiempo: nos dicen.
Somos nombres del tiempo.
                                                                                                                  Octavio Paz
En tiempos en el que el horror y la muerte, el silencio y la indiferencia van de la mano, articular lo que se queda en la garganta o en la carne es cada vez más difícil en singular. Nunca como en estos tiempos ha sido tan relevante recordar las raíces plurales de la poesía. Lúcido e intenso, incandescente y enigmático Lirico puro (Hipocampo editores, 2017), el nuevo poemario de Willy Gómez Migliaro (Lima, 1968) nos lo viene a demostrar con vigor.
Y en su caso, un poemario nuevo lo es en todo el sentido de la palabra, porque Willy Gómez explora posibilidades diversas en cada uno de sus libros, pasando de la textura abigarradamente metafórica a la experimentación de Lírico puro, donde el caudaloso verso del poeta se siente transfigurado por un ¡Eureka! que le hace desentrañar la experiencia primordial que armoniza la escritura, la creación poética y la vida.
Asistimos a una síntesis expresada en composiciones esenciales en rotación permanente, como ocurre con las imágenes capturadas por «una cámara de video en movimiento» señala Nivardo Córdova Salinas y a través de cuyas imágenes «el lector hace el poema, lo termina, construye su objeto poético» dice César Pineda Quilca.
Lirico puro se ofrece como un drama compuesto de soliloquios y aproximaciones: a la vez delirante y ascético, el yo poético entrega fragmentos de su experiencia y el misterio de la poesía.
El título juega con dos imágenes del poeta como creador. La imagen del poeta como un «lírico puro», vigente en posiciones esteticistas que reivindican una discutible «poesía pura» afín a una idea simplificada de la mística y, por cierto, de cierta lírica amorosa de estirpe romántica: un poeta «puro». La imagen del poeta como el artífice verbal, explorador de los abismos y los enigmas (ricos en conexiones religiosas, filosóficas y psicológicas) del ser humano inmerso en el «mundanal ruido» de la sociedad: un poeta «comprometido».
Vinculado a esto el título nos remite a la idea de una creación «pura» opuesta a la llamada creación «comprometida» (adjetivos que remiten a calificaciones muy empleadas en los años cuarenta y cincuenta del siglo pasado para distinguir dos tipos de poesía).
 Sin embargo, estas imágenes, que invitan a la dicotomía que distancia el vuelo sublimado «desencarnante» de la inmersión implicada con la realidad, caen destrozadas en la sólida propuesta poética de despliega Lírico puro. Sus composiciones están nutridas de belleza y experiencia social a la vez. Nos muestran que lo esencial de la poesía se encuentra en la vida misma de las palabras, y es en esa profundidad de la palabra donde hay que encontrar la acción de la poesía y, a partir de ahí, comprender su importancia. Entender y sentir que la poesía es el fundamento de la vida en sociedad.
Cómo separar lo «puro» y lo «social», en una poética expresada en composiciones que escarnecen la burocracia y la alienación. Como ha explicado Javier Ágreda, la poesía de Willy Gómez Migliaro «une la experimentación verbal con la reflexión sobre temas trascendentes; una combinación que asegura la calidad de los textos, pero que también les da un cierto hermetismo».
Su poesía, añadimos, cree en la palabra —bella o fracturada— como acción. Se aproxima de un modo no escéptico al lenguaje. Es arma cargada de futuro y en cada representación de la realidad alguien toma partido. Cuando vacila, teme, sospecha. También cuando legítimamente afirma.
Sus composiciones tienen un ademán vertiginoso que lleva implícitos el impulso moral y la imperfección que engrandecen las artes. Es una exploración profunda a modo de una aventura transfiguradora y no de mero alarde ingenioso o adorno rítmico-metafórico.
Todos sus elementos contribuyen a la nostalgia de nuestra disolución porque esa mirada del poeta, solo a través de la cual el caos nos es comprensible como un elemento del orden ficticio que nos permite entendernos de cierta manera con la realidad, sabe mirar más hondo que nuestros ojos y sabe descubrir en nuestra posibilidad de aniquilación la trampa de la realidad, la certeza del todo y de la nada.
Y es que como ha señalado el poeta en una entrevista hecha por Katherine Medina: «La poesía es otra manera de pensar la vida. Los que escribimos poemas sabemos que apenas nos alcanza el lenguaje. Nuestros balbuceos no sirven para nada. Sin embargo, nuestros cantos son siempre de vida y esperanza».
El poeta es un hombre y más que uno a la vez: una multitud de voces acalladas, de deseos sepultados por la chatura oprimente de las convenciones sociales, que pugna por liberar las pulsiones nocturnas, por hundirse en el goce del exceso o la locura. Y cuando la disolución parece inevitable, acuden las fuerzas apolíneas, el temple, la firme serenidad para no apartarse del surco esperanzado de la vida.
Javier Ágreda subraya que «En estos nuevos poemas esos grandes temas siguen estando presentes, pero solo como trasfondo, pues los versos giran más en torno a la experiencia cotidiana y la memoria personal». De algún modo, Lirico puro es un viaje de la memoria.
Pineda Quilca ha señalado, por su parte, que en las composiciones de Lírico puro «vemos cómo se construyen y devalúan los objetos, en la palabra, para instaurar una nueva lectura, una nueva búsqueda de sentido para integrar quizás el alma a las cosas» y añade que «La escritura de Lírico puro se impone como una respuesta a la imposición del sentido, de la razón y de una dictadura estética», con la presencia de «una impronta surrealista, de poesía fragmentaria, de discurso disgregado posmoderno».
Por nuestra parte queremos apuntar que más que la entrega al flujo poético de la escritura automática del surrealismo (que permitiría percibir Lirico puro quizás «como un solo poema largo»), se nutre de la efusión de la experiencia beatnik, expresada con recursos expresivos que se acercan más al collage textual de la poesía de lengua inglesa, que a la incandescencia de la imaginación surrealista.
En las composiciones en rotación de Lírico puro se intuye una poesía de dos tonos que se interrelacionan e integran permanentemente. Por un lado, el tono confesional, que rezuma a menudo la desazón por los sueños que quedaron en promesas incumplidas, la angustia ante el futuro incierto, el dolor de la insatisfacción, pero también, por otro lado, una poesía de tono expresionista que Córdova Salinas caracteriza como «una poesía que confronta, que desenmascara, que revela el lado oscuro del mal llamado milagro peruano, donde por ejemplo la informalidad, la explotación laboral, la industria de la falsificación y el crimen organizado a veces visten de saco y corbata, donde incluso la alienación se desborda y la violencia social impera en todas sus formas».
Lirico puro despliega esa transformación de la subjetividad que trasciende la rutina cotidiana, pero no la experiencia de lo real. De hecho, en la encrucijada de lo interno y lo exterior, en la brega por establecer el propio ser y estar en el mundo, es que se halla el centro de gravedad del poemario.
Y sin duda, esa transformación supone el proceso dinámico de una conciencia que, con insistente rigor, encara al mundo y se examina a sí misma a través de «fragmentos de nuestras vidas superpuestas sobre /lo real de su espejo de nuevo».
El estremecimiento esencial privilegiado de la poesía recorre sus composiciones, presto siempre a desencadenar tempestades de belleza que arrasan las pautas acostumbradas de la lógica, la moral, la gramática y el lenguaje poético dócil frente a los cómodos modos de la corrección, la armonía domesticada y el buen gusto domesticado.
El poeta también está rehaciendo su voz expresada en libros anteriores fusionando la recreación de experiencias con la escritura de poemas, a los cuales luego interpreta, lector de sí mismo (el epígrafe que abre el poemario pertenece a Raymundo Nóvak creatura-eje de su poemario La breve eternidad de Raymundo Nóvak) y de la resonancia de obras ajenas en su impulso creador.
La de Lírico puro es, así, una poesía del re-conocimiento: no se orienta hacia un trasmundo metafísico o utópico, sino que redescubre esa otra realidad en la realidad en la cual se respira, se siente, se piensa, se sueña y se muere. Como otros grandes poetas como Martín Adán, Juan Ojeda, Enrique Verástegui, Miguel Ildefonso, o como César Vallejo en Trilce, Gómez Migliaro escribe de (y desde) la descarnada conciencia de un misterio: el de la existencia física, carnal. «el yo se divide uno entre /lo natural y lo obligado del ojo que suma /inclinaciones sin fondo el plano o /de nuevo bosque mental y detalle de los/que quedan desgarrados ante la unidad», declara la voz poética en Lirico puro.
Radical y visceral, la experiencia de hallarse en el mundo es la que alimenta a la imaginación verbal de Lírico puro. La conjetura de la voz lírica señala una forma de entender el ejercicio y el sentido de la poesía. En efecto, la voz del poeta no busca la proliferación y el exceso, sino la esencia, la concentración y el despojamiento.
Para el poeta vivir y crear significan experimentar en una dimensión más honda --y sabia-- al recordar, «reciclar», captando la presencia esencial de lo ausente, el mensaje del silencio y la aceptación de una existencia vivida a plenitud. Todo ello esta vez alcanza su fruto en los poemas cincelados y concisos, siempre al borde de un silencio que no implica fracaso expresivo ni incomunicación, sino depuración vital más allá de las palabras. Así, en las odiseas de saber decir es también esencial aprender a no decir de más.
Independencia, julio-agosto de 2017


Referencias
ÁGREDA, Javier. Lírico puro de Willy Gómez. Reseña publicada en la revista virtual El Montonero. Disponible en: http://elmontonero.pe/columnas/lirico-puro
CÓRDOVA SALINAS, Nivardo. «Willy Gómez Migliaro: “Soy un sobreviviente”».
MEDINA, Katherine. «“La poesía es otra manera de pensar la vida”» Entrevista con Willy Gómez Migliaro publicada en Agenda CIX el 9 de abril de 2017.
PINEDA QUILCA, César. Lírico puro. Palabras de presentación del libro leídas el viernes 21 de julio de 2017 en la Anti-FIL. En la mesa de presentación estuvieron también Franco Osorio-Antúnez de Mayolo Paredes y Teófilo Gutiérrez, editor del libro.
Disponible en: https://nidodepalabras.blogspot.pe/2017/07/lirico-puro-por-cesar-pineda-quilca.html