jueves, 5 de junio de 2008

SOBRE LOS ANÓNIMOS (PRIMER ROUND)



Hace unas semanas me había comprometido con algunos amigos escritores a responder de manera "sumaria" al por qué este humilde blog admite los anónimos y lo que ello conlleva: verdades a medias, falacias, insultos, pensamientos de las zonas más oscuras y nefastas de la naturaleza humana y demás; de la misma formas quedé en dejar mis ideas sobre el mal -o bien, según sea el caso- llamado “blog basura”, y esto porque tendenciosamente muchos “anónimos” –huelga a decir- me esta(ba)n acusando de profesar un estilo que cae en el saco roto de los weblog que no asumen responsabilidades y se escudan en el parapeto de la identidad escondida (No me creo mucho ese rollo de las cuentas con nombres no reales o seudomotes, acaso esos no son también vulgares “anónimos”).
Desde México me escribió Issa M. Martínez Co-responsable de la Red Mundial de Escritores (REMES) sugiriéndome no admitir anónimos. La verdad -y lo digo con respeto- no sé por qué tanta alharaca por este pequeño detalle de la identidad. Quiero apuntar que el universo de los anónimos no es un universo paralelo o de existencia subalterna. Si no se han dado cuenta, los anónimos o los que escriben anónimos son los mismos escritores, los mismos comentaristas, los mismos tipos “cultos” quienes al dejar su careta a un lado, se muestran tal y como son; o sea cuando tienen que firmar con su nombre y apellido muestran su lado educado, diplomático y “responsable” o sea al Doctor Jekyll; pero cuando se les da la oportunidad de esconderse y tirar la piedra sin que los descubran, muestran ese ser miserable y ruin que llevan adentro, de esta forma la educación se convierte en perversión, en miseria humana; y la diplomacia, ese forma correcta del homus novis, se convierte en excrescencia salvaje y frenopática, dando rienda suelta al cuadrúpedo que los habita, al mono que muerde, araña y destruye lo que en apariencia dice comprender o entender, ese monstruo que definió bien Robert Louis Stevenson al crear la contraparte de Jekyll, Mr Hyde.
Estuve haciendo un seguimiento sobre los IP y esta cuestión de la dirección que queda grabada en la computadora emisora y receptora cuando uno envía un mensaje, un correo o deja un comentario, y me he dado cuenta –sin mucha sorpresa y gracias a los amigos de la avenida Wilson- de muchos secretos develados en este pequeño experimento (no se preocupen, no voy a delatar a nadie, ustedes tienen el derecho de permanecer en la sombra y salir a la luz cuando lo deseen). De esta forma, me he dado cuenta que cuando alguien pone su nombre dice una verdad (o mentira), la defiende con prudencia o con pasión, pero siempre trata de que exista un matiz, una atmósfera de estilo y respeto; y cuando pone “anónimo” (sin darse cuenta que su IP lo delata) ese Mr Hyde lo posee y se desborda la verdadera personalidad freak, oculta tras los ropajes y tras las mascarillas de las apariencias que esta sociedad pacata exige. Obviamente hay muchos anónimos que se comportan como caballeros y dignas damas, pero esos son los menos y de los que no trata este artículo.

Volviendo, este humilde blog personal que intenta ser diferente –por lo menos en el trato de lo que llaman “noticia”, donde la opinión sea lo principal, tratando de evitar el “copia y pega” que es la otra enfermedad de la ociosa blogósfera que quiere evitarse problemas y sólo apela a contabilizar los “hechos noticiosos” sin opinar ni ganarse problemas con nadie, ni con nada. Qué fácil resulta hacer eso. No es mi caso y si he caído alguna vez por zancadilla o resbalón –pido disculpas de antemano-, fue porque considero que hay situaciones, extraordinarias, por cierto, en las que el blogger se siente impotente o “desarmado” ante la calidad del articulista (lean en este blog los artículos de Noah Chomsky, Ted Kaczisnky y otros).
Quiero apuntar –para terminar este primer round sobre los anónimos y no aburrirlos- que este blog ha buscado desde un principio ser un megáfono abierto a todas las verdades, paralelas o subalternas que puedan darse, creo que si alguien tiene algo que decir, qué problema hay en que lo diga. Al diablo con los afeites y esa aceitada forma burguesa o neoburguesa de decir las cosas, eso dejémoslo a los señoritos intelectualoides encerrados en su habitáculo y digitando con guantes de seda y desde lejos sobre lo que ocurre en estas tierras del señor. Si el médico te va a anunciar una penosa enfermedad es mejor que te lo diga a boca de jarro y sin eufemismos (me gustan los médicos con tratamientos ortodoxos). Si un intelectual de lenguaje precario quiere expresarse, ¿por qué tendríamos que negarle esa posibilidad?. Busquemos la verdad y no nos hagamos problemas con esto del nombre verdadero, a quién le importa. ¿A ustedes les importa?

10 comentarios:

Anónimo dijo...

maese ybarra por qué es tan problemático Ud. creo que los anónimos como yo somos personas tímidas eso es todo.

RQ

Anónimo dijo...

el de la foto con boca abierta y lentes es faveron ¿no?

el anónimo bastardo

Anónimo dijo...

YO SIEMPRE OPINO Y NO INSULTO A NADIE Y, SIN EMBARGO, SOY ANÓNIMO.

AA

Giuliano dijo...

El anónimo es, desde épocas antiquísimas, que se pierden en la noche de los tiempos, el gran protagonista en la Historia de la Literatura Mundial, debido a múltiples motivos: persecuciones políticas, religiosas, étnicas, limitaciones de caracter técnico, epocas aurorales de literaturas nacionales, etc.

Acostumbro firmar siempre mis mensajes, pero ello no obsta para que de vez en cuando ceda a la tentación de mandar por ahí un anónimo, pero eso sí, fundamentado y con el carajo bien puesto, no el insulto sin ton ni son, con faltas ortográficas, frases horrísionas que no logran arrancarte ni una sonrisa, por el contrario, sólo irritan o dan pena porque hasta para eso hay que ser imaginativos. Hasta el insulto, caballeros irresponsables, es un arte.

G. Vecco F.

Anónimo dijo...

hola soy "luching", "perleche", "juan pérez", "jinetito", es decir, soy faverón, thays, salas, luis aguirre, es decir soy una nada que se cree alguien? acaso no eres así tú también? saluditos

Anónimo dijo...

No sé por qué hay tanto baboso que se cree algo, y encima quiere desautorizar al maestro. Saca, saca, conch...

La Peste

Anónimo dijo...

SI CONFIRMADO, EL DE LA FOTO CON LA BOCA ABIERTA ES FAVERÓN QUERIENDO MORDER A CORAL.

ERT.

Anónimo dijo...

saluditos ybarrín o debería decir ybarrón, je je je

P.

Anónimo dijo...

lo unico que se ve aqui con este comentario es la calidad de persona que es usted, entonces no se haga el anarquista justiciero.

el Ano - nimo

Anónimo dijo...

evidentemente te gusta estar siempre ne el ring