lunes, 30 de noviembre de 2009

LITERATURA INGENIERIL, CONFERENCIA DE RAFAEL INOCENTE EN LA UNIVERSIDAD NACIONAL AGRARIA LA MOLINA




El novelista Rafael Inocente me envía el discurso leído en la Universidad Nacional Agraria La Molina en una conferencia sobre literatura. El auditorio estuvo abarrotado de jóvenes estudiantes y de profesores que hicieron una pausa en sus quehaceres para escuchar al novelista.
Asimismo, está anunciado para este sábado 5 a las 8 y 30 pm., la presentación de "Discursos contra La Bestia Tricéfala" (donde aparecen textos de Inocente, de Galimberti y de este blogger) en el auditorio "La Palabra del Mudo" de la Feria del Libro; ahí estarán: Oswaldo Reynoso, José Güich, Javier Garvich y el editor de Hipocampo, Teófilo Gutiérrez.
Están servidos.

Literatura ingenieril

Buenas tardes

Mi nombre es Rafael Inocente. Celebro esta reunión, pero debo decir que no deja de sorprenderme: sumergido como estoy ahora en la creación de ficciones y en la prisa del trabajo diario, había olvidado que la Agraria tenía también una facultad de humanidades. Hace dos años aproximadamente publiqué la novela La Ciudad de los Culpables. Mucha agua ha corrido bajo el puente desde entonces. Se me ha acusado de incendiario y de cuando en vez encuentro algún colega despistado que enterado de mi oficio literario, lanza la estocada, pero ¿qué hace un ingeniero zootecnista metido a escritor? No es mi caso, pero recuerdo a un condiscípulo de la facultad que a finales de la carrera peroraba con amargura, oe, cuñadito, después de siete años de estudiar zootecnia me he dado cuenta que las vacas me llegan al chómpiras y que la zootecnia hace sufrir a los animalitos: el condiscípulo es ahora un connotado líder Hare Krishna, vegetariano estricto y una efigie en tamaño natural del Dalai Lama preside su dormitorio. Por mi parte, hoy puedo decir que estos dos aspectos de mi vida, la zootecnia, la investigación y el trabajo con animales —pero animales de verdad, esos que sienten y sufren como nosotros, no aquellos que se maquillan, juegan fútbol y además, hablan— tanto como la literatura forman parte indesligable de mi vida y ambas son complementarias.

Hacia el 2001 ocurrió en Francia un público intercambio de palabras entre dos ingenieros, a propósito del Premio Goncourt. Uno era un octogenario que intentó cambiar las bases de la novelística francesa (desechando la estructura, los personajes y la trama, apostando por la objetividad fría e impersonal), Alain Robe-Grillet, y el otro, quizá el novelista francés más engreído de los últimos tiempos, Michel Houllebecq. El primero le increpaba al segundo su medianía y su desesperación ante la inminencia de la obtención del premio literario francés más importante, mientras que éste, acusado de islamófobo y pornógrafo, sonreía tranquilo y amoral, exactamente como le han satanizado. Al final, ninguno de los dos ingenieros, a la sazón, agrónomos, ganó el más comercial de los premios franceses, que recayó en manos de un autor de Gallimard. Huelga decir que ambos literatos pertenecientes a distintas generaciones ejercieron la agronomía antes de dedicarse a la literatura.

Es que esa tradición de que para escribir hay que necesariamente provenir de las canteras de la literatura académica es un mito reciente, originado quizá a finales del s. XIX. Dostoievsky era ingeniero así como lo fueron Robert Musil, Juan Benet y Boris Vian; Mark Twain trabajó como minero y como piloto de embarcaciones de río; Herman Melville se ganó la vida como marinero, arponero de ballenas y viajero incansable por zonas remotas; Conrad fue también marinero, traficante de armas y aventurero tenaz; Cervantes fue soldado, hidalgo y pobre, como soldado combatió por el Imperio Español en contra de los turcos, fue hecho prisionero y esclavizado y no fue a las galeras por ser manco; este contacto tan directo y crudo con la vida misma les permitió no sólo ganarse el pan, además les sirvió para conocer el mundo real desde una aproximación diferente, les permitió observar distintos personajes y vivir múltiples circunstancias que luego plasmarían en sus obras, enriqueciendo su visión del mundo con un quehacer paralelo al solitario oficio de escribir. Como protagonistas de novelas, poemas y cuentos, ingenieros abundan en la literatura. Desde los de caminos, hasta los navales pasando por civiles y agrimensores. Machado, Galdós, Marañón y García Lorca; Zola, Balzac, Verne, Pessoa y Valery, se ocupan de los ingenieros en sus obras, sea para alabarlos o denostarlos.

Entonces, ¿por qué los ingenieros en general se han hecho de esa fama injusta de saber sólo de cálculos y logaritmos, de abrir canales y de engordar pollos, en suma, de sacar la pistola apenas oyen mentar la palabra cultura?

Cuando en los ochenta ingresé a Biología, la Agraria aún tenía pese a todo una residencia para alumnos de provincia. Digo pese a todo porque la Agraria no se caracterizó precisamente por ser una universidad democrática y en la década de los ochenta, cuando yo ingresé, lejano estaba el recuerdo del magisterio de los siete años de Arguedas (1962-1969), pero no la crisis universitaria que se prolonga hasta nuestros días y la violencia ejercida en contra de los estudiantes que en aquellos años alcanzaría millares de detenidos desaparecidos. En predios molineros en los años ochenta era común ver presumidos que el lunes venían a estudiar en un Volvo, el martes en un Mercedes, el miércoles en una off road rugiente, el jueves en una Kawasaki y el viernes se disfrazaban de deportistas y llegaban en una montañera de aluminio de 3 mil cocos. Eran pitucos-deporte que concurrían al Gustavo’s, un antrito de expendio de viandas y bebidas, pues estos despreciaban olímpicamente el comedor universitario. Mientras esto ocurría en el sector oeste del campus universitario, en el sector este, otro grupo marchaba pancartas en mano y arengas en boca, exigiendo por mejoras en la infraestructura, por el mantenimiento de la residencia universitaria, por la calidad del menú, en fin, exigiendo que se eche a aquél profesor corrupto, a aquél decano prevaricador o por mayor representatividad en el tercio estudiantil. Era el año 88. Vargas Llosa y el movimiento Libertad tenían cientos de acólitos en la Agraria, el Comando Rodrigo Franco había sembrado decenas de soplones en la universidad y con dos amigos de aquella época, Nacho García-Godos (un brillante científico peruano especialista en mamíferos marinos) y Daniel Vecco (ingeniero agrónomo doctorado en Cuba, hoy afincado en la Amazonía), discutíamos sobre el carácter de la sociedad peruana y sobre la alternativa de cambio. Los pitucos agrupados en el MO al cuadrado (MOMO, movimiento molinero) en mancha gritaban libertad, libertad, libertad, haciéndole coro a Varguitas y andaban con paralizer en el cinto, temerosos de lo que ellos llamaban los terrucos, denominación en la cual englobaban a los anarquistas, socialistas, izquierdistas, etc. Por aquellas épocas un grupo de candidatos a ingenieros, lectores flojos de poesía pero de actitudes tan poéticas para aquellos días, editábamos un periódico mural a la salida del comedor universitario cuyo título parafraseaba a los anarquistas decimonónicos, La Protesta, el cual fue destrozado repetidas veces por aquellos a quienes se fustigaba. Recuerdo a dos profesores, Hurtado de Mendoza y Ramírez Germany, a quienes muchos considerábamos herederos del suicidado Arguedas, que bregaban por elevar el nivel de los alumnos, que no sólo los exámenes y las notas servían para ser humanos. Hoy, y es una lástima decirlo, la gran mayoría de universidades nacionales —la UNI, UNALM, UNELC— se han convertido en politécnicos. No se estudia ciencias ni matemáticas: se estudia para aprobar, para figurar en el tercio superior, para “aplicar” a becas en el extranjero o transnacionales ávidas de talento sudamericano y se transfieren paquetes técnicos de los países ricos, porque a los poderosos embrutecidos de nuestra patria, la investigación y la ciencia les importan tanto como la literatura. El humanismo ya no sirve para nada. Es un estorbo en la vida del estudiante candidato a empleado del mes.

Entonces, ¿dónde queda la literatura? ¿Por qué literatura, más aún en una universidad mutada en politécnico? Pues simplemente porque la literatura al penetrar en las vidas de individuos concretos, al viviseccionarlos y hundirles el escalpelo hasta lo más profundo del alma permite que a través de ellos podamos atisbar qué hace que un ser humano destruya sin misericordia a otro ser humano.

Reformulo la pregunta, ¿Podemos esperar algo de la literatura en los actuales momentos de globalización capitalista? Pues siento decirles que en las actuales circunstancias de globoidiotización POCO HAY QUE ESPERAR DE LA LITERATURA. La literatura, ahora, es una mercadería como cualquier otra. Un automóvil del año, un reloj caro, un celular con cámara, un pantalón de marca, un par de zapatillas importadas, un desodorante en spray en algún anaquel de Metro…

Intento explicarme: la literatura en sus momentos más dichosos era un campo de expresión, contienda y conocimiento de lo humano, era un campo de exploración de las posibilidades del hombre. Para que esto sea así, obviamente resulta imprescindible que haya una sociedad que lo necesite y reclame. Pero el capitalismo y su mentor más aguerrido, el liberalismo, se sostienen sobre la represión sistemática y el interesado desconocimiento de lo humano en aras del economicismo aberrante. La narcosis generalizada en lo que esto se traduce genera seres robotizados y un descenso del nivel mental de la población que no sólo NO ACEPTA lo que la literatura transmitía en épocas anteriores, si no que se DEFIENDE activamente del arte a través de la represión, la asimilación, pero sobre todo la producción y la difusión masiva de arte prostituido: falsificaciones y sucedáneos de la industria editorial global.

A estas alturas, qué solos se sentirían Arguedas y Scorza, ese Scorza que murió convencido que la gran literatura nacía de la hirviente realidad y era un arma de combate, ese Scorza que antes de morir afirmó que si en el mundo existen cuatro estaciones, en los Andes existen cinco: primavera, verano, otoño, invierno y masacre. O ese Arguedas que optó por el suicidio, cuando ya los popes lo habían sentenciado. Arguedas, Scorza, Alegría, Vallejo, Adán, Mariátegui, Romualdo, tantos más, son hoy ilustres desconocidos. En los colegios y en las universidades los futuros profesionales leen con fruición y deleite a Coelho, Bayly y la tía Rowling. Ayer no más preguntaba a mis compañeros de maestría, si conocían a Arguedas. Ninguno supo responderme. El desconcierto y cierta incomodidad en sus rostros me obligaron al silencio. Ignoraban totalmente la obra de quien haya sido tal vez el más grande novelista que parió esta tierra. Peor todavía, se ufanaban de ello, amparándose en la formación ingenieril: somos ingenieros, decían, no literatos. La Universidad Agraria, que nació como escuela de agronomía para que los hijos de los hacendados tengan mejores criterios técnicos para esquilmar al campesino, esa universidad de la que emergió cual reptil insaciable el ladrón y genocida Kenya Fujimori, pero que albergó a la vez al grande y atormentado José María Arguedas Altamirano, cuyo suicidio ocurriría una tarde de un 28 de noviembre de hace cuarenta años frente al espejo de un solitario baño de la facultad de sociología, tiene como lema quiero cultivar al hombre y al campo. Si queremos cultivar al hombre y al campo debemos primero recuperar el corazón del hombre, si no la universidad seguirá expulsando técnicos prestos a desenfundar la pistola apenas escuchen la palabra cultura y quién sabe tal vez a nuevos fujimoris y muchedumbres estólidas que con su silencio obsceno consientan tiranías.


Rafael Inocente

Noviembre 2009

24 comentarios:

giacomo dijo...

Las intenciones de Rafael Inocente son nobles y comprensibles sobre el papel de la literatura dado el carácter de nuestra realidad social; sin embargo, poco favor le hace a esta disciplina humanística si intenta volverla un panfleto o volverla contrapeso al discurso histórico. Cuidado y sus nobles intenciones vuelven a la literatura en mero panfleto (como a veces lo hace en "La ciudad de los culpables"), olvidándose de conceptos claves ofrecidos por Benjamin a propósito de la reformulación del arte en la era moderna. La literatura ya no es eso que Inocente añora; sino que se ha vuelto en un arma de reflexión frente al frenesí capitalista. Por supuesto que la literatura se ha vuelto mercancía (¿qué o quién no se vuelve eso bajo la ideología de mercado?),sin embargo, desde allí, puede también ofrecer mejores reflexiones sobre el mundo hoy. Si bien eso le da a la literatura un papel clave en las funciones humanísticas, eso no debe descuidar que finalmente, la literatura, más que a la sociedad o al sistema político, debe responder a la lengua (y como tal al castellano para nosotros) y solo a Cervantes Saavedra. Que el compromiso no aleje al arte literario de la complejidad de su mundo interno.

RODOLFO YBARRA dijo...

Giácomo: No te parece que ese asunto del "panfleto", de los "resentidos", "terroristas", etc., es un ardid para confundir al lector y atarlo a una mentira, a una nebulosa de mercado desde donde no se puede explicar nada. Felizmente, ya Engels dijo que el panfleto le hacía daño a la literatura. Yo veo que los que hablan y se quejan del "panfleto" (con comillas) son los que quieren pasar de contrabando al panfleto del capitalismo reaccionario y vendepatria donde la novela, la narración y la poesía tienen que meter (de alguna forma) sus narices. Y, Sí, pues, sin alejarnos de Cervantes. es obvio que toda ética tiene que tener una estética, un revestimiento que parta desde dentro y se muestre atractivo desde el punto de vista artístico.

mm dijo...

Maestro Osho Ibarra, el sábado a la misma hora en la feria del libro van a estar Ampuero, Cueto y su gente en la sala parelala ¿qué opina?

Hernan dijo...

Rodolfo:

En la foto superior aparecen además de mi persona, la profesora y poeta Blanca Cerpa y el profesor William Hurtado de Mendoza, connotado poeta que escribe en runa simi.

Quiero agradecer a los muchachos del Círculo Literario Semblantes, particularmente a Diego Albornoz por la invitación a dar la conferencia.


Giacomo:

Si mis escritos sirven aunque sea para que un par de muchachos cuestione todo este orden subvertido de valores con que se nos engaña a diario, me doy por bien servido. Si además se divierten con mis ficciones, les arranco una lágrima o una sonrisa y vuelven a leer después de un tiempo algún cuentito o fabulación mías, más que agradecido.

Salud y Libertad

Rafael Inocente

Anónimo dijo...

Qué bueno que un escritor joven recuerde al gran Scorza quien desgraciadamente murió joven.

No he oido nada acerca de los cuarenta años del suicidio de Arguedas.

¿Y la casa dele scritor que propiciaba el gobierno?

Señor Inocente, no será pedirle peras al olmo el que los ingenieros además lean y sean cultivados? Digo, es un decir.

R.V.G.

Anónimo dijo...
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máscara dijo...

Hermanos escritores, esa sala "la palabra del mudo" les quedará chico. En Quilca dicen que tocará Del Pueblo. Confirmen esto. Si es así esa feria va a reventar.

Anónimo dijo...

Parece que al novelista chavetero de Inocente el apellido le cae perfecto, pues no solo cree todavia en el romanticismo litesario sino que se ufana de ello. Le deberían dar el premio Reina Sofia y la lengua tricéfala

Anónimo dijo...

Felicitaciones a Rafa por este gran artículo que dice mucho de su calidad como intelectual.

Javier.

Anónimo dijo...

R.V.G.:
Puedo decirte que en nuestro país, "los buenos ingenieros", sí son cultivados.
Si das una revisión de la literatura universal, encontrarás muchos escritores que tienen a las ciencias exactas como profesión. Me viene a la memoria Sábato y Asimov por citar dos ejemplos clarísimos.

Yops.

Diego Alberto Albornoz Porteros dijo...

Rodolfo: Quería agradecerte la difusión de nuestro evento manteniendo la intención de seguir difundiendo la cultura y sobretodo la literatura.

También aprovechar para agradecer a un escritor que creo a pesar de cualquier discrepancia hacia él goza de una calidad indiscutida y que sobre todo es parte de una universidad de ingeniería tan importante como lo es la UNALM. Claro esta me refiero a Rafael Inocente.

Te pediría que en el título colocarás UNIVERSIDAD NACIONAL AGRARIA LA MOLINA ya que a pesar que tenemos casi todas carreras de ingeniería no somos la universidad de ingeniería propiamnte dicha.

Trabajando por mas eventos, literatura y mas inspiracion me despido agradeciéndote nuevamente la atención.

Anónimo dijo...

Rafael, Rodolfo, los estudiantes de La Molina vamos a estar de cabeza ahí, guárdennos asientos!!

Base Agronomía 2007

giacomo dijo...

Yo no cuestiono la poética de Rafael Inocente. Toda poética es legítima, sea que vea al arte como compromiso o al arte por el arte. Lo que sí me parece observable es reducir a la literatura al plano racional del ensayo. No es aquella su función. Dejemos a las ideologías y los análisis posterioris sobre la novela a los estudios literarios y culturales y ver desde allí el valor o no de los textos. Dejemos sentado, de una buena vez por Dios, que es necesario la autonomía del arte para que esta trascienda al margen de la posmodernidad donde ha sido arrojada y al margen, por qué no, del lector. Que la reflexión literaria sea la consecuencia y no la tesis.

RODOLFO YBARRA dijo...

Diego, hice la corrección. Y adelante con los eventos en la universidad.

Saludos.

LuchinG dijo...

“El desconcierto y cierta incomodidad en sus rostros me obligaron al silencio.”

Y apostaría que esa fue la sensación de los que fueron a escucharte. Así es poco probable que lean a Scorza; se van a quedar con Coelho, que los arrulla como les gusta.

Rosario Francisca dijo...

Yo estuve presente en la conferencia del señor Inocente. Muy buen sentido del humor, prácticamente no leyó, matizó con anécdotas y cuando debió hablar fuerte sobre la corrupción que todavía campea en la Agraria, lo dijo, así como denunciar al fujimorismo recalcitrante que todavía sobrevive en La Molina, a pesar de las pifias de algunos alumnos ignorantes de lo que pasó hace unos años en el país.


Felicitaciones, Rafael

Rosario

Anónimo dijo...

En la Agraria antes se enseñaba materialismo dialéctico, se enseñaba quechua, los cursos de humanidades eran valorados, no como ahora, NI SIQUIERA LOS CURSOS TÉCNICOS TIENEN UN BUEN NIVEL, sobre todo en la facultad de INGENIERÍA AGRÍCOLA, QUE ESTÁ LLENA DE RATEROS CORRUPTOS, Fujimori y Delgado de la Flor malograron la Universidad, cuántos profesores que defendieron a fujimori, a mr sexo andrés reggiardo, al corrupto fujimontesinista absalón vásquez, todavía pasan piola en la Agraria, con qué moral estos profesores enseñan a los alumnos?

Herminio Moya

Ing. Agrícola

C.I. 19890777

Anónimo dijo...

LuchinG, ¿?

¿Qué hablas, oe?

Rafael Inocente

LuchinG dijo...

"...se estudia para aprobar, para figurar en el tercio superior, para “aplicar” a becas en el extranjero o transnacionales ávidas de talento sudamericano y se transfieren paquetes técnicos de los países ricos,(...) El humanismo ya no sirve para nada. Es un estorbo en la vida del estudiante candidato a empleado del mes."

Les estás diciendo esclavos.

"La narcosis generalizada en lo que esto se traduce genera seres robotizados y un descenso del nivel mental de la población que no sólo NO ACEPTA lo que la literatura transmitía en épocas anteriores, si no que se DEFIENDE activamente del arte a través de la represión, la asimilación, pero sobre todo la producción y la difusión masiva de arte prostituido: falsificaciones y sucedáneos de la industria editorial global."

Les estás diciendo robots lobotomizados.

"Si queremos cultivar al hombre y al campo debemos primero recuperar el corazón del hombre, si no la universidad seguirá expulsando técnicos prestos a desenfundar la pistola apenas escuchen la palabra cultura y quién sabe tal vez a nuevos fujimoris y muchedumbres estólidas que con su silencio obsceno consientan tiranías."

Les estás diciendo súbditos.

Los que desde el principio estaban de acuerdo contigo, ahora están (siguen) de acuerdo contigo.
Los que están dentro de The Matrix, dejaron de escucharte cuando dijiste "y que la zootecnia hace sufrir a los animalitos".

RODOLFO YBARRA dijo...

Sic:

"Por mi parte, hoy puedo decir que estos dos aspectos de mi vida, la zootecnia, la investigación y el trabajo con animales —pero animales de verdad, esos que sienten y sufren como nosotros, no aquellos que se maquillan, juegan fútbol y además, hablan— tanto como la literatura forman parte indesligable de mi vida y ambas son complementarias".

LuchinG dijo...

"pero animales de verdad, esos que sienten y sufren como nosotros, no aquellos que se maquillan, juegan fútbol y además, hablan"

Reptiles parlanchines.

Bueno, si él siente que debe decir las cosas con esa dureza, que lo haga, yo también lo he hecho en el fanzine de Jesús Cossio; pero nunca he dejado de estar consciente de que así no voy a convencer a nadie.

Patty Camacho Blass dijo...

rodolfo te saludo en tu regreso a la lucha...lei hace poco tus escritos en el blog ..la pagina en blanco...buenos como siempre....es interesante que hallan blogs que difundan poesia, escritos cuentos opiniones....respecto a rafael inocente...que te puedo decir me agrada sobremanera sus escritos los del ultimo libro contigo y delgado ahora esta disertacion rafael conoce de lo habla, no es un imporvisado,lleva esa sangre valiente que no teme a ganarse enemigos gratuitos crticas o mas, un saludo a la inteligencia el buen gusto y la etica
me refiero a ustedes por supuesto
gracias rafael y rodolfo por llevar esa claridad a a veces nuestros embotados cerebros
patty camacho blass

Gustavo dijo...

Felicitaciones Rafael, veo que eres fiel a tus principios y mantienes esa rebeldia que da sentido a nuestras vidas. Comparto en gran parte lo de tu conferencia y veo que la necedad reaccionaria de algunos sigue campeando en la UNALM. Como recordaras yo me fui porque me hostigaron y porque en esos años que compartimos las aulas, se rendia culto a la ignorancia politica y a la estupidez cultural, cual trofeo de legitimidad social. Ojala hayan cambiado las cosas, aunque lo dudo. Si siguen como menciona un compañero gente como el gangster Reggiardo y el facho Absalon, las cosas deben ir de mal en peor. Algunos despistados pensaban que estaba fondeado (Valladolid dixit con quien me encontre hace unos 4 años)pero aqui estoy dando la batalla por un pais mejor. Me dedico a la consultoria en desarrollo rural y puedo decir que me va bien, he llegado a un buen nivel de reconocimiento por mi experiencia. Asesoro a organizaciones de base principalmente y a empresas y ONGs (que me parece que son especies en riesgo de extincion). El mundo da vueltas maestro, por alli me he encontrado con algunos MOMOs en la vida profesional que ahora me dan algo de risa y con algunos despistados docentes de la Agraria que con buena voluntad pero con algo de inocencia creen que estan descubriendo la polvora del desarrollo. En fin. Escribeme hermano (guses40@yahoo.es). Un fuerte abrazo y sigue adelante con tus convicciones¡¡

Gustavo dijo...

Felicitaciones Rafael, veo que eres fiel a tus principios y mantienes esa rebeldia que da sentido a nuestras vidas. Comparto en gran parte lo de tu conferencia y veo que la necedad reaccionaria de algunos sigue campeando en la UNALM. Como recordaras yo me fui porque me hostigaron y porque en esos años que compartimos las aulas, se rendia culto a la ignorancia politica y a la estupidez cultural, cual trofeo de legitimidad social. Ojala hayan cambiado las cosas, aunque lo dudo. Si siguen como menciona un compañero gente como el gangster Reggiardo y el facho Absalon, las cosas deben ir de mal en peor. Algunos despistados pensaban que estaba fondeado (Valladolid dixit con quien me encontre hace unos 4 años)pero aqui estoy dando la batalla por un pais mejor. Me dedico a la consultoria en desarrollo rural y puedo decir que me va bien, he llegado a un buen nivel de reconocimiento por mi experiencia. Asesoro a organizaciones de base principalmente y a empresas y ONGs (que me parece que son especies en riesgo de extincion). El mundo da vueltas maestro, por alli me he encontrado con algunos MOMOs en la vida profesional que ahora me dan algo de risa y con algunos despistados docentes de la Agraria que con buena voluntad pero con algo de inocencia creen que estan descubriendo la polvora del desarrollo. En fin. Escribeme hermano (guses40@yahoo.es). Un fuerte abrazo y sigue adelante con tus convicciones¡¡