sábado, 18 de febrero de 2012

"Eres blanquito igual que tu padre". Envío de Basilio Auqui


Una reflexión a propósito de la superficialidad de la música de Miki Gonzáles

Por Basilio Auqui S.

Nunca le creí a Miki Gonzáles. Si coincidimos en que la buena música es ritmo, armonía y melodía, nada de eso encontraba en lo que hacía esta veleta. Su música (y su letra) la sentía impostada, oportunista y al gusto de los engreídos de la burguesía aniñada, ansiosos de lavar su mala conciencia cantando sobre chicos que venden caramelos en la calle, mientras en sus mansiones vociferan a sus esclavas (perdón, domésticas), ¡Oye, Renatito, dile a la chola que me pase la sal! Incluso ahora último al escuchar el viraje electrónico de Gonzáles, sentía que algo no andaba bien. Luego de ver la manera tan utilitaria en que medró primero de los ritmos negroides (con la aceptación expresa de los negroides de ser tutelados) y luego de la música de las comunidades andinas (¡qué falso suena Hoja verde de la coca!), no me sorprendía en absoluto su rápida movilidad hacia los ritmos electrónicos que enloquecen a los vástagos pastrulos de la pituquería en las discotecas de la República Independiente de Eisha.

Pero vamos, no seamos hipócritas. Aquí en el Perú quien no cholea no es peruano. En Lima todos estamos enfermos de clasismo, racismo e hipocresía. Entonces es absolutamente lógico que un vago de trece años, tarado por la lumpenburguesía, hijo de un roquero mediocre y de un adefesio con chucha, profiera delicadezas como cholodemierdaserranohijodeputatunosabesquiensoyyo y cuanta lindura etnoclasista más haya endulzado su vacía existencia desde que abrió los ojos, primero en el hogar (abuelos, padres, tíos, hermanos) y luego en el barrio y en el colegio exclusivo, centro de adoctrinamiento de los hijos de los poderosos y de los que aspiran a serlo.

Lo que extraña por ilógico es la desfachatez de uno que se dice artista y se vende como comprometido en la lucha contra el racismo (sic) a través de sus canciones.

El ciudadano español Juan Manuel Gonzáles Mascías “a” Miki Gonzáles debe tener el cerebro agujereado por la marihuana y la cocaína. En vez de hacer acto de contrición y autocrítica de su fallido rol de padre, defiende sin argumento al vástago. Soy padre de familia y si alguno de mis hijos agrede étnicamente a una familia, por más que se pretenda achacar la culpa de la conducta del jovenzuelo a la madre bataclana, ociosa y analfabeta, primero converso con el mocoso y luego pido disculpas públicas. Joaquín Gonzáles Aguirre ha proferido públicamente insultos racistas y eso, según el Código Penal del Perú, es un delito. El ciudadano español Juan Manuel Gonzáles Mascías y Celine Aguirre deberían pedir disculpas públicas a todo el país en la persona de la familia agredida. Eso sería lo coherente y justo.

Por el contrario, Miki Gonzáles apela cínicamente al catolicismo ramplón del peruano promedio e invoca a Jesucristo (“Si la gente prefirió a Barrabás que a Jesús, entonces que nada te sorprenda”) para salvar al parásito. Ignora Gonzáles que si este “menor de edad” hubiese sido un mocoso cobrizo que en pandilla hubiera ido a Larcomar a insultar a niñatos pitucos, como su engendro, ahora mismo el serenazgo, la policía, los jueces y todo el sistema estarían sobre los “pirañas marrones” clamando porque vayan a un centro de re-educación tipo Maranguita quién sabe acusados de violación y asalto y robo a mano armada.

De la arribista Celine Aguirre no digo nada. Basta escucharle el acento y el modo de hablar (o sea, y nadaaa, aluzinaaa) en público para concluir que esta mononeuronal está enferma y genera clasismo y racismo en su propia casa. Pero algo de bueno debió tener, si un artista de la talla del ciudadano español Juan Manuel Gonzáles “a” Miki Gonzáles la enamoró y le hizo un hijo. Ya se sabe, debieron ser tal para cual antes de separarse. Ojalá que ahora la desgracia les una nuevamente.

Toda la retórica que Miki Gonzáles despliega en sus canciones (la integración de poblaciones como la indígena y la afroperuana) caen en saco roto, y no por el proceder del chibolo. Caen en saco roto porque Gonzáles, como padre del pequeño delincuente, justifica y apoya su proceder con argumentos descabellados. La superficialidad de su propuesta musical encaja bien en ese nacionalismo pelágico, chauvinista y burgués de Marca Perú que busca instrumentalizar lo negroide, lo andino, lo cholo, en lugar de contribuir a superar la condición subalterna de las grandes masas cobrizas ofendidas en su alma y su condición de seres humanos desde hace quinientos años.

Aquí no valen diagnósticos tibios de psicólogos, sociólogos u otros “científicos sociales”. Mientras las estructuras económicas en el Perú prosigan en manos de una etnoclase asaltante y corrupta y el Estado siga en mano de traidores (¡Conga no va, carajo!), surgirán mocosos como el Joaquín Gonzáles Aguirre, futuro Aldo Mariátegui, próximo Rafael Rey.

Porque como dijo El Omiso, la mierda existe. Respondamos en coro a la arenga, ¡Eres blanquito igual que tu padre: ¡Púdrete pituco reconchatumadre!


Ver:



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15 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Puta mare!

Què tal artìculo, un patadòn a los huevos, un escupitajo de asco en la cara de la burguesìa ahora humalista.

Digno de Basilio Auqui y de este blog insobornable.

Huancaìno Furioso

Desde Huancayork

Anónimo dijo...

A mì tambièn me llega al chómpiras el pastrulo Miki, su mùsica astalculo, la mezcla que hace es hueca y nunca dio en el clavo, ni con su familia.

Rock, el subterráneo.

Omiso desde el Averno

Isaac Aróstegui dijo...

Rodolfo, me pareció interesante lo escrito allá arriba. Sin embargo el estilo de música que hace Miki Gonzáles y quien decide o no escucharlo no está en discusión ni está en el contexto de el racismo profesado por este "niño bien". Es claro que para la música hay variedad de gusto y nadie es dueño de un determinado estilo para fusionar algo totalmente libre. Ahora, si hablamos de tolerancia todos debemos demostrarla. Moderar algunos adjetivos serán mucho más certeros y sutiles no así perdiendo la originalidad y la objetividad de tu brillante análisis de lo que está podrido en la sociedad. Un abrazo

Julio dijo...

Puta mare tio Basilio, esto parece Puerto el Hueco¡¡¡, yara tìo Rudolf, conchesumare¡¡¡

Anónimo dijo...

Este si es un autèntico blog liberado.

El artículo del tío Basilio obliga a desahuevarse.

Qué contraste con la medianía e hipocresía del sabelotodo Bruce.

Todos somos Conga

Anónimo dijo...

Es una lastima que ese tal Basilio Auqui se comporte tan agresiva y discriminatoriamente como las personas que el mismo critica. Y es risible el post de ese tal "Huancaino furioso", en el que celebra el articulo en cuestion y al mismo tiempo escribe "Desde Huancayork" (!!!???). Solo falto agregar un "vete a la shit" o "what the fuck" para desnudar sus contradicciones y alienacion.

Anonimo # 2

Anónimo dijo...

Lo que da lastima es la madre que parece una criatura en evolucion de hecho que un primate tiene un poco mas de conciencia y lo que se puede llamar de racionalismo , y lo peor es que estos engendros de la elite son personas que supuestamente estan educadas en colegios particulares nada menos que de 1500 soles o un poco mas por mensualidad , por eso en el peru no puede existir una justicia verdadera porque todavia existen colegios particulares de hecho los mismos alumnos del colegio particular cholean a los de la nacional , claro como dice Basilio , de estos adolescentes con cerebro de esponja , vendran los nuevos lideres es decir los alditos , los bayly , los reyes , la DBA , los betitos y finalmente los defensores de la rata de fujimori , es decir toda una cojudez , y es verdad que la marca peru es solo una simbolo de fachada de union cuando sabemos muy bien que en el peru lo unico que persiste y entre cholos nos choleamos , es verdad este articulo es un golpe en los huevos a toda la burguesia atrabiliaria que solo busca el sensasionalismo y no saca de esto reflexiones .

Anónimo dijo...

Anónimo 2, eres imbècil o estudiaste en el Humboldt?


No entiendes la ironía, zopenco?

Huancaíno Furioso

Desde Huancayork

Anónimo dijo...

Carajo, este blog está que quema csmare

El Camanejo de Lepanto

Anónimo dijo...

Celine Aguirre: un adefesio con chucha.

Miki Gonzàles: roquero mediocre.

¿Qué produce el cruce?

Un vago racista y parásito.

Sotelo

Anónimo dijo...

Colgarè el artículo en mi facebook, esto no se lee así no más.

Artículo escrito con toda la furia y razòn.

Marta P.

Anónimo dijo...

Me pregunto:

Deberia rebajarme al nivel del anonimo y proseguir con esta andanada de insultos?

Deberia alimentar ese comportamiento erratico y contradictorio de quien critica un comportamiento racista y discriminatorio, pero para hacerlo recurre a frases igualmente racistas y discriminatorias?

Me respondo:

Tal vez solo deberia dejar a dicho sujeto donde esta. No en la bella ciudad de Huancayo, ni mucho menos cerca al imponente nevado Huaytapallana, sino en "Huancayork city", balbuceando sus "ocurrentes ironias" en spanglish.

Anonimo #2

Anónimo dijo...

Pasu, este artículo es un " tomamiestras" a todos esos niñatos que andan hechos los huevones y no hacen nada con sus vidas. Si siguen así serán tal FRACASADOS como sus viejos, porque aquí el probelma es sus viejos ya que no saben mandar.

Anónimo dijo...

Pienso que una posición se puede sostener sola y con mucha contundencia sin apelar al hígado hepático ni epítetos contraracistas (…a kièn sirve el contraracismo?), los que funcionan como chilla lumpen pero que distraen, por eso mismo, del blanco de la atención. j.ojeda.

Anónimo dijo...

Sólo una pequeña observación:No digas "negroide" que es despectivo.Ya se que no fue tu intención pero no es correcto.Dí NEGRO,con todas sus letras,pues así es y así se llama,arte negro,música negra o afro-peruana,pero no "negroide" que es despectivo.Así como no hay "blancoide" o "choloide".Te lo digo con buena onda y la mejor intención.Si no me crees preguntale a Victoria Santa Cruz.