viernes, 16 de junio de 2017

UNA RESPUESTA / UN POEMA DE MI AMIGA MONTSERRAT ÁLVAREZ / ENVÍO DE WILLY GÓMEZ





La siguiente entrevista a mi amiga Montserrat Álvarez, que inicialmente iba a salir en el Clarín de Argentina, fue boicoteada por el mismo entrevistador que tuvo miedo de publicarla. Imagino otros intereses, pero siempre hay miedo a esa lucidez y fuerza con que la poeta suele responder.  Pedí a la autora de  Zona Dark, darme la exclusiva para difundirla. Previa conversa siempre placentera, la presento junto a un poema inédito y potente que ha tenido a bien cederme.
                       Willy Gómez Migliaro
Centro de Lima, junio de 2017.



MONTSERRAT ALVAREZ

(Zaragoza, España, 1969)

Premio de poesía en los Juegos Florales de la Pontificia Universidad Católica del Perú, 1990, y Premio Poeta Joven del Perú, 1990-1995. Estudios de filología inglesa en la Universidad de Zaragoza y de filosofía en la Pontificia Universidad Católica del Perú, en la Universidad Católica de Asunción, Paraguay, y en el Instituto Superior de Estudios Humanísticos y Filosóficos (ISEHF), Asunción. Correctora para diversas editoriales y diarios en Paraguay. Ha publicado Zona Dark (poemas), Lima, 1991, Doce esbozos haitianos y un cuento andino (cuentos), Asunción, 1994, Espero mi turno (¿nouvelle?), Editorial El Augur, Asunción, 1996, El Poema del Vampiro("diálogo platónico-gótico"), Editorial Arandurá, Asunción, 1999, Underground (poemas), Arandurá, Asunción, 2000, Alta suciedad (poemas), Bala perdida, Ediciones El Billar de Lucrecia (México, 2007) Es una de las voces más interesantes de la poesía peruana e hispanoamericana. Actualmente vive en Paraguay.

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¿Cuál es la situación de la literatura paraguaya actual?

Antes de dar mi testimonio, debo indicar mis flaquezas: vine a Paraguay muy joven, he vivido aquí desde entonces y no puedo comparar el mundo cultural y literario paraguayo con otros; y vine en parte huyendo de –sé que esto dará pie a burlas, pero es verdad y es un dato que influye en ese testimonio– la fama, muy precoz en mi caso: no solo no me interesa el renombre, sino que mi ideal –quizá tímido o cobarde; quizá, posibilidad más oscura, meramente misántropo– es el anonimato –de hecho, escribo, pero hace años que no publico (salvo artículos, porque vivo de ellos)–. Lo primero me impide exponer mis observaciones como un «caso», dado que ignoro si se trata de una ley; lo segundo, por falta de empatía con ambiciones que no entiendo, puede dar a tales observaciones cierta dureza. Dicho esto, Paraguay fue para mí –pero tal vez cualquier país lo hubiera sido; por la primera flaqueza dicha, no puedo saberlo– el lugar del desengaño y del hallazgo: desengaño del mundo literario y cultural, hallazgo de mi modo de hacer literatura, que solo puede ser al margen de ese mundo. Actualmente soy una escritora, por decisión propia, absolutamente marginal.
No veo, francamente, talentos ocultos en la, para mí, predominantemente cuantiosa e insípida producción literaria de Paraguay (quizá sea así en todas partes); sí un constante reclamo de visibilidad y una abundancia de quejas, siempre imprecisas –de hecho, mendaces– por su falta. Falta que no existe: por el contrario, la promoción de escritores de todo género (literario), edad y sexo, de parte de sus grupos y amigos –con reciprocidad: promoción mutua–, y de parte de los medios en general y de los centros culturales, academias o asociaciones –como el Centro Juan de Salazar o la Sociedad de Escritores, que exaltan y publicitan a varios, por ejemplo–, para mí la resume bien el dicho: «Mucho ruido, pocas nueces».
La política paraguaya es tradicionalmente clientelista y mafiosa, estructurada como un sistema de alianzas para beneficio mutuo y de lealtades y compromisos basados en el intercambio de respaldos y favores, y esto incluye la política cultural: amigos o aliados se aplauden entre sí frente a un público que no tiene acceso a otras visiones y reciben el refuerzo de una prensa y unas instituciones movidas por los mismos mecanismos. Las redes sociales, como en todas partes, para la mayoría solo potencian los espejismos; las alternativas que podrían brindarles a los espectadores y lectores son percibidas por muy pocos, y precisamente por los que ya tienen de por sí suficiente lucidez como para sospechar o saber que lo que se presenta como literatura paraguaya no necesariamente es tan interesante como se cree.
Hace unos años, el Correo Semanal, suplemento del diario paraguayo Última Hora, publicó una serie de reportajes a diversos escritores; no conservo esas hojas, por desgracia, pues eran un penoso ejemplo de estas imposturas: afirmaciones sin sustento, acusaciones no verificables contra enemigos nunca nombrados –acusaciones vacías, pues, pero que, por ello mismo, nadie podía desmentir– que supuestamente habrían excluido a esas personas, según ellas mismas, de algún espacio, y toda clase de infundios emitidos para crear una ilusión de heroísmo sobre sí mismos por los propios escritores y supuestas víctimas; algo por demás indigno, y, sobre todo, ridículo. Sin datos, sin investigaciones, sin nada. Pero el sistema descrito funciona tan bien que muy pocos –incluyéndome, tal vez cinco personas– nos reímos aquella vez de esos reportajes –que, sin embargo, eran y siguen siendo muy cómicos–. Este es un ejemplo de las manipulaciones procedentes de los escritores considerados «emergentes» –los presentó así el redactor de aquel diario–. Cuando tomé hace tres años la posta de la dirección del Suplemento Cultural del diario Abc Color, este suplemento formaba parte de ese sistema –era, en realidad, vocero suyo–, del cual yo no formo ni formaré parte nunca; mi posición es extraña, por absolutamente marginal; por eso, al asumir yo este puesto laboral, naturalmente, cundió la alarma y los señores de la Sociedad de Escritores, la Academia Paraguaya de la Lengua, etcétera, utilizando todos los contactos, poderes y recursos, formales e informales, a su alcance presionaron a los directivos y dueños del diario para que me sacaran del puesto. Este es un ejemplo de las manipulaciones procedentes de los escritores considerados «consagrados».
En realidad, no son dos bandos opuestos: unos fueron lo que son los otros, que serán en breve lo que estos ya son. No hay renovación, sino continuidad: son todos, para mí, en suma, la misma cosa.
Cuando hablamos del golpe de Estado que derrocó a Stroessner en 1989 decimos golpe y no revolución: de una revolución se espera que no deje en pie la estructura de poder sobre la que se basa el régimen que derroca. El golpe que derrocó ese régimen la dejó en pie con sus herramientas de legitimación, osamenta de la sociedad local. La prensa, la educación, el estado, la cultura tienen la marca de hábitos heredados que son parte de las estructuras del poder en Paraguay, donde la censura ya no es ante todo estatal, sino social. Los grupos literarios «oficiales» y los «emergentes» buscan lo mismo: acaparar espacios, visibilidad, premios, viajes, etcétera; no hay entre ellos una diferencia estructural, sino mercadotécnica. Bajo las aparentes oposiciones del mundo literario, mero juego de superficies, los diversos grupos –con los muy promocionados pero que se autoproclaman excluidos a la cabeza– son iguales. Nadie desea ser dueño solitario pero absoluto de sus ideas. No entrar en grupos que respalden y excluyan en Paraguay es ser un outsider. A un muerto que haya vivido así se lo homenajea, pero a un vivo se lo descalifica, y nadie ve los mecanismos por los cuales cabe hacerlo sin que parezca indigno. Así fue con Rafael Barret, que ensalzan paradójicamente aquellos cuyas políticas de grupo, sean parte de grupos con poder, lo sean de grupos movidos por la ambición de tenerlo, favorecen y excluyen por conveniencia. El mundo cultural paraguayo es un sistema gregario de favores mutuos. Pero el precio de la libertad, publique uno en la prensa, hable en los bares o alce en la web sus ideas, es no aceptar más respaldo para ellas que su nombre. Por eso elijo la marginalidad. Elegir la marginalidad es vivir en oposición al sistema político, artístico, intelectual y al tipo de relaciones sociales que marcan históricamente la cultura local. Es duro. En Paraguay, pensar y opinar de manera individual se percibe como una insolencia.
Esto es lo que puedo decir acerca de lo más visible –que no «invisibilizado», como se pretende– de la literatura paraguaya. Hace poco, aprovechando el tema en auge del centenario de Roa Bastos, hubo un congreso de literatura paraguaya en Buenos Aires. Por cierto, un modo que tienen muchos escritores paraguayos de fomentar el odio del público contra personas como yo es atribuirles posturas inexistentes; así, por ejemplo, a propósito de este centenario parece que en mi caso muchos escritores paraguayos se dedicaron a decir que yo detesto a Roa Bastos. No hay hecho ni dicho mío que permita afirmarlo (lógicamente, porque no es cierto; y si lo fuera me encantaría decirlo), y, sin embargo, mentiras como esa son sostenidas y promovidas por el sistema literario y cultural de Paraguay. Los escritores paraguayos son, en general, menores e irrelevantes (repito: tal vez esa sea la mayoría en cualquier parte), y su medianía termina por envilecerlos mucho. Volviendo a ese congreso porteño, como siempre, lo organizó un grupo de aliados para presentarse en el exterior y hablar de sí mismos y de los suyos. Y, también como siempre, el público no tenía información alguna a su alcance para poder comparar esa versión con otras y, cuando menos, relativizarla, con lo que habrá pasado por verdad absoluta. Sin embargo, para hacer una melancólica confesión, el público es (para mí) decepcionante también: tendría, creo yo, que darse cuenta de la pobre calidad de lo que en general es tan celebrado de esta manera. Algunos lo hacen, pero, como los que escribimos (y quizá aquí tendría que sentirme culpable por no publicar, al cabo) al margen del sistema (solo conozco otro caso, actualmente, de un individuo así, aparte de mí; y es amigo mío), son una excepción muy rara. Supongo que tal vez sea natural; quizá siempre y en todo lugar las cosas hayan sido así. Quizá otros antes que yo se han visto en situaciones de marginalidad necesaria, sea forzosa o deseada, sea ambas cosas. Quizá el grueso de los escritores de todo tiempo y lugar ha sido, en general, menor e irrelevante; quizá a esa mayoría también su medianía habrá terminado por envilecerla. Quizá lo que sucede es que no recordamos, al pasar las décadas y los siglos, a todas las personas que se habrán comportado de esa manera.






AMOUR FOU

Cada uno en su asiento
o de pie en su lugar
la ciudad recorremos
deseando llegar pronto
ligeramente incómodos
entre extraños molestos

En el fondo
tenemos mucho miedo
de sabernos
reunidos aquí
en esta humilde luz
contra la noche
En el fondo
tenemos mucho miedo de sabernos
como grandes amantes reunidos

Como grandes amantes reunidos
en el pliegue del manto de un dios ciego
Como polvo de estrellas reunidos
bajo esta luz fugaz nos desconocemos
Porque es muy breve el tiempo concedido,
evitamos mirarnos
Porque es muy breve el tiempo concedido,
amor tal en los ojos
sería sangre

Podría destruirnos
Así que vamos graves
como veinte astronautas que se encuentran
en extraño planeta
y de amor tal
que todo desintegra
no se miran siquiera
Y surcamos las calles
deseando no llegar
no tener que perdernos
tan fuera de la luz del colectivo
que nos congregó a todos,
pasajeros,

boleto en el bolsillo
El módico milagro
que pronto quedará
para siempre perdido
No tocar ese timbre no tener que bajarnos
–hasta nunca–
en nuestros respectivos paraderos

Inédito
Paraguay, junio de 2017



lunes, 5 de junio de 2017

BIEN AHÍ, LECHE GLORIA CTM.



Ahora resulta que todos se dieron cuenta de que leche Gloria no es leche sino cualquier cosa con un poco de pintura blanca, talco o yeso, pero si esta denuncia ya tiene años, y como siempre aquí a nadie le importa: el consumidor es la última rueda del coche y le puedes dar cemento y decir que es menestra o le puedes vender chocolate cuando solo son saborizantes con tartrazina y edulcorantes que a la larga te darán un cáncer o te volverán vegetal, pero eso tampoco a nadie le importa. En este país-corral de chanchos solo importan los empresarios, los millonarios, los políticos y sus chupamedias. El resto del país tiene que arreglárselas como pueda.
Y es que, como nos estamos dando cuenta, hemos entrado de cabeza  (y no de pies) al mundo moderno. Esto es Alicia en el país de las maravillas y aquí nada es lo que parece ser. Ni el queso es queso (mucho menos esos plásticos con cadmio y derivados del petróleo), ni el yogurt es yogurt (las cepas las sacan de una jeringa), ni el café es café (como el transgénico que produce Nestlé), ni la mantequilla es mantequilla (solo pura margarina) ni los jugos de naranja, durazno, mango, etc., que venden en cajas son tal, solo productos procesados y coloreados para hacerte pasar gato por liebre. Y hasta los huevos son producto farmacéuticos (por eso hay que pedir huevos de granja o huevos kosher), y el arroz chino lo están procesando junto a los plásticos.
Y es que la mercadotecnia y la publicidad solo requieren que haya un uno por ciento de verdad en todas las porquerías que nos venden, luego se aprovechan que las leyes están dictadas por los mismos empresarios (vía sus lobbys) para seguir engañando y lucrando incluso con la salud de los consumidores, gran parte de ellos niños, bebés y ancianos. Lo que importa aquí son las viles ganancias. Vender mierda como si fuera el elixir de la vida. Eso sin contar que muchos de estos productos de “pan llevar” incluyen adictivos, ergo, drogas sintéticas y/o estimulantes para generar dependencia y así sigas comprando hasta que te mueras.
Finalmente, todo esto es un pequeño detalle de lo que es el capitalismo, y Gloria, como muchas empresas, lo sabe bien, por eso mismo nunca ha tenido ni tendrá compasión por lo que todos esos químicos puedan hacer con tu cuerpo. Y a lo mucho lo que tendrá que pagar es un sencillo por “publicidad engañosa” y listo: muerto el perro, muerto la rabia, porque los grandes escándalos de las empresas se solucionan con plata y con coimas. Y esto lo saben bien los que trafican detrás del estado y detrás del ministerio de salud porque aquí no tenemos ministerio del consumidor, como hay en Bolivia*. Y no te olvides que “la leche es vida y tienes que tomar tres vasos al día”. Bien ahí, leche Gloria ctm.
*Bolivia tiene Viceministerio de Defensa de los derechos del usuario y del consumidor. En Europa existe el Centro Europeo del Consumidor.


viernes, 2 de junio de 2017

VOLVER A SER HUMANOS


Un hombre le echa gasolina a su exposa y le prende fuego, otro le serrucha la cara a su novia, otro tijeretea todo el cuerpo a su pareja y otro le taladra el rostro a su enamorada dizque por infiel y muchos más golpean a los puñetes y las patadas a sus consortes, esposas y/o madres de sus hijos y nadie puede hacer nada. Muchas de ellas acudieron a la policía y ni policía, ni la fiscalía ni nadie movió un dedo, esperaron a que murieran o que quedarán gravemente heridas o en estado vegetal para recién decir algo. Esta bestialidad es sistémica (estado, educación, mass media, población, etc.) y, por eso mismo, ahora somos el tercer país en el mundo donde hay más violaciones sexuales justo detrás de Bangladesh y Etiopía; y no solo eso, sino que el 20% de los presos en el Perú, casi 13 mil hombres, lo están por haber violado a alguien. Uno de los problemas es que las defensoras de las mujeres en el Perú no pueden ser Laura Bozzo ni Luisa María Cuculiza ni mucho menos Andrea Llosa cuyos programas son un verdadero vómito y mercado de miserias herencia del fujimorismo (no nos olvidamos que, cuando Llosa estudiaba en la Bausate, era más conocida por sus comerciales de jeanes que por ser una 'buena alumna'). Otro de los problemas es todo lo que deviene de la pobreza, algo que explica en parte la cantidad enorme de robos que existe en todo el Perú y el grueso número de presos por esta misma razón (30%). Algo grave ocurre en nuestras propias narices donde todo está de cabeza y nadie se da cuenta (o no quieren darse cuenta)
de que la educación es la clave para volver a ser humanos.

miércoles, 31 de mayo de 2017

"NO QUIERO SER FELIZ CON EL PERMISO DE LA POLICÍA"

(Imagen referencial)


Regreso de viaje y me encuentro caminando muy tarde en la noche, por el centro de Lima, en una de las callecitas oscuras del jirón Puno antes de Abancay y unos policías me detienen, me piden mis documentos, saco un DNI nuevo recién emitido por el JNE, uno de los policías digita mi nombre en su celular y dice que estoy “requisitoriado”. Les digo que están equivocados o puede tratarse de una homonimia; les digo que verifiquen la foto, mi segundo nombre, etc., etc. El policía se guarda mi DNI en el bolsillo de su camisa y me dice que lo acompañe al patrullero. Se voltea para que lo siga sin decirme nada mientras el otro policía se frota las manos sentado dentro del vehículo. Los miro con desprecio, aprovecho que acaban de parar a unos señores que llevaban unos paquetes, les doy la espalda y sigo mi camino sin detenerme. Volteo la esquina y subo al primer carro que aparece. Ninguno de los policías intenta seguirme. Se sienten seguros con mi DNI en la mano. Bah. Ya estoy cansado de que nos roben los políticos, de que nos robe la Sunat, de que nos robe leche Gloria y de que nos robe y extorsione la policía. Y ese viejo cuento de entrar en el patrullero para que te siembren coca, mariguana o alguna otra droga (o peor, una pistola con los números limados), ya me lo sé de memoria. Ahora tendré que sacar otro DNI o seguir así indocumentado. Espero que los señores de paquetes hayan tenido mejor suerte que yo. No es fácil caminar en una ciudad donde te tienes que cuidar de todo y de todos. Y, como decía Martín Adán: “No estoy muy convencido de mi humanidad; no quiero ser como los otros. No quiero ser feliz con permiso de la policía”.

martes, 16 de mayo de 2017

IV Congreso Internacional de Narrativa Fantástica

(X Coloquio Internacional de Narrativa Fantástica)





IV Congreso Internacional de Narrativa Fantástica
(X Coloquio Internacional de Narrativa Fantástica)

«La tradición oral y lo fantástico: recreaciones y vigencia»

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Lima, 26, 27 y 28 de octubre de 2017
Auditorio Principal de la Casa de la Literatura Peruana (Caslit)

 ● Cien años del nacimiento de Juan Rulfo, Arthur C. Clarke y Anthony Burgess,
y de la publicación de Cuentos de amor, de locura y de muerte (Horacio Quiroga),
Rashomon (Ryunosuke Akutagawa), El hijo del doctor Wolffan (Manuel A. Bedoya)
y Walpúrgicas (Luis Berninsone), y noventa del nacimiento de Felipe Buendía

● Sesenta años de la publicación de Aquí está el Anticristo de Alberto Hidalgo,
y cuarenta de la Antología del cuento fantástico peruano y La piedra en el agua de Harry Belevan


Estimada(o) colega:

El Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar (CELACP) tiene el agrado de invitarla(o) al IV Congreso Internacional de Narrativa Fantástica (X Coloquio Internacional de Narrativa Fantástica) «La tradición oral y lo fantástico: recreaciones y vigencia», evento que continúa con la exhumación de la obra de autores latinoamericanos e hispanos, con vínculos con lo fantástico.

En esta ocasión, que celebramos el décimo aniversario de nuestro congreso, realizado anualmente de manera ininterrumpida, deseamos ampliar el campo de investigación que incluye las vinculaciones que la literatura latinoamericana mantiene con la mitología greco-latina y la tradición oral prehispánica. La ampliación de estas miradas permitirá investigar de qué modo las reescrituras de los mitos clásicos, arribados con los conquistadores europeos, continúan dando espacio a recreaciones creativas entre mitos y creencias, revitalizando así su vigencia y reescritura.


Ejes temáticos propuestos:

1. Teorías de lo fantástico y la ciencia ficción: entre la tradición y los nuevos paradigmas. Relaciones de lo fantástico y la ciencia ficción con modalidades afines, como lo real maravilloso; el realismo mágico; lo maravilloso; lo policial; el horror; lo siniestro; el terror; la ghost-story; lo gótico; lo grotesco; la minificción y el microrrealto; el humor; etc.

2. Literatura fantástica y ciencia ficción en Latinoamérica y Europa. Estudios de literatura comparada. Los estudios del fantástico y la ciencia ficción peruana y latinoamericana y su relación con la ciencia ficción y lo fantástico anglosajones y europeos. Análisis de textos en particular, además de estudios temáticos y de motivos fantásticos y de ciencia ficción.
3. Vinculaciones de lo fantástico, la ciencia ficción, el terror, lo gótico y materias afines con el cine, el teatro, la pintura, la música, la fotografía, la poesía, el cómic y otros.

4. El terror y lo gótico en Latinoamérica. El miedo, el horror, lo grotesco. La figura del monstruo en la literatura. El terror en la narrativa oral prehispánica.

5. Ciencia ficción en Latinoamérica y España. Orígenes, evolución, desarrollo, consolidación. Panorama actual. El futuro de la ciencia ficción. Utopías y distopías en la literatura latinoamericana. Narrativa apocalíptica y post-apocalíptica.

6. Cartografías míticas y prehispánicas y su relación con la narrativa fantástica contemporánea.

7. Literaturas locales y regionales y mitologías indígenas.

8. Manifestaciones de lo fantástico peruano:
• Orígenes del cuento fantástico peruano. La tradición y otras formas narrativas decimonónicas.
• Los autores y las publicaciones periódicas modernistas.
• El cuento fantástico peruano y su vinculación con la vanguardia.
• Narrativa fantástica peruana contemporánea.
• La tradición oral y sus vínculos con lo fantástico.



RESÚMENES Y PONENCIAS

El plazo de envío de la propuesta de sumilla (abstract) deberá hacerse hasta el 2 de julio de 2017. La sumilla, de aproximadamente 250 palabras, deberá contener: título de la ponencia, resumen descriptivo, un resumen biográfico (nombres completos, teléfonos, publicaciones, y, de manera obligatoria, la filiación institucional). El Comité Organizador acusará recibo de las propuestas y notificará la aceptación de las sumillas antes del 16 de julio.

Para garantizar que el nombre del ponente y su trabajo aparezcan en el programa, la confirmación deberá hacerse a más tardar el 3 de setiembre.

La extensión de las ponencias no deberá exceder los veinte minutos de lectura oral. Las lenguas del Congreso son el español y el portugués. A efectos de una mejor comprensión de las comunicaciones presentadas al evento, las ponencias en portugués deberán ser traducidas por los mismos ponentes y proyectadas en pantalla, de manera paralela a la lectura de las mismas. Las ponencias en español también serán proyectadas en pantalla.

Las sumillas y propuestas de mesa deberán ser enviadas únicamente a la siguiente dirección: Congresofanperu4@gmail.com

Los participantes, cuyas sumillas sean aprobadas, tendrán plazo hasta el 3 de setiembre para enviar una copia de su ponencia, la cual no deberá exceder las diez cuartillas (excluida la bibliografía), en formato A-4, Arial 12, a doble espacio y con el citado de fuentes según el sistema internacional del MLA. Éstas serán editadas en las actas digitales, a ser entregadas el día de la inauguración.
INSCRIPCIONES

Las cuotas de inscripción para el Congreso son las siguientes:

• Ponentes provenientes de entidades europeas y norteamericanas:
US$ 60.= (sesenta dólares americanos)
• Ponentes provenientes de entidades latinoamericanas, africanas y/o asiáticas:
US$ 50.= (cincuenta dólares americanos)
• Ponentes provenientes de entidades peruanas:
S/. 60.= (sesenta nuevos soles)


COSTO DE CERTIFICACIÓN PARA ASISTENTES NO PONENTES

Público en general y estudiantes: S/. 30.= (treinta nuevos soles)

Los pagos por derecho de inscripción y/o certificación de asistencia deberán ser cubiertos
en la sede del Congreso, antes de la sesión inaugural del evento.


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En espera de recibir sus resúmenes y contar con su valiosa participación,
los saludamos cordialmente.


EL COMITÉ ORGANIZADOR

Gonzalo Portals Zubiate
Universidad Científica del Sur (UCSUR)

Elton Honores Vásquez
Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM)

Gonzalo Cornejo Soto
Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar (CELACP)



Contacto:

Página web: www.celacp.org/web/

Teléfono: (511) 449-0331

Correo electrónico: Congresofanperu4@gmail.com


martes, 11 de abril de 2017

EL BESO MÁS DULCE




El beso más dulce lo recibí en Marcahuasi, a 4500 metros de altura, justo antes de cumplir los 19 años. Yo había regresado de viaje de Montañitas-Ecuador, en una visita a unos familiares que vivían en la frontera, y decidí subir inmediatamente a San Pedro de Casta porque unos amigos me habían avisado de que habría un gran concierto arriba. Llegué a destiempo y caminé solo desde Chosica con un trago en la mano. El clima estaba malo y ningún bus o camión quería llevarme, así que emprendí la caminata con una enorme mochila y un sleeping que colgaba de uno de mis brazos. Cuando llegué a san Pedro de Casta llovía a cántaros y todo era oscuridad, solo se escuchaba una canción de Jonis Joplin a lo lejos. Era Maybe y alguien parecía cantarla o tararearla. Yo me fui acercando poco a poco, ya estaba por desmayarme del cansancio y el sueño y caminaba solo por inercia. El asunto era que cuando parecía que ya estaba cerca, el sonido se alejaba. Esa noche no había luna y yo simplemente me guiaba por los destellos de un encendedor y por una linterna que alguien manipulaba a lo lejos. Lo cierto es que, de tramo en tramo, y agarrándome de los hierbajos de los cerros llegué al Anfiteatro, el lugar de acampe de los mochileros, y grande fui mi sorpresa cuando encontré bailando a Juliana, mi amiga pelirroja del colegio, que gritando mi apellido corrió a abrazarme, invitándome a bailar mientras me daba el beso más dulce que yo he recibido en toda mi vida. Y digo lo de dulce porque además ella estaba lamiendo un pedazo de chancaca. Y ese sabor se quedó en mi boca para siempre.


(Ahora ella es una señora casada con un señor industrial y con tres hijos y por eso no pongo su nombre completo en este post; pero ella seguro leerá este pequeño recuerdo y nos seguiremos riendo secretamente hasta hacernos viejos).