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viernes, 3 de agosto de 2018

CARTA A LA PUCP POR DIFAMACIÓN AGRAVADA DE LA PROFESORA VICTORIA GUERRERO PEIRANO




CARTA A LA PUCP POR DIFAMACIÓN AGRAVADA DE LA PROFESORA VICTORIA GUERRERO PEIRANO


Compartimos esta carta a la PUCP por el mal accionar y las continuas difamaciones agravadas de la profesora Luz Victoria Guerrero Peirano, DNI 09645644, quien a pesar de demostrarse, con elementos de prueba, que sus denuncias eran falsas y, en el peor de los casos, armadas, ha insistido dolosamente en ellas sin el menor ánimo de disculparse o siquiera comunicarse con la contraparte implicada.

Dejamos en claro, que,  hace unos meses, se le interpuso una demanda penal, en  el Trigésimo Quinto Juzgado Penal de Lima, a  Luz Victoria Guerrero Peirano y a las otras señoritas del supuesto “Comando Plath” que han participado, en contubernio, de esta farsa. Demanda que está en manos de las abogadas Martha Santur de Bieberach y Rayde Esperanza Chilca. Pronto daremos noticias de este proceso.
Asimismo, agradecemos a los profesores, novelistas y poetas: Héctor Ñaupari Belepú, Rafael Inocente Julca y Percy Hinostroza Ramírez por luchar contra este tipo de mal accionar que últimamente se ha apoderado de las redes sociales y dejamos abajo también la firma de otros escritores, artistas y poetas, que, en su momento, se han solidarizado con esta noble causa porque mentir, engañar y levantar falsas denuncias que también es CORRUPCIÓN, vieja artimaña de montesimismo. Y ya es momento de ponernos de pie contra la infamia que corroe a este país desde sus fibras más íntimas. Seguimos.


lunes, 1 de diciembre de 2008

CÉSAR AIRA Y LA CULTURA "MALA Y VULGAR"



Al margen de su estilo provocador al responder las preguntas y al desarrollar sus novelas (“El Tilo”, “Parménides” “Las Curas milagrosas del doctor Aira”, etc.,) , al margen de su (in)modestia para con Cortázar a quien considera un escritor no muy necesario, al igual que García Márquez, Vargas Llosa o Carlos Fuentes (al que ha, literalmente, clonado grotescamente en una de sus novelas), preocupa encontrar en este celebrado escritor argentino respuestas como ésta (la entrevista la hizo Diego Otero en “El Dominical” en torno a la reciente reedición de “Cómo me hice monja” por parte de Estruendomudo):

(…) Y sí: mi fuente principal de inspiración (y de temas y de procedimientos) es la cultura popular buena, que no creo que la haya, sino la mala, la vulgar, la de los pobres. Ahí encuentro la materia alquímica de la poesía.

Hace tiempo que no encontraba adjetivos para definir algún objeto “cultural”, mucho menos se me hubiera ocurrido señalar el estigma de la cultura “mala”, “vulgar”, etc., con asociaciones, nada prudentes o poco desafortunadas –por decir lo mínimo- con la pobreza (la pobreza crematística, se entiende). Otra vez debemos coger la sartén por el mango para señalar que una cosa es la “cultura de la pobreza” y, otra, muy diferente, “pobreza de la cultura” como lo señaló José Miguel Oviedo en su memorable antología poética “Estos 13”. Y no sólo se está hablando de prejuicios (al parecer Aira nada en un mar de negaciones y de frases construidas para aflojar la seriedad de los lectores y sus seguidores (que no necesariamente son excluyentes uno de otros); por ejemplo en la presentación del domingo en la feria del libro de Miraflores al ser preguntado si era homosexual dijo –en una salida que nos hizo recordar a los cómicos ambulantes- “y quien no es homosexual”, destapando la risa de los asistentes). Lo que nos hace pensar que más allá de los prejuicios le hace falta una visión política (o carece definitivamente de una ideología quizás por eso dice que “ya me he convencido de que no tengo ninguna verdad que transmitir”) que no logra entender que la cultura popular no es ni “buena” ni “mala”, y que si hay algún rasgo que quiera presentarse como descalificación, pues esta debería dirigirse al Estado burgués (cuyo soporte son las fuerzas armadas y no el pueblo a quien dice representar) quien, en los países tercermundistas (incluida la Argentina actual), no solo ha secuestrado la educación, las artes y la cultura sino que se ha preocupado por encauzarla por un despeñadero y estigmatizarla con las palabras que emplea Aira: "mala y vulgar".
Para los acuciosos les dejo una pregunta de Diego Otero y la respuesta bastante floja y diletante de César Aira, quien después de todo, es más escritor que polemista. Por cierto, la respuesta de Aira pone en duda la literatura experimental ¿¿??; curiosamente el presentador del domingo fue el novelista César Gutiérrez. Aquí el fragmento:
D.O: Sé que alguna vez se te ha objetado el no plantear ningún proyecto literario “serio”, es decir, no sostenido ni en la excentricidad ni en la ironía ni en el absurdo.

C.A: A lo largo de la modernidad los escritores hemos puesto tanta ironía, tanta distancia, hemos hecho tantos juegos y experimentos con el lenguaje y la representación, que se ha vuelto muy difícil escribir en serio sin caer en la solemnidad, en la obviedad, o en la tontería. ¿Quién puede hablar en serio hoy en día? Un cura, un policía, un político. La seriedad ha quedado presa en una alternativa de hierro: la hipocresía o el cinismo, De cualquier modo, no es un problema que me desvele.

Arriba: vídeo de César Aira, "La Máquina de Narrar"

sábado, 29 de noviembre de 2008

ENTREVISTA DE 1997 A ENRIQUE VERÁSTEGUI



En 1997 junto a un grupo de comunicadores encabezados por Raúl Durand, Eduardo Pucho Verdura, Martín Roldán (“Generación Cochebomba”), Omar Robles, etc., llevamos a cabo un proyecto televisivo literario-cultural en Canal 27 UHF al que, poco tiempo después, tuve el honor de dirigir. Por esa época no recuerdo ningún programa que se dedicara a la literatura (recordemos que el programa de Iván Thays vendría mucho tiempo después) y, si bien es cierto, había un par de programas culturales por ahí, ellos tenían ciertas restricciones (auspiciadores, políticas anticulturales de los canales, ignorancia supina con respecto a la cultura o la realidad cultural en nuestro país, etc.,) y, como siempre, trataban de fortalecer la mácula cancerosa que representa la cultura oficial, sus tinterillos y ganapanes mediocres que atiborran los periódicos, las revistas y los seudoprogramas con seudaintenciones educativas (a esto habría que agregar que muchos blogs, en la actualidad, siguen con el continuismo de la oficialidad, de esto me ocuparé en otro post). Durante los más de 50 programas que se emitieron en canal 27 UHF se pudo entrevistar a Domingo de Ramos, José Pancorbo, Enrique Verástegui, a un joven –y con acné- Santiago Roncagliolo, Carlos García Miranda, Antonio Cisneros, Willy Gómez, Manuel Rilo, etc. Como dato anecdótico aparece, en uno de los reportajes, un jovencísimo Iván Thays quien por esas épocas había tenido un “ataque literario” del creador de “Contraeltráfico”. Al parecer, desde aquellas épocas a la actualidad nada ha cambiado, tan solo se han acentuado ciertos amaneramientos de los clásicos plumíferos, mientras tanto la vanguardia creativa casi ha pasado al anonimato o a la clandestinidad.

El día viernes, después de tanto tiempo, me volví a ver con Enrique Verástegui en la Universidad San Marcos. Le prometí que rescataría el vídeo que hace mucho tiempo estaba perdido –quizás por europa donde un colaborador lo llevó pensando hacer su vida lejos de estas tierras del señor- . El material, luego de tantas búsquedas, fue rescatado (primero de los extravíos, luego de las conversiones de 3/4 a DVD; dejo las gracias expresas al, ahora, dramaturgo y gran amigo Raúl Durand). Aquí les dejo un extracto de la larga entrevista (o conversa) que le hice a Enrique Verástegui durante el invierno de 1997. Si más no recuerdo se realizó en la feria del Libro de Lima a la que también acudió –en ese tiempo, el aclamado- Alberto Fuguet, escritor al que dedicaré otro post. Están servidos.

lunes, 24 de noviembre de 2008

"CEREMONIA DEL RETORNO" EN SAN MARCOS


Presentación del libro de Gerson Paredes Coz, científico especialista en estomatología y profesor principal en la UNMSM.
Participan:
-ENRIQUE VERÁSTEGUI
-RODOLFO YBARRA
-GONZALO ESPINO
-JULIO FABIÁN
AUDITORIO PRINCIPAL DE LA FACULTAD DE LETRAS DE LA UNMSM
FECHA: VIERNES 28 DE NOVIEMBRE DEL 2008
Hora 6 pm.
Actuación especial del grupo Pachacámac
Artista Panandino Higo Sicos
Colectivo Anarakos y otros colectivos.
I N G R E S O L I B R E
Arriba en la foto: Enrique Verástegui

martes, 11 de noviembre de 2008

CARTA A UN JOVEN VISITANTE DE BLOGS

A diario recibo cartas de personas que no tienen nada que hacer (personas elementales se les denomina en el argot mántrico) entes sin sentido, espíritus errabundos que vagan sin un derrotero y se dedican a perturbar y a joder la existencia de los demás. No encuentro mayores explicaciones a los anónimos que se dedican a insultar sin mayores elegancias (hacia ellos mismos), sin mostrar algún pequeño decoro de inteligencia, mucho menos argumentos.
También recibo (aunque últimamente han bajado, hasta podría decir que los “extraño”) amenazas de muerte y sindicaciones (como esa estupidez que apunta que estoy en contubernio con un blogger atrabiliario, o que me he vendido a alguien o a algo que no logro comprender). En un porcentaje muy reducido llegan a mi correo cartas de personas jóvenes (y no me estoy refiriendo a la edad) que indagan y preguntan sobre los blogs, sobre sus conductores, sobre alguna editorial de confianza, algún “buen” poeta que pueda revisar algunos textos, o sobre algún tema en particular. Por cierto, dado que no tengo mucho tiempo, suelo responder una que otra carta. Ya quisiera yo responder a todas, pero aparte de escribir en el blog y colaborar con otras páginas, escribo lo mío (poesía, cuento, ensayo, novela, se entiende) y me doy tiempo para el trabajo de autosostén y mis proyectos de diseño, aunque no lo parezca (Voy a aprovechar esta pequeña nota para felicitar a la modelo Carla Vallenas quien, alguna vez, lució uno de mis trabajos y que ahora es la actriz principal de “Un cuerpo desnudo”, la última película de Francisco Lombardi. Conste que no es uno de los directores que yo respete, pero va la felicitación, igual. Carla, te debo un post).

El día de ayer recibí la siguiente misiva que copio tal cual me fue enviada, sin cambios ni correcciones. El texto pertenece a Jose Melo y, por lo que se deduce del texto, corresponde a un joven de provincia interesado en la literatura y dice lo siguiente:

Enviado:
martes, 11 de noviembre de 2008 01:34:50 a.m.
Para:
rodolfoybarra@hotmail.com

primero que nada quiero saber si en verdad eres tu, osea el intelectual mas alucinante que he leido en mi vida(mil zorrys por lo de intelectual), (tambien mil zorrys por el uso de la palabrita alienada y amariconada zorry), y ya que no puedo saber ha ciencia cierta que eres tu, quiero que a manera de identificacion de tu persona impersonal, me digas, mejor dicho que hagas un comentario ensayistico minimalista nomas sobre el VELATORIO DE FINNEGAN de joyce, si tu eres EL rodolfo ybarra QUE YO HE LEIDO tu respuesta columpiara de ZENIT A NADIR como decia vallejo en un buen verso trilcico, aparte de otro muy bueno como el de ..Y HASTA LA PLUMA CON QUE ESCRIBO POR ULTIMO SE TRONCHA, OJALA SEAS TU EN SERIO, EN LIMA UNO TIENE LA FORTUNA DE TENER AMIGOS DE TU NIVEL INTELECTUAL, PERO EN PROVINCIA SON COMO TREBOLES DE 5 HOJAS (NO CREO EN LOS DE 4 SINO EN LOS DE 5 PORQUE JURO POR TODOS LOS DIOSES DE TODAS LAS MITOLOGIAS (INCLUYENDO A LA SARITA DE LA MITOLOGIA LUMPENAJOSA), QUE YO ME ENCONTRE UNO DE 5, ...................EN VERDAD SERIA BESTIAL, LEGAL, CHEVRE, PODER ENTABLAR CONVERSACIONES CONTIGO HAY TANTAS PREGUNTAS QUE HACER, PERO BUENO OJALA QUE SEAS TU ENS ERIO TA MAREEEEEEEE VALGA LA REDUNDANCIA OJALA QUE SEAS TU.
Mi respta:
Primero que nada, gracias por la preocupación y por lo de “intelectual” (creo que es la palabrita más prostituida en los últimos tiempos, al menos desde que hay blogs o desde que existen revistas o publicaciones masivas cuyo mayor intención es servir de vitrina a las “magníficas” cerebralizaciones de sus manejadores), no te preocupes por las disculpas o, perdón, por los “zorris” (y concuerdo contigo en que es una palabrita “alienada”, “amariconada” y “mariscalizada” que debería de evitarse. Bailemos huayno, pogueemos sobre esa tonadilla alienante que ofende nuestro castizo lenguaje, nuestra ortoherencia colonial). En verdad, me sorprenden tus palabras, suenan honestas (casi como los gritos de los huelguistas o los reclamos en Tacna, o el de los jubilados que continuamente apalea la policía en las calles) sorprende, porque en Lima vivimos como mirándonos las caras (ya no hay límites entre La Molina y Huycán), o mirando hacia fuera (espero que hayas leído el post sobre el “corral de chanchos” y otras bestezuelas, pues Lima es como el sustrato de este criadero donde hierven como en un caldo de cultivo todas las peores miasmas de esta pequeña banana republic llamada Perú). Aquí interesan más los que opinan desde afuera, los que escriben en el exilio como si vivieran aquí, fíjate que hasta se sacuden un poco cuando hay un sismo (por ejemplo el del primero de noviembre, al parecer les llegó los 4.8 de la escala de Richter) y todavía quieren que los tomemos en serio cuando opinan sobre realidad nacional o lo que pasa en nuestro enmierdado congreso (con lucianita y el hijo de puta de su papá, y el ronsoco Carlos Raffo y el buitre oportunista Abugattás como fiscalizadores ¿¿¿???), cuando su versión es la que le llegan vía la edición virtual de esos periódicos de mala muerte que harían la delicia de Randolph Hearst o las del déspota Pedro Beltrán (y conste que lo menciono para que no me llamen alienado). No insistas, por favor, en eso del “level intelectual”, con esas palabras podrías hacer sonrojar al pendeivis pederasta y vendebasura Beto Ortiz, al encayecido con complejo de Dorian Gray, Jaime de Althaus o al ganador del Herralde, y que escribe con los pies, Jaime Bayly, nuestro “orgullo” literario, nuestro escritorzuelo de juguete que no se cansa de repetir que es “gay” y que está dispuesto a hacer lo que sea con tal de encontrar al hombre de su vida (hasta ha dicho, o eso creo haber escuchado, que podría acostarse con alguna mujer para seducir al marido). Y a pesar de todo tiene seguidores (como los tiene Laura Bozzo o Lucesita la empiernada colombiana que no tiene nada en la cabeza), algunos seudonovelistas, unos cuantos cacógrafos y muchos analfabetos funcionales que votarían por él si fuera candidato (desde aquí, muy a mi pesar, pronostico su triunfo).
No creas que Lima está plagada de intelectuales. Eso es más falso que un billete de tres dólares o cualquier frase o disparate de Alan García. Hay que andarse con una lupa tipo Sherlock Holmes o tocando un cencerro para encontrarlos. En su mayoría son sobacos con libros o axilas lectoras que se ponen a trabajar con mayor presión cuando suben al micro o cuando sus olfatos de perro en celo detectan presencia académica u otros sobacos “librados” (de libro) en competencia. Yo también pensaba, de adolescente, que Lima era el paraíso de los intelectuales hasta que fui tropezando (desde las universidades a que asistí hasta la ex biblioteca nacional ubicada en la avenida Abancay a la que acudía diariamente como en penitencia) con una realidad cruel e inverosímil: la ignorancia supina reina en la ciudad tres veces coronada por jijunas españoletes. Aquí es más fácil encontrar un trébol de cinco hojas que encontrar a un intelectual. Simplemente se han esfumado y no es que se hayan ido al extranjero. Allá es peor, hay puro papagayo, puro loro de hombro que repite teorías de terceros o algún payaso ventrílocuo que mueve la boca para que salgan frases y pensamientos de terceros. Son incapaces de crear alguna teoría novedosa o algún concepto que valga la pena, y es que la mediocridad los tiene cogidos del cuello. Pero eso sí, abundan en las reseñas y en la crítica culturosa cuyo accionar se reduce a lambisquear caninamente (o mariscamente, según sea el caso) a los amigos y a despotricar, mismo búfalo aprista, contra todo lo que considere un peligro a su medianía. Así que dejemos en paz a Sarita Colonia, patrona de los pobres y los “buenos” delincuentes, los que le roban el auto al empresario explotador, los que atracan a los ejecutivos de alguna petrolera transnacional (estos a quienes les importa un pito la destrucción de la tierra de humildes campesinos), los que le vacean la casa al congresista que firma leyes para su propio beneficio o los que le robaron la laptop a la, ahora presidiaria, Magali Medina (espero que se pueda entender estas palabras y no terminen diciendo que hago apología a la delincuencia). A estas alturas debes estar sospechando de una subversión que se me achaca inútilmente (mi pistola de plástico, mi casco marca “Basa” y mi peto hecho de coco verde son la evidencia de todo ello) pero debo confesar que solo llega a un anarquismo reivindicativo con matices políticos muy pasados de moda, casi como en la época de la revolución francesa. Quizás yo sea un heredero más (de los tantos que conozco) que ha asumido el legado de Mallarmé en el sentido de que es necesario “la desaparición elocutiva del poeta” (el sujeto lo podemos cambiar por profesor, médico, abogado, etc.,) para que esto dé paso a la manifestación ineluctable de la “obra pura”, la acción eficaz, la obligada transformación de la realidad, lo que prosaicamente se puede decir “pasar a la clandestinidad” o subir a las montañas de Zarathustra donde aguarda el conocimiento.
Olvidaba, amigo mío (permíteme este tuteo “anarcoide”), que no solo te hablo como poeta, sino como escritor y como blogger con pretensiones filosofástricas (sobre todo como este último). Por lo tanto, quisiera acabar con un fragmento de una entrevista que publicó el diario Le Monde el 6 de abril de 1980 y que se titulaba “El Filósofo enmascarado”, pues el entrevistado, un filósofo radical, había optado por no dar su nombre verdadero. Ejemplo que sigo cuando dejo mis comentarios en forma anónima en algunos blogs. Lo sorprendente es que mi voz tiene otro trato, se me mira con “respeto” y hasta el debate se torna académico y sin intrusos con voces descollantes que insulten a mansalva (creo que he hallado la libertad soñada en los anónimos, es más, pienso cambiar el nombre de este blog (de) “Rodolfo Ybarra” por el de “Anónimo”, espero hacerlo el próximo año). Aquí el apunte:

“Nunca he conocido a intelectuales. He conocido a personas que escriben novelas y a otras que cuidan enfermos (…) Pero a intelectuales nunca. En cambio, he conocido a muchas personas que hablan del intelectual. Y a fuerza de escucharlas, me he hecho una idea de lo que podía ser ese animal. No es difícil: es el culpable. Un poco culpable de todo: de hablar, de callar, de no hacer nada, de meterse en todo… En suma, el intelectual es la materia prima del veredicto, de la sentencia, de la condena, de la exclusión”.

Bueno, querido visitante de blogs, esto ya se está alargando más que algún culebrón mexicano y tengo que volver a mis tareas diarias, mi clásica rutina que se aleja del panel del com-putador y que por estos días está en la página 262 de “El Palacio De Las Blanquisimas Mofetas” de Reinaldo Arenas (Coro de bestias. Las siete cabrillas están en mitad del cielo; eso es barrunto de agua. Y la cruz de mayo está más derecha que nunca. Aunque es difícil saber cuándo va a llegar el vendaval. A lo mejor toda la siembra se pierde; igual que el año pasado, y el que viene…). Espero que se haya entendido el mensaje del “filósofo enmascarado”. Espero (y me harías un verdadero halago) que me puedas considerar como uno de ellos, no como “filósofo”, sino como “enmascarado”, pues mi verdadero nombre es Legión.

PD:
1.- En cuanto al “Velatorio de Finnengan” de Joyce que se ha dicho que es una de las novelas más difíciles de leer (al igual que el “Ulises”, cuya lectura no me pareció “tan” tediosa), no obstante pocos han reparado que el nombre proviene de una balada popular en el cual hay una borrachera y el cadáver en una impronta de vida post mortem resucita para beberse un trago. Prometo desarrollar esta idea en un post. Espero que estés atento.

2.- Quería guardarme el nombre, pero siempre me delata la curiosidad y mi “necesidad” de verdad (por eso mis amigos cercanos me temen): el filósofo enmascarado es Michel Foucault. La entrevista la hizo Christian Delacampagne y se imprimió en el cuarto volumen (1980-1988) de Dits et écrits. 1954-1988, publicado por Daniel Defert y Francois Ewald. Edit. Gallimard 1994.

3.-Para desanimarte un poco (más) en esta supuesta amistad virtual que se establece al contestar tu e-mail quiero decir que se me acusa de manejar un blog basura (o sea este), se me acusa de ser un escritor fracasado (no obstante tener el ensayo más extenso escrito en el Perú (iba a decir profundo, pero no quiero pecar de soberbio) y otros libros de culto hermético que han atraído a estudiosos literarios como el catedrático de la universidad de Hawai (USA) Zachary Payne y Pablo Castell de San Marcos quien está haciendo un post grado sobre mi obra titulado “El Poeta y la Ciudad: Rodolfo Ybarra y el Minotauro”), se me acusa de dedicarme a despotricar contra la burguesía parásita y contra sus (in)dignos representantes (y es que la inteligentzia nunca perdona a quienes supuestamente abandonan el redil), se me acusa de no perdonarle errores a afamados escritores peruanos que, “orgullosamente”, triunfan en el extranjero; o a viejos escritores que se han atornillado en las páginas culturosas de estercoleros reaccionarios y que dirigen el tránsito de una literatura con olor a desagüe, lo que llaman “mafia” pero que solo llegan a carteristas literarios, vulgares cacos, dignos de una patada en el trasero (espero patearlos hasta que se den cuenta de su realidad).
Bueno con todo lo dicho, espero haberte desanimado lo suficiente como para que no me vuelvas a escribir. Si ello llegará a ocurrir entonces trataré de ser más explicito, o sea que explicaré mejor y en más páginas mi posición. Gracias por el tiempo desplegado en la lectura de esta carta que llega a su fin. Espero saber, por lo menos, de qué provincia del Perú me escribes. Gracias otra vez.

viernes, 7 de noviembre de 2008

SOBRE UN ARTICULASTRO DE PATRICIA DE SOUZA (en torno a la elección del Presidente negro norteamericano: Barack Obama)

Vía “Zona de Noticias”
--http://www.zonadenoticias.blogspot.com/-- me entero de este articulastro de la cacógrafa (luego pasaré a explicar por qué) radicada en Francia, Patricia de Souza, titulado “Los cambios de ideas” (en verdad me parece exagerado y, hasta cierto punto, iluso, esto de “cambios de ideas”). Y es que ahora todos quieren explicar –cada uno a su manera- cómo se va a mover el mapa político y, sobre todo –aunque nadie diga nada-, el “plan de gobierno” del señor Barack Obama. Así de Souza, vía su empleada doméstica a quien nuestra “noBelista” dice eufemísticamente “la persona que viene a limpiar” (cómo definirá a su pareja: “el que me besa por las noches; o al cajero de un banco: “el que cuenta billetes detrás de un mostrador”, etc. Se entiende que la noBelista busca esconder este término que, en cierta forma, contradice lo que apunta más adelante sobre los vasallos. Qué ridiculez. Bah). Lo cierto es que a la “doméstica”, de nombre Noemí, no le gusta Obama porque es negro y se deduce (al menos eso hace la autora) que ella es “tan racista como cualquier blanco” (de lo cual nosotros deducimos que la empleada no es blanca, sino mestiza, trigueña, amarilla, etc., ¿será peruana?).
Luego a través de unas citas sacadas del libro de Le Clézio sobre la conquista de México, El sueño Mexicano (FCE 2008), empieza a desarrollar ideas contrahechas, silogismos mal planteados o excrecencias reaccionarias sobre el vasallismo (lo correcto es vasallaje, lo del ismo no lo explica de Souza tampoco su mentor, al menos no en las citas que aparecen en el articulastro) al punto que llega a decir lo siguiente:

“pensaba en que los pueblos que se han fundado sobre el vasallismo ejercido por otros (más fuertes económicamente o mentalmente), han roto cierta armonía, la del intercambio, y esto genera relaciones violentas. El vasallo siempre tiene el corazón resentido, no porque sea genético, sino porque lo han herido, y siempre exigirá rescate, y a su turno, también humillará. El abuso nunca crea personas generosas y empáticas, sino desorientadas y desconfiadas, solo una educación espiritual sólida puede proteger del resentimiento, que es falta de reconocimiento, falta de rostro propio: la máscara que esconde el propio y asfixia”.
Ahora resulta que a las luchas sociales, a la lucha reivindicativa y a la lucha política le llaman “resentimiento” al modo de “los perfectos idiotas latinoamericanos” encabezados por Mario Vargas Llosa y secundados por esos tres tristes tigres desmuelados e imbéciles (los tres mosqueteros de la podredumbre) como Alvarito; el comodín, Plineo Apuleyo Mendoza; y el don nadie Carlos Alberto Montaner.
Pero vayamos punto por punto: la autora dice, en un ataque agudo de la enfermedad de Meniere, que “los pueblos que se han fundado sobre el vasallismo ejercido por otros han roto cierta armonía, la del intercambio, y esto genera relaciones violentas”. Al leer esto uno se da cuenta que la escritora no quiere reconocer (o no se da cuenta, lo que es peor) que toda esta problemática se reduce hipostáticamente a los pueblos invasores, al colonialismo o neocolonialismo quienes han destruido (no por razones estrictamente económicas o por pensar “mejor” sino por desarrollo de panoplias y de instrumentos bélicos; quizás lo de estrategias militares podríamos considerarlos, en última instancia, como una ventaja “mental”) la verdadera armonía de sociedades pacíficas o, por lo menos no interesadas en la guerra (al menos no en el sentido antropofágico occidental); y no es que el pueblo, crecido bajo el vasallaje, genere de por sí relaciones violentas. A quien diablos se le ha ocurrido establecer este silogismo de lo más estúpido. Por cierto, es penoso encontrar en el análisis de una escritora (con varias novelas en su haber) que confunde el abuso doméstico (eso de que el padre le pega al hijo o a la mujer) con el abuso histórico, de un pueblo que conquista a otro por odio, ambición y avaricia como si eso fuera la visión en macro de una disputa familiar. Por eso es inaceptable e intragable eso de que “El abuso nunca crea personas generosas y empáticas, sino desorientadas y desconfiadas”, de donde ha sacado esto, Patricia de Souza, de seguro de algún manual o cartilla de protección familiar de su propia empleada.
Pero eso no es todo, en un remate verdaderamente irónico y sacado de los pelos dice que una buena educación espiritual sólida “puede proteger del resentimiento que es falta de reconocimiento”. En otras palabras –y aunque a la autora le cueste decirlo por razones metafísicas- sólo la religión (mejor si es protestante o cristiana o protocristiana, acaso la Santa Inquisición hubiera tratado mejor a los “resentidos”) y la creencia no secular podrá redimir el resentimiento (supuestamente maquillado como falta de reconocimiento ¿¿??), que no es otra cosa que justicia social, lucha política y reivindicativa más que revanchismo o resentimiento escolástico freudiano.

Luego de esto viene una retahíla de ideas eslabonadas con citas de Le Clézio, escogiendo la paja del trigo (o la paja de la paja) encuentro que de Souza afirma lo siguiente:

“Para Le Clézio el sometimiento de los mayas, la derrota de Montezuma y la posterior de Cuathémoc, se debe a que los españoles emplearon un arma muy eficaz, redoutable (temible), la palabra. Ellos vinieron con un pensamiento ilustrado, fruto del Renacimiento y opusieron esa lectura del mundo a un pensamiento mágico, ritual, con dioses y diferentes conceptos del pasar del tiempo. Por ejemplo, la profecía maya prescribía una catástrofe que fue una de las razones por las cuales los mexicanos se sometieron, estaba escrito. La superstición y el miedo los gana”.

O sea según Le Clézio, que habla por la boca y por el puño de de Souza (alguien hace de ventrílocuo aquí ¿¿¿???), los mayas se sometieron gracias a la palabra (y conste que los bárbaros españoles no hablaban lengua nativa y eran analfabetos) o porque se dejaron llevar por las profecías a lo que suma la novelista que ellos llegaron “con un pensamiento ilustrado, fruto del Renacimiento”, ¿de dónde sale esto? Actualmente hay una corriente que está aclarando y revirtiendo este panorama lleno de sutilezas y “verdades” increíbles. Por ejemplo (aparte de los españoles bárbaros, sátrapas y delincuentes, muchos de ellos criadores de chanchos como Colón y Pizarro) se sabe que lo que llegó aquí no fue exactamente “fruto del Renacimiento”, mucho menos productos de un “pensamiento ilustrado”, ni siquiera el Barroquismo llegó en su dimensión a lo sumo una muestra imperceptible del manierismo, y, eso sí, harta decadencia cultural como lo explica bien Virgilio Roel en varios tratados que de seguro no ha leído Patricia de Souza. (Y sería un horror si le nombro a Victoria de Jara quien en estudios científicos ha establecido un tipo de escritura o protoescritura Inca más allá de los quipus y de los pallares).
En otro punto bastante desatinado donde las ideas vuelan y se enlazan sin ton ni son en un malabarismo intelectual y acrobacias retóricas que dan vergüenza ajena, de Souza, trata de unir la realidad peruana y la reivindicación del cholo (ajeno por cierto, y por voluntad propia o por omisión a los debates sobre la condición negra americana) con la elección de Obama-negro como presidente. Leamos:

“Eso, "del complejo de inferioridad o neurosis de derrota", en el Perú, me parece tangible. El vocativo Cholo, es clave, es identificar al que se designa con el derrotado, el vasallo, el esclavo. En cada sociedad existe una palabra que evoca un perderdor, un excluido (un chivo expiatorio, listo a ser sacrificado para satisfacer también esa necesidad de rescate de la que hablaba). Pues bien, esos valores tienen que ser invertidos, es decir, el que siempre fue considerado como excluido, que sea el líder, el que posee el derecho a la palabra y entrega su propia visión de las cosas. Es en eso que la elección de Obama es clave. En que cumple una fúnción simbólica. La de hacer que muchas personas se vean reflejadas, resctadas y reconocidas en él”

Toda esta monserga de ideas y mamarracho de conceptos encuentran su ataraxia en la frase: “Es en eso que la elección de Obama es clave. En que cumple una fúnción simbólica. La de hacer que muchas personas se vean reflejadas, resctadas y reconocidas en él”.
Mi pregunta revolotea (y no quiere posarse en la medianía) en el concepto de que los únicos que se van a ver reflejados, rescatados y reconocidos en Obama son todos aquellos que no tienen acceso a la cultura, los ignorantes, las amas de casa para quienes les da igual los behemotos repúblicanos o las acémilas demócratas, los humildes trabajadores americanos que no pueden diferenciar entre lo que es democracia y dictadura u opresión por más que puedan realizar sus aparentes sueños americanos de comprar lo que se le dé la regalada gana o comprar una casa y tener, el inalcanzable, seguro médico. Ellos son los que se van, y se están sintiendo, realizados y reconocidos en Obama-negro como si este señor verdaderamente los representara o fuera la reencarnación de Selassie Hay (o Changó), el dios negro de lo rastas jamaiquinos que prometió la repatriación de toda la gente “de color” al África. Lástima por ellos (por los que creen en tonterías) y por la novelista porque lo que importa no es el color de Obama, sino como lo vengo diciendo desde varios post atrás, el “plan de gobierno” siniestro cuyas garras pronto se habrán de sentir en la economía norteamericana, eso sin contar la inminente participación de Israel en la escena guerrerista y sus disputas con Irán y su novísima potencia nuclear. Obama como dije no tiene experiencia y esos dos años como senador de Illinois son insuficientes. No tardaremos muchos en darnos cuenta de todo esto.
Bueno, antes de finalizar quisiera hacer constar una sarta de errores de la cacógrafa, algunos, claro está, podrían ser por razones de un mal tipeo, pero otros simplemente son falencias graves en alguien que, de seguro, tiene un corrector de estilo a sueldo fijo y a quien debe de exigir más de la cuenta. Los múltiples errores recogidos a ojos de buen cubero son: estads por estados, ineligente por inteligente, desiquilibrio por desequilibrio, decimaron por diezmaron, mercearios por mercenarios, refinamieto por refinamiento, perderdor por perdedor, fúnción por función, resctada por rescatadas, etc.
Por último, siempre la verdad y la razón tienen que estar acompañados de datos y de preferencia alejarnos de lo especulativo, más aún, si no se tienen herramientas apropiadas o una lectura amplia y batipelágica que nos permita evitar caer en lugares comunes y en fatales errores.
Quisiera anotar que este blog es democrático (aunque ganapanes y reaccionarios de pacotilla quieran hacer constar lo contrario) y acepta derecho a réplica.

martes, 28 de octubre de 2008

"LA QUINTA OLA" DEL GERONTOSURFISTA ALVIN TOFFLER (I)

Alvin Toffler fue el que patentó la idea de que en los noventas estábamos viviendo la gran "tercera ola", o sea la ola de la información y la tecnología (el Internet, la telefonía celular, la información satelital, los grandes descubrimientos científicos, médicos, biotecnológicos, etc.). Las dos olas anteriores estaban referidas a la revolución agrícola (la cual se habría iniciado hace unos 10 mil años cuando el hombre pasó de ser nómada, recolector y habitante de las cavernas a sembrar y domesticar los productos que iba a consumir, y a construir sus propios habitáculos) y a la revolución industrial en sus dos o tres fases marcadas (fines del siglo XVII con la potenciación –y luego superación- de las máquinas de vapor que fueron en un principio –y a veces no se quiere reconocer- la especialización a escala de esa primera “máquina” a vapor que fue la Eolípila de Herón inventado el siglo I de nuestra era). Fue Toffler, también, el que, entusiasmado y enceguecido por sus “predicciones”, cada vez más delirantes sobre el mundo–y algunas a veces ciertas, a pesar de todo-, nos adelantó en una entrevista en los años noventas sobre la “cuarta ola” (contrario a la propuesta de ecologistas “arcaicos” que hablaban de la “cuarta ola” como una fase de autoconciencia y prevención de desastres, etc.) que ocurriría cuando el hombre apoyado en todas las revoluciones y con la ayuda de la información y de la técnica saldría hacia el "universo extraterrestre" (sic) a fundar ciudades, naciones y extender el poder del hombre en la tierra, como producto de la carrera espacial, más allá de los confines de la imaginación. Claro, todo esto no tendría porque tener mayor crítica de mi parte sino fuera porque Toffler lo veía como que ya estaba ocurriendo o, en todo caso, se iba a dar a la vuelta de la esquina. Por ahora sólo nos queda ver esto como parte de la literatura de ciencia ficción o como la aventura espacial de algún multimillonario ruso que quiere construir hoteles en la luna.

Fue Toffler el que, animado por el “crecimiento” cabalgante en Estados Unidos (a costa de exprimir a los países pobres) dijo que “el punto de inflexión” -de su surfista "tercera ola"- fue en 1955 cuando los americanos luego de erigirse como potencia, después de la segunda guerra mundial, sus empleados administrativos y trabajadores de servicios superó por primera vez – en número, se entiende- al de los obreros manuales (para Toffler estos últimos eran el rezago y la podredumbre excrementicia de la segunda gran ola marcada por la revolución de las máquinas y la industrialización de las chimeneas). Así este señor se llenaba la boca con las “sociedades desmasificadas” conceptos que entendían el futuro cercano como el rompimiento de la producción en serie, característica principal, de la segunda ola y el inicio de la “mercadotecnia de partículas”, algo así como la mercadotecnia individual determinada o dirigida para individuos y no para familias, en lugares (se entiende cada vez mayores) donde el hombre estaba optando por vivir solo o con un carga “familiar” mínima, sin hijos o anucleadas, divorciados totalmente de ideas tribales o clanes familiares y acentados en el egoísmo y la egolatría, etc.
Así nuestro futurólogo de “mode”, cortesano y pitoniso de presidentes de grandes naciones y principalmente de Estados Unidos, apuntaba conceptos, digamos, donde había cierta convención (o predicción siguiendo la curva de Gauss) con ideas verdaderamente aberrantes o hasta cierto punto escritos con algún tipo de fobia. Transcribo un párrafo de “La creación de una nueva civilización” escrito al alimón entre Alvin y Heide Toffler, su esposa. Pg. 39: “A medida que las economías son transformadas por la tercera ola, se ven obligadas a ceder parte de su soberanía y a aceptar crecientes y mutuas intrusiones económicas y culturales. Así pues, mientras los poetas e intelectuales de regiones económicamente atrasadas escriben himnos nacionales, los poetas e intelectuales de los países de la tercera ola cantan las virtudes de un mundo “sin fronteras” y de una “conciencia planetaria”.

La metáfora de todo esto, debemos entender, es que los “países periféricos” (tercer mundo) contrario a los países del canon (primer mundo) estábamos –si es que no lo estamos ya- condenados a un atraso intelectual (¿mental?) producto de una situación económica paupérrima, alejados años luz de la tecnología y la ciencia, y cantándole a un nacionalismo que era algo así como una característica grotesca de la autofagia, la canibalización (por falta de horizontes) y la mediocridad (por la falta de un entendimiento del problema), mientras que los “grandes poetas” del primer mundo –no se preocupen por el término, se entiende fácilmente lo que ha querido decir este señor con la palabra “poeta”- le cantan a las virtudes de un sistema que ha derrotado sus propias fronteras y le construyen y erigen loas y estatuas a las naves espaciales y al conocimiento supra del hombre que ha vencido (oh!!) al hambre, la distribución de las riquezas, las grandes enfermedades y pestes, la polución y la destrucción de la naturaleza, la esclavización y el saqueo de nación contra nación, etc. En otras palabras, para Toffler, el poeta que escribe “himnos nacionales” es algo así como el poeta popular contrario censu y por antagonismo al “intelectual” mester de clerecía que ha encontrado la verdad (iluminatis) y se conduce hacia ella saludando la “conciencia planetaria”.

Pero no solo eso (y esto va para los que me acusan de tener una carga adjetival “muy fuerte” y que debiera “moderar” en beneficio de mis escritos y de los lectores ¿¿??), sino que Tofler en un arranque de anarquía y de retorno al folletín y al lenguaje lumpenburgués (aprendido a escondidas del lumpen proletariado) apunta sin asco lo siguiente (transcribo la cita completa para evitar suspicacias o reacomodos a la hora de la interpretación):

“Unas generaciones nacen para crear una civilización, otras para mantenerla. Las generaciones que desencadenaron la segunda ola de cambios histórico se vieron obligadas, por la fuerza de las circunstancias, a ser creadoras. Los Montesquieu, Mills y Madison inventaron la mayor parte de las formas políticas que todavía aceptamos como naturales. Apresados entre dos civilizaciones, su destino era crear.
Hoy, en todas las esferas de la vida social, en nuestras familias, nuestras escuelas, nuestras empresas y nuestras iglesias, en nuestros sistemas energéticos y nuestras comunicaciones, nos enfrentamos con la necesidad de crear nuevas formas de la tercera ola, y millones de personas de muchos países inician ya la tarea. Sin embargo, en ninguna parte es la obsolencia tan manifiesta o peligrosa como en nuestra vida política. Y en ningún terreno encontramos ahora menos imaginación, menos experimentación, menos disposición a considerar un cambio fundamental.
Incluso las personas que son audazmente innovadoras en su propio trabajo –en sus bufetes o sus laboratorios, sus cocinas, sus aulas o sus empresas- parecen petrificadas ante cualquier sugerencia de que nuestra constitución o nuestras estructuras políticas están anticuadas y necesitan ser sometidas a una revisión radical. Resulta tan aterradora la perspectiva de un cambio político profundo con sus riesgos concomitantes, que el statu quo, por surrealista y opresivo que sea, parece de pronto el mejor de los mundos posibles.
A la inversa, tenemos en toda sociedad una periferia de seudorrevolucionarios, empapados en los supuestos anacronismos de la segunda ola, para los que ningún cambio propuesto es bastante radical. Arqueomarxistas, anarcorrománticos, extremistas de derechas, demagogos racistas, fanáticos religiosos, guerrilleros de salón y terroristas hasta la médula que sueñan con tecnocracias totalitarias, utopías medievales o estados teocráticos. Incluso mientras nos adentramos en una nueva zona histórica, alimentan sueños de revolución extraídos de las amarillentas páginas de folletos políticos de antaños”. Ob. Cit. Pg 136-136.

Y es que uno al leer a Toffler se da cuenta de que sus escritos (a pesar de ser best sellers) no están hechos para “convencer” o “informar” a las grandes mayorías, al fin y al cabo, ellas son las que deben obedecer (y ser llevados como ganado al matadero), al margen de que puedan significar una fuerza (bruta) importante, simplemente, no hay otra razón por las que debería incluirse (al menos en la toma de decisiones) dentro de un programa de “cambios” a efectuar. El platonismo vía el esclavismo (o viceversa) y los designios áulicos y divinos se desborda, por ratos, de este futurólogo. Él cree ver una nueva acrópolis donde sólo hay acumulación de basura y detritus humanos. Cree ver orden donde sólo hay un montón de cerdos mordiéndose unos a otros. Pero lo peor es que cree visualizar un futuro prometedor al final del camino donde no hay más autopistas y sólo espera el desbarrancadero (quizás Bill Gates se dio cuenta de esto con las "autopistas de información" y se virtualizó totalmente al entender que el futuro estaba más cerca a una pantalla del televisor que a la realidad misma. Recomiendo leer con guantes y con pinzas y, si se puede, con mascarilla, lo que él llama “Camino al Futuro”).

Y es que las “masas” para Tofler están más cerca a la definición de Ortega y Gasset que a las elucubraciones de Karl Marx: para Tofler las masas son un conjunto de individuos sin concienciay sin mayores sentidos que necesitan ser guiados y conducidos hacia su salvación o hacia el fracaso, y dependen de sus amos o sus regentes quienes deberán de conducirlos amarrados del pescuezo.

Obviamente, este post no trata de rebatir las ideas, claras y aceptables, en torno al "choque de civilizaciones" o "la colisión del socialismo con el futuro", o lo que él llama “la superlucha”, “el conflicto de electorados” o “el espectro de trabajo mental”, etc., sino criticar por qué el autor se vanagloria(ba) en los alcances de un capitalismo que ahora mismo no sabe qué hacer para mantenerse de pie y que recurre a prácticas otrora criticadas y satanizadas, propios de un modelo estalinista de economía controlada como es la estatización de los bancos, la participación activa, vigilante y cuasimilitar del Estado en la economía y el sistema financiero, y el “robo” o la expropiación de los ahorros de ciudadanos para salvaguardar los intereses de un sistema que necesita, hace buen tiempo, ser reemplazado y que -lastimosamente y en un mar de contradicciones- tendrá que desempolvar esos libros amarillentos y esos “folletines de antaño” para no verse sepultado en una crisis sin precedentes y que podría significar no sólo el fin de un sistema caduco sino el apresuramiento en el cambio del poder político-militar en el mundo actual cuyas predicciones de analistas avisados estaba apuntado para el año 2020 ó 2025.
Quisiera acabar esta primera parte con una pregunta necesaria: ¿Por qué el sistema capitalista o los ideólogos capitalistas no creen en el sistema capitalista? En otras palabras, por qué, para salvar a este sistema decadente, no se recurre –y no es que esta sea mi voluntad, sino simplemente aplicar la lógica liberal-, por ejemplo al Keynesianismo, o sea elevar el crecimiento del gasto público y poner dinero en el bolsillo de los consumidores, para que ello revierta en mantener en movimiento la faja de transmisión económica y así destrabar esta crisis que se agrava día a día. Y es que la quinta ola, o sea el fracaso del modelo capitalista (o lo que los surfistas llaman “el espumón”, la continua retahíla de olas que no deja sacar la cabeza para respirar) estaba por llegar y no lo pudo visualizar el futurista fenilcetonúrico Alvin Tofler, acostumbrado a ver sólo las bondades de un sistema que hoy se tambalea y da manotazos de ahogado y, al parecer, gritos de ayuda a teóricos promarxistas de control de mercados, sin olvidar que Islandia (país declarado en quiebra y que ha pedido asistencia de la ONU) está siendo reflotada con dinero de la Rusia acomodaticia.

jueves, 25 de septiembre de 2008

CÉSAR GUTIÉRREZ, IVÁN THAYS Y OTRAS CRESTOMATÍAS (...Y NUEVO VÍDEO)



Hace unas semanas posteé una parte de la entrevista en vídeo que le hice a César Gutiérrez, afamado novelista autor de “Bombardero” (libro cuya vanguardia, últimamente, está siendo cuestionada por capitostes de la literatura); como anuncié en ese post, ese era un adelanto; si bien es cierto, hasta ahora no he podido culminar con la edición de las casi 2 horas de conversa vigorosa con tomas y dacas, citas en ollas a presión y remitencias a ficheros bibliográficos (y es que no se puede dudar que César Gutiérrez es un lector enterado, un creador, no sé si de los que llaman “omnipotentes” (debiera decir omniscientes, pero leyendo el libro uno se da cuenta que hay cierto poder cuestionado y cuestionador), pero sí muy dado al riesgo; este es, también, por cierto, un adelanto de mi opinión con respecto a “Bombardero”, en el que después de una lectura que cubre casi el 90 por ciento del libro, he detectado varios errores que fácilmente podrían entenderse o licenciarse debido a la dimensión, la arquitectura y el despliegue, por demás, pantagruélico y hasta cierto punto bizarro –en el sentido de extraño- que lo hermana con otros libros escritos en español como por ejemplo “Abrapalabra” de José Brito.
No tenía intención de colgar este, otro, pequeño adelanto, pero ya que varios bloggers de las canteras del periodismo tradicional y de los meconios de Randolph Hearst, haciendo uso de sus suspicacias y perspicacias me tildan como “poco serio” o “no serio” por reír, irónicamente de la seriedad -valga la redundancia catecúmena- académica y de los escritorzuelos que fruncen el ceño para darse gajes de importancia que no la tienen ni cuando van al retrete a mirarse en la mierda que los reproduce en calco y copia. Mi pregunta es ¿qué entienden ellos por seriedad?, debo deducir que la seriedad es un oxímoron de la carcajada, o de repente una forma poco feliz de hacerle creer a otros que un rostro de palo o adusto es sinónimo de respeto o de “autoridad noticiosa”, no importa que esto solo sea una careta de teatro stanislavski (ni siquiera grotowskiano o a lo Judith Malina y sería demasiado si mencionara aquí al “teatro gore mecano industrial”, estos señores se arrancarían de los pelos y como tentetiesos rebotarían la cabeza en la pared si supieran de lo que estoy hablando). Me tienen sin cuidado los vocifereos de estos primates que han aprendido a articular algunas palabras cuando en realidad se comunican con chillidos, gritos y lenguaje gutural, por eso estos “señores” confunden la ironía, el sarcasmo con la risa suelta y vacua, confunden a Henry Bergson (“La Risa”) con Mickey Mouse, creen ver a un orador en un papagayo o a un intelectual en un pingüino (y conste que hay pingüinos serios. No estoy pensando en el opositor del hombre murciélago).
A esos energúmenos que están esperando que yo desatine en alguna letra o que escriba “huazón” en vez de guasón, como si yo no supiera nada de la guasa guasa (haber repitan después de mí: gu-a-sa, gu-a-sa; ah no entienden: repeat after me:…) a los que me acusan de no tener títulos académicos bajo el sobaco o colgados en la sala de mi casa y que no saben cual es la diferencia exacta entre “docto” y “doctor”. Claro que he pasado por varias universidades y estudiado diversas carreras profesionales, lo suficiente para darme cuenta que no había títulos académicos que pudieran respaldarme como escritor, narrador, ensayista o poeta. Esas búsquedas de cartoncillos o títulos nobiliarios (sin desmerecerlos) lo dejo para otras personas, esos individuos que deben escalar en el competitivo mundo académico, igual me tienen sin cuidado. Mi búsqueda no está en ser profesor en USA con un sueldo de 60 mil dólares al año. No señores, afortunadamente no vivo , ni trafico con la cultura o la literatura. No cobro por reseñas o comentarios. No cobro un sol por mantener este blog (ni lo uso como curriculum para acceder a algún puesto) y como aprecian no me interesa tener algún tipo ingreso económico por lo que hago y que podría coactar –en algún momento- mi pensamiento. Descreo totalmente de la publicidad y me horroriza la propaganda y los discursos politiqueros. Soy demasiado idealista –al menos en el sentido de Jacobson-, tanto que valoro a la literatura por la literatura misma.
Así que quienes me acusan de no tener una "seriedad" (ramplona e impostada) pueden estar tranquilos, no me interesa para nada ser “serio” (así con comillas), al menos no de esa forma. Bueno ya me cansé: al diablo con estos criterios de papel crepé, al diablo con estas caretas de cómicos ambulantes. Al diablo con estos imitadores de “máscaras de hierro” que sólo sirven para fingir con actos de minué y pasos de walsen (no, no se preocupan, no me estoy poniendo exquisito, pueden interpretarlo como “vals”) sobre una aparente seriedad que, como norma, dictan los periodicuchos y los programates de televisión donde es posible poner a una calabaza seria de mirada lasciva (y fijación en la bragueta del gerente) dirigiendo a un programa político, o a un mequetrefe, muy señorón y con pelo de puercoespín haciendo de “muy dolido” orangután y cuestionador infatigable del “desorden” y de las “salvajes huelgas” organizadas por sectores “bestializados” y “lúmpenes” de la oposición.
La seriedad solo es posible cuando hay conocimiento de causa, cuando hay un ropaje de lecturas que te permite estar radialmente encima del hecho para analizarlo objetivamente antes de verter una opinión. No está demás anotar que la seriedad es una de las características de la ética (en “deontología periodística” la seriedad es sinónimo de sensatez, de juicio y hasta cierto punto de prudencia).
Sirva también esta nota para aclarar casi por arborescencia el “punto flaco” que los “señores serios” y críticos con toga y birrete armados con motosierra (algunos con el síndrome de Menier) toman como referencia para ubicarme abajo del ranking de la seriedad (¿o quizás será por el cromatismo amarillo de este blog?), me estoy refiriendo al vídeo en el que salgo “pidiéndole” casi “genuflexamente” un “autógrafo” a Vargas Llosa, esa lectura prosaica propia de mentes delirantes y con bajísima capacidad para procesar datos no pueden entender porque Ybarra “el brazo armado de la poesía” (donde está la imaginación y el lenguaje simulado o tropo: sinécdoque, metonimia, metáfora; señores ) puede admirar a Vargas Llosa, si prácticamente "significa" todo lo contrario a mis búsquedas y precisiones literarias. Claro, por supuesto, que estas mentes no podrían entender por qué también admiro a Ezra Pound (delirante fascista y antijudío y, a la vez, poeta mayor), o porque me gusta Stravinsqui (gran músico, pero un perfecto imbécil a la hora de declarar a la prensa), o por qué admiro a ciertos escritores estanilistas, o porque puedo admirar, por ejemplo, al científico James Watson, premio Nobel de Medicina o Fisiología 1962, quien después de 30 años de estudios dijo que los negros eran inferiores a los blancos. Por último, mi acercamiento a Vargas Llosa fue por una cuestión de apertura hacia un ensayo que estoy terminando (si agudizan el audio del vídeo tranquilamente se podrían dar cuenta). Pero no, los imbéciles carentes de criterios y balbuceantes griteros de batipelágico C. I. que se escudan detrás de los anónimos, o los que repiten como loros de hombro lo que otros excretan diarreicamente casi por inercia o por crisis nerviosa. Al diablo con todos ellos, como dije una vez: me interesa la búsqueda de la verdad, no importa qué puertas toque o qué tipos de personas halle en el camino. Si tengo que quedarme solo en este mundo de cucarachas, pues bienvenida sea la soledad, ya me encargaré de usar DDT o usar un zapato para lo que amenaza con convertirse en plaga.
Finalmente, esto no es una crestomatía de mis “berrinches” como dicen por ahí. Simplemente quería dejar en claro algunos puntos.
Mientras tanto les dejo unas breves declaraciones de César Gutiérrez, buen novelista y mejor conversador a cuya fama de escritor controversial le acompaña su fama de escritor polémico. Les dejo con esta pequeña grajea.

PD: como ven no dije nada de Thays, el vídeo lo dice todo.