viernes, 30 de mayo de 2014

“MARCA PERÚ” O “MARCA CHANCHO”




Después de ver este mockumentary (de moco, destilación nasal) mal llamado “Marca Perú”, la snuff movie peruvians de las clases retardatarias, no he podido sentir más que asco y rabia.
Pero ¿a qué reverendo imbécil se le ha ocurrido buscar un lugar en Estados Unidos (Perú-Nebraska) para generar conciencia de lo que significa “ser peruano”? ¿Tan difícil es encontrar a algún pueblo peruano en el Perú (como diría José Carlos Mariátegui, cuyo tropo desgentilizado: “peruanicemos al Perú” no terminaremos de entender jamás) o una ciudad con las características necesarias como para inspirar alguna conciencia nacionalista o, perdón, patriotera? Mejor lo hubieran hecho en el Asentamiento Humano Perú (imagino que el asombro de estos peruanos hubiera sido mayor que el de los nebraskeños) o, en última instancia, en la avenida Perú, esa avenida proletaria del distrito de San Martín de Porres, bautizada así en la época del temido y odiado Velasco Alvarado, hoy convertido en anatema por la maquinaria fujimontesinista (los Gildemeister, los Cavero, “los barones del arroz y el azúcar”, etcétera, etcétera, y todos los impresentables que aparecen en el libro Los dueños del Perú, de Carlos Malpica, siguen reclamando sus “expropiaciones” ¡!; señores, acuérdense de que Proudhon dijo que “la propiedad es un robo”, y la herencia también —acotación mía—. Y, si no es así, entonces que le devuelvan Machu Picchu a los herederos de Mariano Ignacio Ferro, dueños del terreno donde se levanta este monumento, que es patrimonio histórico de la humanidad (http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:o19J7hmgFLAJ:www.valicha.com/index.php%3Foption%3Dcom_content%26view%3Darticle%26id%3D289:los-reclamos-de-las-hermanas-abril%26catid%3D49:portal-de-historia-y-patrimonio-2011+juicio+por+los+terrenos+de+machu+picchu&cd=1&hl=es&ct=clnk&source=www.google.com), quienes aún hoy en día continúan en juicio contra el Estado y el Instituto Nacional de Cultura del Perú (INC); o que les devuelvan las tierras a todos esos que eran dueños de distritos y hasta de provincias, como, por ejemplo, esos 71 000 m2 que reclaman los herederos del multimillonario Enrique Marsano Campodónico, cuyo juicio aún prevalece contra el Estado, y en los que hace poco estuvo metiendo sus pezuñas el traficante Alberto Químper.

¿Acaso esos seudoartistas, enanos de circo, guaripoleras, freaks y bufones que aparecen en Marca Perú no saben que miles de niños mueren por enfermedades fácilmente predecibles aquí a la vuelta de la esquina, en el mismo cerro que se divide por un cerco de alambres y púas entre Chacarilla-Surco y Pamplona-San Juan de Miraflores o el que separa La Planicie de Puruchuco-Huaycán?, ¿acaso no saben que no solo ha aumentado la mortalidad infantil sino que, al subir los índices de pobreza, las enfermedades se disparan sin posibilidades de control estatal? Solo por el friaje murieron 219 niños el año 2008, 300 el año 2009, y la cifra ha seguido en aumento el año 2010 y en lo que va del año; ¿acaso no saben que cientos de pueblos viven en un atraso histórico cercano al feudalismo, por no decir esclavismo −y para muestra un botón: las mineras, los buscadores de oro y los niños-esclavos en Madre de Dios−?; ¿acaso no saben que millones no tienen seguro social de ningún tipo y dependen de lo que hagan hoy para comer mañana (así, literalmente) y que 30 000 peruanos se largan de este país todos los meses con la esperanza de no volver jamás a estas tierras del señor, y que tres millones de peruanos no viven en el Perú porque este país no les dio ninguna oportunidad y tuvieron que emigrar por las buenas o por las malas para poder encontrar un trabajo digno o estudiar con mejores oportunidades o, simplemente, vivir en “paz” y encontrar mejores vecinos?

Ya lo dijo el plagiario oligarca Bryce Echenique, el escritor de las amas de casa pedorrientas de los sectores A-B, que sigue dejando sus cagarrutas por doquier: “en el Perú solo se quedan los que no pueden irse y los cojudos”. Y los cojudos somos casi treinta millones.

Treinta millones de cojudos que siguen pensando que los chanchos vuelan y que los políticos son honestos y que el clero cree en dios (risas de la platea) y que las fuerzas armadas no funcionan como partido político (risa de la platea y del gallinero). Treinta millones de borregos que piensan que hay corrección cuando un exalcalde nos habla amores de los hospitales (de la insolidaridad), pero, cuando tiene que atenderse o se siente mal, acude corriendo a una clínica (o el criollazo Alberto Andrade, que se fue a Estados Unidos para curarse un cáncer; lo mismo que el mal recordado izquierdoso Barrantes Lingán, que, cuando le salió una piedra en el riñón, se fue corriendo a Cuba), lo mismo que Fujimori, García o Toledo o cualquier bribón aupado en el poder que habla bien de la educación en este país corral de chanchos, mientras construyen centros educativos que se caen a pedazos, pero, cuando tienen que mandar al colegio o a la universidad a sus hijos, los mandan al extranjero, e incluso les aconsejan casarse por allá; de esto aprendieron bien los engendros del reptil Fujimori: Keiko casada con un norteamericano y Sachi casada con un alemán. Kenji está soltero solo porque la ley no reconoce el matrimonio con perros (además, el pobre chino es tan repulsivo como Tongo).

No me cabe la menor duda de que “Marca Perú”, realizado a un costo de 300 000 dólares bajo la batuta de una agencia extranjera de “superior talents”, FutureBrand (¿y por qué no le encargaron el trabajito a la Asociación Peruana de Agencias de Publicidad [APAP]?) o siquiera a Percy Céspedes, el videasta del mainstream roquero local?), es una estafa, trafa y farsa; por cierto, esta FutureBrand nos conoce tanto como sir Pol Macarni cuando dice “Viva el Perú, carajo” (o Pol Estanley, el cantante de Kiss cuando nos visitó y cantó “Guantanamera”, como si estuviera en Cuba, porque para ellos es lo mismo: “No hablo el español muy bien, pero comprendo tus sentimientos y mi corazón es tuyo”) o cualquier ciudadano de un país nórdico que piensa que Perú queda en África, etcétera, etcétera, porque todo este psicosocial, enmarcado dentro de la guerra de cuarta generación, no es más que un insulto al peruano de a pie, un escupitajo en el rostro de la miseria, el hambre y la opresión, una pantomima que quiere imponerse como verdad histórica al modo en que Rasputín disfrazaba a los menesterosos con ropas de utilería y alfombraba las calles para que el zar y la zarina pudieran seguir reinando sin cargos de conciencia y, cuando estos regresaban al Palacio de Invierno, mandaba a recoger todo lo que había prestado para maquillar la realidad; o al modo en que Procusto, ese personajillo de la mitología griega, cuando brindaba su hogar y su lecho a los viajeros y huéspedes ilusos: cortándoles los pies o estirándolos con un torniquete para que se ajustaran al tamaño de la cama (al tamaño de la realidad que él quería ver). Por eso, ahora, tenemos que creerle a ese holograma de país Marca Perú o quedarnos en el vacío y conformarnos con que la realidad cambia y los enfermos se curan solo repitiendo, como loros de hombro, que “Estamos bien” y que “Vamos a estar mejor”. Tenemos que alegrarnos como enfermos mentales o como si tuviéramos un sueño de opio, coqueados o mariguaneados, porque ahora “nuestra” Marca Perú puede intentar superar a la Marca Chile, la que mató a Colo Colo −del mapudungun colo-colo, ‘gato montés’− y lo convirtió en un equipo de fútbol, y asesinó a los mapuches porque era más fácil exterminarlos que ocuparse de ellos. El ejemplo ya está dado, y las mineras y empresas expoliadoras están esperando con las armas del viejo Estado, las mismas que bendijo y justificó el papa demoniaco Juan Pablo II en Ayacucho, en 1985, para entrar a sangre y fuego, robar y matar a los indios de merde.

La Agencia de Promoción de la Inversión Privada (PromPerú), la Cancillería y el Estado “peruano” (así, entre comillas) en su conjunto (¿a quién representan estos señores?) no han hecho más que expresar su rabia de clase y su justificación del por qué no hay chorreo (y sí choreo) y del por qué unos cuántos pueden disfrutar de estas tierras que nunca dejaron de ser el Nuevo Mundo (o los países cuna del “buen salvaje”, como diría Rousseau cuando se refería a unos domadores de animales en la Argentina), con playas donde las empleadas domésticas no pueden bañarse (“Tienen derecho a correr buenas olas”), con restaurantes lujosos donde los mendigos pegan las narices a las vitrinas para ver “comer rico” a los vampiros que le chupan la sangre al pueblo y que se zurran en esas grandes mayorías, que viven con sueldos de hambre (650 soles el sueldo mínimo cuando la canasta familiar está en 2112 soles y la canasta básica en 1292 soles; eso para distinguir quién es pobre y quién no lo es), o sobreviven con cachuelos, subempleos, mendicidad o cualquier método porque-el-peruano-para-eso-es-creativo, y en cuyos extremos está la delincuencia, la prostitución (solo Lima tiene 50 000 putas que venden el culo por veinte soles y, como ya no podemos ocultarlas, tenemos que “legalizarlas” y darles su “zona rosa” o su “casa verde” o cualquier corralón para que lo administre cualquier proxeneta al modo del villano Víctor Hugo Shimabukuro, con armas de guerra y corte marcial a las que intenten dejar el negocio), o cualquier lacra social como el robo, el asalto, que, en muchos casos, no son más que reflejo de la desesperación y el vacío, y no solo “vicio o excrecencia de las sociedades en desarrollo”. Quizás el gran revolucionario anarquista Buenaventura Durruti, previendo esta realidad tercermundista del oprobio, se convirtió en asaltante de bancos.

Repasemos a estos palomillas de ventana que se han prestado para este juego sucio, celada y desbarrancamiento contra il popolo, imaginamos que bien pagados y bien comidos, y con la promesa de una segunda parte y otras prebendas por debajo de la mesa o encima de ella (total, a nadie le importa): (a) Gastón Acurio, el calientaollas (parónimo de “calientahuevos”) de la reacción y rostro publicitario del Banco Continental, el hijo del ministro acciopopulista que estudió en uno de los institutos más caros del mundo, el Le Cordon Bleu de Francia, cuando nuestro país se sumía en la peor de sus desgracias, (re)iniciada por el traidor vendepatria y verdugo de los trabajadores: Belaúnde Terry (el mismo que, como buen señor terrateniente, bajo la escafandra de arquitecto, solo veía “abigeos” o robavacas y al que dibujaban parado encima de una nube cuando este Perú se iba a la mierda y el pueblo hambriento tenía que alimentarse con Nicovita, Vita Ovo, afrecho y comida para cerdos), cuyo primer ministro, el plebeyo Manuel Ulloa Elías, logró convertirse en “noble” al casarse con la condesa Elizabeth, de Yugoslavia, descendiente de la reina Victoria de Gran Bretaña, y cuyos hijos, por lo tanto, son primos del príncipe Carlos (¿¿¿???); Carlos Alcántara, rostro payasesco de la transnacional cervecera Brahma, vivazo de barrio y tarado por la fama y la estupidez, que contrata a asesores norteamericanos y excluye a los peruanos para su trabajo de bufón de la burguesía parasitaria (¿sí o no, Carlitos?); (b) Dina Páucar, la empollerada fujimorista militante, la que le canta a la hija del ladrón y asesino diciéndole: “Qué lindos son tus ojos” (la misma canción de cumbia boliviana que ha embarrado como excremento de perro en este falso documental y que ahora será cambiada a última hora, como se acostumbra hacer las cosas en el Perú: http://www.netjoven.pe/noticias/61764/Marca-Peru-Reemplazaran-cancion-boliviana-interpretada-por-Dina-Paucar.html), la misma Dina Páucar, rostro de la expoliadora Telefónica, a la que le ayuda a jalar la soga con la que ahorcan a los peruanos de a pie y a miles de familias desesperadas que creen que un teléfono o un celular es “estatus”, y, según las estadísticas, que todo lo falsean, tenemos 29 115 000 líneas telefónicas celulares, así que nos debemos dar por bien servidos, “porque la democracia es libertad de opinión, pero no solo a través de medios escritos o de la radio; democracia es también el derecho de hacer conocer la opinión de uno a través de medios modernos, como el teléfono celular”, Alan García dixit; mientras la transnacional se niega a pagar los impuestos devengados y nos clava tarifas exorbitantes, ni siquiera equiparables a países del Primer Mundo; (c) Magaly Solier, el amuleto del cine criollento, la baby sister de Claudia Llosa, la chola que saca al perro chimú a hacer sus necesidades fisiológicas, al igual que Perú Negro, exóticos como cualquier tribu ágrafa en taparrabos que adora a un pedazo de hueso y se solaza en la antropofagia, y que continúa repitiendo el rezago de la esclavitud pre-Ramón Castilla, vergüenza de Nicomedes Santa Cruz, Stokely Carmichael, Malcolm X, Basquiat o de cualquier bien nacido negro chinchano o cañetano o yapatero; (d) el plagiario y ladrón intelectual Rafo León (¿o ya nos olvidamos de ese libro, Lima bizarra –para muestra un botón—, que publicó a base de robar artículos a periodistas de menor rango en el estercolero El Comercio), quien hipócritamente, y en plano detalle, coloca en el stand de libros de Perú-Nebraska un texto de recetas de Nicolini y un libro de Vallejo (qué tal ofensa que ahora nuestro embajador cultural sea un ratero; Vallejo, de seguro, hubiera mordido o pisado esa mano cleptómana); (e) la Mulánovich, que solo piensa cuando está encima de una ola (el discurso ridículo y mal masticado a Alan García, propio de una niñata acojudada por tanta agua que le ha entrado en las orejas habla por sí solo); y (f) el tal “Gonzalete”, a quien le han regalado un programa en el canal del Estado, solo por ser felón y no chocar con los intereses privados de un país puesto en remate y condenado al desfalco, etcétera, etcétera.

Marca Chancho es como las clases populares conocen a una marca hecha en el Perú o, simple y llanamente, cuando no hay marca o carece de origen (los ferreteros llaman “hechizo” a lo que es “made-in-Perú”, “hecho a mano”, hand made, o “hecho en casa”, home-made), y Marca Chancho es este “documental” del odio a lo nuestro, un adefesio filmado en “pantalla azul” o un videojuego para que el peruanito (que todavía siente, respira y tiene necesidades urgentes) pueda matar sus pulgas, piojos y garrapatas, y realizarse, aunque sea viendo voyeuristamente o arañando y frotándose como esquizofrénico o como sarnoso sobre esa realidad de vidrio, mientras muere por inanición.

Total, no fue casi lo mismo lo que dijo el perro de chacra, reelecto congresista de la diarrea aprista, Mauricio Mulder: “Antes los peruanos podían ver detrás de los escaparates, ahora los peruanos pueden entrar a los centros comerciales, aunque sea para mirar o a comprarse alguito”; o, mejor, ahora, podemos adentrarnos en un video y ser parte de esa realidad de oropel, de ese mundo de ensoñación que es la televisión y el cine, casi como un orgasmatrón, donde cualquier hombre (o mujer) puede diseñar a la mujer (u hombre) de sus sueños y luego brindarse el placer que quiera solo mirando a la pantalla y dejándose seducir por unos electrodos conectados a la cabeza. ¿Para qué mierda necesitamos comer, vestir, estudiar, viajar, correr olas, comprar casa o vivir de alquilado, etcétera, etcétera? ¿Para qué mierda necesitamos preocuparnos del mundo, de las estadísticas negativas o de la miseria asfixiante que nos rodea y enloquece día a día? ¿Para qué mierda necesitamos preocuparnos de la política o de si votamos por tal o cuál candidato o si nos invade el neoliberalismo thatcheriano, la CIA, o un grupo de pobres diablos y rateritos bajo el fustán de un partido político? ¿Para qué mierda necesitamos saber si invaden a un país árabe o si explota una planta nuclear en Japón o si Bin Laden, muerto por los mercenarios de la Blackwater, es verdadero o falso? ¿Para qué mierda necesitamos la realidad, señores? ¿Para qué mierda necesitamos todo esto?

Seamos a francos: solo para ir al baño, para defecar; o para vomitar, como ahora.



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32 comentarios:

Anónimo dijo...

muy interesante lo que escribe y lamentablemente muy cierto también. Una curiosidad me surge: es consciente de la violencia de sus escritos? (que por cierto no condeno para nada) A que se debe esta violencia? lo sabe o tiene conciente? es una violencia muy real y orgánica sazonada siempre con sus habituales toques de ironía y sarcasmo.

supongo que es la respuesta justa y proporcional al grado de violencia e injusticia con que el Estado y los diferentes gobiernos de turno tratan al Pueblo. Una violencia de facto se responde con una violencia literaria o una literatura violenta.

Claudia Schoffen dijo...

Ybarra, yo lo leí por primera vez a ud en esa revista Vórtice de la Católica, a inicios de los noventas, yo recuerdo que a usted lo catalogaban como el poeta más lúcido de su generación; y en efecto, siempre ha estado ud dando de qué hablar. Han pasado los años y me da gusto leer artículos como este, profundos e irónicos, un tremendo ensayo sobre esa Marca Perú.

Anónimo dijo...

MARCA CHANCHO BRUTAL. ME HAS DEJADO SIN ALIENTO. ESTE Y EL ARTÍCULO DE INOCENTE SON LOS MEJORES SOBRE ESA HUEVADA LLAMADA MARCA PERÚ.

LA ROCA

Anónimo dijo...

PERÚ AGGGGGGGGGGGGGGGGGGGG

Anónimo dijo...

Rodolfo, Rafael, lectores:

EL FRAUDE CONTRA OLLANTA HUMALA ES UN HECHO.

El imperialismo norteamericano ha clavado sus zarpas de la manera más descarada sobre el Perú a través del gobierno aprista con los planes LLANERO, EKEKO, SABANA.

Esta campaña enloquecida llamada MARCA PERU, es sólo una parte del plan de LAVADO DE CEREBRO de la población peruana.

Muy buen artículo del señor Inocente, pero creo que le falta incidir en el caracter farsesco de toda esta democracia basada en el PARLAMENTARISMO BURGUÉS, esta es la causa de todas las mentiras que propalan los medios, aderezada hoy convenientemente con la cochinada llamada MARCA PERÚ y que será coronada con el FRAUDE ELECTORAL. Para eso se están prestando desde LOS COCINEROS hasta conocidos intelectuales y artistas, siempre los actorcitos y cómicos, gente hipócrita y arribista.

¿Cómo es posible que se gasten MEDIO MILLÓN DE DÓLARES para crear una campaña MENTIROSA, más parecida a una propaganda de COCA COLA que a un documental sobre el Perú?

En estas cuatro semanas que quedan, sumémonos a la campaña de la Coordinadora por los Derechos Humanos, NO AL RETORNO DEL FUJIMONTESINISMO.

Esperamos que los verdaderos escritores estén a la altura de las circunstancias, los plumíferos de siempre, esos oportunistas humalistas de última hora, sobrarán a la hora de la lucha.

R.V.G.

Anónimo dijo...

Rodolfo, ¿podrìa explicar a la platea en qué libro, entrevista o borrachera hizo esa afirmación EN EL PERÚ SÓLO SE QUEDAN LOS COJUDOS, el señor Alfredo Bryce Echenique?

¿O también esa frase la habrá plagiado?

Violento pero real, estremecedor como la vida misma, el artículo que refrenda.

Por cierto, no he visto ese comercial insulso en ningún canal de cable extranjero.

Si querían calar en la mente de los peruanos en cuanto a la prosperidad que vivimos (sic), por qué irse a un pueblito gringo?

¡No entiendooooo!

R.V.G.

Anónimo dijo...

El viejonazo de Rafo Leòn quiso pasar piola con su programete de turismo.

Apitucado huevòn.

Hace bastante tiempo, quienes lo seguían descubrieron su racismo "inconsciente" como el del cholo pelado, publicista y dizque escritor Gustavo Rodríguez, socio y compinche del guanacazo Javier Arévalo, ese pelayo sin talento que embrutece a los niños con su Plan Lector (publicó la biografía de Michael Jackson!), y de paso roba sin asco a los padres de familia en complicidad con Editorial San Marcos, digo, el Rafo Leòn fue desenmascarado cuando le dijeron que La China Lorena Tudela Loveday no era más que el mismo travestido de germa pituquita y excluyente.

Ahora, con su participaciòn asquerosa en el comercial de los estertores del gobierno aprista, mezclando mazamorrescamente a VALLEJO con un RECETARIO DE COCINA, se cagò para la historia y para la eternidad, el baboso León, que más merecería apellidarse TORREJÓN.

Como dice Inocente en artículo previo: Viejo y cojudo.

R.V.G.

Anónimo dijo...

Creo que bajándole un poco a los insultos desproporcionados y a las falacias evidentes el artículo tendría más seriedad y un público receptor más amplio. El resentimiento no ayuda, camarada. No.

Eulogio Zarraceno

Anónimo dijo...

AHORA CUANDO ALGUIEN DICE LA VERDAD LE LLEMAN "RESENTIMIENTO". SIGA ASÍ SEÑOR YBARRA, ESO ES LO QUE SIENTE EL PERUANO. YO LO SIENTO ASÍ.

GRACIAS POR TREMENDO ARTÍCULO.

GT

Anónimo dijo...

USTED SEÑOR IBARRA ES UN RESENTIDO SOCIAL, COMUNISTA, ROJO, Y TODO LO DEMAS MANYA O NO MANYA , UNA COSA ES SER PERUANO DE CORAZON Y ESTARA LA VANGUARDIA DE OTRO PAISES SIN PERDER NUESTRA IDENTIDAS Y OTRA ES SER UN RESENTIDO SOCIAL TERCERMUNDISTA ......USTED LE PATINA EL COCO.

Anónimo dijo...

A la verdad la llaman resentimiento, pero no todo a lo que llaman resentimiento es verdad... lógica lemental.

Pato Torcuato

Anónimo dijo...

Oye Rodolfo, qué pasó con todos los comentarios?

La Roca

Anónimo dijo...

Oe Comandante pega de nuevo los comentarios pe, si son la carnecita del blog

Anónimo dijo...

Y MIS COMMENTS?

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
RODOLFO YBARRA dijo...

Lo siento, pero un problema en blogspot se barrió los comentarios. Tendrán que enviarlos de nuevo. Gracias.

Anónimo dijo...

RODOLFO, ESTE ES, DE LEJOS, EL MEJO9R ARTÍCULO QUE SE HA ESCRITO SOBRE ESA BASURA LLAMADA "MARCA PERÚ".
UN ABRAZO Y UNAS CHELAS.

CR

Anónimo dijo...

Rodolfo, el de la foto también es tu chancho? Pensé que solo tenías el de Distorsión Ácida...Sobre el artículo restaría algunos "descalificativos" y te aseguro que podrías poner tu artículo en cualquier periódico del mundo y tus argumentos ser bien aceptados (además de bien pagado). Tu acostumbrada tendencia a usar adjetivos descalificativos le ponen marca a tus escritos pero a la vez te descalifican como un objetivo comunicador. Creo que tiene que ver con los chanchos, pues no todos comparten tus sentimiento proyectado dentro de un corral de chanchos. Algunos se creen perros, otros gallos, otros monos, etc...Si entre todos estos animales, haces que gane el de mayor objetividad, seguro te convertirás en un escritor de culto universal. Hoy solo lo eres un escritor del culto marginal, y por supuesto, de algunos admiradores como yo, que por ex-amistad y solidaridad benevolente te acompañamos. Pero vas bien muchacho, los escritores marginales también Avanzan. El Perú Avanza! Besos. A/.

Anónimo dijo...

Sí, Rodolfo, el anterior comentarista tiene razón. Si le quitas unos adjetivos, entonces te contratarán en un periódico reaccionario, te pagarán bien y te olvidarás de nosotros...sigue así, Rodolfo, el pueblo peruano te necesita y carece de intelectuales probos.

Abrazo desde Piura.

José Luis Llontop

Anónimo dijo...

De acuerdo.

Anónimo dijo...

Rodolfo:

El artículo es bueno, por la redacción por la elaboración de las ideas, por la presentación de analogías concretas y precisas, entre otros... A lo que me refiero es a lo siguiente y te lo voy a poner con un comentario del enlace de un post pegado en el grupo facebook "Política Inmortal":

"Cuando en un artículo político se coloca una metáfora o figura poética o eufemismo que reemplaza a un adjetivo descalificativo, entonces el artículo se convierte en arte y el arte es sabiduría, pues reemplaza a una posición emocional o visceral, por la sublimación -estado elevado- conduciéndonos al arte de convertir las emociones en razones más templadas y razonadas. No me emocionó en sí el artículo completo, lo que me llamó más la atención del facebook de Hector Naupari, fue la siguiente sublime figura para anunciar dicho artículo: `si Kafka fuera peruano, sería un escritor costumbrista`. Saludos A/."


No ha de morir en la política, las musas del "Laberinto del Minotauro", tu gran obra poética. Un abrazo y que tengas una buena semana.

Anónimo dijo...

Rodolfo

No tengo palabras para describir lo huevon que eres y lo cagado que esta el Peru por tener gente como tu. No me cabe la menor duda que has votado por Humala en primera vuelta y lo harás en segunda.
Para la gente como tu, mientras mas serranos seamos, mejor... Todo lo que venga de afuera es mierda.
No es malo ser Serrano ni cholo ni charapa, pero si es malo ser huevon... Y tu lo eres... Lo terrible es que hay gente que te admira...
La Marca Peru es de lo mejor que se ha hecho... Y si solo vieras mas allá de tus narices entenderías lo que quisieron hacer ... No era un comercial para extranjeros... Era para nosotros...
Pero bueno... Tu no vas a cambiar, se nota que la estupidez y el resentimiento están bien marcados... Deben haberte hecho mierda tus patas de colegio por huevon... Que pena...

Saludos.

Anónimo dijo...

VOTA POR KEIKO!!

Rosamar Apaza dijo...

EXCELENTE ARTÍCULO YBARRA. EL MEJOR DE LA NET!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Anónimo dijo...

me parece interesante tu forma de escribir, y hasta me simpatiza a pesar de estar en desacuardo con la mayoria de cosas que dices...que pena que el resentimiento te este nublando y te haga usar tus herramientas para mal(segun yo) y afectando tu gran capacidad para pensar y expresarte...me parece no estas representando al pueblo ni a ningun peruano, estas expresando un sentimiento de resentimiento que no generara un cambio sino un mayor alejamiento entre las clases sociales, haciendo ver a los tuyos como unos radicales e irracionales y haciendoles ver a los tuyos que los pudientes son necesariamente unos inconscientes, inmorales, egoistas, etc... que pena

RODOLFO YBARRA dijo...

Alguien recuerda esa frasecita de Voltaire que empieza con: "no estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo". Curiosamente, este mismo pensador dijo: "quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciendo todo por dinero". Qué pena.

José Antonio dijo...

Que tal hígado caramba, para este pendejo todo está mal en el Perú. Este esperpento emesis de palabras afiladas, destila odio y rencor hasta por sus axilas oxidadas. Oe prostituto literario, espira hondo, bota los tacos con un par de buenas mulatas sangunderas para que te relajes un poco.

RODOLFO YBARRA dijo...

Los rebuznos de animales de carga (como el anterior comentarista) me relajan más de lo que creen.

Primero, aprende a pensar y, luego, a escribir; aunque dudo que un cuadrúpedo pueda pasar esa simple exigencia. Después hablamos.

Santiago dijo...

No había leído algo más radical y emocionante desde hace tiempo. Discrepo con muchas cosas pero debo aceptar con asco e indignación otras. Más allá de todos los calificativos difamatorios, a la par de la efusión arribista que generó la marca peru en los sectores A-B-C-D-E-..Z (osea casi todos) se sintió también un olor indecible a trafa marketera. Lo peor era que nadie podía criticar nada porque sino pecaba de 'antipatriota', aguafiestas, amargado, resentido etc. Una esperal del silencio había nacido. Leer esto fue catarsis. Porque aceptar es más fácil que criticar.

RODOLFO YBARRA dijo...

"Discrepo con muchas cosas pero debo aceptar con asco e indignación otras." Seguimos.

El Clevo dijo...

Estimado,
Me gustaría que hicieras más piezas literarias como esta. El Perú las necesita, porque si seguimos como borregos pensando en que "todo va bien", "Estamos mejor que nunca", "nuestra (rellenar con lo que sea) es lo mejor del mundo", "Perú al mundial" y "si se puede" entonces trendé que aceptar que no puedo seguir fingiendo ser cojudo y largarme de aquí. Un Abrazo.

Erick Cuichap dijo...

Interesante artículo ....aveces vivimos con los ojos vendados y es necesario de apagar las chatarras que solo nos muestran aquello que vende.