lunes, 7 de abril de 2008

URGENTE: ENTREVISTA A MELISSA PATIÑO



x Rodolfo Ybarra

El último domingo 6 de abril fue entrevistado en el programa “Pulso” de canal 5, el general Octavio Salazar, director general de la PNP; al ser preguntado por el periodista Ponce sobre el pronunciamiento del PEN club internacional con respecto al caso Melissa Patiño, el general dijo que “pueden decir lo que quieran, la justicia peruana es independiente” y que “hay cargos y pruebas” (sobre Melissa) para continuar la investigación, dejando entrever que el encarcelamiento de Melissa Patiño (y de los otros seis detenidos) se prolongará por tiempo indefinido, pisoteando las leyes que establecen los 15 días cautelares y las continuas apelaciones de los abogados. Además, el general Salazar confesó que su servicio de inteligencia esta “investigando” las páginas web (blogs, espacios de discusión, correos, etc.) de “elementos subversivos” (o que ellos consideran subversivos), lo que nos pone los pelos de punta si sumamos el hecho de los varios alcaldes y activistas medioambientalistas que han sido denunciados (i)legalmente con el mote de “terroristas”, por oponerse ante un inconcebible proyecto minero en la sierra de Piura.
Todo esto sumado a las persecuciones a artistas e intelectuales del jirón Quilca (y en mi caso personal las amenazas vía correo de un tal “sangriento” y en persona a través de un oficial de apellido “Bracamonte” a quien se le ha encomendado “investigarme” –y por lo visto- “intimidarme”-¡¡fuera de acá!!-) nos muestra un sombrío panorama, cercano al Joseph Raymond McCarthy de los años 50 en los Estados Unidos.
Aquí la entrevista a Melissa Patiño, activista cultural y joven poeta de 20 años, quien no solo sufre un encierro injusto, sino un maltrato carcelario (visitas limitadas, no acceso ni participación a los talleres internos, no acceso ni uso a aparatos como radios, tv u otros, represalias de internas, falta de seguridad, etc.) que agrava su frágil condición física y un cuadro de depresión aguda en razón de los casi 50 días de reclusión injusta. Las respuestas cortas y concisas nos hablan de su decaído estado de ánimo.
Debido a que el penal “Santa Mónica” prohíbe –como es natural- el ingreso de aparatos electrónicos, la entrevista se hizo por escrito.

1.-Melissa, creemos en tu versión, por qué las autoridades no pueden aceptarla y te incriminan con causas difamatorias?

Porque no quieren aceptar su error. Saben que soy inocente. No quieren dar marcha atrás para no quedar en ridículo frente a la opinión pública.

2.- ¿Cuál fue el problema con tus abogados, por qué no apelaron inicialmente sabiendo que los otros detenidos sí lo hicieron y que es la común norma de proceder?

Porque en ese momento estaba cambiando de abogado.

3.- Últimamente muchos intelectuales se han dado cuenta de tu inocencia, desde Rocío Silva Santisteban hasta César Hildebrantd. No podemos decir que se trata de posiciones tardías, sin embargo luego de tu encarcelamiento y luego casi de 50 días de maltratos ¿Cuál sería tu llamado a los intelectuales y la opinión en general que aún te es adversa.


Que investiguen el caso y que se den cuenta de que no hay pruebas que sustenten mi acusación.

4.- El no militar en ningún partido ilegal o grupo alzado en armas no te excluye de tu sensibilidad social ¿Qué opinas al respecto y qué descargos quisieras hacer?

No pertenezco a ningún partido político. Menos aún simpatizo con algún movimiento subversivo. Estoy en contra de la violencia, soy pacifista. No creo que el terror sea el camino para el cambio.

5.-Los poetas y escritores han sido los primeros en alzar la voz por tu detención, la solidaridad se ha dado no sólo desde el Perú, sino desde el extranjero. ¿Como poeta, qué opinas del horror que te está tocando vivir, extiendo la pregunta también a tu estado de salud?

Es terrible. La cárcel no es un buen lugar para nadie.

6.-Me contaron que tienes "derechos" restringidos, como no participar en talleres, no tener acceso a teléfonos, visitas limitadas (sólo 4 familiares y menos horas que el resto), no tener acceso a equipos electrónicos como radio, televisor, etc. A qué crees que se debe este ensañamiento?

Quieren que la pase mal. Es injusto. Estoy en el régimen carcelario más riguroso.

7.-Algunas palabras para el Ministro del Interior Alva Castro.

Que todavía no es muy tarde para aceptar su equivocación

Melissa, gracias por esta breve entrevista y toda nuestra fuerza para tí en esta hora difícil.

25 comentarios:

Anónimo dijo...

NUESTRO APOYO SOLIDARIO A MELISSA. SUÉLTENLA MISERABLES APRISTAS.

nn

Anónimo dijo...

fuera apristas del poeder, déjen de joder a los poetas.

poet maudit

Anónimo dijo...

saludos maestro, estamos con ud.

Nilton Treviño

Anónimo dijo...

LIBEREN A MELISSA Y A LA AZPARRENT
SÓLO ASI ME SOLIDARIZO

ecúmeno

Anónimo dijo...

Dale Melissa, estamo contigo¡¡

Y tú rodolfo, no te dejes intimidar por ningún esbirro chuchesumadre o aprendiz de fascista.

Anónimo dijo...

Rodolfo, mi solidaridad con tu persona y tu valiente labor por esclarecer conciencias y denunciar este nefasto orden de cosas. Melissa es inocente, el APRA es inmunda.

Rafael Inocente

Anónimo dijo...

lleguè aquí a través de un link del "Utero de Marita", saludo este blog verde y me solidarizo con ustedes. Quisiera apuntar también lo que es un clamor popular:
¡libertad para los siete! y pena de cárcel a todos los que han difamado a estas personas, incluído ese judío de "puente aèreo" y todos sus secuaces que ahora quieren lavarse las manos como poncio pilatos. Ni olvido ni perdón....

Aldo Acosta

juliocorreadiaz dijo...

Reciban un cordial y solidario saludo desde Colombia. Abogamos por la liberación de Melissa y de todos los presos de conciencia que pueda haber en el Perú. Ustedes como nosotros soportamos por igual sistemas políticos, estados totalitarios, regímenes absolutos, que terminan considerando que pensar distinto es un crimen. Disentir se tornó un asunto que puede ser sometido a tribunales de justicia, como en el caso de Melissa. La poesía, sin embargo, debiera servirnos como causa para seguir abogando por un mundo mejor. Ese es nuestro deber!

Anónimo dijo...

pregunta ¿hay una campaña para donar libros a favor de melissa?

Anónimo dijo...

Ese anonimo de la "donacion de libros" esta haciendo una broma pesada.
Y Rodolfo este viernes de la casona todos vamos a quilca y saludamos el paro agrario en Puno el mismo 11 de abril.
La intimidación es una prueba de "amedrentamiento de baja intensidad"de este gob.

Melissa Libertad.

Alfredo

Anónimo dijo...

Valiente compañero Ybarra, siga adelante con su campaña por la liberación de Melissa y los siete detenidos injustamente. Desde Cajamarca reciba un saludo campesino.

Fermín Villamón Julca

Anónimo dijo...

Me animo a intervenir porque yo, sin haber nacido en este hermoso país, creo que lo más importante es la lectura. La educación peruana requiere una verdadera promoción lectora. En nuestras aulas se debe discutir de literatura y hacer literatura.
En cuanto a la literatura peruana, lo que pasa es que los referentes son muy altos, ¿no? Ribeyro, Vargas Llosa, la generación del 50. Faros difíciles de alcanzar. Después de tantas luces, creo que nos toca un periodo de relativa sequía y eso no debe traumatizarnos. Lo importante es que los escritores, al menos los más interesantes, son diferentes, y eso ya es importante. Un libro como La disciplina de la vanidad es algo insólito en el Perú y es probable que por su naturaleza exprese las inquietudes de nuevas generaciones con mayor precisión que nuestra literatura internacionalmente consagrada. Esta es una opinión enteramente personal, pero yo creo que este pequeño libro de Thays es más interesante que los últimos libros de Vargas Llosa. Nadie va a repetir el monumento que es Conversación en la catedral, pero tampoco es el objetivo de los escritores más interesantes que están activos en la actualidad.

Giuliano Vecco F.

Anónimo dijo...

Ja, ja, ja, ja!

Buena, Giuliano apócrifo. Qué tal sarta de sandeces escribes! Si que tienes sentido del humor, sigue suplantándome, eres un payaso muy chistoso. JUA JUA JUA!!

El verdadero Giuliano Vecco.

Pepefina dijo...

Quise hacerle una entrevista, pero el medio para el que trabajo me lo prohibio...de todos modos estoy buscando la forma de poder hacer algo
[escríbeme]

RODOLFO YBARRA dijo...

1.-En cuanto a los Giulianos ya hay tantos que parece una esquizofrenia desbordada, sin embargo, creo conocer al original.

2.-Pepefina, gracias. Te esperamos mañana. Mi correo personal sigue siendo rodolfoybarra@hotmail.com
(no tengo el tuyo)

Anónimo dijo...

En medio de numerosas reflexiones, La disciplina de la vanidad (2000), de Iván Thays, subraya que la ambición es fundamental para crear una obra importante. El libro se lee también como un ataque durísimo a los críticos.
A inicios del año 2000 se realiza un encuentro de escritores jóvenes en Morillo, pequeña ciudad ficticia ubicada en Málaga, provincia de España. Es el primer coloquio al que asiste el narrador anónimo. Con todos los gastos pagados, son invitados autores de dieciocho a treinta años, noventa latinoamericanos y treinta y cinco españoles, elegidos luego de una selección. Entre ellos viajan los críticos peruanos Tunc, Aut y Nunquam, además del también narrador Mario, con quien el protagonista comparte habitación.
El comité organizador invitó asimismo a tres autores consagrados para que ofrezcan, uno por semana, charlas magistrales y convivan con los jóvenes escritores. Nunca se revelan al lector los verdaderos nombres de aquellos, solo se les menciona con apodos. El primero en llegar era conocido como Poliéster por su traje, un ecuatoriano de tendencias regionalistas; el segundo recibió el mote de Spinoza, por ser holandés de origen judío; y el tercero fue un africano llamado Mboma, en homenaje a un futbolista camerunés. Este tercer narrador consiguió éxito en Europa alejado del costumbrismo. Era el único que despertaba admiración en el protagonista y en su amigo Mario.
En la cita literaria, se forman y deshacen parejas. Parece una agencia matrimonial más que un centro para escritores. «Ríos de semen corren por esas tuberías», le dice el narrador a la venezolana Frances, de quince años, con quien mantiene una breve relación amorosa. Este siente placer en besarla y sentir su olor a colonia para niños. Al protagonista le atraen las lolitas como al narrador estadounidense Vladimir Nabokov.
A Frances le reprocha su precocidad, pero tilda de imbécil a François Mauriac, Premio Nobel de Literatura 1952, porque este declaró que para ser novelista se requiere llegar a cierta edad. El protagonista se burla asimismo de la gente que se acerca a preguntarle: «¿poeta o narrador?» y reparte más apodos: llama Barbarella a una escritora uruguaya por sus generosos pechos. Cuando los jóvenes autores hablan de sus libros, las conversaciones le parecen estúpidas, pues no se refieren a su obra. Califica a su lugar de nacimiento, Moquegua, como una «provincia enana». Es arrogante, un pavo real.
Lleva a España un libro inédito, Los alces premeditados, el cual reza en el rótulo: «Para ser leído solo por Carmen Balcells» y cuyo subtítulo es Una colección de cuentos sobre el Centeno. Cada uno de los siete relatos se inserta entre las acciones del encuentro en Morillo y las numerosas reflexiones literarias. En ellos, el protagonista es el álter ego del narrador de la novela, un escritor maduro que participó de joven en un taller de narrativa en Lima. Luego de publicar sus creaciones, obtuvo treinta mil dólares de una beca para terminar una novela que jamás concluyó y «un puesto casi diplomático, casi inexistente, en Venecia».
Se casó con la italiana Graziela, con quien tuvo un hijo, Paulo, muerto a los trece años en un accidente. Más tarde, se separó de ella y mantuvo una breve relación con una adolescente, la guapa actriz de teatro Pola. Calvo y un poco gordo, vuelve a Lima, donde repasa el destino de algunos personajes del Centeno, el taller literario: Milovana, Esteban, Urdanivia, Tomás y Connie, cuya nieta intenta entrevistarlo. Estos datos se encuentran dispersos. El lector reconstruye la trayectoria del narrador con retazos. Los relatos demuestran que el fracaso de este es debido a su falta de ambición, a la disciplina de la vanidad.
Mario califica Los alces premeditados de «monumento al ego» y añade que la única forma de que esta obra se publique es que aparezca en medio de un libro de otro escritor y decide buscar a un joven del encuentro para meterlo entre sus papeles. Este es uno de los tantos guiños de la novela, pues Frances debe su nombre a la protagonista del único libro de cuentos del protagonista, el cual trata sobre las divas de Hollywood. Es otra señal para el lector: podría sugerir Las fotografías de Frances Farmer (1992), la primera obra de Thays. La italiana Graziela, quien aparece en la colección de relatos, se inspira en el personaje de «La segunda juventud», texto de Luis Loayza.
Para el narrador, los críticos Tunc, Aut y Nunquam son «viles jueces» que atacan desde las páginas de los periódicos y forman la Liga en pro de la Moral y el Buen Gusto y contra la Vanidad de los Escritores. El protagonista disfruta cuando el primero le señala un anacronismo en su novela histórica. También se regodea cuando el segundo descubre un error de concordancia y cuando el tercero señala una trama inverosímil.
De gran elegancia y belleza, Nunquam cree que ya todo está dicho en literatura. Considera que este oficio no tiene sentido. Con ira, ataca a un rinoceronte, que es una metáfora de la vanidad. Otro de los críticos, Aut, asesina a Mboma, candidato fijo para el Nobel de ese año. Según la policía, la próxima víctima era el protagonista, pues encontraron papeles que se relacionaban con él. En realidad, eran críticas destructivas contra libros que aún no había escrito. «La literatura es un oficio siniestro, lleno de envidias», acepta el narrador.
En las primeras páginas, el protagonista define la estructura del libro: «No tiene un argumento, y el lector se sorprenderá con algunas escenas, frases o citas que están fuera de contexto, que no tendrán sentido salvo para el autor». El exitoso novelista Tomás, de Los alces premeditados, quien en sus libros vende souvenirs peruanos a los extranjeros, le dice al álter ego del narrador: «Las novelas son acciones, acontecimientos, pasan cosas, hay personajes. En lo que tú escribiste nadie se mueve ni para ir al baño». En otra oportunidad le reprochó que mientras Sendero Luminoso causaba estragos en Lima, él escribía sobre sí mismo, regodeándose sobre el yo. «Es que no has sufrido, pues; te falta calle», sentenció.
En varios fragmentos, el personaje principal descalifica a los regionalistas, elogia a los escritores que edifican con fragmentos como el peruano Martín Adán o que se alejan del realismo como el uruguayo Felisberto Hernández, reseña a algunos de sus narradores predilectos como Abraham Valdelomar, «el más grande esnob que ha conocido la literatura peruana», o Luis Loayza, un autor de culto. Reflexiona asimismo acerca de la envidia, los concursos, la obra total, los editores y la torre de marfil, entre otros temas literarios. Defiende con uñas y dientes sus ideas, su poética. El resultado es un intento arriesgado para evadir los límites de la novela.Por desgracia, la única edición que circula, el cual lleva el cintillo de «Finalista del Rómulo Gallegos», está plagada de erratas. El libro fue una de las diecinueve novelas que fueron vencidas por El viaje vertical (1999), del español Enrique Vila-Matas. La obra requiere un urgente trabajo de edición para eliminar las malezas, someterse al riguroso escrutinio de un corrector de estilo. Escribe «ole», «Washington Delgado» y «un autodidacta», cuando lo correcto es «olé», «Wáshington Delgado» y «un autodidacto». Falta criterio para colocar las cursivas, además se encuentran por ahí cuatro puntos suspensivos (¿?), dobles espacios y errores de concordancia. En cierto pasaje el narrador llama «masacre» al ataque de Nunquam al rinoceronte, cuando aquel vocablo quiere decir «matanza de personas». Pese a los reparos expuestos, Thays es uno de los más importantes autores de las recientes generaciones. Con La disciplina de la vanidad demuestra que es un escritor perspicaz, de un gran dominio del lenguaje y con un singular estilo narrativo.

PD.- Discutamos acerca de libros tan importantes como este. Este texto es de mi amigo Jorge Coaguila

Giuliano Vecco F.

Anónimo dijo...

Escribi esto>

http://mundodeteatro.blogspot.com/2008/04/la-sospechosa-detencin-de-melissa-patio.html

e hice correr el mensaje por Peruteatro que llega a miles de teatreros peruanos. Por favor dejame saber de nuevos pronunciamientos que hagas y que pueda colaborar a difundir.

Saludos cordiales

Carlos Vargas Salgado

Anónimo dijo...

olvide mi correo>

varg0056@umn.edu
Saludos

cvs

Jenn!! dijo...

es Injusto que apun sigamos siendo victimas de un grupo dizque "mayoristas" cuando en realidad es una minorìa autoritaria. El caso de Melissa Rocío Patiño Hinostroza no es el ùnico, hay muchos mas jovenes que han sido acusados de terrorismo injustamente. pero ya estamos cansados de Esto. por eso BASTA YA DE ESTA DICTADURA ABSURDA QUE A NADA LLEVA.

Yofre Lopez dijo...

Ybarra, fuerza en todo lo que haces. Recibe un fuerte abrazo y saludos cordiales de un inmigrante peruano en Japon. No permitas que esos gorilas contratados te intimiden.
Gracias por lo que haces en nuestra Patria y por entrevistar a Melissa, ella necesita saber que tiene una gran energia intelectual peleando por su libertad.

P.D Quisiera saber donde puedo adquirir tus libros y algunos que me recomiendes.
virtualmachi@hotmail.com

Anónimo dijo...
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RODOLFO YBARRA dijo...

¿?

Anónimo dijo...

Ybarra: Para buscar el origen de este apellido, el tratadista ha de ir al País Vasco. Allí se encuentra su cuna y no le será difícil localizar iglesias, casas, caseríos y sitios con esta denominación. Hay tantos solares en Vizcaya, Guipúzcoa, Álava y Navarra con referencia a este linaje que no se puede, honradamente, señalar a uno de ellos como la cuna del apellido.

Entre los documentos que pueden constatarse para localizar su tronco se encuentra las "Bienandanzas e Fortunas" que escribió Lope García de Salazar, en Vizcaya, en el año 1.471, en sus páginas se mencionan distintos caballeros de este linaje que tuvieron destacada actuación en aquella época. Pero no se nos aclara si todos pertenecían al mismo tronco común o eran ramas de este.

El apellido se fue extendiendo por el resto de la Península, sobre todo en Castilla la Vieja, La Rioja, Aragón, Valencia, Cataluña, Madrid, Toledo y algunas, las menos, en Andalucía.

Ramas de este linaje pasaron a América, dividiéndose en líneas que se esparcieron principalmente por México, Argentina, Perú y Colombia.

Los Ibarra fueron miembros principales en las distintas órdenes militares, para lo cual litigaron no pocas veces en las Reales Chancillerías de Valladolid y Granada.

También entre los primeros conquistadores del Nuevo Mundo estuvieron presentes los Ibarra y entre ellos se pueden citar a D. Ortuño de Ibarra, a D. Martín Lope de Ibarra y a D. Francisco de Ibarra que encabezó una expedición que partiendo de Zacatecas (México) llegó hasta la Florida en el año 1.563. D. Diego de Ibarra nacido en Eibar, fue Capitán General y Gobernador de Nueva Galicia.

Este apellido puede encontrarse muchas veces en México sobre todo en el Estado de Michoacán cuya rama estableció escudo propio. El rey D. Fernando el Católico, armando caballero a un personaje de este linaje, le otorgó también escudo propio.

ARMAS:

Los Ibarra de Berriatúa, también en Vizcaya, y los Vizcondes de Santo Domingo de Ibarra, traen: En campo de gules, una banda de plata, engolada en cabezas de dragantes de sinople (otros pintan esos dragantes de plata), acompañada en lo alto de tres estrellas, de oro, puestas en triángulo, y, en lo bajo de cinco panelas, de plata.

Erectile Dysfunction Medications dijo...

Es interesante el ver lo que muchos hacen para ayudar a sus seres queridos.

Anónimo dijo...

Да уж. По поводу коментариев - навеяла на меня где-то услышанная фраза:
Благодаря нам в НАШИХ женщинах что-то есть.. по меньшей мере, 4 минуты в день.