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jueves, 18 de diciembre de 2008

LIBERAN A ROQUE GONZÁLES


Hasta que, por fin, la justicia se hice presente. Luego de 10 meses de encierro injusto, Roque Gonzáles saldrá libre el día de hoy a partir de las 6 pm. Demás está decir que la lucha emprendida por su familia y por un entorno pequeño de bloggers, escritores e intelectuales llega a felíz final. Como reflexión queda el estigma de que nadie puede ser acusado por delitos del pasado, más si esas culpas fueron pagadas con creces en años de encierro. Como última pregunta, casi lanzada al aire, o a quien quiera escuchar o se haga responsable: ¿habrá reparación civil por esos 10 meses de cárcel indebida? ¿el Estado o los jueces o quien diablos sea, dirá que se equivocó? ¿Dirán que se equivocaron esos periodistas, esos bloggers que levantaban el dedo acusador sin reparar en errores? Esperamos que alguien responda por todo esto. Roque Gonzáles, su familia y los que todavía creen en la verdadera democracia se lo agradecerán.

Nota de Prensa

Roque Gonzáles libre

El miércoles 17 de diciembre en horas de la mañana la Sala Penal Nacional dio libertad bajo comparecencia restringida al ciudadano Roque Gonzáles La Rosa, quien después de un encarcelamiento de diez meses sin ninguna prueba podrá salir libre.

Roque Gonzáles La Rosa fue encarcelado junto con seis ciudadanas peruanas cuando regresaban de un Congreso Bolivariano en la ciudad de Quito, acusándolos de planear atentados contra las cumbres internacionales (ALC-UE y APEC) que se realizarían en los próximos meses en el Perú. Después de tres meses sus co procesadas fueron liberadas, sólo Roque Gonzáles permaneció diez meses, en los cuales no se encontró ninguna prueba que justificara su encarcelamiento.

Este viernes 19 de diciembre Roque Gonzáles brindará una conferencia de prensa a las 12 m. en el local de la Asociación de Ayuda Legal y Acción Social (Jr. Camaná 872 Oficina 664 – Cercado de Lima).

Invitamos cordialmente a todos los medios de comunicación.

Asimismo a las personas que deseen participar del momento de la liberación de Roque se les invita a la puerta del Penal Castro Castro el día de hoy jueves 18 de diciembre a partir de las 6pm.


Comité Por La Libertad de Roque Gonzáles

jueves, 7 de agosto de 2008

OBNUBILACIONES Y UN ARTÍCULO DE CARLOS RENGIFO



El escritor Carlos Rengifo hace un envío de este artículo “Los Paparazzis de la palabra” (también posteado en su blog de sugerente título: “El Escritorzuelo”). Antes, quisiera apuntar que fue Rengifo uno de los pioneros (quizás el más conspicuo y el más suspicaz) de lo que ahora ocurre en los blogs (anonimato compulsivo, ñoñería escritural, señalamientos, injurias, ninguneos, cizaña hasta por los codos, críticas vitriólicas y de escaso calibre, etc.)
Recuerdo claramente un panfleto suyo (mucho antes de la “era virtual”) repartido en la plaza san Martín donde atacaba al escritor, amigo y filántropo Gonzalo Portals (Premio Copé poesía y cuento) a quien, según el autor de “Criaturas de la Sombra”, había visto bailando el “baile del perrito” emulando a un “perrito faldero” (qué carajo le había hecho Gonzalo. No lo sabemos). No olvidemos que muchos de sus cuentos reproducen la vida privada de varios escritores (no quisiera hablar de la novela “La Morada del Hastío” donde uno de los personajes principales es –sin mayores dudas, la descripción, el lenguaje usado, sus búsquedas, así lo señala- quien esto escribe, suicidado a la fuerza con una bolsa de raticida ¿?). Un caso patético es el que involucra a Oswaldo Reynoso, cuya vida íntima es relatada en “El Rumor de la Tormenta”. Hasta el mismo Dante Castro, presentador solitario aquella noche de ausencias (des)obligadas en la Alianza Francesa (los otros presentadores no fueron en –dizque- solidaridad con Oswaldo Reynoso), tuvo reticencias y hasta mostró cierta sorna con el cuento en cuestión, donde el final (sólo imaginado por una mente perversa y de libertades reprochables) el obeso escritor espera desnudo acostado de espaldas a su muchacho escogido. El bendito cuento tiene calidad por lo que los adláteres del creador de “Los Inocentes” no pudieron silenciarlo.
Rengifo ha crecido en las buenas lecturas, en las conversas animosas durante centenas de noches de bohemia (soy testigo de excepción), pero también, no lo podemos negar, uno de sus abonos ha sido, y es, la crítica atrabiliaria, el uso de recursos técnicos dudosos como la maquiavélica grabadora, la que le entregaba los diálogos soñados a la perfección (¿la seguirá usando?), por ello nos (me) sorprende este artículo impostado, lleno de grandes pretensiones humanistoides y de una "corrección" religiosa.
Rengifo es un buen escritor, lo vengo diciendo desde hace casi dos décadas, sus berrinches (como este) no lo desmerecen, ni lo demeritan. Quizás el último párrafo de este artículo (¿le creemos?) sea lo esencial: unirnos todos -y dejar la "pelea de perros"- para seguir hablando de Literatura (con mayúsculas), arte, filosofía, etc. Acepto el reto, pero las cosas claras y el chocolate espeso.
Aquí (donde las verdades son expuestas sin miramientos) el artículo en cuestión, saquen ustedes sus propias conclusiones:


LOS PAPARAZZIS DE LA PALABRA

x Carlos Rengifo

Hablando en un café con mi amigo el narrador y crítico José Guich, coincidimos en admitir que no somos frecuentes visitantes de blogs —de los llamados «literarios» (¿?)—, por el negro tizne que ha venido a caer sobre ellos (no sobre todos, desde luego) y por el elefantiásico soplido y engorde del ego de quienes lo administran, hasta el extremo de hacer de este medio una suerte de consolador o muñeca inflable para un penoso onanismo. Si me he enterado de algunas habas que se cuecen en esta olla de grillos, es porque a mi correo llegan, de rebote, las carnecitas más sabrosas del bajo mundillo letrado como para saborearlas con unas gotas de aceite sacha hinche.
En el fondo, de lo que se trata, a mi entender, es de llenar a como dé lugar —unos, de manera desesperada; otros, con ciertas sutilezas— esa enorme carencia de no tener voz ni siquiera en el coro de los desafinados. Y si con esto me refiero a los administradores de vanidades que escriben como si su vida o sus ideas fueran lo más grandioso (¡a quién le interesan, por dios!), qué decir de esa cloaca inmunda que hierve hasta consumirse en su propia rabia denominada «comments». Solo una vez ingresé en esa madriguera del resentimiento, en ese estercolero de la nulidad, y fue en el blog del señor Ybarra, quien, al parecer, no hace ascos cuando las ratas, las cucarachas y los chanchitos se pasean con plena libertad en el patio trasero.
Durante un día fui piñata de la cobardía sin nombre que lanzaba sus pullas y escupitajos a diestra y siniestra, y en todo aquel vómito de resaca tardía solo pude notar, con pena, cuán baja autoestima alumbra a la gente supuestamente «interesada en la literatura». El chisme, la zancadilla, el puñal por la espalda son los utensilios que se enarbolan, no solo en los cafés, sino ahora en la red (con mucho más libertad y desparpajo, por cuanto la persona agraviante no está al frente para encararlo), en vez de utilizar ese espacio para construir un diálogo serio, educativo y alturado. Ser fisgón y entrometido se ha hecho un mal arte, que viene acompañado por el libertinaje de la pata alzada y los adjetivos con ventilador, y esa fijación deja a un segundo plano lo que debería ser más importante: la obra literaria.
A diferencia de otros gremios o profesiones, es en la pequeña aldea de las bellas letras donde más brincan los saltamontes, donde las emociones se alteran mucho más, tratando de buscar cual perros sabuesos las basurillas debajo de la alfombra, el tartamudeo en la oratoria, la caída en el charco. Nada hace más felices a algunos que ver en el suelo al que intentó elevarse; nada los alegra tanto que mancillar honras (todavía las hay) y hundir al que camina por la línea señalada sin mirar a nadie. ¿Qué interesa que Reynoso, Heredia o Moromisato sean, en lo personal, lo que son? ¿Qué importa que un poetastro sanmarquino esté lavando baños y recogiendo cagada de perros en España? ¿Quién se araña al ver que algunos reciben premios y otros no? Con esto, comprendo muy bien a la cuidadosa Mónica Belevan cuando evita en lo posible todo tipo de «exhibición», según me escribió, para no soplarse las hablillas del «ambiente literario» que vendrían después.
Ante tanto insulto y mala leche, frente a la indisposición hacia el bien de quienes administran y testifican en los corrillos de la blogósfera, propongo tal vez una utopía: sacar lo mejor de cada uno para beneplácito de todos; no ver la mugre, ni las legañas, ni los bostezos, propios y ajenos. Dejar las anécdotas de bar en el bar, las riñas en el cuadrilátero, la ropa sucia en la lavadora. Démosle vuelta a la torta pútrida, que es en lo que se están convirtiendo algunos espacios, y que en los blogs «literarios» se hable de literatura, de arte, de filosofía, y no del lado femenino del pequeño poeta Rubén Quiroz, de las poses que adopta la orate Montserrat Álvarez, de las ediciones maleadas de algunos editores bizarros, del frenillo inevitable de Iván Thays, de la insipidez de algunos narradores de las últimas hornadas, del arribismo de tantas enanas desubicadas y el piquichonismo de tantos minusválidos iletrados, y de otras chorradas por el estilo. Caminemos juntos y sin malicia en una caravana de hermandad, como es lo que propone, por ejemplo, el blog de Javier Garvich, y seamos solidarios por primera vez con los auténticos creadores que trabajan la palabra con honestidad, seriedad, esfuerzo y dedicación. El anonimato en la red ha hecho valientes a muchos pusilánimes que, en el enfrentamiento cara a cara, seguramente no se atreverían ni siquiera a alzar la voz, menos aún a develar su verdadera identidad, y ha servido también para el desahogo de quienes, a falta de tribunas, hacen su propia tribuna egolátrica y autocomplaciente, en beneficio de un individualismo entristecedor.

miércoles, 23 de julio de 2008

RECONTRARÉPLICA Y CORRECCIONES DE RAFAEL INOCENTE A HÉCTOR ÑAUPARI



En la anterior misiva de Héctor Ñaupari, este enfocó parte de su ilustrada respuesta (sobre la problemática cubana) en corregir cierto desdén lingüístico en Rafael Inocente. Al parecer, el debate está tomando otro color (¿golpes bajos? no lo creo, simples mediciones tácticas). El novelista de "La Ciudad de los Culpables" me envía esta carta abocada en corregir el mal uso de la palabra "infringir" (craso error de Ñaupari) en vez de "inflingir" que, al parecer, tampoco sería el correcto verbo en infinitivo. Sin mayores explicaciones, dejo esta interesante aclaración. Nos vemos en la zona de comentarios.


«Unos a otros se matan sin compasión,
Mamacha de las Mercedes
¿Qué es lo que pasa aquí?»
-Mamacha de las Mercedes, huayno ayacuchano-


Estimado doctor Ñaupari, cálmese que no le hace bien a su presión ni a su trajinado corazón valiente.



Toqué carne, doctor Ñaupari. Usted pierde el control fácilmente.



Usted afirma sentirse desalentado, es decir, abatido. Siento desilusionarle, doctor Ñaupari, pero en un momento histórico como el actual, cuando todo socialismo realmente existente se ha hundido o descompuesto ante el peso de la realidad y cuando se reafirma el orden capitalista en el mundo con el auge del liberalismo y cuando la ultraderecha arremete en contra ya no sólo del marxismo, si no de todo movimiento de liberación nacional, popular, indigenista, minoritario (tal vez como el de los cubanos sometidos por una privilegiada gerontocracia), sumarme al corro de áulicos que danzan macabramente sobre la tumba de millones de seres humanos que, esos sí, lucharon por la libertad de sus pueblos y naciones, sería miserable. Afirma usted que "justo cuando parece posible que los socialistas peruanos construirán, por fin, un socialismo renovador, inspirado, fuerte, que mire al futuro sin los corsés ideológicos que tanto daño les han hecho". ¿Qué le hace aseverar algo tan temerario, Héctor Ñaupari? Conversar no es transigir. Dialogar no es pactar ni mucho menos conciliar, doctor Ñaupari. En estos tiempos de hegemonía casi universal del pensamiento único liberal, la ultraderecha saborea sus pírricos triunfos con un sectarismo arrogante, pues se han atribuido para sí el uso del sagrado concepto de la libertad y usted es uno de los comensales en este festín de muerte, pero esa seguridad que usted tiene al afirmarse de manera tan categórica en su teología liberal resulta sospechosa. Porque en el fondo está, al igual que sus compañeros de ruta, inseguro de su recetario de cocina, pues a ojos vista el mundo se canibaliza y se rompe en un norte y un sur absolutos y excluyentes, la propia Europa, la vieja, decadente y decrépita Europa, tan querida y admirada por ustedes, está desorientada y sometida al Imperio de las Grasas Saturadas que se pudre en fascismo y tiembla ante la incapacidad de sus estructuras para garantizar un orden interno debiendo recurrir a medidas retrógradas como expulsar a los inmigrantes pobres del mundo, pues tal vez pronto deba recurrir a la receta violentista de Hayek, ya se les acabó la imaginación liberal para seguir contando cuentos a ignorantes y sus santones son cada vez menos creativos.



Me acusa usted orondamente de ser culpable de NUEVE MIL MUERTES, NADA MENOS. Me acusa de formular mentiras, caer en contradicciones, confusiones terminológicas y, oh, maestro, faltas gramaticales.



Comenzaré por lo último, las faltas gramaticales y le enrostraré sólo un par para que no se avergüence. Apenas empecé a leer su misiva, tropecé con dos groseros errores, tal vez comprensibles en un técnico o un ingeniero dedicado a otros quehaceres, pero imperdonables en un ABOGADO, HOMBRE DE LETRAS y autor de varios libros, abanderado por lo demás de la causa liberal en tierras andinas.



Dice usted que "la percepción de Inocente sobre Cuba está sepultada debajo de los nueve mil cadáveres que han INFRINGIDO Fidel y Raúl Castro a su propio país (…). Confunde usted toscamente los términos, doctor Ñaupari. Infringir (del latín frangere, romper) es quebrantar, violar, vulnerar, transgredir y mejor no sigo, porque el castellano es ocioso. Tal vez quiso decir INFLINGIR, y se le fue la R por la L. Pero tampoco es así, doctor Ñaupari, pues INFLINGIR significa delinquir, incumplir, contravenir, prevaricar, inferir (verbos todos muy relacionados al lumpenempresariado que medra en países en donde se ha instaurado el liberalismo). Y aunque en teoría ese verbo no existe, no forma parte del sistema del idioma castellano y no aparece en los diccionarios que tanto le gustan, pensaré que usted desea innovar el idioma en un acto de legítima rebeldía, pues si lo hizo el poeta comunista César Vallejo, ¿por qué no lo podría hacer el poeta liberal Héctor Ñaupari? A ver, a ver, entonces adivinaré. Lo que usted tal vez quiso decir, pero ignoraba el término castellano es INFLIGIR (del latín fligere, golpear) en su acepción de ocasionar (daño), motivar, causar. ¿O me equivoco, ilustre doctor Ñaupari? Entonces usted quiso decir que Fidel y su pandilla INFLIGIERON nueve mil muertos al pueblo cubano. No se lo discuto, probablemente así sea, más aún si lo dice el polémico Archivo de Cuba. Lo que resulta inaceptable e indignante es que usted, en un arranque de ira de estirpe rivagüeriana (¿o quizá tal vez rivahuayriana?) quiera achacarme la complicidad de esas nueve mil muertes. Usted adolece, doctor Ñaupari, no solamente de severa incomprensión de lectura, además sufre de ceguera política y logomaquia, pues en ningún momento de mi misiva yo he hecho afirmación tan precipitada, es más en ninguna línea de mi carta, hay una defensa obcecada de la gerontocracia que gobierna todavía la isla, como si lo hace usted enceguecido ante los males que ha causado a la humanidad su privativa teología neoliberal.



Doctor Ñaupari, usted que es un hombre con mentalidad jurídica, debería saber que no es lo mismo posesión que propiedad, que no es lo mismo cometer un acto que comentarlo, debería en suma ser más cuidadoso al momento de escribir sus pensamientos y no acusar tan suelto de huesos y señalar con el dedito acusador, culpable, pues soy inocente de aquello que usted me imputa en su rabieta liberal, inocente desde mis tatarabuelos, desde el primer Inocente que pisó tierras americanas, huyendo de la pobreza en una continente festinado por los poderosos que hoy se reciclan bajo nuevos velos y cooptan mentes brillantes pero débiles de jóvenes audaces pertenecientes históricamente a las etnias sojuzgadas después de la invasión europea.



Segundo error grosero, lo cito: "esa avalancha de muertos insepultos SEÑALAN a Inocente como culpable y cómplice de sus asesinatos (…)", cuando la avalancha debería ser la que me señale, no los muertos, el plural está demás. Podría seguir, pero no quiero aburrirle, lo tomaré como algo anecdótico al igual que su particular lectura de las citas de Hobsbawn que usted hace, sin antes haber leído con detenimiento y mesura el párrafo que origina dichas citas. Lea con calma, doctor Ñaupari y luego recurra a las enciclopedias y excomulgue y condene.



Pero lo más increíble, doctor Ñaupari, es que no responde usted a ninguna de mis preguntas centrales. El liberalismo es AMBIVALENTE porque tiene un doble discurso refrendado en la práctica (no voy a explicárselo nuevamente, no hay peor ciego que quien no quiere ver, le he citado a Hayek, podría citarle a Friedman, a Hobbes, pero seguirá igual) y es FUNDAMENTALISTA porque su discurso está compuesto por una polaridad de conceptos en donde uno representa lo positivo y la verdad, y el otro lo negativo y la falsedad. De allí el encono con el que usted condena mi misiva, acusándome de ser cómplice de asesinos, criminal y casi terrorista, pues para ustedes quienes no compartimos su discurso trasnochado y teologal somos seres malignos y nuestra malignidad justifica el uso de la violencia en contra nuestra. Ya le cité a Hayek y usted con una ceguera asombrosa se niega a reconocer el fascismo de su admirado político economista, se niega a reconocer que calló en siete idiomas frente al régimen delincuencial de Pinochet como callaron otros liberales frente al fascismo nazi, su condena supuesta fue tibia y en la práctica lo apoyó en todo, al igual que Mario Vargas que cuando pudo alzar su voz por los oprimidos del Perú (caso Uchuraccay) prefirió callarse, echarle la culpa de tan horrendo crimen a la "sociedad entera" por "el aislamiento en que tenía a los indios" y eyectar el vergonzoso informe conocido como Informe Uchuraccay, exculpando a los infantes de Marina que instigaban a los comuneros ("los amigos vienen por el aire, los enemigos vienen por tierra", ¿se acuerda, doctor Ñaupari? Como ahora, ni más ni menos). Esos son los liberales que usted admira y defiende doctor Ñaupari.



Usted me pregunta, ¿qué se siente tener las manos manchadas de sangre cubana? Yo le devuelvo la pregunta, ¿qué se siente llevar en la conciencia el peso de los millones de muertos, enfermos, lisiados, desaparecidos y explotados que ha causado una ideología FUNDAMENTALISTA, una teología que santifica a la diosa libremercado, una teología criminal sea en su vertiente liberal o totalitario-fascista? ¿Por qué, esa teología que usted defiende ardorosamente, no ha implementado políticas en países poderosos como EU, Francia, Inglaterra, Alemania o Japón y si se ha instalado de manera irrestricta en África, América, Europa del Este y Asia con los desastrosos resultados conocidos por todos? ¿Es que acaso no es verdad que estas dictaduras demoliberales se implementaron en estos lugares por la presión de los organismos internacionales (no pago de la deuda externa), la sumisión absoluta de las élites políticas y el silencio cómplice de los intelectuales de estas sociedades periféricas? ¿O usted sería tan necio como para atribuir el crecimiento económico de Japón, China, India y el sudeste asiático al modelo liberal?



Es una curiosa ironía que la teología liberal (al igual que la marxista) elaborada por Mises, Hayek, Friedman y otros, para las naciones industriales se haya convertido en la teoría económica y en gran medida, un modelo político para países "periféricos" de los que tal vez ellos apenas si sabían de su existencia. Cito a J. Stiglitz: "Por ejemplo, la privatización del seguro social no puede avanzar políticamente dentro de Estados Unidos, sin embargo, ésta es una exigencia para países como Argentina. También el caso de la liberalización comercial: a los países del tercer mundo se les demanda que eliminen sus subsidios, mientras que en Estados Unidos, Alemania y Francia los subsidios para el sector agrario y el acero se mantienen o se incrementan. El fundamentalismo del mercado se promueve en el tercer mundo, el mismo que jamás se intentaría en Estados Unidos y otros países desarrollados. Esto es nada menos que una agenda política que se promueve".

Esa es la dura realidad, estimado doctor Ñaupari, en EU y los principales países de Europa, la aplicación del liberalismo ha sido limitada, a pesar de la existencia de diversos gobiernos conservadores. Aquella supuesta validez universal de la teología que defiende, es totalmente falsa. Las naciones y los pueblos —todavía—tienen historia, cultura y tradiciones y el determinismo economicista del liberalismo apuesta a que todos los países están destinados a adoptar el mismo sistema económico y por tanto las mismas instituciones políticas. Instituciones tan nefastas para la humanidad como el Fondo Monetario Internacional están sustentadas por esta teología fundamentalista y para muchos pareciera que nada puede impedir que el mundo se convierta en un inmenso mercado libre en donde quien nada vende ni nada compra es poco menos que un paria, un condenado, un huaccha. Ese es el verdadero RACISMO IDEOLÓGICO del que usted debería despercudirse cuanto antes, porque éste es además un prejuicio etnocentrista que usted, ilustre descendiente de los Ñaupas y los valientes tallanes Belupú, Sirlupú, Macalupú y Lalupú que combatieron junto a los comuneros de Chalaco para expulsar al invasor chileno, al igual que ellos debiera usted combatir por su verdadera libertad y asumir con hidalguía y entereza que el capitalismo INFRINGE (ahora sí, INFRINGE) daño y comete etnocidio, eliminando a las culturas nacionales (llamados ahora, "pueblos originarios"), culturas que considera prescindibles en su implacable lógica mercantil, pueblos considerados como subhumanos y no aptos para la construcción de la sociedad "libre", descalificados para la vida en las condiciones de la ideología y la política liberal-democráticas.



El único criterio de verdad es la práctica y coincido con usted en que ella, la

verdad, no admite ceguera alguna. La ciega racionalidad económica de los liberales es contagiosa y creo que usted es sobre todo poeta.



Cordial, pero firmemente



Rafael Inocente

martes, 10 de junio de 2008

SOBRE LOS EUFEMISMOS (I)



Cómo es eso de que las cosas ya no se llaman como debieran, hay una subversión por el “buen decir” y por la exactitud de las palabras, las figuras literarias han reemplazado a la realidad generando un nuevo lenguaje, un neo lunfardo, un neo argot, neo decir de élite que como una pátina se pega al mundo cognoscible para desvirtuarlo y otorgarle otra identidad, otro DNI o pasaporte que no dirá la verdad exactamente, pero que bajo esa argamasa y capa de palabras atropelladas, estrambóticas y delirantes, esconderá el concepto exacto de lo que se ha querido decir.
Uno se pregunta demasiado (cuántas "palabras bonitas" y vicios idiomáticos pasan por la cabeza de uno)sobre lo anotado arriba que no es más que otro eufemismo. Paso, sin inyección epidural, al parto literario: no es cierto acaso, que el mundo al no poder controlar su decadencia (guerra, invasiones, enfermedades, envenenamiento global, hambre, miseria, desempleo, etc) ha reaccionado cambiando el diagnóstico y creando una “deshumana” (gracias Ortega y Gasset) forma de llamar a esa mierda que nos arrojan al rostro; por ejemplo cuando un país imperialista ataca a un país tercermundista le llaman “democracia”, “conservar la paz mundial”, “llevar la guerra a los países donde se originan”, etc. Entonces cuando arrojan una bomba (de racimo) y esta mata a inocentes, lo llaman “daño colateral”, “costos de la guerra”, y en el mejor de los casos “excesos que se evitarán en los próximos ataques”.
Los países petroleros, muchos de ellos víctimas del Imperio, se han nucleado vía la OPEP (y vía otros círculos cerrrados) para defenderse, entonces cuando se ven amenazados (o lo creen conveniente) automáticamente suben el barril del dólar (cuyo precio exorbitante está encima de los 130 dólares por barril y se espera que para fin de año llegue a 150), de manera que cuando esto pasa, el Imperio lo llama “crisis del petróleo”, “crisis energética” (¡demonios árabes, cómo se atreven!) y mueven cielo y tierra para que los países pobres y agrícolas empiecen a reemplazar sus cultivos comestibles por cultivos combustibles o como le llaman ahora biocombustibles o bionergéticos.
Estos países Imperialistas han creado las “bombas perfectas” las que pueden borrar de la faz de la tierra a todo ser vivo, respetando las construcciones arquitectónicas y toda la creación humana, los rusos la llaman “bomba de vacío” que reemplaza -al menos eso es lo que nos han hecho creer- a las “bombas sucias” (término técnico con el que se conoce a las bombas que diseminan elementos radioactivos en la atmosféra).

El fenómeno por el cual el mundo se está yendo al carajo se llama ahora “cambio climático” y los países que expelen mayores emisiones de dióxido de carbono, o sea los principales enemigos del mundo biológico (E.U. y China) simplemente han decidido patear el tablero y no pertenecer al pacto de Kyoto y, sin embargo, estos sinvergüenzas hablan y se quejan de que países en vías de desarrollo como Chile o la India –según ellos- están por el “mal camino”. Hace poco escuché hablar a un político chileno sobre el agujero en la capa de ozono que tiene en la zona austral, y ello debido a los gases contaminantes que por ciertos fenómenos viajan desde el hemisferio norte, lo que perjudica tremendamente a esta parte de un país cuyas chimeneas aún no son una amenaza para la naturaleza.
Volviendo a los eufemismos, no sé a quien se le ha ocurrido hablar de la gasolina ecológica que, aunque tenga menos plomo, igual contamina. De la misma forma se habla del detergente biodegradable y hasta de plásticos (el letal cadmio y poliuretano) que son ¡biodegradables! (qué pendejos los dueños de “Metro”) hasta he escuchado decir que un "nuevo" tecnoport es “biodegradable”, cuando todos sabemos que ese veneno llamado freón no se desintegra sino en miles de años y cuyas pruebas en laboratorios europeos no tienen cuándo acabar.
Las vacunas básicas que estuvo (está) enviando el Imperio para la polio, la sarampión, etc. han venido contaminadas con timerosal y una variante del aluminio que, como se sabe, causa retraso mental (qué siniestros ¿no?); Y a esa mierda contaminante le llaman conservante o preservante, o sea que estos pendejos para sus países usan un conservante que no causa efecto secundario y para nosotros nos mandan un embrutecedor masivo, felizmente algunos hemos adquirido MITRIDATISMO que es una resistencia a los venenos formado por una administración progresiva de elementos nocivos al cuerpo humano y al cerebro.
Aquí un tipo de eufemismo clerical: hace unos días un sacerdote católico violó -en Ayacucho- a una niña, otro sacerdote de la misma congregación llamó a esa repudiable y deleznable acción, simple y llanamente “pecado”, motivos por el cual el sacerdote violador podría estar haciendo su misa luego de un acto de penitencia y tribulación (no es esto acaso una burla a su misma religión de cabrones y ganapanes, corifeos, sicofantes y delincuentes con sotana); por cierto, hace un tiempo he pedido mi excomulgación y no encuentro ninguna respuesta. Voy a redactar una carta, y la haré masiva, para que todos los que quieran plegarse se unan a esta causa para desterrar de una vez por todas a estos miserables que se aprovechan de las masas no letradas con ese dogma medieval que protege y secunda al poder político draconiano.
Por otro lado -y para dejar una perla de los "uniformados"-, cuando un policía peruano dispara y mata a un inocente, ya sea por mala puntería o porque simplemente estaba borracho, lo llaman “tiro perdido” o “bala perdida”, nadie tiene la culpa, aparte de que los policías tienen “licencia” para hacer uso de sus armas para reestablecer el orden (Alan Idi Amín García Dixit). Matar, entonces, puede ser un pecado también, pero -sobre todo- ya no sería un delito punible. Interesante estos eufemismos ¿no les parece?
En la segunda parte tocaré otros “eufemismos” más populares y en el que participamos todos, queramos o no. La resistencia a ello ya no tiene que ver con la voluntad. Pobre Nietzsche se equivocó cuando llamó “hombre” a su perro, el hombre ya no le llega ni a las pezuñas al perro, animal noble que fue perjudicado en un proceso de “domesticación” que ha durado cientos de años.

viernes, 6 de junio de 2008

SOBRE LA ENVIDIA, UNA RESEÑA Y UN LIBRO: “SINFONÍA DEL KAOS”, NINGUNEADO POR EL ESTABLISHMENT



Hace 15 años Cromwell Jara escribió una reseña sobre mi –reciente, en esa época- publicado libro “Sinfonía del Kaos”; ya había tenido una conversa un poco ácida –y no iba a ser de otra forma- con Christian Vallejo (QEPD), responsable de culturales en “La República”. De esa conversación, recuerdo un intercambio nada amable de citas y de conocimientos memorísticos de libros y detalles que a la larga le sirven a uno para saber cuándo otro quiere impresionar con los datos y los versos de memoria. Hecho por el cual le llamé la atención y le corregí cierto poema de Gregory Corso que aparece en “El Feliz Cumpleaños de la Muerte”. (No fue mi intención hacer renegar al viejo). Recuerdo que ese día salí del periódico en el jirón Camaná, bastante molesto porque yo jamás le había pedido ningún favor a este señor, fue a través de Mario Vallejo, sobrino de Christian y compañero de carpeta en el curso Redacción Periodística II, la forma en cómo llegó mi libro a manos de este longevo dinosaurio de la crítica. Antes de salir, le desee éxitos en su trabajo cultural y azoté la puerta. El invierno me recibió afuera y caminé hacia el jirón Quilca pensando que mi futuro como escritor estaba condenado -por extrañas fatalidades- a un círculo cerrado y hermético que –para mi pesar- no tendría por qué exceder a mi familia, o sea yo mismo, ya que en ese tiempo vivía solo, hecho por el cual había llegado a escribir 30 páginas diarias, poemas, cuentos, ensayos que nunca verían la luz.
Por aquellos días me encontré con Cronwell Jara en la ANEA del jirón Puno y me entregó una reseña sobre “Sinfonía” que él había preparado animosamente, y como no estaba colaborando en ninguna revista me la entregó para que yo la publicara en algún medio. Justo ese mismo día me encontré con un poeta de mi generación que sacaba una revista con una gente del Museo de Arte y, sin pensarlo, le entregué, ingenuamente, la reseña. Lógicamente este poeta –del cual me contaron era una especie de encarnación putrefacta de la envidia y de otras miserias del ser humano- nunca lo publicó y lo ocultó “para siempre”. El tiempo pasó y mi libro llegó a las manos de casi todos los poetas que se cruzaron conmigo, existían buenos comentarios y cierto poeta de renombre pensaba que yo podía ser “su sucesor”; Enrique Verástegui quería estamparme el clisé de “mito viviente”; la verdad nunca he tenido esa pretensión, es más, me parece absurdo, y es que no había escrito “Sinfonía del Kaos” para “suceder” en el trono a nadie, mucho menos para ser mitificado. Acepté humildemente las relaciones lecturales con respecto a Hora Zero, la Beat Generation y Rodolfo Hinostroza que amablemente sugirió el poeta Róger Santibáñez. Juan Ramírez Ruíz, levantando la copa, diría que yo era el “poeta de hierro” a lo que respondí que prefería ser el “poeta de plomo”, o sea antiradioactivo.
Lo cierto es que los críticos literarios con los que conversé por esos días estaban muy preocupados por mi relación con los grupos poéticos de aquella época y me interrogaban si tenía algún padrino literario, algún poeta que estuviera guiando mis pasos, obviamente me preguntaban de forma sutil, tratando de entender quizás, por qué alguien como yo había escrito ese libro que poéticamente injuriaba el orden establecido y se entregaba a un tipo de amor suicida y doloroso. La música del desorden estaba empezando a escucharse.
Así, de esta forma, mucha agua corrió por este río heraclitiano. Hace unas semanas me encontré con un viejo amigo escritor, quien me pidió no revelar su nombre por razones “diplomáticas” y conservar esas amistadas con las que tiene tratos literarios y publicaciones constantes, el cual me entregó esta vieja reseña de hace 15 años impresa en un papel envejecido, apolillado y cuyos bordes la lluvia había lamido suavemente dejando leer el texto, material que quisiera compartir con ustedes:


SINFONÍA DEL KAOS: CUANDO LA POESÍA SE HACE HISTORIA

x Cronwell Jara J.

Con “Sinfonía del Kaos”, Rodolfo Ybarra, se revela, de modo natural, como la voz más representativa de la generación del 90. Es “más poeta” que otros “representativos” de su generación. Poeta de “Arte Mayor”; él no se aferra a “expresiones-palabras-metáforas-imágenes” ingenuas y de escaso calibre semántico. Su poesía se dispara ametrallando la “realidad-cultura-política-valores”, despotricando, mostrando lo pútrido y destrozando todo para demostrar sus vacíos: lo fútil, lo artificial, la muerte, la estupidez de este mundo de tecnologías contaminantes, venenosas, enajenantes, estériles: dicho de otro modo, inhumanas.

“Sinfonía del Kaos”, de Rodolfo Ybarra, es un poemario que dará mucho que hablar a los señores dedicados a las ciencias sociales y a otras personalidades. No es un libro de poema más, como muchos que aparecen a diario en esta ciudad de Lima. Es un excelente libro de poemas. Excelente como lo es “Trilce”de Vallejo, “Una temporada en el infierno” de Arthur Rimbaud, “Cantos de Maldoror” del Conde de Lautréamont, “Los extramuros” de Enrique Verástegui o “Aullido” de Allen Ginsberg”.

Tal vez mi impresión de “Sinfonía del Kaos”, sea exagerada. De hecho que lo es. Nuestra realidad igualmente lo es. Reconozcamos, “Sinfonía” no será un poemario que inaugure una nueva forma, estilo u onda de hacer poesía. Como sí lo lograron Vallejo, Rimbaud, Lautréamont, Allen Ginsgberg. Pero continuará siendo bueno. Bueno por varios méritos. Bueno porque ha sabido nutrirse y asimilar lo mejor de la tradición poética llegada de otros lares, como ha sabido asimilar a Carlos Oquendo de Amat, César Moro, Enrique Verástegui, entre nuestros connacionales; y bueno desde su impecable formato y edición hasta los contenidos de los cinco “Bodegones” de que consta el libro. Contenidos que estremecerán, causarán repudio, asco, desazón, rechazo a su lectura, en más de un ingenuo lector; y por aquí uno de sus grandes méritos: el “yo que poetiza” (conciencia del poemario, ojos que avisoran la “ciudad-real”), sabe retratarse a sí mismo y, por ende, sabe retratarnos a quienes vivimos y padecemos esta “insoportable ciudad de Lima”.

“Sinfonía del Kaos”, resulta en este “retratarse” por dentro y por fuera de sí mismo, en cierta forma la conciencia-espejo de nuestra historia coyuntural citadina. Esto es lo que somos, así somos, así sentimos y padecemos esta mugrosa o asqueante ciudad de Lima, hoy y ahora, quienes la caminamos, pisoteamos, escupimos y observamos, mientras el deterioro y el caos imperante la sumergen cada vez más en la patética feria del smog, los ruidos infernales y en las mil formas de la contaminación ambiental. ¿Por algo habitamos en esta ciudad-chatarra, no?

“Sinfonía del Kaos”, es el testimonio de un poeta joven marginal que detesta la formalidad. Representa la voz y el sentir de millones de jóvenes de la Lima de hoy. Pero deviene en legajo histórico al testimoniar fielmente no sólo el deplorable paisaje exterior de una “Lima-basural-infierno-cementerio”, sino, además, al revelarnos las muchas formas de “neurosis” que todos sus habitantes, de uno o de otro modo –y sobre todo los más jóvenes- llevamos “como una bomba de cobalto sobre tu cáncer” dentro. Neurosis, desquiciamiento, visión de pesadilla “necesidad de agredir gratuitamente”, sensación de locura, anhelos de vomitar sobre el rostro de los demás, “ganas de matar a alguien”, pero trambién deseos de vagar, extraviarse y de amar y ser amado hasta la muerte, son algunos de los impulsos que arrastran al “yo poético” para facturar con vehemencia al borde de la locura, estos poemas.

El “yo-conciencia-poetizador” del poemario, desde la “Obertura” inicial del “Bodegón I”, al tomar conciencia de saberse quién es : “No tengo casa y habito los lugares más miserables de la marginalidad”, se descubre y declara a sí mismo:

“Soy un anarco sindicalista/ soy un Marxista confeso/ soy
un estúpido social demócrata/ soy un maldito cristiano
soy un perro khrisna/ soy la última rueda del coche/ soy
el último hippie en decadencia moral
soy un metalero sin suerte/ soy un subterráneo
desquiciado/ soy la última gota de esperma lanzada en el
vientre de la humanidad
Y aquí estoy enfrentando mi cara y mi cuerpo con el puño
Artero de la realidad/ y no tengo nada que perder”.

Por eso su reafirmación, hecha de irreverencia cargada de impotencia, odios y sentimientos de incomprensión y desafío:
“Me cago en los carros último modelo/ me cago en la
tecnología de desecho imperialista/ me cago en todos
los que niegan mi capacidad de juicio y mi razonamiento
dialéctico/ y nadie va a liarme una camisa de fuerza/
nadie va aniquilar mis palabras/ nadie va a encerrarme en
las mazmorras de la formalidad”.

De ahí que concluya:

“y yo levanto la mano y agarro la cachiporra de la
historia”.

“yo canto y soy la historia por donde vamos caminando
al borde la locura y del orgasmo”

Es decir, el “yo poético” se sabe conciente de su rol. Su voz poética: se hará “historia” en la medida que denuncie, despotrique y despedace la “ciudad-cementerio-infierno-basural” aunque sea con la poderosa maldición de su escupitajo poema.

Para ello, mientras deambula por la ciudad que se tornará “histórica”, no por los historiadores oficiales, sino merced al poder reconocido de la poesía, se acompaña de importantes personajes: poetas universales (Walt Whitman, Sylvia Plath, Rimbaud, Lautréamont) músicos famosos (James Douglas Morrison), la copulada Clocharde, pintores marginales (Víctor Humareda, Vincent Van Gogh), como de la imagen de la mujer amada, y los dolidos fantasmas de la abuela y del padre. Por quienes el poeta no vaga solo, aunque sufra de soledad y marginación; la lucidez, la luz de su inteligencia, la rabia de lucha: las lecturas de los libros que ama y la voz y compañía de sus fantasmas amados.

De estas pasiones, la locura del amor es la razón más poderosa para no perder del todo la brújula en medio del “kaos”. El amor, con su ráfaga de lujuria, ternura, deseo, odio-caricia, odio-amor, le es el rostro que reúne muchos rostros. No ama solamente a la abuela, al progenitor o a la clocharde. Su amor –por la vida, después de todo, reconocida en su bajeza humilde y mugre humana-, se entrega a la presencia sin artificios, al rostro sin maquillajes, al ser honesto –así sea delictivo-, a su “verdad”. Por eso “Tocata y fuga”, el segundo poema del “Bodegón I”, resulta finalmente más que una declaratoria de guerra contra la estulticia del mundo, la constatación contundente y despiadada de una filosofía de vida auténtica, de un credo de fe libre de cualquier hipócrita doctrina sacra o moral establecida, y por sobre todo ello: una especie de “arte poética”, ¡qué mejor!:

“amo lo horroroso y lo bello/ todo lo certero y todo lo
funesto
amo las piedras que conocen mis pasos y los pasos de
otros hombres y
de otros seres vivos que como yo van en busca de su verdad
amo estas calles cortadas con la chaveta del delincuente
porque él también es mi hermano en primer grado y su
vida también está

marcada con el sello de la desesperación
amo a las prostitutas y a los homosexuales porque su
carne es también mi carne/ porque su sexo es también
mi sexo”.

“Sinfonía del Kaos”, es un poemario que debemos leer todos. Un libro que debe leerse en escuelas, iglesias y ser criticado, cuestionado; un libro que deberían adquirir los congresistas y demás políticos que aparecen declarando diariamente en los noticieros de la T.V. y las radios. Para que reflexionen y sepan qué y quienes somos en este país. Y, sobre todo, entiendan: qué sentimientos, qué ideas, qué frustraciones y rencores y qué imágenes de la vida y del mundo, están ocasionando los legisladores y la estupenda política administrativa, cultural y económica de los últimos gobiernos, en las conciencias de millones de jóvenes de hoy.

Porque “Sinfonía del Kaos”, así la incuria y ciertas falsas delicadezas no lo quieran aceptar, será un libro que perdurará, arderá con llamas vivas en las manos y las conciencias de muchos; podrían quemarlo, vituperarlo, pero seguirá vigente por muchos años, décadas, pasado este siglo.

Porque esta “sinfonía” es la historia misma. La nuestra, así nos duela.

martes, 20 de mayo de 2008

ALAN IDI AMIN GARCÍA

El filántropo y científico italiano -y tenaz comentarista- Giuliano Vecco, me envía este artículo en calidad de exclusividad, convirtiéndose -ipso facto- en un valioso columnista de este blog.
En el presente trabajo, Vecco, hace un parangón necesario entre el antropófago y carnicero -quien se autoproclamó alguna vez Rey de Escocia- Idi Amín y nuestro actual presidente Alan García Pérez. (Nos vemos en la zona de comentarios)




ALAN GABRIEL LUDWIG E IDI AMIN DADA: UN EXTRAÑO PARALELISMO

x Giuliano Vecco

Bajo el influjo de la lectura de Vidas Paralelas, aquella deliciosa colección de biografías que escribió el historiador, matemático y filósofo griego Plutarco, me he animado a pergeñar estas líneas, cuya intención, más que narrar acontecimientos políticos e históricos o hallar extrañas coincidencias prefabricadas (Kennedy y Lincoln), es la de revelar el carácter moral de los personajes tocados, indagar en aquellos rasgos anecdóticos y biográficos que contribuyan a explicar el devenir histórico de sus gobiernos y establecer comparaciones entre personajes de culturas muy diferentes, emparientados tan sólo por el inmenso poder del que hicieron mal uso. Entonces, a lo nuestro.

Idi Amin Dada, el heliogábalo africano que desangró Uganda en la década del setenta, nació y creció en el seno de una familia de agricultores africanos. Alan Gabriel Ludwig, el maníaco depresivo peruano que desangró y arruinó el Perú en la década del ochenta, nació y se formó en el seno de una familia de clase media baja en Barranco. Ambos tuvieron una educación rudimentaria en la infancia y ambos viajaron a Europa a continuar sus estudios: uno porque entró a formar parte de la Guardia del Rey de Uganda y el otro porque entró a formar parte de la Corte de la Reina de la Casa del Pueblo, el primero cuando el país todavía era una colonia británica y el segundo cuando el Perú ya era una colonia franca de EU.

Idi Amín Dada idolatraba al rey de Uganda, pero como al parecer era analfabeto, sus impresiones imberbes sobre el Monarca quedarán en el misterio. Sin embargo, las emociones adolescentes de Alan Gabriel Ludwig sobre la Reina de la Casa del Pueblo han quedado registradas para la historia en unas declaraciones que éste concedió sobre el tema en una entrevista: "Estaba en un campamento juvenil del partido a orillas del río Rímac. No me separaba ni cinco metros de este semidiós y me sentía como en la Capilla Sixtina. Era imponente, un vasco antiguo, blanco y con barba, con una enorme cabeza que para mí sólo podía ser sinónimo de una maciza inteligencia". Huelgan comentarios.

Dicen que Idi Amin Dada era analfabeto, medía 1.93 m de altura y pesaba más de 100 kg. Campeón de boxeo de todos los pesos durante diez años en su país, era un negro imponente y temible. Tuvo cinco mujeres conocidas y de 20 a 25 hijos. Alan Gabriel Ludwig, mide 1.95 m de altura (producto de una afección glandular y un desequilibrio hormonal poco frecuentes), pesa 110 kg, ha estado casado con Carla Buscaglia y Pilar Nores, trampea y legisla con Elizabeth Roxanne Cheesman Rajkovic —con quien tiene un último vástago, Federico Danton (vaya nombrecito, qué culpa tiene el niño)— y aunque dudo que haya ganado una sola pelea a puño limpio en toda su vida, su aspecto tetudo de cholo-blanco-palangana provoca sonrisas espontáneas. La fama de pico de oro que le precede en el Perú es tan grande como la susceptibilidad de prima donna que le asalta cuando algún periodista atrevido pregunta más de la cuenta.

Pese a que Idi Amin Dada implantó la poligamia, desastró su país y apoyó al pueblo árabe, durante algún tiempo fue considerado "políticamente correcto" por los poderosos. Su palabrería era izquierdista, se presentaba como un enemigo de Estados Unidos y de Israel y atacaba el colonialismo. Similarmente, Alan Gabriel Ludwig en su primer gobierno se declaró de izquierda (bueno, hasta ahora lo hace, en la Reconchacumbre, reincidió tercamente), estatizó la banca privada, controló el tipo de cambio, disminuyó a 10% el pago de la deuda externa por lo que el Perú fue declarado país inelegible en el 1986 por el FMI. Todas estas medidas radicales (con ciertas variantes folk) también fueron instauradas en la Uganda de Idi Amín Dada, con resultados equivalentes. No resulta por ello extraño que a ambos personajes se les definiera inicialmente como "héroes", no resulta por ello insólito que ambos fuesen recibidos por los socialistas europeos (¡ese Felipe Gonzáles pendenciero!) y que los dos compadres gozaran del apoyo de diferentes países "progres".

Aunque el origen militar del ugandés lo distancia en cierta forma del incaico, esto no ha sido óbice para que ambos implantaran en su momento, dictaduras de similar cuño y nefastas consecuencias.

Idi Amin Dada derrocó a Milton Obote mediante un golpe de estado apoyado por el estado judío de Israel y luego por Inglaterra, asumiendo la presidencia de facto. Apoyado por la cachaquería ugandesa, estableció un régimen de terror y genocidio que llevó a la muerte de más de 300.000 ugandeses. Idi Amin Dada inició una cruenta guerra civil haciéndose famoso en el mundo por su bestialidad y sus extravagancias (se le acusa de devorar los corazones de sus enemigos sazonados en suculentos platillos, de saborear tiernos bracitos de infantes condimentados con especería francesa, de llegar a Palacio en una carreta de oro tirada por veinte mujeres totalmente desnudas, de qué no se le puede acusar a un maldito níger). Alan Gabriel Ludwig fue sucesivamente congresista constituyente, diputado y finalmente presidente y siempre destacó por su estatura y su incontinencia verborreica. Triunfó en el 1985 en las elecciones con 53% de los votos válidos de un pueblo desnutrido y ferozmente ignorante y en la segunda vuelta, el empequeñecido (pero también en estatura) candidato de la Izquierda Unida, Alfonso Barrantes Lingán, renunció a la brega, dándole el triunfo a quien pasaría a denominarse Caballo Loco (con perdón del gran jefe de la nación sioux, aquél sabio y valiente guerrero que derrotó en Little Big Horn al genocida general Custer y al 7º de Caballería). Alan Gabriel Ludwig Inauguró un gobierno de cacos y cabros, preñado de alta corrupción en todas las esferas del gobierno y de excentricidades de todo tipo (circula todavía en Lima la historia de que Loco Litio, cuando algún asunto se le iba de las zarpas o simplemente cuando el trastorno afectivo bipolar no lo solucionaba ni el litio ni el valium ni el propanolol, escapaba raudo por la puerta posterior de Palacio de Gobierno ataviado con una casaca y un pantalón de cuero negros, a todo pedo en una Kawasaki también negra como su conciencia, abrazado por aquella presentadora de noticias de Panamericana Televisión, la chola care'bolsa Mónica Delta (a veces, dicen, era Lourdes Berninzon, quien caía rendida ante la lengua afilada de Ludwig) quien abandonó a su cornudo y avergonzado marido y ahora vive en EU a salvo de la baba pública; se cuenta también en los corrillos universitarios y en las tertulias de empresarios cuando ya las copas avanzan y la licencia permite el relax y la conversa, que en Palacio se instituyeron descomunales orgías en las que las protagonistas principales eran La Duquesa Luis Alva Castro y Agustín Tota Mantilla, completamente travestidas y maquilladas para el convite nefando. Semanas antes habían enviado a los edecanes más sometidos a buscar entre los marineros y pescadores del Callao y entre muchachos de los gimnasios de los conos a los preciados "onobelos", mancebos con pene de asno, aventajados naturales para satisfacer su furor afeminado, mientras los del Comando Rodrigo Franco recorrían las ciudades recolectando niños hermosos pero sin padres con fines inconfesables, todo ello bajo el atento escrutinio de un Alan Gabriel Ludwig siempre vestido de un negro profundo, a manera de semidiós satánico (como en la descripción que hace de la Reina de la Casa del Pueblo cuando ésta lo impactó con su cráneo de "vasco antiguo", tal vez por ello una de las últimas directivas que dio Ludwig a los jovenzuelos analfabetos de la Juventud Aprista haya sido, muchachos, hay que blanquear el Partido, hay que blanquearlo), observando todo con deleite, esperando el momento preciso para irrumpir en el desenfreno de los Jerarcas del Partido. De conducta transexual, los Jerarcas del Partido enviaban periódicamente emisarios por todo el país para que les procurasen hombres bien dotados y representaban en Palacio de Gobierno previamente acondicionado un fin de semana largo (ay, esos sospechosos feriados largos) la leyenda de París, el bello griego, haciendo uno de los Jerarcas el papel de Venus, de forma tal que, inesperadamente, dejaban caer sus tenues tules hasta los pies y quedaban desnudos, de rodillas, con una mano en el pecho y otra en los genitales, tirando hacia atrás las fofas nalgas celulíticas, presentándoselas al ocasional amante. Los Jerarcas depilaban todo su cuerpo y aderezaban también su rostro con la misma figura que la diosa Venus: ellos, los Jerarcas, se consideraban capaces de satisfacer los deseos de muchísimos machos.

Pero esas, son habladurías, exquisito material literario que tal vez, algún día no muy lejano, alguien tenga la valentía y maestría para graficarlo en una formidable novela o un magistral relato. Lo real es lo que sigue:

Después de los dos primeros años de aparente bonanza económica, agotados los recursos fiscales, el Perú entró en una terrible crisis inflacionaria que se agravó por la corrupción generalizada practicada por todas las instancias del gobierno (las reservas monetarias en 1990, último año de gobierno de Alan Gabriel Ludwig, se habían reducido de 15000 a $8 millones) y llevó al colapso de los servicios públicos (la expresión más flagrante fueron los continuos cortes del servicio eléctrico y la salida de agua con caca de los grifos de las casas). Alan Gabriel Ludwig fue acusado de múltiples y graves cargos de corrupción durante su gobierno (narcotráfico, sobornos, malversación de fondos, lavado de dinero, negocios turbios, genocidio), pero las denuncias no prosperaron debido al férreo control político que el Partido Aprista poseía en el Congreso. La mayoría de denuncias fueron archivadas sin llegar a veredicto alguno condenándolo o absolviéndolo.

Por su lado, Idi Amin Dada se declaró admirador de Adolfo Hitler y ejerció un marcado antisemitismo durante su mando. Ordenó la expulsión de la minoria hindú, estableció medidas de carácter antisemita y por lo menos 300 mil ugandeses fueron asesinados por sus fuerzas. Fue acusado de genocidio, bestialidad, antropofagia y actos sumamente crueles con su pueblo y sus mujeres, pero mucho de ello permanece aún en el terreno de lo legendario. Alan Ludwig Gabriel ordenó una de las peores matanzas de las que el Perú tenga memoria: más de 300 combatientes políticos amotinados en los distintos penales de la capital fueron masacrados en las cárceles, cañoneados desde fragatas de la Marina dirigidos por el hoy "almirante" de la Marina Peruana, Luis Giampietri Rojas, (el antónimo del Almirante Miguel Grau, el Caballero de los Mares) y ultimados extrajudicialmente cuando los combatientes ya estaban rendidos y sin ninguna defensa posible. Esta noticia recorrió el mundo entero y Alan Gabriel Ludwig fue imputado por crímenes de genocidio y de lesa humanidad: durante su mandato cerca de 50000 peruanos (la mayoría campesinos, quechuahablantes y mujeres) fueron torturados, detenidos, desaparecidos y enterrados en fosas comunes. Cientos de poblaciones serranas son ahora pueblos fantasmas por culpa suya y de los Jerarcas enloquecidos del Partido. Quedarán siempre en la memoria y el dolor del pueblo las matanzas en masa de campesinos quechuas, matanzas como las de Cayara, ordenadas y toleradas por los jefes militares de Alan Gabriel Ludwig, quien además conformó un comando paramilitar llamado Rodrigo Franco con el fin de amedrentar y asesinar a los opositores al régimen. Paralelamente, un llamado Movimiento Revolucionario Túpac Amaru diseñó, planificó y ejecutó una increíble fuga del penal de "máxima seguridad" Miguel Castro Castro, a través de un túnel de 330 metros construido desde fuera del penal. El líder de este movimiento, Víctor Polay Campos, y Alan Gabriel Ludwig, fueron compañeros en sus años de estudio en Europa.

Alan Gabriel Ludwig marcó los pasos de la Marcha Fascista y los Pañuelos Negros al ritmo de la Marsellesa aprista y el carácter sistémico, genocida y abrumadoramente corrupto de su gobierno, que incluyó matanzas sistemáticas y selectivas de luchadores sociales y amenazas y eliminación de los opositores al régimen tornan a Alan Gabriel Ludwig en un descendiente político de Adolfo Hitler, en el vampiro gordo del pueblo peruano, aquél vampiro seboso y sediento de sangre (otra forma de antropofagia) que en el año 1990 —al final de su primer gobierno— dejó una inflación de 7649% y concibió por cesárea a su socio mayor, el delincuente japonés Alberto Fujimori Fujimori. Ahora Alan Gabriel Ludwig ha vuelto —las terribles acusaciones que pendían sobre su cogote han "prescrito", Alan Gabriel Ludwig ha regresado después de 15 años con nuevo formato, pero los crímenes de lesa humanidad, no lo olvidemos, no prescriben NUNCA— y su conducta errática producto del transtorno bipolar es todavía más evidente que durante su primer gobierno, el transtorno maníaco depresivo ha empeorado su condición mental y en cada crisis (ya ni la cura del sueño lo salva) eyecta decretos, propone leyes, crea ministerios, propone cerrar el congrezoo, vender la Amazonía, privatizar el aire y las aguas y cuanto se le ocurra a su mente perturbada. Alan Gabriel Ludwig ha vuelto reloaded, corregido y aumentado, ha regresado gracias a la democracia burguesa, gracias quizá al fraude y gracias a la convivencia del APRA con los sectores más retardatarios de la colonia, con la ultraderecha católica e iletrada y la mafia fujimontesinista, ha vuelto gracias ese doble discurso que tan bien manejó el APRA a lo largo de su prostituida historia, ha regresado gracias a la brutalidad de cierta parte del pueblo desde el Callao hasta Chongoyape, pasando por Chincha, Pisco y Nasca, ahora ese vampiro seboso ha retornado para terminar de desangrar el cadáver aún insepulto.

Idi Amin Dada, murió pacíficamente el año 2003 en el Reino de Arabia Saudita, rodeado por veinte odaliscas complacientes, diez gûepardos amaestrados y la mesa colmada de vinos y manjares: sus patrones le reservaron un asiento en primera clase para que hasta el fin de sus días gozara como heliogábalo. Alan Gabriel Ludwig tiene periódicamente delirios de persecución, alucina que va a refundar la República y tiene que ingerir sobredosis de litio y ponerse la camisa de fuerza bioquímica para salir a discursear los despropósitos que eructa en los noticieros serviles. Se encierra y grita como un demente en sus habitaciones, lo esconden en el hospital militar bajo secreto y teme, con razón, por su vida.

Pero el Perú ha despertado, los peruanos no aprobamos el remate de nuestras riquezas nacionales, no aprobamos la suntuosa manera de vivir que se gasta este ladrón de cuatro esquinas, producto del enriquecimiento ilícito durante su primer gobierno, no tenemos empatía por su verborragia de cantina criolla de los años cincuenta, no compartimos su chusco sentido del humor propio del payaso imbécil Baily, detestamos a la misma gente que arruinó el país durante su primer gobierno: la vieja horrenda Cabanillas, el perro de chacra Mulder, el imbécil Aurelio Pastor, el cholo fronterizo Quesquén, el fenilcetonúrico Del Castillo, Drácula Gonzáles Posada, las pobres mujercitas que fungen de ministras —la varona Zavala Lombardi, la analfabeta funcional Mercedes Araoz, la complaciente Susana Pinillos, la reaccionaria Rosario Fernández, el señorito del Opus Dei, Rafael Rey) y las escuderas Lourdes Flores, Lourdes Alcorta y Beatriz Merino, todas ellas de impecable trayectoria democrática y caballerosos modales varoniles.

Me lo vaticinó una bruja chiclayana: Alan Gabriel Ludwig morirá ahogado en excrementos en una letrina, su cuerpo será arrastrado por las calles de Lima y sus despojos serán aventados al río Rímac desde el Puente del Ejército con una roca atada al gordo pescuezo para que no tenga jamás sepultura.

¿Estaremos a la altura de las circunstancias? ¿Revivirá el cadáver insepulto como el Ave Fénix para cumplir con una justa venganza?


PD: Idi Amin se autoproclamó Su Excelencia el Presidente Vitalicio, Mariscal de Campo AlHadji, Doctor Idi Amin, Señor de todas las bestias de la Tierra y de los peces del Mar y Conquistador del Imperio Británico en África en general y Uganda en particular y Rey de Escocia. Alan Gabriel Ludwig se contenta con ser el Presidente del Perú, el Primer Socio en América Latina del otro demente genocida George Bush, el de la sonrisa macabra, Su Excelencia la Reina de la Jaula de las Locas y cómo no, Señor de todas las bestias que votaron por mí en las elecciones desde el Callao hasta el Sólido Norte.

G.V.F.

lunes, 28 de abril de 2008

CRISIS MUNDIAL DE ALIMENTOS



El día de ayer se emitió este preocupante reportaje por la cadena internacional CNN. Aquí se habla de la “crisis mundial”, de los 100 millones de hambrientos para los cuáles no hay provisiones. Y se habla irónicamente, que el desarrollo acelerado de algunos países sería el gran culpable. El cambio de rumbo de la producción para satisfacer un pujante mercado de combustibles ecológicos está matando a miles de personas de hambre; este cambio de rumbo también incluye a la alimentación de países como China, donde el gigantesco aumento en el consumo de carnes (proteínas) implica también un aumento desproporcionado en el consumo de granos (carbohidratos), y la producción mundial no puede abastecer este mercado de consumo acromegálico.
Durante la campaña de Alan, este hablaba demagógicamente de darle agua a todo el mundo, sin preocuparse que , simplemente, no hay agua para todos. O se le da agua a alguien a costa de matar de sed a otro, o simplemente dejamos las cosas como están.
Lastimosamente, de igual forma pasa con los alimentos a nivel macro. Hay un entrampamiento mundial que pronto estará tocando nuestras puertas. No es mi intención hacer un análisis simplista en este blog seudoliterario, simplemente plantear el problema. Estamos avisados.

sábado, 26 de abril de 2008

PLANTÓN CONTRA CECILIA VALENZUELA



PLANTÓN
CONTRA UNA PRENSA QUE EXTORSIONA Y MIENTE
Y POR LA LIBERTAD DE PENSAR EN FORMA DISTINTA

¡Por la libertad de la/os siete!
¡Contra la criminalización de la protesta!
¡Solidaridad con LA PRIMERA y APRODEH!

LUNES 28 DE ABRIL

10.PM (HORA EXACTA)

FRONTIS DE CANAL 2

Av. San Felipe 968 - Jesus Maria

CONVOCAN: Escritores del jirón Quilca - Anarquía Acción-Acción Crítica - Colectivo Contranaturas - La Comunidad del río hablador- Ecovida - Juventud del Comité Malpica - Sapichay - Integración Estudiantil - El Colectivo - Movimiento José María Arguedas - Colectiva La Mestiza.
R.A.B.I.A. (REUNIÓN DE ARTISTAS, BOHEMIOS E INTELECTUALES AUTÓNOMOS)