miércoles, 22 de octubre de 2008

GASTRONOMÍA VIRREYNAL



(This gastronomy isn’t for the mediocre or those with a small perception of beauty, but for those intelligent people that though food can love art and at the same time, why not life).

En algunos comentarios dejados por mi persona en otros blogs he recibido ataques en torno a mi visión pesimista de la gastronomía popular en el Perú y los turiferarios (oportunistas y cocineros del menú al paso) que están lucrando con este "negocio" utilizando de gancho turístico nuestra diversidad culinaria (sacando libros estúpidos –collages de fotografías, pegoteos y balbuceos, copy/paste de recetarios antiguos- y fundando restaurantes de lujo, exacerbación de la huachafada, donde no hay, necesariamente, ninguna reivindicación real de la comida o una filosofía o teoría que la respalde). A propósito de ello, aviso a los lectores de este blog (al menos para los que viven en Lima, for my friend’s who visit this city) que el restaurante “Laeñe” está ofertando, por esta semana y hasta fin de mes, un Menú Virreynal que incluye “sopa teologal”, “gallina en terregue”, “ranfañote”, “mantecado”, “tocino de cielo”, “cabrito almendrado”, “sopa de ajos”, “flan del convento”, “sancochado clásico”, etc. Ojalá que la erudición intelectual limensi (no la pose del sobaco lector que no sabe distinguir entre comida “cafa”, “bata” o “pita”, formulaciones vedantas para encontrar un equilibrio en los alimentos) transmita algo al paladar insípido, apadrinado por pusilánimes ombliguistas, áulicos, de poco talento como Gastón Acurio, Mauricio “20 lucas” Fernandini, “Don Fuji-Pedrito”, etc., (quisiera incluir al criollero-poetik Rodolfo Hinostroza cuyos recetarios de pasta gruesa no terminan por convencerme, pero cierto criterio literario me lo impide). .
Advierto que este post no quiere ser, precisamente, una publicidad del restaurante (algo habría que hacerse para no pagar las cuentas y entregar los gastroplaceres a il popolo y a sectores deprimidos de nuestra socieadad. ¿Acaso el proletariado debería, por razones crematísticas, estar negado a un placer virreynal?), sino más bien de los potajes que se servían en la edad media y que, gracias a este renovado cartel, se puede volver a degustar. Por cierto, este menú a la carta cuenta con el auspicio de “La Casa España”, la “Universidad Católica”, etc. Aprovecho esta pequeña nota para postear un homenaje hecho en Chile, hace un tiempo, al dodecafonista Celso Garrido Lecca (que, me avisan, tiene buen diente) y que, considero, va con el menú dispuesto. Bon apetit.

8 comentarios:

Giuliano dijo...

Algo muy sospechoso y oscuro debe estar sucediendo en un país en el que los cocineros (con todo el respeto que me merecen los pasteleros, turroneros, cocineros y salchipaperos), los peloteros y las bataclanas son los líderes de opinión.

¿Dónde carajo está la intelectualidad de izquierdas, dónde xuxa aquellos que alguna vez alzaron su voz de protesta?

La cocina peruana es fundamentalmente una COCINA DE GUERRA, surgida en la tramoya del combate y la batalla, una cocina remestiza y achorada, cuyos sabores se traslapan entre rocotos, ajíes y sazones a veces intragables.

La cocina novoandina es cuento de dos o tres mariconcitos que no tuvieron el valor de ser lo que sus burgueses progenitores querían y ahora intentan, en este insoportable CÓMPRALE AL PERÚ postmoderno nacional-liberalista, cautivar al cholerío engañado la globoidiotización capitalista.

Si o no Rafael Osterling, Gastón Acurio, Olimpio del Castillo?

Viva la anticuchera de la esquina!

Giuliano Vecco

Anónimo dijo...

viva la chicharronera de la cuadra 12 de Francisco Pizarro en el Rímac!!!!!!!!!!

zona trula carajo!!!!

Anónimo dijo...

Intelectualidad de izquierdas? jajajajajjajajajajjajajajajaja sabes donde están? Están muertos como su pobre e iluso sistema político.

Hernan dijo...

Tal vez erró, la izquierda en este país es un fracaso.

Anónimo dijo...

y los intelectuales de derecha ahora están en el retrete dando vueltas y a punto de desaparecer en el punto muerto del desagüe. si o no?

Anónimo dijo...

"La cocina novoandina es cuento de dos o tres mariconcitos que no tuvieron el valor de ser lo que sus burgueses progenitores querían"...
Hay que tener valor para hacer lo que tu "papá" te diga? Tu viejo qué cosa quería que seas? Mariconcito? Como que no viene a cuenta adjetivar de esa manera, no?
Este blog se está yendo en picada por los comentarios sin sentido y sin argumentos que recibe tan cordialmente. Ojalá siga así.
Lo que sí da pena es que entre tanta basura que se dice por acá tenga que aparecer el nombre de Celso Garrido Lecca.
B.D.

Anónimo dijo...

OYE YBARRA BORRA ESE ÚLTIMO COMEMTARIO QUE NO APORTA NADA, MÀS QUE LA BASURA DE SUS INICIALES.

Anónimo dijo...

Ay, no aporta nada! So cagón, la burguesía iletrada se dedica ahora a la cocina: Por lo menos así pasan piola, al menos hacen algo con las manos, malditos encomenderos.

Bien, Giuliano, ojala tu reaparición sea contundente.

Antero